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Crítica de JLA: El Clavo, de Alan Davis

Hoy quiero destacar a uno de los mejores creadores del mundo del comic de superhéroes, el dibujante y guionista británico Alan Davis, y una de sus obras más recordadas, el Elseworlds JLA: El Clavo, publicado en 1998.

PUNTUACIÓN: 8/10

En una fascinante historia ambientada en una realidad alternativa en el que un pequeño accidente acaba provocando catastróficas repercusiones, el escritor y artista Alan Davis crea un mundo que nunca conoció a un Superman, y una Liga de la Justicia que está a punto de enfrentarse a su mayor desafío, que pondrá a prueba todo en lo que creen. Todo por algo tan simple como un clavo.

Por falta de un clavo se perdió la herradura,

por falta de una herradura se perdió el caballo,

por falta de un caballo se perdió al caballero,

por falta de un caballero se perdió la batalla,

por falta de una batalla, el reino se perdió.

Por tanto, un reino se perdió, todo por falta de un clavo.

A partir del proverbio tradicional “Por falta de un clavo”, Alan Davis consigue sacar todo el partido del formato Elseworlds de DC Comics para crear una excelente historia destinada a recordarnos lo grandes que son los miembros de la Liga de la Justicia.

La línea Elseworlds de DC, al igual que la serie What If de Marvel Comics, saca a los superhéroes de su continuidad normal para presentarles en nuevos mundos, periodos temporales o situaciones que permiten a los escritores y artistas de estos cómics una extraordinaria libertad para crear historias que jamás hubieran podido realizarse en la continuidad tradicional.

Este formato nació a partir de Batman: Luz de Gas de Brian Augustin y Mike Mignola, que en 1989 situaba a Batman en la Inglaterra victoriana y le enfrentaba a Jack el Destripador. El éxito de este comic, y las posibilidades que daba a los autores de crear nuevas historias popularizó el formato en los años 90 y primeros años 2000, siendo Batman: Holy Terror de Alan Brennert y Norm Breyfogle el primer comic con el logo “Elseworlds” en su portada.

Aunque comparativamente una gran cantidad de estos especiales tuvieron a Batman como protagonista, bajo el abrigo del sello Elseworlds se han publicado algunos comics maravillosos super recordados como The Golden Age (James Robinson y Paul Smith, 1993), Superman & Batman: Generations (John Byrne, 1998), Superman: Red Son (Mark Millar, Dave Johnson, Killian Plunkett y otros autores, 2003). Incluso el monumental y super incónico Kingdom Come (Mark Waid, Alex Ross, 1996) es un Elseworlds.

Por desgracia, a partir de 2003 DC comic disminuyó hasta practicamente abandonar este concepto de “Otros Mundos”, aunque en la actualidad DC está publicando una gran cantidad de obras dentro de su sello “Black Label” en las que dan libertad a los autores para crear la historia que quieran sin las limitaciones de la continuidad que de hecho son Elseworlds de libro. Entre estas obras, encontramos recientemente la hasta ahora excelente Wonder Woman: Dead Earth de Daniel Warren Johnson.

Alan Davis es uno de los grandes dibujantes del medio. Nacido en 1956, empezó a trabajar en editoriales inglesas y coincidió con Alan Moore en Captain Britain para el subsello Marvek UK. Junto a Moore también dibujó algunos números de Marvelman para la editorial Warrior, antes de saltar a DC en 1985 para dibujar algunos comics super recordados como Batman y los Outsiders, sustituyendo al icónico Jim Aparo que había dibujado la serie desde su creación, saltando en 1986 a dibujar una de las series estrella de DC, Detective Comics, en ambos casos colaborando con el escritor Mike W. Barr.

Tras unos problemas con los editores de DC, entró a trabajar en Marvel por la puerta grande, colaborando con Chris Claremont en la franquicia mutante. Tras unos anuales de New Mutantes y algunos números de Uncanny X-Men. En 1987 creó junto a Claremont Excalibur, una de sus series más recordadas, aprovechando el interés de ambos de crear un comic ambientado en Inglaterra y los conocimientos de ambos, dado que Claremont también escribió al Capitán Britania. En las páginas de Excalibur, los “fan-favourite” Kitty Pryde, Rondador Nocturno y Rachel Summers se unían a Brian Braddock (Capitán Britania) y a su novia multiforme Meggan para vivir aventuras por el multiverso, en un comic planteado con un importante toque de humor. En esta serie, Davis empezó a colaborar con Mark Farmer, que ha sido su principal entintador durante los años siguientes.

En 1994, Davis creó para Marvel su primera serie con personajes de nueva creación: ClanDestine, una familia de inmortales superpoderosos residentes en Reino Unido. Lamentablemente, debido al crach de los 90, la serie fue cancelada tras su número 12, auqnue Davis ya había abandonado la serie en su número 8. Dos años más tarde David escribió y dibujó el crossover X-Men and the ClanDestine, y años más tarde, ya en 2008, Davis volvió a estos personajes con una segunda miniserie.

Como dibujante, Davis conecta con los dibujantes de la vieja escuela como George Pérez o Jose Luis García López, dibujantes de línea clara que son ante todo excelentes narradores de historias pero que saben dotar a sus personajes de una personalidad diferenciada. Sus páginas son siempre perfectas y siempre sabemos lo que está pasando porque lo principal es la historia, creando además unas coreografías chulísimas en las que todo fluye de forma maravillosa. Sus personajes son maravillosos siempre, En Excalibur, un Brian Braddock grande como una casa contrastaba con el delgado y atlético Rondador Nocturno, mientras que las mujeres de Davis son siempre mostradas en la cumbre de su belleza, con unas grandes sonrisas que transmitían una personalidad y un optimismo poco habitual en el “grim-n-gritty” de finales de los años 80. Tener a Davis como dibujante de cualquier comic es siempre un seguro de vida y garantía de que docho comic va a lucir espectacular.

Como guionista, Davis destaca por su falta de pretensiones artísticas. Ha creado algunos comics excelentes durante todos estos años, pero nunca ha pretendido otra cosa que entretener gracias a una buena historia de aventuras con buenos personajes. Nada más y nada menos. Sin embargo, creo que como guionista Davis siempre ha cumplido con nota los encargos que ha tenido. De hecho, quizá por este sentido “old-school”, al igual que hizo John Byrne durante varios años, Davis aprovechó su etapa como autor completo en X-Men en los años 90 para arreglar problemas de continuidad creados por autores previos, demostrando un gran conocimiento de los personajes y lo que necesitaban para que volvieran a brillar.

Por estos motivos, y quizá por no haber tenido más allá de Excalibur ninguna etapa larga en ninguna serie, aunque todos los lectores veteranos tenemos a Davis en un altar, en los listados de grandes autores mainstream, muchas veces el nombre de Davis queda en segundo lado. Es por este motivo, además de la propia calidad de este JLA: El Clavo, lo que me ha provocado el querer escribir esta reseña.

Entrando en materia, aprovechando el clásico proverbio “Por falta de un clavo”, Davis idea su historia a partir de un concepto de gran simplicidad: Por culpa de una rueda pinchada por un clavo, los Kent nunca llegan a salir de su granja el día que Kal-El cayó a la Tierra procedente de Krypton. Sin la guía de los Kent y con la incertidumbre de donde está, Davis crea un mundo en el que la Liga de la Justicia se fundó sin Superman. Un mundo que, sin la guía moral de Superman, se conviere en un lugar cada vez más oscuro y peligroso en el que los héroes enmascarados se enfrentan a una sociedad que les empieza a ver como una amenaza y no como sus protectores.

JLA: EL clavo fue una miniserie prestigio de tres números que contó con Mark Farmer como entintador y Patricia Mulvihill en el color. A pesar del tono oscuro de muchas situaciones que vivirán los héroes en estas páginas, la narrativa de Davis es siempre perfecta y el color de Mulvihill parece indicar que este mundo siempre es una versión idealizada de nuestro mundo, con unas grandes explosiones de color.

Sin Superman, la Liga de la Justicia de América está formada por Batman, Wonder Woman, Green Lantern, Flash, Hawkwoman, Atom, Aquaman y el Detective Marciano, Y aunque esta es sin duda una historia de la Liga, por estas páginas pasarán prácticamente todos los héroes de DC Comics: los green Lantern Corps, los Metal Men, la Doom Patrol, los Outsiders, Robin o Catwoman, así como villanos como Joker, Amazo, Ra´s Al Ghul o Lex Luthor. Estamos sin duda ante un “quién es quién” del Universo DC, y a pesar de la gran cantidad de personajes y situaciones, incluso un lector no habitual de DC puede disfrutar completamente de la historia.

En el apartado artístico, comentaba antes que Alan Davis ha sido toda su vida un seguro de vida y en este comic es una gozada de principio a fin. De hecho, diría que se nota las ganas de Davis de dibujar a cuantos más personajes mejor pero presentándoles de forma orgánica para que aporten a la historia y no sean un pin-up vacío. Y hablando de pin-up, otro elemento super chulo de esta miniserie es que adorna cada número con unas increíbles splash-pages para cada uno de los miembros de la Liga de la Justicia, mostrándoles en momentos super icónicos.

Si tengo que comentar algo menos buenos, agradezco que Davis opte por plantear una historia original con un villano de nueva creación. De hecho, durante muchos momentos juega con nuestras expectativas para plantear la identidad del villano en la sombra. Lo malo es que aunque todo está contado de forma lógica, al final me quedó la sensación de que este villano no llega a ser lo potente que hubiera podido ser si hubiera utilizado a algún villano de toda la vida.

Además, aunque narrativamente todo encaja a la perfección, pasan tantas cosas y hay tantos personajes icónicos, también me quedé con la sensación que este El Clavo hubiera podido ser aún mejor si en lugar de tres números hubiera tenido un cuarto, de forma que la amenaza del villano en la sombra hubiera podido tener una mayor entidad y sensación de peligro. Dicho esto, esto son mis expectativas particulares y mis ganas de más, en ningún caso creo que el comic esté mal escrito, sino más bien todo lo contrario.

JLA: El Clavo fue un gran éxito de ventas, lo que “obligó” a DC a firmar con Davis una secuela “JLA: Otro clavo”, que fue publicado en 2004, y cuya reseña dejaré para dentro de unas semanas.

A pesar de ser un Elseworlds, JLA: El Clavo condensa toda la iconidad y personalidad de los personajes de DC Comics, y es un excelente comic que recomendar a un lector que busque una historia completa de la Liga de la Justicia.

PUNTUACIÓN: 8/10

 

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Crítica de Wonder Woman Dead Earth 2, de Daniel Warren Johnson

Wonder Woman: Dead Earth de Daniel Warren Johnson publicado en el sello Black Label de DC Comics confirma con su segundo número que estamos ante una de las grandes series de DC de este 2020.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Tras convertirse en protectora de lo que queda de la humanidad en una Tierra desolada por un invierno nuclear, el viaje de Diana se va a encontrar con algunas respuestas que amenazan con destruir todo en lo que cree.

Daniel Warren Johnson está creando un comic maravilloso en el que lo primero y principal es lo bien que ha sabido captar todo el corazón compasivo de Diana, incluso en las situaciones más adversas. Aunque este comic nos deja algunas páginas increíbles, lo mejor de Dead Earth es el elemento emocional, y este segundo número nos deja con un cliffhanger bestial que nos va a estar contando las horas hasta que tengamos en la librería el tercer número dentro de 2 meses.

Narrativamente, el formato Black Label de páginas más grandes que las del comic-book y 44 páginas de historia permite a DWJ dotar a su historia el ritmo perfecto, pudiendo emplear el tiempo justo a cada escena sin tener que preocuparse del cliffhanger a las 20/22 páginas, consiguiendo un segundo número super impactante.

Y hablando del apartado artístico, Daniel Warren Johnson con la colaboración de Mike Spicer en el color nos ofrece unas páginas bestiales que saben sacar el máximo partido al formato más grande de este comic que estéticamente tiene casi más conexión con un álbum europeo. DWJ crea páginas bestiales con fondos super detallados y con unas sorpresas geniales a medida que giras las páginas, con una caracterización excelente de los personajes y una acción sangrienta y brutal en la mejor tradición de las historias de “monstruos” gigantes que amenazan a la humanidad.

Es difícil por los spoilers entrar a comentar algunos detalles que me han parecido brillantes en este segundo tomo, pero si una idea quiero transmitir con esta reseña es que este Wonder Woman: Dead Earth va para clásico instantáneo y compra segura para todo el mundo, sea o no sea fan de la Amazona de DC Comics.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

 

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¡Saludos a todos!

Crítica de Wonder Woman: Dead Earth 1, de Daniel Warren Johnson

Uno de los grandes descubrimientos comiqueros de 2019 fue descubrir a Daniel Warren Johnson, auntor de los excelente Extremity y Murder Falcon. El estreno de su nueva serie Wonder Woman: Dead Earth en el sello Black Label de DC Comics promete que podemos estar ante una de las grandes lecturas de 2020.

PUNTUACIÓN: 8,5/10

El famoso creador de Murder Falcon and Extremity y artista de The Ghost Fleet, Daniel Warren Johnson nos ofrece una audaz historia de ciencia ficción en su debut en DC con una visión desgarradora de Wonder Woman diferente a todo lo que hayas visto. La princesa Diana de Themyscira abandonó el paraíso para salvar al mundo del hombre de sí mismo. Cuando Wonder Woman despierta de un sueño de siglos para descubrir que la Tierra se ha convertido en un páramo nuclear, sabe que fracasó. Atrapada sola en un sombrío futuro, Diana debe proteger la última ciudad humana de los monstruos titánicos mientras descubre el secreto de esta Tierra muerta, y cómo ella puede ser responsable de todo.

Wonder Woman: Dead Earth repite muchos de los lugares comunes en la obra de Daniel Warren Johnson, como una tierra desolada, la presencia de grandes monstruos aterradores y una raza humana que ha caído en la barbarie y en hacer lo que haga falta para sobrevivir. El despertar de Wonder Woman en esta tierra desolada ofrecerá una última esperanza para la raza humana, si no matan a Diana antes de que pueda ayudarles.

Lo mejor de este comic para mi es lo bien que Daniel Warren Johnson entiende al personaje de Diana y su naturaleza compasiva hacia la gente, sin importar lo desesperanzada que sea la situación en la que despierta o las traiciones que sufre en el camino. Este comic es 100% Johnson pero también es 100% Wonder Woman y no necesita alterar el espíritu de Diana para crear un gran comic.

En el aspecto gráfico, decir que Wonder Woman: Dead Earth cuenta con un arte excepcional creo que no es noticia. Junto a los colores de Mike Spicer, las páginas de Johnson tienen un dinamismo y una narrativa excelentes, y consigue crear personajes con los que empatizar inmediatamente, aunque no todos sobrevivan a este arranque.

Destacar además como el formato “oversized” de la edición Black Label le sienta de maravilla a las páginas de Johnson. Frente a la serie de Question de Lemire, Cowan y Sienkiewicz en la que las páginas más grandes solo servían para amplificar los defectos del dibujo sucio de Cowan, en este comic de Wonder Woman sirven para amplificar el “sense-of-wonder” al acompañar a Diana por este nuevo y desolado mundo lleno de seres terroríficos.

Wonder Woman: Dead Earth es una miniserie de cuatro números que creo que va a ser una de las grandes lecturas de DC comics de este año y un comic que ningún fan de la épica y la acción wide-screen y de las buenas historias llenas de corazón se puede perder.

PUNTUACIÓN: 8,5/10

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Wonder Woman de John Byrne

Entre 1995 y 1998 el mítico autor John Byrne (Cuatro Fantásticos, X-Men, Alpha Flight, Superman, Legend, OMAC) volvió a DC Comics para realizar la que posiblemente sea uno de sus últimos grandes comics: Wonder Woman. Una etapa de 3 años que ECC Ediciones ha publicado en España en tres tomos “Grandes Formatos”.

PUNTUACIÓN: 7/10

La princesa Diana vuelve a ser Wonder Woman en “Segunda Génesis“, y necesita empezar de cero. Así pues, se muda a su nuevo hogar, Gateway City… pero los problemas no tardarán en encontrarla. Desde Darkseid hasta Morgana Le Fay, pasando por Sinestro y Juicio Final, la amazona más poderosa de Themyscira se enfrentará a numerosos adversarios sola o acompañada por viejos conocidos… y también nuevos, como la joven Cassandra Sandsmark, que tendrá un gran peso en el futuro próximo de nuestra heroína.

Este primer tomo recopila los números 101 al 112 de la edición americana.

La joven Cassie Sandsmark no está dispuesta a renunciar a su nueva identidad de Wonder Girl en un momento en que los problemas de Diana empiezan a acumularse. No en vano, nuestra protagonista va a recibir a una de sus peores enemigas y a una mujer llamada Réquiem, un fantasma de su pasado reciente… y todo mientras afronta una extraña enfermedad e intenta desentrañar el misterio que supone el héroe llamado Campeón.

El juicio de los dioses, segundo volumen, incluye los números del 113 al 124 de la serie original así como Wonder Woman Annual núm. 6 y material extraído de Wonder Woman Secret Files and Origins núm. 1.

Wonder Woman ha muerto… ¡Larga vida a Wonder Woman! La batalla contra el demonio Nerón ha terminado de la peor manera posible, pero el legado de la Mujer Maravilla debe continuar. ¿Quién será la elegida para sustituir a Diana? Por su parte, Donna Troy vive sumida en el desconcierto, pero no tardará en descubrir sus auténticos orígenes de una vez por todas.

En 1998, el guionista y dibujante John Byrne puso fin a una etapa de tres años en la serie original Wonder Woman con dos grandes sagas que hicieron hincapié en el rico reparto de secundarias de la colección. “Pasado imperfecto” contiene los números del 125 al 136 de Wonder Womany relatos breves extraídos de Speed Force núm. 1 y Adventure Comics 80-Page Giant núm. 1.

Esta etapa de John Byrne me han parecido unos cómics super entretenidos que merecen mucho la pena y que resumen a la perfección la forma en que los comics se realizaban hasta hace unos años. Para lo bueno y hay que reconocerlo, también para lo menos bueno.

Entrando el los elementos que más me han gustado, globalmente estos tres tomos se notan como una historia completa, contada a través de arcos que inicialmente eran siempre de 4 números. En ellos, además de la historia principal se plantaban las semillas de las amenazas a las que tendría que enfrentarse Diana en las siguientes historias, un método de escritura muy habitual en el mundo del comic durante muchísimos años. Desde el primer número hay una verdadera sensación de amenaza para Wonder Woman, y los villanos están siempre a la altura de la Amazona: Darkseid, Morgan le Day, Doomsday, Nerón, Cheetah. Estamos hablando de un All-Star de villanos de DC Comics, y el personaje sin duda no merece menos.

Además, John Byrne crea un nuevo grupo de secundarios muy chulos, incluida la nueva Wonder Girl Cassie Sandmark, además de aprovechar personajes creados por Jack Kirby como Demon.

John Byrne aprovecha la segunda parte de esta historia para arreglar problemas de continuidad, no solo de Wonder Woman, sino también de Donna Troy, personaje vinculado a Diana pero sobre todo a los Jóvenes Titantes. Esto no es una novedad, ya que unos años antes aprovechó su paso por la serie de Namor en Marvel para devolver a la vida a Danny Rand (Puño de Hierro).

Crear un comic de cero sin tener en cuenta nada de lo publicado hasta la fecha es muy fácil, es muchísimo más difícil respetar el legado del personaje y construir sobre lo ya existente como hace Byrne en estas páginas. Esto es algo sobre lo que volveré más adelante, pero en general le estoy agradecido por intentar arreglar situaciones previas contradictorias o que directamente no tenían sentido.

En cuanto al apartado artístico, he leído que varios críticos opinan que estamos ante un Byrne en las puertas de su declive. Es cierto que algunas viñetas pueden tener falta de fondos y se note cierta standarización en alguna cara y expresión de los protagonistas, pero creo sin duda que un John Byrne en horas bajas sigue siendo mucho mejor que el 90% de los artistas actuales.

Si tengo que ponerle algún pero a estos tomos, el primero sería la propia narración comiquera de la época. Estas historias estaban pensadas para leerse mes a mes y casi en cada número te hacían un pequeño resumen de lo que había pasado en los números anteriores, por si un lector ocasional compraba la grapa de ese mes. En aquella época los tomos no estaban demasiado extendidos, y los autores y editoriales pensaban siempre en las grapas. Gracias a este tipo de narración, creo que estos tomos son 100% accesibles para cualquier lector que nunca haya leído nada de Wonder Woman, pero realmente se hace un poco pesado que te hagan cada pocas páginas un resumen de algo que acabas de leer.

Otro tema es que en el último tomo, Wonde Woman parece secundaria en su propia serie, ya que Byrne está arreglando los desaguisados creados por autores anteriores, de forma que estas historias se centran en Hipólita, Donna Troya y los demás personajes. John Byrne convierte la serie en un ALL STARS más que una serie de única protagonista, y aunque lo que cuenta me interesa, al ser un lector veterano, casi parece que la historia de Diana no era prioritaria para Byrne, más preocupado con labores de “fontanería” de la continuidad de DC Comics.

Comparto varias páginas del primer tomo, para que podáis ver el estilo y la narración de Byrne en Wonder Woman:

En resumen, Wonder Woman, de John Byrne es un gran comic que merece mucho la pena, y la edición en tres tomos de ECC Ediciones está va la altura de la calidad de esta etapa.

PUNTUACIÓN: 7/10

 

 

Wonder Woman 1-7 de Greg Rucka, Nicola Scott y Liam Sharp (Rebirth)

He podido leerme de un tirón la nueva etapa de Greg Rucka como guionista de Woman Woman tras el Rebirth de DC Comics, publicada en los números 1 al 7 de la edición española de ECC Ediciones. Una etapa que aunque ese queda en sólo correcta es un buen punto de enganche para nuevos lectores.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Diana de Themyscira ha descubierto que algunas verdades que consideraba inmutables no eran ciertas. Mientras oscuros secretos de su pasado salen a luz, Wonder Woman deberá reconstruir su cruzada como protectora y campeona de la Tierra. Greg Rucka, Liam Sharp y Nicola Scott construyen una historia formada por dos arcos argumentales paralelos, que exploran el pasado y el presente de este icono.

Esta etapa fue publicada en Estados Unidos en los números Wonder Woman: Rebirth, y del 1 al 24 de su serie regular, que fue publicada quincenalmente en los Estados Unidos.

Greg Rucka es un buen escritor muy conocido por sus historias de espías y noir protagonizadas por personajes femeninos complejos. Desde René Montoya en Batman, Carrie Stetko de Whiteout, Tara Chace de Queen & Country, o  Forever Carlyle de Lazarus, sus series tienen siempre un importante marchamo femenino. De hecho, ya en 2002 escribió las aventuras de la amazona previo al relanzamiento de los Nuevos 52 que tuvo lugar en 2011. Por esto, el anuncio de que iba a escribir una nueva etapa de Wonder Woman no sorprendió excesivamente.

Una de los aspectos más positivos de esta etapa es la planificación de Rucka para conseguir que el ritmo quincenal de publicación no se convirtiera en un infierno con montones de dibujantes diferentes. Rucka plantea una novela larga de 25 capítulos contada en dos momentos temporales diferentes. Nicola Scott dibuja el “Año 0” del personaje, en el que nos cuentan su vida en Themyscira y su viaje junto a Steve Trevor al mundo moderno. Mientras, el británico Liam Sharp nos cuenta la parte de la historia ambientada en en presente, en la que Diana tiene que descubrir aquello que hasta ahora estuvo oculto.

Ambas líneas temporales no se juntas en los comics americanos, de forma que narrativamente hablando, en muchos momentos parecía que en lugar de una serie quincenal estuviéramos ante dos series diferentes de publicación mensual, cada una ambientada en un momento diferente. Por suerte, en España ECC Ediciones optó por publicar esta etapa en tomos de cuatro números cada uno, de forma que en cada entrega teniamos una dosis más o menos larga de cada parte de la historia. Junto a Nicola Scott y Liam Sharp, encontramos a algunos dibujantes de apoyo como Paulo Siqueira en el especial Rebirth que da inicio esta etapa, Matthew Clark, Bilquis Evely o Renato Guedes, que hacen una labor correcta.

En mi opinión, los números dibujados por Nicola Scott son de largo los mejores de toda la serie. Asistimos a la llegada de una inocente Diana al mundo moderno, y sus páginas transmiten un verdadero “sense-of-wonder” en cada una de sus viñetas. Diana en estas páginas no es la dura guerrera actual, sino una joven idealista que está descubriendo un mundo nuevo.

Liam Sharp es un buen dibujante y narrador que ha afinado su estilo desde aquellas primeras páginas de Death´s Head en la que le conocí allá por 1992. Su estilo es detallista, espectacular y un poco tétrico, aunque sigue teniendo el problema de que se nota demasiado cuando las fechas de entrega le apretan, alternando páginas brillantes con otras que con viñetas apenas abocetadas que no dan el nivel de un dibujante de primer nivel. En todo caso, globalmente creo que en Wonder Woman realiza un buen trabajo.

Otro hecho a destacar es que creo que DC ofreció el encargo a Rucka como parte de su Rebirth, un plan con el que la editorial buscaba devolver a sus personajes a su esencia. De esta forma Rucka escribe una historia que sirva de perfecto punto de entrada para nuevos lectores, contando el origen del personaje y un misterio en el  presente que consigue enganchar al lector.  Y diría que globalmente consigue su objetivo.

Aunque este Wonder Woman es un comic creado con oficio y evidente cariño y respeto por el personaje, hay varias cosas que me han gustado menos de esta etapa.

En primer lugar está la manía de DC Comics de reiniciar sus comics cada cierto tiempo, haciendo que los comics previos no hayan sucedido en continuidad o se descubra ahora que “todo lo que me habían contado es mentira”. En este sentido, Wonder Woman se había convertido meses antes del Rebirth en la Diosa de la Guerra tras vencer en combate a Ares. Todo esto desaparece al descubrirse que fue un mentira, una ilusión imposible. Algo, en definitiva, que ya obliga a un salto de fe muy grande para un lector fiel del personaje, entre los que debo reconocer que no me encuentro.

Lo que sí puede resultar más molesto es que los diferentes reinicios hacen que cada cierto tiempo volvamos a leer una historia de todos sus personajes con algunas variaciones. Y sinceramente, este origen no siendo malo no mejora el de George Perez junto a los guionistas Greg Potter y Len Wein, que para mi es el origen definitivo del personaje y que no se tendría que haber tocado. Por tanto estando ante una correcta historia de Rucka que puede enganchar a lectores que jamás habían leído nada del personaje, en mi caso me provocó cierta sensación de “¿otra vez?”

Esto me lleva al siguiente aspecto menos bueno de la etapa de Rucka. Si lo que Rucka nos contara molara mucho, sin duda habría conseguido que nos olvidáramos de etapas previas del personaje. Sin embargo, globalmente esta historia se me ha quedado bastante insulsa, más allá de ser una correcta historia de origen.

A Diana la han mentido durante años, pero cuando se descubre el motivo y alcance de la mentira resulta que no es para tanto. Y estamos en una larga historia en la que pasado y presente convergen, en la que nunca hay una verdadera sensación de amenaza hacia Diana. De hecho, Rucka intenta humanizar a algunas villanas de la función, hasta el punto que consigue que sintamos lástima por Cheetah (la doctora Minerva, amiga del pasado de Diana), o la rica millonaria Verónica Cale, que no es mala del todo porque sus acciones vienen dictadas de intentar recuperar a su hija perdida. Está bien dar cierta profundidad a los antagonistas, pero si los villanos no amenazan de verdad a la protagonista, a la historia le falta “punch”.

Por otro lado, lo que sí hace este etapa de Rucka es cambiar para siempre un elemento fundamental de la historia de Wonder Woman, cambio que no veo que vaya a provocar una mejora en las historias de la amazona. Muy al contrario, este cambio deja un poco cojo al personaje, al privarle de uno de sus elementos más icónicos y característicos. Aunque, claro, también es posible que este cambio se revierta en las próximas historias, con DC nunca se puede estar seguro de nada.

Comparto a continuación algunas páginas de Liam Sharp correspondientes al especial Rebirth que dió comienzo a esta etapa:

En resumen, la última etapa de Greg Rucka en Wonder Woman me parece que se queda sólo en correcta, aunque probablemente sí consiga el objetivo de contar el origen del personaje a las nuevas generaciones, y conseguir, quien sabe, enganchar a nuevos lectores.

PUNTUACIÓN: 6.5/10