Archivo de la etiqueta: Tom Hanks

Crítica de Hermanos de Sangre (HBO)

Hermanos de Sangre, serie de la HBO producida por Steven Spielberg, es una extraordinaria historia bélica inspirada en hechos que es de visionado obligado por todos los fans de la Segunda Guerra Mundial.

PUNTUACIÓN: 9/10

Miniserie de TV. 10 episodios. Basada en el bestseller “Band Of Brothers”, de Stephen E. Ambrose. Narra la historia de la Easy Company, un batallón estadounidense del regimiento 506 de paracaidistas, que luchó en Europa durante la II Guerra Mundial (1939-1945). Incluye entrevistas a los supervivientes, recuerdos de los periodistas y cartas de los soldados. (FILMAFFINITY)
Tras Salvar al soldado Ryan (1998), Steven Spielberg y Tom Hanks quisieron seguir profundizando en la Segunda Guerra Mundial, honrando a los soldados que lucharon y murieron para darnos la libertad. Para ello se asociaron con la HBO, que inmediatamente dio luz verde a la producción, basada en el bestseller “Band Of Brothers”, de Stephen E. Ambrose que a partir de entrevistas con veteranos de la Compañía Easy y una intensa investigación para ser lo más fiel posible a los hechos reales.
La miniserie de 10 episodios de estrenó con gran éxito de audiencia en 2001, ganando además 6 Premios Emmys y varios Globos de Oro, además de numerosos galardones más, lo que abrió la puerta a una continueción “The pacific”, centrada en este caso en la guerra del Pacífico.
Junto a Spielberg y Hanks, Preston Smith, Erik Jendresen y Stephen Ambrose realizan funciones de productores. Tom Hanks escribió y dirigió un episodio, y se unió a los directores Phil Alden Robinson, Richard Loncraine, Mikael Salomon y David Nutter,
Tom Hanks, David Leland, David Frankel, Tony To y Mark Cowen dirigieron todos los episodios, que fueron escritos por Erik Jendresen, John Orloff, E. Max Frye, Bruce C. McKenna, Graham Yost, Erik Bork y William Richter.
Remi Adefarasin realiza las funciones de director de fotografía de esta serie que tiene una calidad cinematográfica muy superior a muchas películas recientes, mientras que Michael Kamen realiza la música que transmite todos los valores de heroismo y hermanamiento que se espera de una serie de esta naturaleza.

Aunque estamos ante una serie coral, diría que el principal protagonista serían el teniente Richard Winters (Damian Lewis), aunque todos los personajes que aparecen en la miniserie están basados en personajes reales de dicha compañía y algunos de ellos aparecen en entrevistas pregrabadas como prólogo a cada episodio. Los integrantes de la Compañía Easy del 506º Regimiento de Infantería Paracaidista, de la 101.ª División Aerotransportada son la personificación del “All-American Hero”, el chaval normal que sin importarle su propia seguridad personal se alistó porque era lo correcto.

Hermanos de Sangre es la heredera directa de Salvar al soldado Ryan no solo temáticamente, sino en lo referido al estilo y el tono de la narración. Y reconociendo que no hay nadie que narre mejor que Spielberg y Salvar al soldado Ryan contiene algunas de las mejores y más impactantes imágenes bélicas jamás rodadas, Hermanos de Sangre tiene a su favor la ventaja de la narración serializada, que nos da una mayor profundidad a todas las vivencias de este grupo humano, mostrando en sus 10 episodios desde su entrenamiento previo a su viaje a Reino Unido y luego a su entrada en combate en Francia, viajando por media Europa hasta terminar su servicio al final de la guerra en Alemania y Austria.

A pesar de ser una serie de televisión, Hermanos de Sangre luce mejor que el 90% de estrenos cinematográficos, con una calidad asombrosa. Independientemente de su presupuesto, la producción deja claro desde el primer fotograma que han invertido todo lo necesario para que las imágenes siempre lucieran ideales.

Aparte de unas increíbles y super realistas escenas de combate, los personajes, basados todos en personas reales, nos muestran como personas reales interiorizaron el horror de los combates y las muertes a su alrededor, haciendo que incluso los más duros tuvieran problemas psicológicos. El combate es espectacular, pero sin duda lo es porque los personajes nos importan, lo que para mí es ejemplo de gran escritura.

Al contar la historia de la compañía Easy en Europa, los 10 episodios cuentan un montón de situaciones diferentes, lo que además hace que nunca parezca que la historia se repite o está siendo monótona. Todo lo contrario. Además, hay pequeñas historias en cada episodio que aportan un toque humano aún más profundo, consiguiendo emocionarme en varios momentos durante el visionado.

Visionado que ya empezaba en todo lo alto al mostrar comentarios de los veteranos supervivientes de la compañía Easy, que aún hacían que todo adquiriera un realismo aún mayor.

Normalmente en todas mis reseñas comento todo lo que me gusta de una obra, pero también lo que me gustó menos o directamente no me gustó. En este caso no tengo nada que decir, creo que Hermanos de Sangre es un triunfo de principio a fin que acierta en todo lo que propone. De hecho, después de esta serie, ver The Pacific se ha convertido en una prioridad.

Comparto el trailer de esta serie:

Hermanos de Sangre es una de las grandes series de HBO que explica el más que merecido sello de calidad de la cadena. Una emocionante crónica de algunos de los momentos más impactantes del teatro de operaciones europeas de la 2ª Guerra Mundial que es de obligado visionado, seas o no seas fan de las “hazañas bélicas”.

PUNTUACIÓN: 9/10

 

Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que sigas mi blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de Camino a la perdición, de Sam Mendes

Camino a la perdición (2002) es un PELICULÓN con todas las letras. Una maravilla que mezcla el género de gangsters con un drama familiar rodada elegantemente y con unos actores en estado de gracia. No se puede pedir más.

PUNTUACIÓN: 9/10

En los oscuros años de la Gran Depresión, Michael Sullivan (Tom Hanks) es un asesino a sueldo que profesa una lealtad inquebrantable a su jefe, el señor Rooney (Paul Newman), pero es también un buen padre de familia. Son tiempos duros en Rock Island, donde domina la mafia irlandesa, la Ley Seca sigue vigente y los gángsteres, especialmente Al Capone en Chicago, están en la cima del poder. Un día, inesperadamente, el hijo de Sullivan, Michael Jr. (Tyler Hoechlin), decide seguir a su padre para saber en qué consiste exactamente su trabajo. (FILMAFFINITY).

Camino a la perdición parte de un guión de David Self que adaptó a la gran pantalla la novela gráfica de Max Allan Collins y Richard Piers Rayner. Merece la pena destacar que a su vez, Collins nunca ocultó que esta historia está fuertemente influenciada por la obra maestra del manga Lone Wolf & Cub escrita por Kazuo Koike e ilustrada por Goseki Kojima. Camino a la Perdición es uno de los pocos casos en que la adaptación cinematográfica supera a la obra original, aunque reconozco que en parte esta sensación pueda estar producida al no leer esta novela gráfica hasta años más tarde de ver la película, lo que hizo que me pareciera un buen comic aunque alejado de la maestría de la película de Mendes.

Otro de los elementos más destacados de la película es su maravillosa recreación del Chicago de 1931, realizado gracias al trabajo en equipo de Dennis Gassner (diseño de producción), Richard L- Johnson (dirección artística) y Albert Wolsky (vestuario) entre otros. Conrad L. Hall consiguió el Oscar a Mejor Fotografía a título póstulo, al fallecer tras finalizar el rodaje. Hall, junto al montaje de Jill Bilcock y la maravillosa banda sonora de Thomas Newman consiguieron dotar a la película de una personalidad propia que se alejaba de otras películas del género de gangsters.

La película además cuenta con un reparto excepcional. Como cinéfilo me resulta un autentico lujo poder ver a dos leyendas del cine como Paul Newman y Tom Hanks compartir la película, que consiguieron que se me pusiera la piel de gallina. Hanks interpreta a Michael Sullivan, un asesino a sueldo que trabaja para John Rooney (Newman). Sus interpretaciones son super contenidas y casi minimalistas, siendo ambos hombres de pocas palabras que sin embargo transmite un montón simplemente con su mirada y su mera presencia.

La envidia que Connor Rooney (Daniel Craig) siente contra Sullivan al sentir que su padre le quiere y respeta más que a él es el fuego que desencadena todo el drama de la película. Sullivan tiene que escapar con su hijo Michael Sullivan Jr. (Tyler Hoechlin), el único superviviente de la familia. Otros actores destacados de la película son Jude Law como el asesino a sueldo Harlen Maguire, Stanley Tucci como el mafioso de Chicago Frank Nitti o Jennifer Jason Leigh en un pequeño papel como Annie Sullivan, la esposa de Michael. Aunque eclipsados por el carisma de Hanks y Newman, creo que todos realizan un trabajo excelente.

El director británico Sam Mendes lo había ganado todo con American beauty (1999), película que ganó 5 Oscars, entre ellos Mejor Película, Mejor Director, Mejor Actor Kevin Spacey, Mejor Guión Original y Mejor Fotografía. Esto suponía una gran oportunidad, ya que tendría vía libre para rodar lo que quisiera, pero a la vez era un gran riesgo, ya que las comparaciones iban a ser inevitables. Leyendo sobre la película, resulta maravilloso que su elección fuera buscar una historia de época que evitara caer en los clichés y que pudiera transmitir muchas emociones con el mínimo diálogo posible.

Lo más maravilloso de la película y lo que la convierte en algo único es lo bien que funciona a muchos niveles. Primero de todo, esta historia de venganza está contada desde el punto de vista del niño, que ve primero como se le cae el mito de su padre y aprende a volver a quererle a pesar de lo horrible de su profesión. Esto hace que toda la historia se aleje de las típicas historias de gangsters o de venganza que han inundado las carteleras durante años.

Además, la historia es un buen retrato de la violencia y sus consecuencias. En uno de los mejores momentos de la película, John Rooney (Newman) le dice a Sullivan (Hanks) que ambos saben que no son buenas personas y que arderán en el infierno por los pecados que han cometido en vida. En este sentido el título de Camino a la Perdición tiene un doble significado, ya que por un lado es el pueblo al que los Sullivan se dirigen para estar a salvo y por otro el personaje de Hanks sabe que su final solo tiene un destino, el infierno. En palabras del propio Mendes: “Sullivan está en una batalla por el alma de su hijo. ¿Puede un hombre que ha llevado una mala vida alcanzar la redención a través de su hijo?”

Sam Mendes recrea los Estados Unidos de 1931 de forma maravillosa, empleando una paleta de colores apagados que transmiten la desesperanza que se vivía en esa época. Además, opta por un ritmo pausado que es perfecto para contar la historia, que tiene un marcado tono intimista al centrarse en la relación de los Sullivan. La música de Thomas Newman crea momentos muy especiales durante toda la película y también ayuda a trasladarnos a una época pasada. Además, muchas imágenes, como su perfecto final, transmiten una belleza y una poesía únicas, con planos para el recuerdo.

Además de todo lo anterior, algunas escenas como el mítico tiroteo bajo la lluvia que tienen una fuerza increíble, mientras Mendes se centra en las figuras de Hanks y Newman y no en las muertes que tienen lugar a su alrededor, de forma que vemos cómo les afecta la violencia. Todas las decisiones narrativas que toma Mendes en la película se salen de lo habitual y sin embargo, significan un éxito mayúsculo.

Comparto el trailer de la película:

18 años después de su estreno, Camino a la perdición conserva toda su fuerza y belleza como el primer día. La película de Sam Mendes es imprescindible y ha sido genial verla con mi hijo y poder compartir con el algunas obras maestras del género.

PUNTUACIÓN: 9/10

 

Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que sigas mi blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de Toy Story 4, de Josh Cooley (Disney-Pixar)

Toy Story 4, la nueva película de Disney-Pixar dirigida por Josh Cooley, es un peliculón para todos los públicos en el sentido más literal del término, en especial para los adultos. Mostrando este nivel, no me importaría que siguieran haciendo una nueva Toy Story cada 8/10 años.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Woody siempre ha tenido claro cuál es su labor en el mundo y su prioridad: cuidar a su dueño, ya sea Andy o Bonnie. Pero cuando Bonnie añade a Forky, un nuevo juguete de fabricación propia, a su habitación, arranca una nueva aventura que servirá para que los viejos y nuevos amigos le enseñen a Woody lo grande que puede ser el mundo para un juguete.

Josh Cooley, un hombre de Pixar que había trabajado como animador en varias películas de la casa y fue guionista de Inside-Out, se estrena en la dirección en esta cuarta película de los juguetes animados, que cuenta con un guión de Andrew Stanton (Wall-E, Buscando a Nemo) y Stephany Folsom, que se estrena con esta historia en Pixar, a partir de una historia de John Lasseter, Andrew Stanton, Josh Cooley, Valerie LaPointe, Rashida Jones, Will McCormack, Martin Hynes y Stephany Folsom.

El primer pensamiento que supongo que tuvimos todos ante el anuncio de esta Toy Story 4 fue ¿Por qué hacen otra si la tercera fue perfecta? Y aunque hay que reconocer que esta Toy Story 4 es un pelín inferior, como no serlo si Toy Story 3 (2010) tiene uno de los finales más satisfactorios y su climax en el vertedero fue una barbaridad que aún me pone la piel de gallina. Dado que hablamos de entretenimiento mainstream, realmente no hay nada “imprescindible”, y no debería haber ningún problema en que Pixar haga más películas mientras mantenga este nivel.

Una vez superado este paso previo, reconocer que se puede disfrutar de una película aunque no alcance las cotas de perfección de la anterior, me ha flipado ver cómo nos cuentan una historia adulta sobre el deber, la lealtad, la amistad, el compromiso, la búsqueda de hacer feliz a los niños y al mismo tiempo dejar ir lo que amas. Pixar triunfa una vez más colocando en una película “para niños” temas que ellos no van a entender.

En este sentido, precisamente si tengo que decir algo menos bueno de Toy Story 4 es que aunque Pixar hace películas para todos los públicos, no hay duda que cada vez más se están centrando en los padres antes que en los hijos. Y esto lo vi en mi sala, donde hubieron muchos niños inquietos en sus asientos durante el visionado a mi alrededor, al no entender qué estaba pasando y viendo dramas para los que no están preparados. Dado que los padres somos los que pagamos, entiendo que es una decisión acertada que hace que repitamos una y otra vez y que ha convertido a Pixar en sinónimo de calidad y entretenimiento.

Sin embargo, el guión es super compacto y saben colocar milimétricamente momentos dramáticos combinados con bromas o escenas de acción para que los niños disfruten también, con nuevos personajes como Ducky y Bunny, con las voces de Keegan-Michael Key y Jordan Peele, y en especial Duke Caboom (Keanu Reeves), que hacen las delicias de los más pequeños.

Aunque la película empieza lenta y muestra elementos quizá demasiado familiares, es a partir de la segunda mited en que la aventura y los sentimientos se desbordan.

Como en todas las grandes películas, el sentido de la aventura es conocer cosas de nosotros mismos y provocar el cambio y la evolución en los personajes. Esto en Toy Story 4 lo vamos a encontrar a raudales, ya que hay una aventura super chula y colorida, pero también un viaje interior en nuestros protagonistas.

Desde Forky, el nuevo juguete creado a partir de elementos de la basura, que no entiende qué es la vida y por qué es importante para Bonnie, al propio Woody que ve como ha dejado de ser el juguete principal para Bonnie y tiene que analizar su propia existencia y su futuro.

Incluso la “villana” Gabby Gabby (Christina Hendricks) al final no es más que otro juguete que busca cumplir la función para la que fue construida, dar felicidad a los niños, y que no entiende por qué no la dejan hacerlo, siendo más un personaje trágico que malvado.

Y además, técnicamente Toy Story 4 está a otro nivel en cuanto a la perfección de la animación y las texturas de todos los juguetes. Hay que hacer una mención muy especial a Bo Peep, la vieja amiga de Woody perdida que es una figura de porcelana con unos brillos y un relieve que parece casi real. Pero con todos los personajes ves sus texturas, los diferentes tipos de telas, los plásticos de todos ellos. La perfección visual es impresionante, a lo que se une una extraordinaria iluminación de cada una de las escenas, consiguiendo incluso introducirnos en una película de terror en varios momentos.

Otro elemento que quiero destacar que es 100% cine y que no es propiamente animación es el excelente montaje que dota a la película de un ritmo endiablado pero siempre controlando los momentos más dramáticos con los aventureros. Esto es otro elemento más que me confirma que estamos ante un gran ejemplo de CINE con mayúsculas.

También reconozco que ha sido una pena no poder ver Toy Story 4 en versión original para escuchar las voces de Tom Hanks (Woody) y Tim Allen (Buzz Lightyear), así como los nuevos personajes Bo Peep (Annie Potts) y Forky (Tony Hale), aunque las voces en español son también super iconicas y las he disfrutado también. Y como no, la música de Randy Newman y su icónico “Hay un amigo en mi”, ¡qué recuerdos me trajo volver a escucharlo! Toy Story lleva con nosotros desde 1995 y espero que siga con nosotros otros 25 años más.

Mientras escribo estas líneas Toy Story 4 ha recaudado ya más de 500 millones en todo el mundo, lo que significa un nuevo éxito para Disney-Pixar. Esto significa que aunque la película ofrece un gran final para Woody y el resto de juguetes, no me extrañaría que Pixar se decida a hacer una nueva Toy Story en el futuro, cuando encuentre una buena historia que contar. Yo la veré encantado.

Comparto el trailer de esta maravillosa cuarta parte de Toy Story:

Toy Story 4 me ha parecido una maravilla. Un gran final, por ahora, para Woody y el resto de juguetes, que ofrece un gran entretenimiento con temas que hacen pensar a los mayores. Pixar ha vuelto a crear una de las películas del año.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

 

Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que sigas mi blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Reseñas Express: Los archivos del Pentágono, Tres anuncios en las afueras y Wind River

Durante los meses de enero y febrero los cines están copados con los estrenos de calidad que aspiran a ganar los Oscars el próximo 4 de marzo. Esta acumulación de estrenos me obligan a comentar las siguientes películas en formato reducido.

 

Los archivos del Pentágono de Steven Spielberg

¿De qué va? En junio de 1971, los principales periódicos de EE.UU., entre los que se encontraban The New York Times y The Washington Post, tomaron una valiente posición en favor de la libertad de expresión, informando sobre los documentos del Pentágono y el encubrimiento masivo de secretos por parte del gobierno, que había durado cuatro décadas y cuatro presidencias estadounidenses. En ese momento, Katherine Graham (Meryl Streep), primera mujer editora del Post, y el director Ben Bradlee (Tom Hanks) intentaba relanzar un periódico en decadencia. Juntos decidieron tomar la audaz decisión de apoyar al The New York Times y luchar contra el intento de la Administración Nixon de restringir la primera enmienda… Historia basada en los documentos del Post que recogían información clasificada sobre la Guerra de Vietnam. Su publicación generó un enorme debate sobre la libertad de expresión y acabó en una dura batalla legal ante el Tribunal Supremo.

Opinión: Steven Spielberg, Meryl Streep y Tom Hanks juntos para contar una historia real que celebra la importancia de la libertad de prensa. ¿Puede haber algo más clásico? La película diría que ofrece justo lo que promete. En mi caso, he disfrutado la película de principio a fin, pero puedo entender a la gente que dice que en la primera hora no pasa nada y que no hay giro, sino que al final todo sucede como estaba previsto.

En mi caso, este película vuelve a mostrarnos lo buen narrador que es Spielberg. Me maravilló la forma en que consigue crear momentos de gran tensión mientras cuenta unos hechos cuyo final es público y notorio: El Washington Post SI publicó los papeles, y finalmente el Tribunal Supremo les dio la razón. Sin embargo, la película nos mete en el meollo de las conversaciones y las presiones a las que estuvo sometida Katherine Graham (Meryl Streep) para que su periódico no publicara los papeles, ante la posibilidad de que el periódico tuviera que cerrar e incluso ante la posibilidad de terminar en prisión por desacato. La excelente música de John Williams y la fotografía de Janusz Kamiński son otros elementos destacados a la hora de crear ese feeling de película clásica y atemporal que sirve además casi de preludio a “Todos los hombres del Presidente” y el caso Watergate.

La clave de la película es que no estamos ante una historia sobre Vietnam ni sobre la investigación periodística, sino de la decisión que tuvo que tomar una mujer a la que la sociedad de la época ninguneaba. Meryl Streep hace una excelente interpretación de una persona real que vivió esta situación, pero también como arquetipo de la lucha de la mujer para alzarse frente a la discriminación, y una sociedad que repetía que las mujeres no valían más que para criar a los hijos, hasta el punto que las mujeres llegaban a creerlo como si fuera la realidad.

Junto a ella también destaca un enorme Tom Hanks como Ben Bradlee, el Director del Wahington Post que movió cielo y tierra para publicar la noticia y que creía en el papel de los medios de comunicación como controladores del gobierno federal. Hanks es también un faro que ilumina cada escena, y su personaje tiene una correcta evolución en su relación con Katherine, pasando de aguantarla educadamente pensado que nadie le va a decir lo que tiene que hacer, y menos una mujer, a entender las presiones que tuvo que soportar y cómo ella amaba el periódico incluso más que él. Además, destacaría que todo el reparto está muy correcto ayudan a meternos en el feeling de los años setenta.

Otra cosa que me llamó mucho fue la forma como la película nos muestra cómo se realizaban y se imprimían los periódicos de la época, y cómo hay un montón de profesiones que han debido quedar en desuso con el paso de los años y la difusión de los ordenadores y los medios online.

Y por último, aunque la película me gustó mucho, también me ha provocado una reflexión no sólo sobre la situación actual de los medios de comunicación “serios” en medio de esta época de la post-verdad capitaneada por Trump, sino sobre la elección de esta historia situada en una época caracterizada por la lucha por los derechos sociales. Digo esto porque es muy fácil hablar de Nixon como el diablo (literalmente), pero la realidad es que hemos visto hechos y actitudes muy parecidas en Bush, e incluso otros presidentes como Clinton u Obama han mantenido estas mismas políticas que atacan derechos fundamentales y que acusan de “traidores” a personas anónimas que lo arriesgan todo con tal de sacar a la luz los excesos del gobierno con la excusa de la seguridad nacional.

PUNTUACIÓN: 7.5/10 

 

Tres anuncios a las afueras, de Martin McDonagh

¿De qué va? Mildred Hayes (Frances McDormand), una mujer de 50 años cuya hija ha sido asesinada, decide iniciar por su cuenta una guerra contra la policía de su pueblo al considerar que no hacen lo suficiente para resolver el caso y hacer justicia.

Opinión: Tres anuncios ha sido una decepción, y no puedo creer que para tanta gente esta película pueda ser la mejor del año. Hay que reconocer que el trío protagonista está espectacular, en especial una Frances McDormand que sin duda merece el Oscar. A ella se le unen Woody Harrelson y Sam Rockwell, ambos nominados al Oscar como Mejor Actor Secundario, aunque en mi opinión Rockwell destaca frente a un Harrelson correcto.

El problema no son las interpretaciones, es lo que el guión de Martin McDonagh les obliga a hacer. Un guión que intenta combinar el profundo drama de Mildred ante la muerte de su hija, con unos momentos de humor negro que no funcionan en ningún momento y que rompen el ritmo de cada escena. Pero es que además, hay un giro sorprendente justo a mitad de la cinta que rompe la película en dos. Lo malo es que la película estaba siendo interesante hasta ese momento, pero a partir de ahí los personajes pierden toda la credibilidad al sufrir una evolución imposible que convierten el drama casi en una parodia.

Hay quien dice que Tres anuncios es una crónica de la realidad de la América profunda, pero si esa era la intención de McDonagh, lo cierto es que el fracaso es monumental, y esta crónica queda convertida en un estereotipo tras otro que casi provoca el sonrojo. En resumen, Tres anuncios me ha parecido una película correcta pero irreal, apoyada por unos grandes actores.

PUNTUACIÓN: 6.0/10

 

Wind River, de Taylor Sheridan

¿De qué va? Una agente del FBI se alía con un veterano rastreador local para investigar un asesinato ocurrido en una reserva de nativos americanos… Ópera prima del guionista de “Sicario” y “Comanchería”.

Opinión: ¿Wind River, os estareis preguntando? Lo primero a comentar es que me parece increíble que esta película no haya llegado a estrenarse en los cines, y tuviera que esperar para poder verla a que se estrenara en La 1 este pasado fin de semana. Está claro que Taylor Sheridan no es Spielberg o Aaron Sorkin, pero hay que recordar que Sheridan ganó el Oscar a Mejor Guión Original con la excelente Comanchería (Hell or high water) el año pasado, una película con la que comparte muchos de los elementos de crónica social de esta Wind River.

La película está ambientada en la reserva india de Wind River en Wyoming, una tierra inhóspita en la que la gente no tiene esperanza y sus días son todos iguales, ahogados por el alcohol y las drogas. En ese ambiente hostil, no existen estadísticas oficiales de mujeres indias desaparecidas, y muy pocos crímenes son resueltos en la actualidad.

Aunque Wind River en la superficie es una investigación criminal, en el fondo es un impactante crónica que muestra sin tapujos la realidad que sufren miles de personas que viven en estas zonas rurales de los Estados Unidos. En este aspecto, Taylor Sheridan se confirma con esta su tercera historia como un excelente narrador de la vida en la frontera.

Si Wind River triunfa es porque todos los actores trasmiten una gran verdad. Es divertido comentar que la pareja protagonista, Jeremy Renner y Elisabeth Olsen son Clint Burton y Wanda Maximoff de los Vengadores de Marvel. Olsen interpreta muy correctamente a una agente del FBI que se encuentra claramente fuera de su elemento y que conocerá el dolor de los habitantes de esta región. Pero es Jeremy Renner el que brilla como Cory Lambert, un cazador que trabaja para el estado cazando animales que atacan al ganado, y que tendrá que ayudar a detener a otra clase de depredador. Lambert sufrió una gran pérdida y este asesinato revolverá un dolor que llevaba consigo y que amenazaba con consumirle.  En Wind River no hay finales felices, solo seres reales que deben aprender a vivir con un dolor que no les abandonará nunca. Buff!!

Mi opinión es que Wind River trasmite verdad. Una dura e inmisericorde verdad que no da alegrías y que solo permite vivir la vida día a día. En ese aspecto, en la comparación, Tres carteles me parece falsa y sin la fuerza de lo que Taylor Sheridan consigue transmitir con esta película.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

En resumen, dos buenas película y una pequeña gran decepción que mucho me temo que puede ser la gran protagonista de los Oscars si Guillermo del Toro y su La forma del agua no lo impide. Pero para eso, aún tendremos que esperar un mes.

Y vosotros, ¿habeis visto estas películas, qué os han parecido?

El puente de los espías, la guerra fría según Spielberg

El puente de los espías, la última película de Steven Spielberg y Tom Hanks, es una película sensacional que sirve para recordarnos que estamos antes 2 artistas irrepetibles en la cima de su creatividad.

El-Puente-de-los-Espias_Poster-Final

La película está ambientada a finales de la década de 1950 y primeros años 60, en plena Guerra Fría y con la construcción del Muro de Berlín de fondo, con una sociedad americana atrapada por el miedo a la destrucción nuclear y al enemigo comunista.

Aunque la película se anuncia como una película de espías, lo cierto es que me ha parecido más un drama histórico con espías y un retrato de esta época convulsa.

Narrativamente, me han gustado las múltiples facetas de la historia, casi como si de una sucesión de capítulos de un libro se tratara, que van añadiendo profundidad a la película.

photo-1

La película arranca con la detención en Nueva York del espía ruso Rudolf Abel (Mark Rylance). Ante el inminente juicio, el gobierno quiere dar una apariencia de legalidad y de trato justo al enemigo, para lo cual contratarán como abogado de oficio a James Donovan (Tom Hanks), un recto abogado de Brooklyn (Nueva York), que aunque está especializado en seguros, participó en los juicios de Nuremberg como parte del equipo fiscal.

Lo interesante es descubrir que aunque Donovan intenta defender de la mejor manera a su cliente, ateniéndose a los preceptos de la ley, aunque sea para beneficio de un culpable, la realidad es que el juicio es una farsa y la condena estaba escrita de antemano. Y un honorable abogado que solo quiere que se respeten los derechos y valores de la constitución verá como es amenazado y casi acusado de traidor por sus vecinos.

Esta es para mi la mejor parte, ya que la situación de 1960 tiene muchos paralelismos al mundo contemporáneo en el que vivimos, en la que el debate sobre cuanta libertad estamos dispuestos a renunciar a cambio de mayor seguridad está más vivo que nunca. Y donde el poder de la propaganda convierte en enemigos irreconciliables a los que no opinan como nosotros.

Bridge-of-Spies_2015-38

La segunda parte de la historia implica la detención del piloto americano Francis Gary Powers (Austin Stowell), derribado mientras fotografiaba instalaciones rusas. Powers es condenado por espionaje de manera inmediata, con la amenaza de que pueda contar en cualquier momento sus conocimientos a los rusos.

La CIA encargará a Donovan viajar a Berlín en plena construcción del Muro de Berlín para negociar con los rusos el canje de prisioneros.

Pero un intercambio a priori sencillo se complica con la detención por parte del ejército de Alemania del Este de un estudiante americano que cursaba estudios en la Universidad de Berlín, siendo acusado injustamente de espía por las autoridades alemanas.

photo-4

Técnicamente, la película es excelente. Spielberg se apoya en sus habituales colaborades Janusz Kaminskia en la fotografía,  Michael Kahn en el montaje para realizar una película con un ritmo pausado que contruye perfectamente el mundo de la época, con sus luces y sus sombras.

photo-5

El guión de Matt Charman y de los hermanos Ethan y Joel Coen me parece también muy acertado, contándonos una historia en la que realmente no hay bandos buenos o malos, sino personas que buscan defender su patria porque creen en lo que defienden. De hecho, quizá el único “villano” de la función, los únicos mezquinos de la película serían los agentes de la CIA, a los que solo les importa la misión, sin importar como llevarla a cabo o quién se queda en el camino.

photo-3

Por primera vez en muchos años, la música no la realiza John Williams al estar ocupado con la B.S.O. de Star Wars. Thomas Newman realiza una partitura elegante y atmosférica, que casi nos hace olvidar al maestro.

3 años han pasado desde la última película de Spielberg, Lincoln, otra gran película con un registro muy diferente,  y la verdad es que se le ha echado de menos. Y aunque ambas películas son muy diferentes, quizá si comparten una cierta temática en el sentido de que intenta resaltar como son los valores los que hacen grande a la nación, y si se abandonan, los americanos no serán mejores que cualquiera de sus enemigos.

Spielberg es un maestro, y con cada película nos sigue haciendo disfrutar, consiguiendo emocionarnos. En los últimos años, su estilo parece haberse refinado y simplificado, centrándose en contar la historia de la mejor manera posible huyendo de artificios o complejas ejecuciones técnicas, centrándose en la historia y el mensaje por encima de todo. Ójala podamos seguir disfrutando su trabajo durante muchos años.

Comparto con vosotros el trailer de la película:

 

 

Una película imprescindible para los amantes del buen cine, entendido como entretenimiento que consigue hacernos reflexionar sobre nosotros mismos.

PUNTUACIÓN: 8.5/10