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Crítica de Una historia de violencia de David Cronenberg (Prime Video)

David Cronenberg firmó con Una historia de violencia una de sus película más redondas, con un increíble Viggo Mortensen, en la que fue la primera de sus tres colaboraciones. Aprovechando que está disponible en Prime Video, hoy quiero recomendarla.

PUNTUACIÓN 8.5/10

Fecha de estreno: 2005.

Director: David Cronenberg.

Guión: Josh Olson, adaptando la novela gráfica de John Wagner y Vince Locke.

Interpretado por: Viggo Mortensen, Maria Bello, Ed Harris y William Hurt.

Disponible en: Prime Video.

Tom Stall (Viggo Mortensen) vive tranquilamente con su mujer (Maria Bello) y sus dos hijos en un pequeño pueblo de Indiana, donde nunca pasa nada. Pero un día, tras evitar un robo en su restaurante, no sólo es considerado un héroe por todos, sino que además atrae la atención de los medios de comunicación. En estas circunstancias, recibe la extraña visita de alguien que asegura conocer su pasado… (FILMAFFINITY)

Antes de Una historia de violencia, David Cronenberg (Toronto, 1943) era principalmente conocido por una filmografía perturbadora inicialmente adscrita a los géneros del terror y la ciencia ficción, con títulos como Scanners (1981), La mosca (1986), El almuerzo desnudo (1991) o eXistenZ (1999). Es uno de los principales creadores y máximo exponente del género “body horror” o terror corporal, en el que aborda los miedos de la raza humana ante las enfermedades y las transformaciones físicas y psicológicas que provocan.

Sin embargo, Una historia de violencia supuso un cambio importante en su filmografía, al optar por una historia de género negro construida a partir del realismo que fue unánimemente alabada por crítica y público, siendo nominada en los Oscars de ese año en las categorías de Mejor Actor Secundario (William Hurt) y Mejor Guión Adaptado (Josh Olson). La película significó la primera colaboración de Viggo Mortensen con el director canadiense, que tuvo su continuación con las también notables Promesas del este (2007) y Un método peligroso (2011) .

En palabras del propio Cronenberg, el título de Una historia de violencia, además de ser el título de la novela gráfica en que se inspira la película, tiene para él tres significados: La historia de una persona con un largo historial de violencia; una reflexión sobre el uso histórico de la violencia como un medio para resolver disputas; y por último, como Darwinista convencido que es, cómo la naturaleza innata de los seres vivos provoca que sólo los mejores y más fuertes sobrevivan, reemplazando a los menos capaces que acaban extinguiéndose.

La película muestra la historia de un hombre aparentemente normal que vive una vida monótona y sin sobresaltos que se ve obligado a recordar una parte de su pasado que creía olvidada para sobrevivir. De hecho, Cronenberg utiliza una gran parte del primer arco a mostrarnos diferentes momentos de su vida para resaltar esta normalidad que luego saltará por los aires. Tom es el dueño de una cafetería de un pequeño pueblo sin mucha clientela al que su bella e inteligente mujer, Edie, tiene que llevar al trabajo cuando su coche se estropea. Su hija pequeña Sarah tiene pesadillas por la noche pensando en monstruos dentro de armarios y su hijo Jack sufre el acoso del típico matón de instituto e intenta pasar lo más desapercibido posible. Lo normal para una familia americana que vive en un área rural de los Estados Unidos.

El uso de la violencia para resolver conflictos es el tema fundamental de la película, y no sólo Tom tomará decisiones difíciles antes situaciones peligrosas sino que también su hijo Jack tendrá que enfrentarse a sus propios problemas, y quedará claro que los genes de su padre están firmemente asentados en su ADN. Aunque Cronenberg no pretende dar respuestas, ante la pregunta de si somos lo que dictan nuestros genes o fruto de la educación que recibimos, la respuesta acaba siendo seca y brutal.

Merece la pena detenerse en las interpretaciones de la película, que sin duda son uno de los elementos más destacables. Viggo Mortensen ha afirmado que para él esta película es una de las mejores en las que ha participado y una perfecta muestra de género negro. Realiza un despliegue actoral impresionante que debería estudiarse en todas las escuelas de interpretación. Su personaje, Tom, es a la vez dos personas diferentes, su yo presente que simboliza lo que aspira a ser y su yo pasado que creía enterrado. Mortensen realiza una interpretación contenida alejada de histrionismos en la que el brillo de sus ojos, su expresión corporal e incluso pequeños tics indican de forma prodigiosa ante qué Tom estamos.

Por su parte, Maria Bello como su mujer Edie está genial como una persona que ve como toda su ordenada y perfecta vida salta por los aires. Bello está perfecta en su papel y Cronenberg la muestra como una diosa griega de belleza perfecta y salvaje, con dos escenas de elevado contenido sexual que no son gratuitas sino que sirven para describir a los personajes, algo que Cronenberg ya empleó en la polémica Crash (1996).

Junto a ellos, hay que destacar a un contenido Ed Harris que transmite desde el primer fotograma que a pesar de su educación y su correcta sonrisa es un hombre extremadamente peligroso. William Hurt por su parte realmente aparece sólo en una escena, pero su carisma monopoliza los minutos que está en pantalla.

Cronenberg nos muestra la violencia de forma brutal y sin efectismos, un destello que dura un segundo y que altera para siempre la vida de los que la sufren. Quizá por eso impacta tanto al espectador. La película cuenta además con unos contenidos 97 minutos que son un prodigio de síntesis, dejándonos con un final abierto perfecto. Cuando se ha abierto la Caja de Pandora, ¿es posible volver a atrás y hacer como si nada hubiera sucedido? El director deja que seamos los espectadores los que contestemos a esa pregunta.

Comparto el trailer de la película:

Una historia de violencia triunfa en todo lo que plantea, y dentro de su simplicidad, o precisamente por ella, me ha parecido una pasada. Una película que merece mucho la pena.

PUNTUACIÓN 8.5/10

 

* Este texto se publicó originalmente en el nº5 del Fanzine El Colmo publicado online este mes de mayo.

 

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Crítica de Bad Karma 1, de Álex de Campi, Ryan Howe y Dee Cunniffe (Panel Syndicate)

La web Panel Syndicate nos ha ofrecido una nueva sorpresa comiquera con el estreno hace unos días de Bad Karma, su nueva serie publicada en modalidad de “paga lo que quieras” realizada por la escritora Alex de Campi, el dibujante Ryan Howe y el colorista Dee Cunniffe. Hoy comento mis impresiones sobre este primer número.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

¡Estamos orgullosos de darles la bienvenida a los autores Alex De Campi, Ryan Howe y Dee Cunniffe con el debut de su nueva serie BAD KARMA, un thriller de acción y suspense basado en personajes!

Los veteranos del ejército Sully y Ethan realizan un viaje de Navidad para liberar a un hombre inocente culpado por el trabajo mercenario que hicieron. Resulta que a nadie le interesa la verdad, pero se interesan mucho en asegurarse de que Sully y Ethan no vivan para ver el Año Nuevo.

El primer número de 33 páginas está disponible ahora en inglés, como de costumbre, para cualquier precio que desee pagar, incluido 0 (cero).

Alex de Campi se ha inspirado para crear Bad Karma en personas del mundo militar de su entorno, así como de las relaciones masculinas de amistad. De Campi comenta que esta es una larga novela gráfica de casi trescientas páginas y, aunque este comienzo ha empezado de forma lenta centrándose en los dos protagonistas, Ethan y Sully, plantea una historia con altas dosis de acción. Además, explica que está muy orgullosa de Cheryl, ya que no va a ser ni un interés romántico, ni la chica a la que salvar, ni una tía dura, por lo que cree que le va a encantar a los lectores, especialmente entre el público femenino.

De Campi comenta además que Panel Syndicate ofrece una plataforma única para promocionar su obra, dado que otras webs de comics digitales como ComiXology realmente no ofrecen una buena alternativa para autores indys, de forma que aunque nadie pagara por leer este comic, lo daría por bueno por la difusión que su obra va a conseguir en una web con obras y autores de primerísimo nivel. Además, ha confirmado en entrevistas que ya tiene firmada la publicación física de esta novela gráfica cuando acabe la publicación digital, por lo que considera una buenísima opción dada la situación provocada por el coronavirus.

En lo referido al apartado artístico, me han gustado el dibujante Ryan Howe y el colorista Dee Cunniffe. Howe tiene un lápiz claro centrado en la expresión de los personajes, y realiza un buen retrato de unos protagonistas veteranos que han sufrido heridas físicas y psicológicas. Como comentaba antes, este primer número es super pausado y no puedo analizar su narrativa en escenas de acción, pero psicológicamente construye a unos buenos personajes y que pueden dar mucho jugo.

Sin embargo, globalmente este primer número de Bad Karma me ha parecido super correcto en todo, pero sin nada que me haya llamado especialmente la atención. Teniendo en cuenta la saturación de oferta comiquera que hay ahora mismo, correcto no es suficiente. El problema que le veo es que De Campi plantea este comic no como una historia serializada sino como una novela gráfica que logísticamente ha tenido que dividir en números individuales. Esto provoca que literalmente en este primer número en lo relativo a la trama no pasa nada importante. Obviamente, está presentando a los personajes para que nos importen cuando la cosa empiece a ponerse fea, pero le hubiera pedido algo más a la historia y, al menos, un buen cliffhanger que me hubiera dejado con ganas de comprar el siguiente número.

De Campi comenta que plantea Bad Karma como 7 números más un epílogo, y que ya tienen completamente terminado el número dos y medio del tres, por lo que el próximo número se publicará en junio y ya a partir de ahí saldrán con cadencia bimensual. Esto significa que probablemente hasta dentro de un año no estará terminada la historia. Por esto, visto lo visto en este primer número creo que estamos ante una lectura que resultará más satisfactoria leída de un tirón, y prefiero esperar a más adelante.

Comparto las primeras páginas del cómic disponibles a modo de preview en la web de Panel Syndicate:

Bad Karma supone un correcto arranque para un comic que sin embargo me voy a esperar para poder leer de un tirón cuando esté completo.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

 

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Crítica de Camino a la perdición, de Sam Mendes

Camino a la perdición (2002) es un PELICULÓN con todas las letras. Una maravilla que mezcla el género de gangsters con un drama familiar rodada elegantemente y con unos actores en estado de gracia. No se puede pedir más.

PUNTUACIÓN: 9/10

En los oscuros años de la Gran Depresión, Michael Sullivan (Tom Hanks) es un asesino a sueldo que profesa una lealtad inquebrantable a su jefe, el señor Rooney (Paul Newman), pero es también un buen padre de familia. Son tiempos duros en Rock Island, donde domina la mafia irlandesa, la Ley Seca sigue vigente y los gángsteres, especialmente Al Capone en Chicago, están en la cima del poder. Un día, inesperadamente, el hijo de Sullivan, Michael Jr. (Tyler Hoechlin), decide seguir a su padre para saber en qué consiste exactamente su trabajo. (FILMAFFINITY).

Camino a la perdición parte de un guión de David Self que adaptó a la gran pantalla la novela gráfica de Max Allan Collins y Richard Piers Rayner. Merece la pena destacar que a su vez, Collins nunca ocultó que esta historia está fuertemente influenciada por la obra maestra del manga Lone Wolf & Cub escrita por Kazuo Koike e ilustrada por Goseki Kojima. Camino a la Perdición es uno de los pocos casos en que la adaptación cinematográfica supera a la obra original, aunque reconozco que en parte esta sensación pueda estar producida al no leer esta novela gráfica hasta años más tarde de ver la película, lo que hizo que me pareciera un buen comic aunque alejado de la maestría de la película de Mendes.

Otro de los elementos más destacados de la película es su maravillosa recreación del Chicago de 1931, realizado gracias al trabajo en equipo de Dennis Gassner (diseño de producción), Richard L- Johnson (dirección artística) y Albert Wolsky (vestuario) entre otros. Conrad L. Hall consiguió el Oscar a Mejor Fotografía a título póstulo, al fallecer tras finalizar el rodaje. Hall, junto al montaje de Jill Bilcock y la maravillosa banda sonora de Thomas Newman consiguieron dotar a la película de una personalidad propia que se alejaba de otras películas del género de gangsters.

La película además cuenta con un reparto excepcional. Como cinéfilo me resulta un autentico lujo poder ver a dos leyendas del cine como Paul Newman y Tom Hanks compartir la película, que consiguieron que se me pusiera la piel de gallina. Hanks interpreta a Michael Sullivan, un asesino a sueldo que trabaja para John Rooney (Newman). Sus interpretaciones son super contenidas y casi minimalistas, siendo ambos hombres de pocas palabras que sin embargo transmite un montón simplemente con su mirada y su mera presencia.

La envidia que Connor Rooney (Daniel Craig) siente contra Sullivan al sentir que su padre le quiere y respeta más que a él es el fuego que desencadena todo el drama de la película. Sullivan tiene que escapar con su hijo Michael Sullivan Jr. (Tyler Hoechlin), el único superviviente de la familia. Otros actores destacados de la película son Jude Law como el asesino a sueldo Harlen Maguire, Stanley Tucci como el mafioso de Chicago Frank Nitti o Jennifer Jason Leigh en un pequeño papel como Annie Sullivan, la esposa de Michael. Aunque eclipsados por el carisma de Hanks y Newman, creo que todos realizan un trabajo excelente.

El director británico Sam Mendes lo había ganado todo con American beauty (1999), película que ganó 5 Oscars, entre ellos Mejor Película, Mejor Director, Mejor Actor Kevin Spacey, Mejor Guión Original y Mejor Fotografía. Esto suponía una gran oportunidad, ya que tendría vía libre para rodar lo que quisiera, pero a la vez era un gran riesgo, ya que las comparaciones iban a ser inevitables. Leyendo sobre la película, resulta maravilloso que su elección fuera buscar una historia de época que evitara caer en los clichés y que pudiera transmitir muchas emociones con el mínimo diálogo posible.

Lo más maravilloso de la película y lo que la convierte en algo único es lo bien que funciona a muchos niveles. Primero de todo, esta historia de venganza está contada desde el punto de vista del niño, que ve primero como se le cae el mito de su padre y aprende a volver a quererle a pesar de lo horrible de su profesión. Esto hace que toda la historia se aleje de las típicas historias de gangsters o de venganza que han inundado las carteleras durante años.

Además, la historia es un buen retrato de la violencia y sus consecuencias. En uno de los mejores momentos de la película, John Rooney (Newman) le dice a Sullivan (Hanks) que ambos saben que no son buenas personas y que arderán en el infierno por los pecados que han cometido en vida. En este sentido el título de Camino a la Perdición tiene un doble significado, ya que por un lado es el pueblo al que los Sullivan se dirigen para estar a salvo y por otro el personaje de Hanks sabe que su final solo tiene un destino, el infierno. En palabras del propio Mendes: “Sullivan está en una batalla por el alma de su hijo. ¿Puede un hombre que ha llevado una mala vida alcanzar la redención a través de su hijo?”

Sam Mendes recrea los Estados Unidos de 1931 de forma maravillosa, empleando una paleta de colores apagados que transmiten la desesperanza que se vivía en esa época. Además, opta por un ritmo pausado que es perfecto para contar la historia, que tiene un marcado tono intimista al centrarse en la relación de los Sullivan. La música de Thomas Newman crea momentos muy especiales durante toda la película y también ayuda a trasladarnos a una época pasada. Además, muchas imágenes, como su perfecto final, transmiten una belleza y una poesía únicas, con planos para el recuerdo.

Además de todo lo anterior, algunas escenas como el mítico tiroteo bajo la lluvia que tienen una fuerza increíble, mientras Mendes se centra en las figuras de Hanks y Newman y no en las muertes que tienen lugar a su alrededor, de forma que vemos cómo les afecta la violencia. Todas las decisiones narrativas que toma Mendes en la película se salen de lo habitual y sin embargo, significan un éxito mayúsculo.

Comparto el trailer de la película:

18 años después de su estreno, Camino a la perdición conserva toda su fuerza y belleza como el primer día. La película de Sam Mendes es imprescindible y ha sido genial verla con mi hijo y poder compartir con el algunas obras maestras del género.

PUNTUACIÓN: 9/10

 

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Crítica de Zero, Zero, Zero (Prime Video)

He podido ver Zero, Zero, Zero, serie de televisión estrenada en Prime Video creada por Stefano Sollima basada en la novela de Roberto Saviano (Gomorrah) sobre el negocio del tráfico de drogas, y aunque no me ha enamorado, si he encontrado elementos bastantes interesantes.

PUNTUACIÓN: 7/10

Serie basada en el libro homónimo de Roberto Saviano que sigue los pasos de un cargamento de cocaína, desde el momento en el que un poderoso cartel de criminales italianos decide comprarlo hasta que la mercancía es entregada y pagada. A través de sus protagonistas, la serie explica los mecanismos a través de los cuales la economía ilegal pasa a formar parte de la legal, y de cómo ambas están conectadas a una despiadada lógica relacionada con el poder y el control, algo que afecta directamente a la vida de los ciudadanos. Desde los carteles mexicanos a los sindicatos del crimen italiano pasando por los negocios estadounidenses, todos están involucrados de una forma u otra en el beneficio que produce el negocio de la cocaína. (FILMAFFINITY)

Roberto Saviano obtuvo fama mundial tras la publicación de Gomorrah, en la que narraba detalles de la camorra tras infiltrarse durante meses, motivo por el que aún hoy vive con protección policial. Saviano volvió al ámbito criminal en 2013 con su novela Zero, Zero, Zero en la que ampliaba el foco al mundo de la droga y sus conexiones económicas a nivel mundial.

Para esta adapación televisiva, los creadores Leonardo Fasoli, Mauricio Katz y Stefano Sollima, director de la notable Sicario, el día del soldado, contrataron a un reparto internacional encabezado por Andrea Riseborough, Dane DeHaan, Gabriel Byrne (aunque en un pequeño papel), Giuseppe De Domenico, Adriano Chiaramida y Harold Torres.

Sollima dirige los dos primeros episodios, para mi los más potentes de la serie, mientras que los otros seis fueron dirigidos por Janus Metz y Pablo Trapero.

La historia está dividida en tres partes, en Italia un anciano capo siciliano, Don Minu (Adriano Chiaramida) contrata un cargamento de droga a unos narcos mexicanos, los Leyra. La llegada de esta droga consolidará su poder que está siendo puesto en duda por su propio nieto Stefano (Giuseppe De Domenico).

Para llevar a cabo el transporte de la droga, Don Minu se pone en contacto con su broker habitual de Nueva Orleans Edward Lynwood (Gabriel Byrne), en cuya empresa de transporte y naviera trabajan también sus dos hijos, Emma (Andrea Riseborough) y Chris (Dane DeHaan). Lo que no saben los Lynwood es que este negocio será más complicado de lo habitual, empezando porque el ejército mexicano tiene a los Leyra en su punto de mira y ha encargado su detención a sus fuerzas especiales, en cuyas filas se encuentra Manuel Contreras (Harold Torres), uno de los soldados de élite.

De esta forma, la serie irá saltando en sus ocho episodios desde México, donde seguiremos los pasos de Manuel Contreras, Italia donde se vive una lucha por el poder, y las visicitudes de la familia Lynwood por todo el mundo para asegurar que su cargamento llega a su destino.

Zero, Zero, Zero me ha parecido que está contada desde un punto de vista diferente que me ha resultado interesante, que es el de los brokers. Narrativamente los saltos de un lugar a otro consiguen no aburrir y mantener el interés.

Uno de los detalles narrativos que me han parecido más chulos es que dividen los diferentes episodios como en un libro en el que cada capítulo se centra en un personaje, de forma que cuando dos personas se separan, primero vemos todo seguido lo que hace uno y luego, cuando se vuelven a encontrar, volvemos atrás en el tiempo para ver qué hizo el otro personaje durante ese mismo periodo de tiempo, algo que no es habitual y que desde luego me ha parecido llamativo.

Con una excepción que luego comento, me ha parecido que todo el reparto cumple correctamente su función, y todos los aspectos técnicos de esta producción italiana de Sky en colaboración con Canal+ y Prime Video brillan a un gran nivel.

El visionado de esta serie ha conseguido mantener mi interés de principio a fin y muestra el negocio de la droga desde un prisma diferente al habitual. Dicho esto, debo reconocer que me ha faltado fuerza en las tres historias. La parte mexicana aporta las mayores dosis de acción y violencia, pero la historia de Manuel Contreras al final me ha parecido super intrascendente y un poco de relleno de las partes más interesantes, que son las otras dos.

Los Lynwood son el hilo conductor del relato, pero mientras Emma (Andrea Riseborough) me ha gustado dentro de su estoicismo general, no aguanto a Dane DeHaan como su hermano Chris. En Zero, Zero, Zero es un palo inexpresivo al que “inventan” una enfermedad para que pueda realizar un despiegue de tics que no me convencieron en ningún momento. Para mi, DeHaan es lo más flojo de toda la serie.

Reconozco que el despojar estos hechos delictivos de una intención moralizante me parece un acierto, teniendo en cuenta que si acaso, el único mensaje que se puede extraer es que mientras la droga mueva tantísimos millones, seguirá existiendo aunque cambien los actores. Los carteles o la mafia pueden cambiar de mano o incluso desaparecer, pero siempre otros tomarán su lugar, una triste realidad que queda aquí también reflejada.

Comparto el trailer de esta serie:

Zero, Zero, Zero ofrece un punto de vista interesante del negocio de la droga centrado en la lucha por el transporte y la distribución. No me ha maravillado, pero que su punto de vista ha sido bastante original.

PUNTUACIÓN: 7/10

 

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Crítica de Manhattan Sin Salida de Brian Kirk

Manhattan sin salida (21 Bridges) dirigida por Brian Kirk y con un genial Chadwick Boseman es un entretenido thriller policial rodado con buen ritmo y que consigue mantener en tensión al espectador, aunque todo se vea venir y no ofrezca sorpresas al espectador.

PUNTUACIÓN: 6,5/10

Andre Davis (Chadwick Boseman) es un policía de Nueva york al que le encargan la investigación del asesinato de varios policías. Durante la búsqueda contrarreloj de los responsables, en la que se cierran por primera vez en la historia de Manhattan todos los puentes que acceden a ella, el detective descubre una conspiración en la que tendrá que discernir entre aquellos a los que caza y los sospechosos que están tratando de cazarle a él. (FILMAFFINITY)

Mahattan sin salida (21 Bridges en el original, aludiendo al cierre de los puentes que conectan Manhattan con el resto de Nueva York) fue la primera película que los hermanos Russo anunciaron tras su maravillosa Vengadores Endgame que ofreció una de las alegrías más grandes de nuestra vida a todos los fans comiqueros. Sin embargo, los Russo no la dirigían, sino que sólo ejercían labores de productores, dejando la dirección para Brian Kirk, director inglés curtido en la televisión en series como Luther, Boardwalk empire, Panny Dreadfull o incluso Juego de tronos, y que hace su debut en largometrajes.

A partir de una guión de Matthew Carnahan y Adam Mervis, la película ofrece un correcto vehículo para el lucimiento de Chadwick Woseman, asociado con los Russo gracias a su interpretación de Black Panther T´Challa en las películas de Marvel Studios. Junto a Boseman encontramos un casting de buenos actores como J.K. Simmons, Sienna Miller, Taylor Kitsch y Stephan James que aportan su carisma y buen hacer a unos personajes sin profundidad que son meros arquetipos que no ofrecen casi nada sobre lo que trabajar.

En el resto de apartados técnicos, Paul Cameron es el director de fotografía, mientras que la música corre a cargo de Alex Belcher y Henry Jackman.

A nivel general, lo principal que puedo decir de Manhattan sin salida es que me ha gustado y que cumple su objetivo de entretenimiento. Los 100 minutos de la película van al grano y ofrecen el punto justo de caracterización del protagonista, el detective Andre Davis interpretado por Boseman, para que le entendamos y empaticemos con él. Este thriller policial cuenta con el ritmo perfecto, los tiroteos y las persecuciones están rodados de forma seca y contundente y consiguen mantener la tensión en todo momento.

Boseman es lo mejor de la película sin duda, consiguiendo transmitir al personaje el carisma y la determinación necesaria para que la historia funcione. Es una pena que el guión desaproveche a buenos actores como J.K. Simmons y Sienna Miller a los que no les hace hacer nada realmente relevante excepto aparecer en pantalla, lo que diría que califica ambos papeles en trabajos alimenticios, correctos sin más, como en general el guión de la película.

Como comentaba al principio, el verdadero problema de la película es su guión, que es super básico y que no sabe escapar de los clichés del género. Todo lo que pasa está bien contado pero se ve a la legua el misterio que rodea este robo fallido que ha provocado la muerte de varios policías hasta el punto que no hay ni una sorpresa en toda la película.

A pesar de moverse dentro de territorios previsibles, la narración es entretenida. Sin embargo, el guión fuerza un giro para justificar un clímax que no me ha funcionado para nada y que recuerda a un montón de películas del género, que no voy ni a mencionar porque eso ya daría demasiada información. Como resultado, una película que muestra el oficio de los profesionales que han trabajado en ella termina entrando en la categoría de “entretenida sin más”, se ve con agrado y se olvida con la misma facilidad.

Comparto el trailer de la película:

Manhattan sin salida es una película rodada con oficio pero a la que le falta punch para conseguir ser algo más que un correcto entretenimiento que cumple su objetivo pero que olvidas con la misma rapidez como la viste.

PUNTUACIÓN: 6,5/10

 

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