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Crítica de Wormwood, de Netflix

Wormwood, estrenada en España por Netflix, es una interesante mezcla de documental y película de ficción que ha sido realizada por el director Errol Morris y que nos cuenta la búsqueda durante varias décadas de un hijo por conseguir respuestas sobre la muerte de su padre.

PUNTUACIÓN 7/10 

Wormwood es una serie de seis episodios que explora los límites del conocimiento sobre el pasado y los caminos que recorremos en busca de la verdad. Está contada a través de entrevistas con  Eric Olson, hijo de Frank Olson, un científico estadounidense de guerra biológica y empleado de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), quien murió en circunstancias misteriosas en 1953.

Murió al arrojarse desde la ventana de una habitación de hotel en la ciudad de Nueva York, nueve días después de que Olson recibiera una dosis de LSD por parte de su supervisor de la CIA, como parte de un proyecto de investigación para analizar las consecuencias del uso de drogas, conocido como Proyecto MKUltra. Su muerte fue inicialmente considerada como accidental, pero las investigaciones posteriores han planteado dudas sobre la versión oficial y llegó a plantearse si incluso el gobierno americano pudo encubrir un presunto asesinato.

Errol Morris ha dirigido esta mezcla de documental y drama, a partir de un guión de Steven Hathaway y Molly Rokosz, inspirado en los hechos reales que sufrió la familia Olson, una muerte que seis décadas después aún persigue a su hijo hasta el punto de no haberle permitido tener una vida normal.

Morris es conocido por su documental de 1988 The Thin Blue Line, uno de los más influyentes documentales jamás realizados, que contó la historia de Randall Dale Adams, un hombre condenado y sentenciado a muerte por un asesinato que no cometió. El caso de Adams fue revisado y fue liberado de prisión después del estreno del documental. En 2003, su película documental The Fog of War: Eleven Lessons from the Life of Robert S. McNamara ganó el Oscar a la Mejor Película Documental. Esta obra se centró en la figura del exsecretario de Defensa de los Estados Unidos, Robert S. McNamara, y sus observaciones sobre la naturaleza de la guerra moderna y la dificultad de tomar decisiones en medio del conflicto. Algo que vimos, de forma lateral, en la notable película “Los papeles del Pentágono” de Steven Spielberg estrenada hace unos pocos meses. 

El título Wormwood (ajenjo) es una alusión a un versículo de la Biblia sobre una estrella que hace que todo se vuelva amargo, una alusión a las armas biológicas, y el efecto de la búsqueda de una resolución de Eric Olson sobre la muerte de su padre durante 60 años.  Según el director de este ¿docudrama? Errol Morris, “lo que Wormwood intenta hacer es contar una historia sobre cómo sabemos lo que sabemos y cuán confiable es ese conocimiento.”

Dos cosas me han interesado de Wormwood durante su visionado. En primer lugar, su propia estructura, basada en una larga entrevista a Eric Olson, que nos cuenta su historia de forma cronológica. Desde los días previos a la muerte de su padre, cómo reaccionaron ante su “accidente”, así como sus gestiones para intentar averiguar la verdad ante unos hechos que no cuadraban, que llegaron hasta el Congreso de los Estados Unidos. Y todo lo que vino después, todo ello contado con imágenes de archivo reales de la época. De esta forma, los espectadores vamos conociendo los cambios en la versión oficial de la forma en que Eric y su familia fueron conociéndola con el paso de los años.

Pero además, Morris realiza una recreación de los hechos a modo de historia dramática. Para esta dramatización de los hechos probados y de las especulaciones posteriores, el actor Peter Sarsgaard interpreta al padre de Eric, Frank Olson. La hábil mezcla entre la entrevista y la recreación consigue amplificar la sensación de incertidumbre y el drama que sin duda vivió la familia. Wormwood es un documental seriado de 6 episodios, y emplea técnicas cinematográficas para mantener la atención del espectador, como el empleo de cliffhangers al final de cada episodio.

La evolución de la familia Olson sirve de metáfora de la evolución de la mentalidad de la sociedad americana. Si en los años 50 creyeron completamente la versión que SU gobierno les dio de la muerte de su padre, esto cambió en los 70 y 80 cuando entendieron que ese gobierno no era de fiar, y que en nombre de la democracia y de la lucha contra el comunismo, se justificaron acciones inmorales y delictivas. Y a medida que se fueron desclasificando más documentos, conocemos en la actualidad que la inmundicia moral de la administración americana era más profunda de lo que nadie pudo imaginar.

El visionado de Wormwood me ha resultado muy interesante, aunque tengo que reconocer que en algunos momentos de 2-3 episodios me ha costado mantener los ojos abiertos, dado que vi la serie en horario de madrugada. En todo caso, aunque al final del capítulo tres me preguntaba qué más podrían contar, ya que parecía que ya habían mostrado todos los detalles, lo cierto es que sólo estábamos empezando a caer en el agujero de conejo.

Comparto el trailer de esta serie:

No soy un gran espectador de documentales, pero Wormwood me ha interesado. Hasta el punto de que intentaré recuperar los anteriores trabajos del director Errol Morris.

PUNTUACIÓN 7/10 

 

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Crítica de Collateral, de Netflix

Collateral es una interesante serie de la BBC que he podido disfrutar gracias a mi suscripción a Netflix y que os quiero recomendar esta semana.

PUNTUACIÓN: 7/10

Miniserie de 4 episodios, explora las consecuencias de un tiroteo que ocasiona la muerte de un repartidor de pizza. La detective Kip Glaspie (Carey Mulligan) se niega a aceptar el asesinato como un acto de violencia al azar, y está decidida a descubrir si hay una verdad más oscura detrás.

Creada por el guionista David Hare y dirigida por S.J. Carkson, Collateral busca provocar la reflexión sobre el estado actual del Reino Unido en relación con los inmigrantes y los refugiados que llegan al pais, mediante la presentación de una compleja red de personajes que de alguna manera están conectados con la historia.

La gran protagonista es Carey Mulligan, que interpreta a la embaraza detective Kip Glaspie, que tiene la firme convicción de llegar hasta el final cueste lo que cueste. Su carisma domina la serie, aunque todo el reparto cumple perfectamente lo que la historia pedía de ellos. Nathaniel Martello-White es el compañero de Kip, es detective Nathan Bilk, y Jeany Spark la capitán del ejército Sandrine Shaw, veterana de guerra que sufre Síndom de Stress Post-Traumático. Nicola Walker es la reverendo  Jane Oliver, que mantiene una relación homosexual prohibida con una emigrante ilegal testigo del asesinato. John Simm es  David Mars, un portavoz en el parlamento de la oposición, cuya ex-mujer, interpretada por Billie Piper ha sido también testigo del crimen.

Lo mejor de la serie es su sorprendente premisa, y la forma en que un suceso aparentemente aislado afecta la vida de muchas personas que no tenían nada que ver con la víctima. Y al mismo tiempo, la forma en que una aparente serie procedimental muta hacia un alegato a favor de la acogida de las personas que solicitan asilo político y que llegan de los paises árabes buscando una vida mejor, a la vez que denuncia el racismo existente en la sociedad actual británica.

Quizá lo menos bueno es que aunque el final es correcto, quizá el desenlace de los arcos de varios personajes caen en convencionalismos que rompen las expectativas que se habían creado, convirtiendo situaciones interesantes en argumentos de usar y descartar.

En todo caso, dado que son sólo 4 episodios, creo que es un buen producto televisivo que no aburre y mantiene el interés.

Comparto el trailer de esta serie:

Collateral es una buena serie que pone de relieve que las series británicas tienen siempre una sensibilidad diferenciada respecto a las series americanas, y que en parte sirven de desintoxicación para productos más convencionales.

PUNTUACIÓN: 7/10

Crítica de Manhunt: Unabomber, de Netflix.

Manhunt: Unabomber ha sido una buena historia basada en hechos reales, que explica la investigación que permitió la detención de Theodore Kaczynski, uno de los terroristas más buscados por el FBI durante más de 15 años.

PUNTUACIÓN: 7/10

Desde su cabaña remota en las montañas, entre los años 1978 y 1995, el matemático y terrorista Theodore Kaczynski (Paul Bettany), apodado “Unabomber”, envió por carta 16 bombas a diferentes objetivos, como protesta por la sociedad moderna y la destrucción de la naturaleza. Las bombas de Kaczynski mataron a tres personas e hirieron a otras 23. El agente del FBI Jim Fitzgerald (Sam Worthington), experto criminalista y en perfiles criminales, intentará desvelar la identidad de asesino. Un manifiesto escrito por el terrorista y enviado al The New York Times será clave para ahondar en su perturbada mente a partir del lenguaje y las expresiones que utiliza.

Tras disfrutar hace unos meses de Mindhunter, en la que conocíamos el inicio en los años 70 de la investigación de los asesinos en serie y la creación de perfiles que pudieran ayudar a solucionar crímenes violentos, Manhunt: Unabomber casi parece su continuación. Y es que estamos ante unos hechos reales en los que unos investigadores del FBI crearon un perfil de Unabomber a partir de sus peculiaridades lingüísticas, es decir, la forma en que se expresaba el terrorista en sus cartas a los medios de comunicación.

Quizá un pero de esta serie es el propio personaje protagonista, el agente del FBI autor del perfil de Unabomber,  Jim Fitzgerald, protagonizado por Sam Worthington. No es que el actor australiano lo haga mal, muy al contrario, es que parece que se está popularizando el arquetipo de agente del FBI que es tan extravagante como los criminales que persiguen, creándose una especie de vínculo entre ambos. Es algo que precisamente vimos en Mindhunter, y que veo otra vez ahora. La idea de agente del FBI “normal” que se horroriza ante los actos de un perturbado que debe investigar, popularizado sin duda por Clarice Sterling de “El Silencio de los corderos”, está cada vez más en desuso.

Quitando este pequeño pero, lo cierto es que todo el casting cumple perfectamente su función. Destacaría especialmente a Paul Bettany como Unabomber, una interpretación muy destacable y creible, sobre todo si la escuchas en versión original.

La serie se centra en la investigación criminal del FBI, y como tras años infructuosos, tuvieron que abrirse a nuevas posibilidades que nunca habían sido probadas hasta ese momento.

Un hecho importante de esta historia es como el terrorista  Theodore Kaczynski prefirió declararse culpable de todos sus crímenes antes de permitir que sus abogados intentaran una defensa basada en la inestabilidad mental. Él siempre creyó que su defensa de una sociedad sin tecnología era justa, sin importarle el dolor que estaba causando, lo que para mi demuestra claramente su sociopatía y su enfermedad mental. Y aunque la serie sugiere que durante su paso por la universidad fue víctima de maltrato psicológico, eso no justifica en ningún caso sus horribles actos.

Comparto el trailer de esta serie:

Manhunt: Unabomber es una entretenida serie que engancha desde la primera imagen, y que me ha sorprendido positivamente sobre todo en la forma en que nos explican las motivaciones de Unabomber. Si te gustan las series de investigación, te invito a que descubras esta serie.

PUNTUACIÓN: 7/10

Crítica de Altered Carbon temporada 1, de Netflix.

Netflix ha apostado fuerte con Artered Carbon, su última serie de televisión basada en la novela Cyberpunk de Richard K. Morgan, consiguiendo un buen espectáculo.

PUNTUACIÓN: 7/10

Adaptación de la novela de Richard K. Morgan, Altered Carbon se desarrolla en medio del siglo XXV, una época en la que las personas ricas ya no mueren, sino que sus mentes y consciencias son transferidas de un cuerpo a otro. En la serie conoceremos a Takeshi Kovacs, un soldado resucitado en un nuevo cuerpo 250 años después de su muerte para intentar resolver un asesinato que acabará convertido en una enorme conspiración.

La serie ha sido creada por Laeta Kalogridis y tiene como principales protagonistas a Joel Kinnaman, James Purefoy y Martha Higareda.
Lo mejor y lo peor que tiene la serie es que intenta agradar al máximo público posible, empleando todas las armas televisivas a su disposición. Cuando acierta, acierta a lo grande, pero no siempre lo consigue. 
En lo positivo, estamos ante una serie de gran presupuesto que se traslada claramente a la pantalla. Altered Carbon es super espectacular y cuenta con unas escenas de acción de calidad casi cinematográfica claramente  influida en la estética de Blade Runner. La parte de ciencia-ficción, en la que Kovacs (Joel Kinnaman) tiene que asumir que se encuentra en un cuerpo diferente al suyo en un mundo en el que los ricos son inmortales que hacen lo que se les antoja mientras la gente normal sufre en super interesante. Igual que la forma en que conocemos su vida pasada, interpretada por Will Yun Lee. El que utilicen a dos actores para el mismo personaje me ha gustado mucho.
Me gusta también como la historia comienza, como toda historia de cine negro, en una aparente sencilla investigación de un crimen, que obviamente servirá para sacar a la luz un secreto mucho mayor. Esto  sirve para resaltar la parte de crítica social de la historia, con un clara correlación al mundo actual en el que los ricos son cada vez más ricos mientras que la gente normal pagamos el precio.

El casting me parece además un gran acierto. Joel Kinnaman es la gran estrella que mantiene el interés en la historia, apoyado por una más que correcta Martha Higareda como la agente de policía Kristin Ortega, compañera del agente cuyo cuerpo lleva ahora Kovacs. James Purefoy interpreta a Laurens Bancroft, el magnate cuyo asesinato pondrá en marcha toda la historia. Todo el reparto me parece que realizan un buen trabajo.

Sin embargo, hay fases de la historia que se convierten en un culebrón por la relación sentimental y familiar de Kovacs que personalmente no me encajaron y que incluso se me hicieron muy aburridas. Además, hay un exceso brutal de desnudos y escenas de sexo más o menos explícitas que sinceramente no aportan nada importante a la historia y parecen como un reclamo chungo para un tipo de espectador al que le gusta ver perfectos cuerpos desnudos en pantalla. No soy para nada pudoroso en este aspecto, pero me han parecido excesivas.

En todo caso, los aspecto menos buenos no empañan las numerosas virtudes de Altered Carbon, una buena serie que triunfa cuando abraza los aspectos de ciencia ficción cyberpunk. Si la creadora de esta serie, Laeta Kalogridis, consigue ver esto, así como los elementos que no han funcionado de esta primera temporada, hay muchas posibilidades de que en caso de que Netflix de luz verde a una segunda temporada, esta sea aún mejor. Material tienen sin duda para hacerlo, ya que Richard K. Morgan escribió dos novelas más ambientadas en el mundo de Altered Carbon, Broken Angels y Woken Furies.

Comparto el trailer de esta primera temporada:

Altered Carbon es una entretenida serie de ciencia ficción que se ha quedado muy muy cerca de ser algo grande. Una serie de obligado visionado para todo amante de la ciencia-ficción futurista cyberpunk, pero que puede no encajar a otro público más clásico.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

 

 

Crítica de The Deuce Temporada 1, de David Simon

David Simon es uno de los grandes nombres de la televisión gracias a The Wire. Y el estreno de su nueva serie The Deuce fue suficiente para que me suscribiera a HBO para verla. Me alegra comfirmar que ha merecido la pena.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

The Deuce sigue la historia de la legalización y consolidación de la industria del porno en Nueva York a inicios de los años 70, una época en que la prostitución campaba a sus anchas en Manhattan.

La serie, creada por David Simon y George Pelecanos, ha sido escrita en colaboración con Richard Price, contando como productor ejecutivo a James Franco que se guarda para si el goloso papel doble de los hermanos gemelos Vincent y Frankie Martino. 

Destaca además Maggie Gyllenhaal, que hace el papel de Candy, una prostituta madre soltera que no tiene chulo y que busca escapar de las calles, encontrando en el porno su válvula de escape.

Lo mejor de esta primera temporada es su perfecta ambientación de la Nueva York en los setenta. The Deuce nos hace sentir como si estuviéramos allí, y conocemos los momentos buenos y malos de la gente que vivía en la noche.

Es interesante descubrir que si la pornografía se legalizó no fue por un avance en los derechos sociales, sino porque la mafia vio una nueva forma de ingresos. Dinero que también buscaba la corrupta policía de Nueva York, que exprimía a los comerciantes locales, a los honrados y a los que no lo son tanto. Y entre los emprendedores está Vincent (James Franco), que sueña con abrir su propio bar. Vincent no lo tiene fácil, ya que su gemelo Frankie es un bala perdida que debe dinero a media ciudad por culpa de las apuestas, y también debido a que para abrir un negocio es obligatorio tener en cuenta a las mafias locales.

La verdad es que los ocho episodios de esta primera temporada han pasado como un suspiro. Prácticamente solo han servido como presentación de todos los personajes y el mundo de la noche neoyorquina.  Y es que aunque hay dos actores que sobresalen sobre los demás, Gyllenhaal y Franco, la serie es super coral y hay un montón de personajes que merecen que los conozcamos.

Este elemento de presentación de la primera temporada considero que es algo bueno, ya que significa que aún hay muchas cosas que contar durante la década de los setenta, incluso hasta la llegada del SIDA a principios de los ochenta. The Deuce puede ser todo lo larga que sus autores deseen, y espero que si se alarga sea porque sea un éxito.

Si hay un elemento menos bueno de lo visto hasta ahora es la visión casi bucólica de la prostitución, de los chulos y los criminales de Nueva York. Aunque se muestra violencia hacia las prostitutas en varias ocasiones, en general casi parece estar dando una visión positiva de esta profesión y su vida en la ciudad. Una visión casi demasiado perfecta.

Comparto el trailer de esta primera temporada:

The Deuce ha protagonizado un estreno a la altura de su creador David Simon. Espero con muchas ganas el estreno de su segunda temporada este 2018, y confío que sea una historia tan buena como lo fue The Wire.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

 

Crítica de Mr. Robot Temporada 3

La tercera temporada de Mr. Robot ha conseguido recuperar el pulso perdido en la anterior temporada y nos ha recordado porqué fue una de las series revelación de 2015.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Ha llegado el momento para que Elliot Alderson (Ramy Malek) descubra lo que realmente sucedió durante el ataque informático que casi acaba con la sociedad de consumo americana. Y no tendrá tiempo de respiro, ya que Mr. Robot (Christian Slater) sigue conspirando con Tyler Wellick (Martin Wällstrom) para poner en marcha la Fase 2 de su plan maestro. Sin embargo, ¿es todavía SU plan o la Dark Army se ha hecho con el control de la operación?

Mr. Robot asombró hace dos años con una serie sobre hackers que podía ser entendida por el público general, con reminiscencias con otras obras míticas de la ciencia-ficción como Matrix o El club de la lucha. La primera temporada fue una interesante propuesta que supo ser original.

Las expectativas estaban por todo lo alto, y lo cierto es que la segunda temporada fue globalmente una decepción. Más interesada en marear la perdiz y presentar giros mentales que en avanzar la acción, era normal que esta decepción hiciera que mucha gente desconectara con Mr. Robot. Yo mismo he tardado varios meses en conseguir suficiente tranquilidad mental como para empezar a ver esta nueva temporada. Y sinceramente, me alegro de haberlo hecho.

El enfrentamiento entre Elliot y Mr. Robot vuelve a ser interesante, pero en esta ocasión Sam Esmail, creador y guionista de la serie, sabe hacer avanzar la historia consiguiendo que la lucha mental de Elliot haga más interesante el conflicto contra la Dark Army. En esta caso, tenemos unos giros al servicio de la historia que crean una tensión creciente que alcanza su punto culminante en el episodio 6, en el que asistimos al asalto de E Corp. por parte de manifestantes, mientras Elliot intenta hacer fracasar el plan del Dark Army. Todo un despliegue visual que nos recuerda porqué vale la pena ver esta serie.

En el aspecto visual, Mr. Robot sigue brillando en cada escena con unas reminiscencias al cine de David Lynch, pero manteniendo su propia personalidad, a la que ayuda también su excelente banda sonora.

El canal USA Network ha confirmado la grabación de una cuarta y quizá última temporada, que espero consiga dejarnos a los espectadores con un gran sabor de boca. Comparto el trailer de esta temporada:

Mr. Robot ha sabido recoger lo bueno y sorprendente del concepto original y ofrecer por fin las explicaciones que el público nos merecíamos.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

 

Ash vs. Evil Dead Segunda Temporada

La segunda temporada de Ash vs. Evil Dead de la cadena americana Starz y estrenada por Netflix ha resultado extremadamente divertida y se ha convertido en una de mis principales fuentes de placer culpable del panorama televisivo.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

La primera temporada de Ash vs. Evil Dead fue una enorme diversión. La serie creada por Sam Raimi a partir de los personajes de la saga Evil Dead puso de nuevo a Ash en el altar de los personajes míticos. Bruce Campbell ha creado un icono de lo políticamente incorrecto gracias a un héroe borracho, sexista, racista y despreciable en general.

Y en esta segunda temporada se sobrepasan todos los límites de lo sangriento y lo asqueroso, creando obviamente un espectáculo superdivertido. Además, auqnue la amenaza siguen siendo los Deadites, durante los 10 episodios de esta temporada vamos a ver homenajes a iconos del terror como el coche malvado Christine, la paranoia deThe Thing, las historias de manicomios, o incluso volveremos a saltar en el tiempo. Hay un intento claro de no repetirse, y el resultado es increíblemente satisfactorio.

Ash vs. Evil Dead sabe a lo que juega, y en su liga no hay quien le gane. Comparto el trailer de esta segunda temporada para que esperar:

Ash vs. Evil Dead es la bomba, y me alegro haber visto esta segunda temporada justo antes del estreno de su tercera temporada el próximo mes de febrero. Una serie imprescindible si te gusta el gore y la diversión políticamente incorrecta.

PUNTUACIÓN: 8.5/10