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Crítica de Kingsman: El círculo dorado de Matthew Vaughn

Mi comentario sobre Kingsman: El círculo dorado de Matthew Vaughn va a ser muy sencillo y rápido. ¿Te gustó Kingsman: Servicio Secreto? Entonces disfrutarás un montón esta continuación. Por el contrario, si la adaptación del comic de Mark Millar y Dave Gibbons te pareció soez y over-the-top, entonces mejor que te ahorres esta nueva película. Por suerte, yo me encuentro dentro del primer grupo, así que para mi han sido 140 minutos de diversión políticamente incorrecta protagonizada por personajes carismáticos y con unas escenas de acción espectaculares e imaginativas.

PUNTUACIÓN: 8/10

Kingsman: El círculo dorado es una historia completamente original que no adapta ningún comic de Mark Millar. Está escrita por Matthew Vaugh en colaboración con Jane Goldman, colaboradora habitual del director y productor inglés.

Cuando el cuartel general de los Kingsman es destruido  por un misterioso cártel de la droga liderado por la sociópata Poppy Adams (Julianne Moore), Eggsy (Taron Egerton) tendrá que viajar junto a Merlin (Mark Strong) a los Estados Unidos para pedir ayuda a sus primos lejanos, los Statesmen. Ambas organizaciones secretas de élite tendrán que unir sus recursos para intentar derrotar a su enemigo común y salvar al mundo…

Kingsman: Servicio Secreto (2015) me pareció una película increíblemente divertida y carismática que mejoraba considerablemente el correcto tebeo de Mark Millar y Dave Gibbons. El éxito de esta película en un año en el que se estrenaron infinidad de películas de espías fue todo una sorpresa y un soplo de aire fresco a un género que parecía que ya no tenía nada interesante que contar tras las películas de Jason Bourne.

Fox dió luz verde a la continuación, pero a la vez ponía el listón muy alto y podía provocar unas expectativas imposibles de superar. En este sentido me alegra comprobar que Kingsman: El circulo dorado “sólo” ofrece más de lo mismo. Hablo,  claro, de acción super espectacular con grandes dosis de inventiva e imaginación, multitud de personajes carismáticos en cada fotograma y situaciones irreverentes, over-the-top y políticamente incorrectas que me sacaban la sonrisa constantemente.

No diría que Kingsman: El círculo dorado es mejor que su antecesora, pero seguro que no es peor. Cumple sobradamente con nuestras expectativas y es una película palomitera en el mejor sentido que ofrece lo que se espera de ella sin reirse del espectador.

Técnicamente, la película se sale. Ya no es una sorpresa comprobar como Matthew Vaughn nos ofrece unas imágenes espectaculares y unos planos perfectos en cada escena. Lo increíble es que Vaughn haya realizado esta película con “sólo” 100 millones de presupuesto, una minucia si lo comparamos con otras películas recientes como Batman v. Superman, X-Men: Apocalypse o Transformers 5.

Ayudado por el director de fotografia George Richmond, que ya trabajó en Kingsman: Servicio Secreto, la acción está siempre clara y nítida. Vaughn mete al espectador en medio del meollo y siempre tenemos clara la situación de cada personaje  en la escena, entendiéndose lo que está pasando. Además, los planos generales son espectaculares y en las escenas de diálogos la cámara está en el sitio justo para enfatizar los sentimientos de los personajes.

Otra cosa a destacar es que cuando vi que la película duraba 140 minutos, temí que se me hiciera demasiado larga. Nada más lejos de la realidad, la película pasa en un suspiro gracias al gran sentido del ritmo de Vauhgn, alternando los momentazos para que en ningún momento sientas que una escena o personaje sobran o están para hacer bulto y rellenar minutos. Al final, fueron casi dos horas y media de pura diversión.

Pero es que además el casting es un acierto brutal y se nota que todo el mundo se lo está pasando en grande. Vaughn consigue que conectemos con todos los personajes, independientemente de sus minutos en pantalla, y nos dejan con ganas de más. Para los que sobrevivan, claro.

Julianne Moore lo borda como una maruja psicópata obsesionada con la estética de los 50 que domina el mayor cartel de la droga a nivel mundial y cuyo plan maléfico es casi tan estúpido como el de Samuel L. Jackson en la primera película. La villana es quizá el eslabón más débil de la cadena, pero es la protagonista de algunos de los gags más bestias de la película y su actitud “happy” contrasta con sus acciones brutales.

En el lado de los americanos, tenemos a Jeff Bridges como Campagne, el director de los Statesmen, con pocos minutos pero bien aprovechados. Channing Tatum es Tequila, el agente más duro del cuerpo, Pedro Pascal es Whiskey, maestro en el uso del látigo y Halle Berry es Ginger, la oficial de inteligencia que solo desea un puesto como agente de campo pero que es rechazada una y otra vez sólo por ser mujer. Y por si fuera poco, tenemos al Presidente de los Estados Unidos interpretado por Bruce Greenwood, que dará un nuevo significado a la expresión “ganar la guerra contra la droga”.

Por el lado británico, además de Eggsy (Taron Egerton) y Merlin (Mark Strong), descubriremos cómo pudo sobrevivir Galahad (Colin Firth) al final de la anterior película, y volveremos a ver a Roxy (Sophie Cookson), la Kingsman compañera de Eggsy.

Además, comprobaremos cómo la Princesa heredera Tilde de Suecia (Hanna Alström), protagonista de la criticada broma del final de la primera Kingsman ha encontrado con Eggsy al amor de su vida, lo que demuestra que algo bueno salió después de todo y siempre hay luz al final del túnel. Ya lo se, es una broma de mal gusto, pero no pude evitarla…  y encaja perfectamente con el tono irónico y desmitificador de la película.

Y destacar también la impresionante aparición de Elton John interpretándose a si mismo, que protagoniza uno de los numerosos momentazos de la película. Viéndole en pantalla no me cabe duda que todo el reparto de lo ha pasado de p#$@ madre rodando esta película.

Vi la película en versión original, y me encantó el exagerado y divertido contraste entre el perfecto acepto British de los Kingsman y el cerrado acento tejano de los Statesmen yankis. Pero es que Eggsy cambia mucho cuando está en misión oficial, compórtandose como un perfecto gentleman, a cuando está con sus colegas del barrio y su acento es el un pandillero más. Habla y se comporta completamente diferente. Estos los pequeños gustazos que solo se disfrutan con la V.O. y que seguro se pierden con la traducción.

Esto me lleva a las escenas de acción. Como en todo en Kingsman: El círculo dorado, la acción no sorprende como lo hizo en la primera película. Pero ya le gustaría al 99% de los directores de acción actuales tener el sentido del ritmo y la continuidad que tiene Vaughn. Las persecuciones son increíbles y las peleas y tiroteos cuentan con unas coreografías fluidas y espectaculares. Aún sin elemento sorpresa, diría que el climax final está a la misma altura que el ya clásico tiroteo en la iglesia protagonizado por Colin Firth en la primera parte.

Si, Kingsman 2 es más de lo mismo. Pero si es un producto de esta calidad, ya pueden empezar a rodar la tercera parte, que yo pagaré encantado por verla en el cine. Como dirían en los USA, “Shut up, bitch, and take my money!” Vaya, Matthew Vaughn me está convirtiendo en un mal hablado…

Esto me lleva al tema de las críticas de los medios “serios”. La verdad es que las críticas a Kingsman 2 no están siendo demasiado buenas, y en muchos artículos se comenta como negativo que la película no sorprende porque es igual a la primera. Aunque esto es un hecho objetivo, me sorprende como esto se expresa masivamente con una connotación super negativa que pesa más que todo lo bueno que la película ofrece, que es mucho. ¿Por qué no leí esos mismos comentarios de “más de lo mismo” con Fast 8, cualquier película de James Bond, Jurassic World o Star Wars VII? Pongo estos ejemplos, pero eso mismo podría decirse del 75% del cine comercial americano.

Compruebo además que la broma sexual del final de Kingsman 1 no le gustó nada a algunos críticos. En especial a las de sexo femenino, pero no exclusivamente. Y no han perdido tiempo en recordarlo cuando comprobamos que Kingsman 2 tiene este mismo tipo de gags sexuales. Pero ¿tan difícil es de ver que esas bromas buscan exponer de forma irónica (y un poco burra, por qué no decirlo) el machismo de las películas de James Bond en las que en cada película tiene una nueva novia de la que está enamoradísimo de una forma pura, para luego tirarla a la basura? El final de Kingsman 1 en ese sentido era muy bestia, pero más honesto. “Si salvas el mundo te daré tu premio”, dijo la princesa. Y cumplió. No había amor, solo cumplía el acuerdo con Eggsy.

Entiendo que es mucho más machista una película al azar de James Bond que las de Kingsman, que reconociendo el machismo implícito en este tipo de cine, subvierten las reglas tradicionales y crean escenas super divertidas y over-the-top para poner encima de la mesa todos estos clichés y reirse de ellos. No se, a lo mejor el raro soy yo…

Como comentaba, viendo la calidad de Vaughn, ojala hubiera dirigido él películas decepcionantes como Logan o X-Men: Apocalypse, también producidas por Fox. Otro gallo hubiera cantado. Además, lleva tiempo comentándose que Vaughn sería el director perfecto para dirigir una hipotética Man of Steel 2, que devolviera al personaje al tono correcto que Snyder nunca entendió. No puedo estar más de acuerdo, con Vaughn a los mandos, la película sería increible. Dicho lo cual, lamentablemente no creo que lleguemos a ver nunca estrenada esta película. Aunque Vaughn ha trabajado para Fox en X-Men: First Class, tuvo muchísima libertad porque prometió una película barata y rápida de rodar y los ejecutivos no sabían muy bien qué hacer con la franquicia tras X-Men 3. En el caso de Warner, no tengo duda que sus ejecutivos intentarían controlar y cambiar los planes de Vaughn. Aunque ojala me equivoque.

Comparto el primer trailer de la película:

Como ya he comentado, Kingsman: El círculo dorado es una excelente película de entretenimiento que tiene claro que quiere ofrecer a los espectadores y triunfa al cumplir con nuestras expectativas, algo que no puede decirse de la mayoría de películas palomiteras actuales.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de Spider-Man: Homecoming

Spider-Man: Homecoming es la película que necesitábamos del personaje en estos momentos. Una película que asienta al personaje dentro del Universo Marvel Cinematográfico, a la vez que nos muestra sus años de instituto, una etapa que Sam Raimi decidió no utilizar, consiguiendo una historia fresca, divertida y completamente fiel a la esencia del personaje.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

En Homecoming veremos cómo Peter Parker (Tom Holland) comienza a experimentar su recién descubierta identidad de super-héroe. Después de la experiencia vivida con los Vengadores en Civil War, Peter regresa a casa, donde vive con su tía (Marisa Tomei). Bajo la atenta mirada de su mentor Tony Stark (Robert Downey Jr.), Peter intenta mantener una vida normal como cualquier joven de su edad, pero interrumpe en su rutina diaria el nuevo villano Vulture (Michael Keaton) y, con él, lo más importante de la vida de Peter comenzará a verse amenazado.

Jon Watts es el director de Homecoming y también escribió el guión, en colaboración de un equipo de 5 personas. Watts consiguió cierta fama en el mundillo gracias a Cop Car (2015), película en la que unos niños jugando cogen el coche de un policía que irá a por ellos. La película tenía una interesante mezcla de suspense y comedia negra protagonizada por adolescentes que llamó la atención de Marvel y le hizo la elección perfecta para este trabajo.

Globalmente Homecoming me ha encantado, aunque debo decir que me parece inferior a las películas de Sam Raimi. Raimi no solo clavó al Peter Parker universitario de John Romita, sino que visual y dramáticamente es impresionante. Todo ello con el humor justo y unas escenas de acción brutales que 15 años después de estrenarse siguen estando totalmente vigentes.

En este sentido, Marvel demuestra ser, una vez más, muy lista y tener las ideas muy claras sobre lo que funciona y lo que no funciona con el lanzarredes. ¿Como superas lo insuperable? Fácil, ni siquiera lo intentas, llevas al personaje en otra dirección. Y es que Raimi clavó al personaje en su versión universitaria, pasando de puntillas por el adolescente de 15 años de instituto. Quizá porque no creía que el público aceptara que un niño diera caña a adultos.  O simplemente porque su Spider-Man favorito es el de Romita. Aprovecho para recordar que en 2002 el cine de super-héroes no estaba asentado como ahora y fue Raimi y antes Brian Singer con sus X-Men (2000) los que rompieron muchos tabús y demostraron que las películas de superhéroes pueden ser muy rentables en taquilla.

Jon Watts y Marvel hacen por tanto una decisión creativa que les funciona a la perfección. No solo porque nos muestran al Peter Parker adolescente, impresionantemente interpretado por Tom Holland, que puede llegar a ser EL Peter Parker definitivo. Sino además porque deciden centrar la historia en sus peripericas de instituto junto a sus amigos, evitando elementos ya mostrados por Raimi en sus películas: El tío Ben o en general la picadura y todo lo relativo al origen del personaje, el Daily Bugle y Jonah Jameson, o incluso la propia isla de Manhattan y sus rascacielos. Ya habrá tiempo de mostrar esa parte de la historia de Peter, lo que ahora necesitaba el personaje y nosotros los fans era conocer a Peter Parker. Y en ese aspecto, el éxito es monumental.

Tom Holland lo borda. El humor de Spider-Man funciona, y su Peter es perfecto, con todos sus conflictos de adolescente y la forma que tiene de afrontarlos. Estamos ante un héroe que aún está aprendiendo el oficio y que se equivoca más que acierta. Pero lo importante es que aún fallando, actúa por los motivos correctos. Y hacer lo correcto como Spider-Man meterá a Peter en muchos problemas, pero hace lo que hay que hacer. Además, el final de la película supone un buen final del arco iniciático de nuestro héroe y le prepara para nuevos desafíos. Y es que en 2018 volveremos a verle en Avengers: Infinity War, y en 2019 en Homecoming 2, película que hay que rodar rápido antes que los actores se hagan demasiado mayores.

En el bando de los villanos, Michael Keaton construye mucho con muy poco. Todo el carisma de Vulture / Adrian Toomes es gracias a Keaton, que demuestra ser, de nuevo, un acierto de casting brutal de Marvel. Además, el giro que hace que el conflicto de Peter con Vulture sea personal no lo vi venir, y me dejó flipadísimo en el cine. Otros villanos como Shocker, el Chapucero o Mac Gargan (alter-ego del Escorpión), tienen una presencia meramente testimonial.

Me gustó también que Tony Stark (Robert Downey Jr) tenga un papel muy muy secundario. Sus escenas molan mucho, pero esta es una película de Spider-Man, y no llega a robársela como algunos temían.

Marisa Tomei como Tía May está bien, pero tiene una presencia muy inferior a la que yo esperaba. Pero globalmente cumple. Igual que Happy Hogan (Jon Favreau, director de Iron Man 1 y 2), que sirve de nexo de conexión entre Peter y Tony y tiene varios momentos muy divertidos.

Lo menos bueno de la película gira en tormo a todas las escenas de acción. Están correctamente ejecutadas, entenderme lo que quiero decir. Pero no tienen las espectacularidad o el dramatismo que Raimi sí conseguía imprimir a cada uno de sus fotogramas. Con todo, dado que estamos ante una presentación de personaje, no tengo duda que en Homecoming 2 el nivel de espectáculo aumentará y mejorará.

Por otro lado, me gustaron bastante las relaciones de Peter en instituto, y los personajes molan.  Sí me genera cierta extrañeza el mejor amigo de Peter Ned Leeds (interpretado por Jacob Batalon), más que nada porque este personaje no tiene nada que ver con su versión comiquera, sino que está claramente inspirado en Ganke, el mejor amigo del Ultimate Spider-Man Miles Morales. Está claro que buscaban trasladar la pandilla original de los comics de Stan Lee y Steve Ditko formada por Ned, Liz y Flash, pero si el personaje que usas en Ganke, ¿por qué no llamarlo por su nombre?

De la misma manera, la elección de Tony Revolori como Flash tampoco encaja del todo. No es por el hecho de ser hindú, sino porque Flash es el típico matón de instituto jugador de futbol que amenaza a Peter físicamente, y ¡este Flash es aún más pequeño que Peter! Los personajes de Liz (Laura Harrier) y Michelle (Zendalla), interpretados por actrices racialmente diversas sí me gustaron, aunque quizá el personaje de Liz no acaba de tener toda la química posible, a lo mejor porque todo el mundo sabemos que no va a ser el gran amor de Peter. Sin embargo, las frikadas de Michelle molan mucho y me hicieron sonreir en todo momento.

Comparto el trailer de la película:

Spider-Man Homecoming es un nuevo triunfo de Marvel, que basa su principal atractivo en ser fiel a la rica historia de Peter Parker. Nada más y nada menos. Algo tan sencillo en apariencia y que sin embargo otros estudios no acaban de realizar satisfactoriamente. Divertida y llena de corazón, es para mi la película del verano.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Crítica de La Guerra del Planeta de los Simios

La Guerra del Planeta de los Simios es el excelente final de la trilogía de películas iniciada en 2011 para contarnos cómo se creó “El planeta de los Simios”, la mítica película de Charlton Heston de 1968 basada en la novela de Pierre Boulle. La película está escrita y dirigida por Matt Reeves, que realiza una obra de gran profundidad dramática que va más allá de lo que se espera de un blockbuster veraniego con altas dosis de efectos especiales.

PUNTUACIÓN: 8/10

Esta serie de películas se inició en 2011 con “El nacimiento del planeta de los simios”, dirigida por Rupert Wyatt. En ella, un joven científico (James Franco) creará a un mono superinteligente llamado César mientras investiga una cura contra el Alzheimer. Lamentablemente, durante esta investigación, los laboratorios crean un mortífero virus que acaban siendo liberado .

En 2014, la franquicia hizo un espectacular salto de calidad con “El amanecer del planeta de los simios”, dirigida por Matt Reeves. Ambientada 10 años después, en ella vemos como el 99% de la población humana ha muerto a consecuencia del “Virus de los simios”. César (Andy Serkis) y su comunidad de monos vive pacíficamente en los bosques hasta la llegada de un científico humano (Jason Clarke) que entrará en contacto con ellos pidiendo su ayuda para conseguir energía para un asentamiento humano en la vecina San Francisco. Aunque César y los científicos piensan en la coexistencia pacífica, esta acabará siendo imposible por la oposición de Koba (Tobby Kebbel), un mono torturado en un laboratorio que odia a los humanos, y de Dreyfus (Gary Oldman), el líder humano de San Francisco. Al final, el conflicto es inevitable, y nos lleva irremediablemente a la “Guerra”.

El argumento de esta tercera película nos cuenta el conflicto de César (de nuevo un sensacional Andy Serkis) y sus monos contra las fuerzas de un Coronel sin nombre interpretado por Woody Harrelson. Tras sufrir múltiples bajas, César tendrá que luchar no solo contra los humanos sino contra sus peores instintos si quiere salvar a su raza.

Matt Reeves vuelve a realizar un excelente trabajo construyendo una muy buena película a partir del guión, escrito en colaboración con Mark Bomback. La historia es lógica en todo momento y recurre a la construcción de los personajes como forma de ir moldeando la acción, planteando situaciones muy interesantes que son llevadas hasta sus lógicas consecuencias sin necesidad de golpes de efecto o giros absurdos. Además, ofrece una explicación razonable de por qué en las películas clásicas los monos son inteligentes mientras que los humanos habían involucionado y no tenían inteligencia ni podían hablar. No es sólo un gran final de trilogía, sino un perfecto nexo de unión con las originales.

César (Andy Serkis) es el omnipresente protagonista. Aparte de la increíble perfección técnica que supone verle en movimiento, que supone un nuevo hito técnico de Weta Digital (creadores de Golum para el Señor de los anillos), lo fundamental de la película es el conflicto interno que vive, enfrentando sus ansias de venganza con las necesidades de su pueblo. Es muy fácil ser noble cuando todo va bien o las pérdidas de vidas no te afectan directamente, pero el verdadero desafío está en ver cómo sobreponerse cuando el dolor se vuelve personal. El camino de César en muchos momentos me recuerda el viaje de un protagonista de un western crepuscular, irremediablemente atraído hacia su destino.

El Coronel también me ha gustado, y hace una más que correcta réplica a César. Woody Harrelson hace una actuación contenida de un soldado que sabe que tiene que hacer cosas terribles para salvar a la raza humana de la extinción. Al estar contada la película desde el punto de vista de los monos, claramente él es el villano. Pero si nos paramos a pensar en la situación desde el punto de vista humano, no hay duda que sus acciones, aunque crueles y salvajes, están justificadas ante la posibilidad de que los hombres no sobrevivan otra generación. Entiendo que si estuviera en la misma situación, mis acciones serían esas, o unas muy parecidas. De hecho, su destino final me parece super cruel y evidencia que estaba en lo cierto.

Un elemento interesante sobre el que la película nos hace reflexionar es que la caída de la raza humana tiene más que ver con enfrentamientos entre humanos que por la acción de los monos. En un momento en que hay gente que niega que exista el calentamiento global o que pueda afectarnos en el futuro, por poner un ejemplo, plantear un blockbuster veraniego con este tema encima de la mesa sin duda lo agradezco.

Quizá el único pero que se me planteó viendo la película es que en parte no fue lo que yo esperaba. Teniendo en cuenta las imágenes que nos presentaban, como el poster que incluyo a continuación, el trailer y el propio título, yo esperaba un enfrentamiento más épico o un mayor protagonismo de una guerra total que no acabó de llegar. Al final, es más importante el conflicto interno de César que la violencia que se genera a su alrededor.

Esto es un pequeñísimo pero, ya que analizándola a posteriori, probablemente la película sea mucho más redonda tal y como está. Y al final, el destino de los monos y la raza humana si queda definido por esta película.

Pero pensando en la trilogía, “El amanecer del planeta de los simios”, la segunda parte, me pareció una película más redonda y compleja que esta película. Aunque estamos hablando en todo caso de notable alto, lo que tampoco está nada mal.

La música de Michael Giacchino también es brutal, mostrando un ámplio registro que transmite perfectamente alegría, tristeza, humor y drama en cada momento. Además, su uso de la percusión nos recuerda también la película original y ayuda a que la conexión entre ambas películas sea aún más evidente.

Y por si fuera poco, visualmente la película es increíble. Apoyado por la fotografía de Michael Seresin y unos efectos visuales  superiores, la película en todo momento transmite un tono crepuscular protagonizado por seres reales, no CGIs generados por ordenador. Estamos ante el fin de una era, y en varios momentos parece que estamos viendo un western crepuscular en el que un héroe viaja camino del matadero dispuesto a enfrentarse a una fuerza superior.

La perfección de la captura de movimientos está llegando a unos niveles de perfección alucinantes. Ya no es solo la intensidad de la mirada o el realismo de los pelos de los monos, en esta película los monos interactuan con lluvia, agua y nieve y no es que parezca real, es que se ve real. Están a otro nivel.

20th Century Fox ha conseguido un enorme éxito creativo con esta trilogía de origen del planeta de los simios. Por tanto, no me extrañaría que continuaran haciendo más películas, dado que aunque el final enlaza perfectamente con las películas clásicas, cronológicamente aún hay mucho margen para contar más historias de este mundo.

Comparto el trailer de la película:

La Guerra del Planeta de los Simios es sin duda una de las películas del verano, y probablemente del año, para los amantes de la ciencia ficción. Te recomiendo que no te la pierdas.

PUNTUACIÓN: 8/10

Crítica de Baby Driver, de Edgar Wright

Baby Driver, la quinta película de Edgar Wright, es una sinfonía en imágenes, un ballet con perfectas coreografías entre la música y unas excelentes escenas de acción.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

El director británico Edgar Wright saltó a la fama del mundillo friki con las excelentes películas Shaun of the Dead (2004) y Hot Fuzz (2007) junto a los actores Nick Frost y sobre todo, Simon Pegg, que también escribió los guiones y con el que empezó a colaborar en la serie de televisión Spaced. A partir de un humor muy inglés planteaba situaciones super divertidas y novedosas que daban nueva vida a géneros tan trillados como las películas de zombies o las “buddy-movies” de acción.

Hizo el salto a los USA para rodar Scott Pilgrim vs. el mundo (2010), adaptación del divertidísimo comic de Bryan Lee O´Malley. El resultado fue una película excelente y un gran fracaso de taquilla. En esta película, la música empezó a formar parte indispensable de la historia, y marcaba las principales escenas.

Tras Scott Pilgrim, Wright rodó The World´s End (2013) colaborando de nuevo con Simon Pegg y Nick Frost, en lo que se ha llamado la trilogía del Cornetto. La película mantiene muchas de las señas de identidad que les dió a conocer, pero que quizá no resultó tan redonda como las dos anteriores.

Tras la decepción que supuso abandonar la producción de Ant-Man para Marvel (2015), podemos por fin disfrutar de un Wright en plena forma que firma en solitario en guión de Baby Driver buscando dar rienda suelta a su versión de las películas de acción de los 70 y 80 como Bullit o French Connection, que tanto le marcaron de joven.

Baby (Ansel Engort) es un conductor de coches que trabaja con una banda mafiosa liderada por Doc (Kevin Spacey). Debido a un trauma de su infancia, tiene un problema de oído que le hace escuchar un zumbido intenso que solo se mitiga si escucha música. Aunque Doc siempre cambia los equipos para cada robo, Baby es siempre su conductor y casi su amuleto de buena suerte, ya que su pericia al volante hace imposible a la policía su detención.

Sin embargo, cuando Baby conozca a Debora (Lily James), una camarera de un bar que frecuenta, hará que se replantee su vida. Aunque todos sabemos que cuando se entra en el mundo del crimen, salir nunca es fácil.

La película es un alarde técnico y musical. Las persecuciones están todas rodadas de manera excelente, con una banda sonora que sean aún mejores. Pero no son solo las persecuciones, ya que la vida de Baby con la música es puro flow, ya sea con su padre adoptivo Joseph (C.J. Jones), un anciano mudo y paralítico al que cuida, cuando va a por cafés o habla con Debora.

Junto a Baby, iremos conociendo a diferentes criminales, entre los que destacan Bats (Jamie Foxx, de lo mejor de la película, especialmente en V.O.), Buddy (Jon Hamm) y Darling (Eiza Gonalez), todos con diferentes grados de locura. Tenemos además en papeles más pequeños a John Bernthal (Punisher de Netflix) o Flea de los Red Hot Chili Peppers.

Pero el gran protagonista de Baby Driver no son los actores, sino la brutal B.S.O., repleta de temazos que no solo nos activan en las persecuciones, sino que resaltan los estados de ánimo del protagonista en cada momento. Hay que quitarse el sombrero ante Steven Price, autor de la música, y la elección musical de canciones de Wright.

Quizá lo menos bueno de la película son los personajes y sus historias. No os equivoqueis, la pelicula me ha gustado y me lo pasé muy bien, pero creo que Wright se centra tanto en que todas las escenas estén visual y musicalmente perfectas, que al final los personajes son casi la excusa para llegar a la siguiente persecución.

Los ladrones tienen todos un toque diferente de locura, la chica es buena buenísima y se enamora al instante de Baby, y Baby, aunque no lo hace tampoco mal, simplemente está ahí.

Está claro que no busco en este tipo de película una gran complejidad de los personajes, pero sí me hubiera gustado que alguno hubiera tenido un pequeño salto de calidad en su papel que lo convirtiera en algo más que un estereotipo. Aunque tengo claro que todos los actores se lo han pasado genial rodando esta película, que tiene chispa y trasmite frescura en cada fotograma.

Comparto a continuación el trailer de la película:

Baby Driver es una película que te recomiendo veas en pantalla grande, y si es posible, en versión original. Una película muy diferente a los blockbusters que estamos acostumbrados a ver y que significa en un soplo de aire fresco para este género.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

John Wick 2: Pacto de Sangre – Acción in your face

John Wick 2: Pacto de Sangre está protagonizada por Keanu Reeve y dirigida por Chad Stahelski, y refina la fórmula que hizo de la primera parte una película de culto para los aficionados al cine de acción en 2014.

A John Wick (Keanu Reeves) le mataron a su perro y le robaron el coche en la primera parte. Esto provocó un baño de sangre en Nueva York que no dejó títere con cabeza. Ahora, mientras recupera su coche, un antiguo asociado miembro de la camorra italiana le pedirá su ayuda exigiendo que cumpla un pacto de sangre que firmó años antes de retirarse. Más vale que las autoridades italianas encarguen muchas bolsas para cadáveres, las van a necesitar…

Lo mejor de John Wick (2014) era su falta de pretensiones en cuanto a profundidad argumental, que contrasta con unas excelentes coreografías de acción en las que se combinaba el uso de artes marciales con armas de fuego. La violencia “in-your-face” es la gran protagonista con un John Wick ejecutando sin problemas a sus enemigos disparándoles a la cara desde corta distancia. Aunque por supuesto no llega al nivel del cine de Hong-Kong o Indonesia (con The Raid a la cabeza), sus largos planos secuencia casi daban la sensación que estar ante lo mejor que se podía conseguir en el cine comercial americano. Al menos, hasta el éxito de taquilla de Deadpool del año pasado, que ha abierto la puerta a más producciones con calificación para adultos con un mayor presupuesto, que permiten un mayor nivel de violencia en pantalla.

Además, aunque el argumento se resume en el típico “me atacas, voy a vengarme” que hemos visto innumerables veces en películas de Stallone, Seagal, etc… el argumento de una sociedad de criminales en la sombra a la que John Wick pertenecía hasta que se retiró, resultaba curioso y abría un montón de posibilidades que esta segunda película aprovecha.

El director Chad Stahelski, se inició en el mundo del cine como especialista, llegando a doblar a Keanu Reeves en Matrix, donde entablaron amistad. Tras actuar en multitud de películas, amplió su currículum realizando labores de coordinador de stunts, y director de segunda unidad en producciones de acción, hasta que consiguió dar el salto a la dirección con la primera John Wick. Stahelski y Reeves comparten la misma filosofía en lo referido al tipo de acción que les gusta, e identificaron un claro déficit en el tipo de acción que se podía ver en las pantallas de cine, acertando completamente.

Gracias al éxito de la primera película, este “Pacto de Sangre” cuenta con un mayor presupuesto que luce claramente en pantalla. Y ante todo, aplican la máxima de “si no está roto no hay que arreglar nada”. Las coreografías de acción son más espectaculares, y tengo que destacar especialmente la escena inicial en la que nos recuerdan que John Wick es el pu&% amo, y que eleva el nivel comparada con la primera parte. Junto al arranque, la última escena es visualmente apabullante y muestran que muchas veces no es un tema de presupuesto, sino de tener las ideas claras y intentar mostrar algo diferente.

Y además, la película sirve también para ampliar lo que conocemos de la sociedad secreta que domina el mundo del hampa a nivel mundial. Aunque de manera muy esquemática conocemos más cosas sobre el mundo de John Wick, y sin duda será una parte importante del argumento en la siguiente película. Porque dado el éxito comercial de la película, no tengo duda que vamos a tener una tercera parte de John Wick que sirva para cerrar la trilogía.

Si tengo que comentar algo negativo de la película es que en la parte central hay una saturación de violencia y muertes que diría que roza el umbral del ridículo y la autoparodia. Sobre todo en lo relativo al enfrentamiento entre John Wick y el asesino que interpreta el rapero Common. Aunque esto fue una sensación personal, que el resto de gente que vino conmigo a verla no tuvieron.

Lo que también noté es que en esta parte central la acción no mola tanto como en la primera película. Aunque se mantienen los largos planos secuencia de acción, hay un exceso de casi primeros planos de John Wick disparando a gente que se le acerca a un metro de distancia para morir, cuando en la anterior los planos eran más generales y se podía ver mejor el espacio por el que se movía el personaje de Keanu Reeves.

Al menos, la película “pierde” unos minutos mostrando la preparación de Wick ante el inminente tiroteo en Roma, o el encargo de ropa a prueba de balas que le mantiene con vida, de forma que en parte justifica algunas de las locuras que vamos a ver a continuación.

Además, la película cuenta con un variado grupo de secundarios de renombre entre los que encontramos a Laurence Fishburne, Ian McShane, Franco Nero o John Legizamo  que aportan su calidad a la cinta y que ayudan a que la película luzca mejor.

Comparto el trailer de la película, para que os hagais una idea de lo que podeis esperar:

John Wick 2 ofrece justo lo que se espera de ella. Es entretenida y aunque “solo” ofrece más de los mismo, es un producto muy bien ejecutado. Si te gusta el cine de acción palomitero sin pretensiones, te gustará John Wick.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

 

 

Fast and Furious 8 – La franquicia se queda sin gasolina

La franquicia de Fast & Furious se ha convertido en una de las más rentables de los últimos años. Y tras disfrutar en la séptima entrega la última historia del fallecido Paul Walker, toca continuar las aventuras de la familia de Dominic Toretto (Vin Diesel), esta vez con F. Gary Gray como director. ¿Qué tal habrá estado esta octava parte? Por el título del artículo, creo que adivinais que podía haber estado mucho mejor.

Domimic “Dom” Toretto (Vin Diesel) y Letty (Michelle Rodriguez) se encuentran en La Havana de luna de miel y sus vidas no podrían ser mejores. Cuando la misteriosa hacker Cipher (Charlize Theron) aparezca con una oferta que Dom no podrá rechazar, traicionará a su familia para robar una aparatos de alta tecnología que Cipher necesita para realizar su malvado plan. Liderados por Hobbs (The Rocks), la familia se unirá una vez para su misión más peligrosa: Detener a Dom. Y viajarán por todo el mundo para conseguirlo.

Una de las mejores cosas que se puede decir de la franquicia de Fast & Furious es su capacidad de reinventarse y conseguir encajar con los gustos de la audiencia. La primera película era una mala copia de “Le llaman Bodhi” ambientada en el mundo de las carreras de coches ilegales y el tuning enLos Angeles. Tras varios altibajos, la quinta película inició el camino del éxito convirtiendo la franquicia en un “Ocean´s 11” con coches. Y a partir de ahí, la sexta película mutó a una película de 007 motorizada.

En esta octava entrega, empezando por lo positivo, el director F. Gray Gray logra rodar con estilo y elegancia, consiguiendo que no echemos de menos al excelente James Wan, que dirigió la séptima entrega. La película cuenta con tres excelentes persecuciones, la inicial en La Habana, la sorprendente en Nueva York, y la batalla final en el Ártico, y en todas consigue un montón de momentazos increíbles marca de la casa “Fast&Furious”. En el aspecto técnico, la película es tan buena como las últimas.

Otro de los aspectos positivos para mi es que estas películas nunca se han tomado muy en serio a si mismas, con un tono de locura “over-the-top” en las que las leyes de la física, y en especial la gravedad, no se aplican. Esto hace que aunque haya miles de locuras, los espectadores las disfrutamos como parte del espectáculo. Esto sigue presente en esta película desde la primera escena. Además, el personaje de Roman (Tyrese Gibson) tiene un montón de momentos graciosos que le funcionan perfectamente, y que sirven también para aliviar la posible seriedad que pudiera haber.

Por tanto, si estás buscando un espectáculo palomitero sin pretensiones, creo que Fast 8 es perfectámente disfrutable.

Voy a entrar a comentar aquellos elementos menos buenos que motivan que piense que se les está acabando la gasolina. Para hacerlo, voy a tener que comentar algún detalle de la historia que puede ser considerado como spoiler, así que estais advertidos.

Primero y principal, creo que la franquicia está muriendo de éxito, desde un punto de vista argumental y creativo. Analizando globalmente las tres últimas películas, vemos una sensación de amenaza creciente gracias a unos antagonistas carismáticos con los que en cada película se elevaban las apuestas.

En la 5º película se presentó a The Rock como el agente Hobbs que intentaba detener al grupo de Toretto, y disfrutamos de excelentes escenas como la del robo de la caja fuerte en Río.

En la 6ª presentaron a Owen Shaw (Luke Evans), un renegado agente de los Servicios Secretos Británicos. Hobbs consigue convencer a Dom en que le ayude a detenerle cuando le muestra pruebas que su novia Letty (a la que en ese momento se la daba por muerta) estaba viva y trabajaba para Shaw. Existe un elemento emocional que engancha y una escenas de acción que quitan el hipo, como la del tanque en la autopista o la escena final en el avión.

En la 7ª, Deckard Shaw (Jason Statham) el hermano mayor de Owen busca vengarse del grupo al haber dejado a su hermano en coma. Deckard es aún más chungo y su amenaza es muy real, al matar a Han en Tokio al final de la sexta película. Deckard (Statham) rivaliza claramente con The Rock en carisma y supera ampliamente a Vin Diesel, por lo que cada uno de los enfrentamientos molan. A esto se unió el trágico falecimiento de Paul Walker, que tuvo que ser reemplazado por su hermano para rodar algunas escenas. La película se convirtió en un homenaje al actor y todos queríamos conocer como sería el final de su camino, que resultó emotivo y satisfactorio.

¿Y en esta octava? La villana encarnada por Charlize Theron es un fail total, principalmente porque está super desaprovechada y sólo tiene que mirar a una pantalla de ordenador con cara de mala la mayor parte del tiempo. Esto ya de por sí sería un fail, pero la película también fracasa en que parezca real que Dom traiciona a sus amigos. Y si él realmente no es malo sino que es chantajeado, entonces está claro que tarde o temprano se la jugará a Cypher.

Por si fuera poco, cada vez está más claro que Vin Diesel está mayor y no tiene carisma para aguantar la película. Carisma que si derrochan a raudales The Rock y Statham, con una excelente fuga de la prisión en la que ambos se salen. Diesel nunca tuvo demasiados recursos interpretativos, pero en esta Fast 8 parece un Terminator inexpresivo que no consigue que empaticemos con su dilema.

Las leyes de la gravedad nunca se aplicaron en estas películas, y ante eso no hay ningún problema. Pero hay una TRAMPA narrativa a mitad de película que me dejó con una cara de WTF! en el mal sentido brutal. En estas películas siempre han habido trampas de guión para hacer que la trama avance, pero esto lo convierte en absurdo. Supongo que si la acción o el misterio me hubieran enganchado más, este trampa hubiera pasado mas desapercibida.

Hay además mucho énfasis en la “familia”. Pero solo vemos carisma en The Rock o en Michelle Rodriguez, aunque su capacidad interpretativa es tambien muy limitada. El papel de los demás es testimonial. Roman (Tyrese Gibson) es solo el bufón. Tej Parker (Ludacris) y Ramsay (Nathalie Emmanuel) son hackers que tienen el único interés que le verborrea técnica sea un diálogo en lugar de un monólogo. Pero aparte de esto, y de Ramsay es mujer, no se justifican dos personajes para algo que podría hacer uno solo.

Otra cosa que me pareció lamentable es el burdo y tramposo intento de convertir a Deckard en un héroe que se une al grupo. Vale que Statham tiene carisma y eso, pero ¿nos vamos a olvidar así sin más la masacre del Hospital de la película anterior? Este giro es totalmente ridículo e hizo que mi suspensión de credulidad saltara por los aires.

Y si a todo lo anterior le unimos un final horrible y totalmente anticlimático, normal que sensación al terminar la película fuera de decepción total. Una cosa es que el carisma de The Rock o Statham haga que los productores quieran que sigan apareciendo en las siguientes películas, lo que es correcto, y otra cosa es que no haya climax ni enfrentamiento con Cipher, marchándose todos a casa para enfrentarse otro día. Este final ha sido un bajonazo total.

Fast 8 ha recaudado 900 millones en todo el mundo en solo 10 días. La película es un exitazo, no se puede negar. La franquicia ya anunció que va a estrenar Fast 9 en 2019 y Fast 10 en 2021, en teoría el final de esta serie de películas. Entiendo que es de tontos no explotar este mundo como hacen las películas de James Bond. Pero creativamente, estos personajes creo que no dan más de si y con una última película sería más que suficiente.

Comparto a continuación el trailer de la película, para que juzgueis vosotros mismos:

Fast & Furious 8 es entretenida y espectacular que gustará a los fans de la franquicia. Pero es decepcionante en todo lo demás. Abstenerse los que busquen una historia “seria”.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

Misión: Imposible – Nación Secreta. Tom Cruise sigue en plena forma.

La quinta película de la saga Misión: Imposible, Nación Secreta, demuestra que Tom Cruise no ha perdido su buen ojo y sigue dando a los espectadores un gran espectáculo cinematográfico.

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Tras el estreno de M:I 4 en 2011, parecía que la estrella de Tom Cruise se estaba apagando. Jack Reacher (2012), Oblivion (2013), realmente la única película mala de Cruise de estos años, y Al filo del mañana (2014) fueron decepciones comerciales que pusieron en duda la capacidad de Cruise de mantenerse como una estrella cinematográfica a nivel mundial. Por este motivo el estreno de esta M:I 5 estuvo rodeado de gran expectación y todo lo que no fuera un gran éxito sería visto como la confirmación del declive de Cruise.

Afortunadamente para él, la película está siendo merecidamente un gran éxito de taquilla en todo el mundo, lo que ha ayudado a que los estudios hayan dado luz verde al rodaje de Jack Reacher 2 y de una nueva Misión Imposible, que será la 6ª entrega de la saga. Estas nuevas secuelas se estrenarán a partir de 2017 tras Mena, su nueva película ambientada en el mundo de los cárteles de la droga en los años 80 y que está siendo dirigida por Loug Liman, que ya colaboró con Cruise en Al filo del mañana.

Tengo que señalar sin embargo, que aunque la agenda de Cruise vaya a seguir muy cargada de rodajes en los próximos años, su edad, 53 años, va a empezar a jugar un factor importante en el tipo de películas que haga próximamente. En M:I 5 le vemos realizando la mayoría de las escenas, como en la que se sube a un avión que acaba de despegar, o conduciendo coches y motos, pero solo hay una escena de combate cuerpo a cuerpo. Sin duda, aunque se muestra en plena forma, en el fondo creo que el propio Cruise conoce sus propias limitaciones, y sabe como disimularlas.

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El argumento de Nación Secreta nos cuenta como el gobierno de los EE.UU. decide cerrar la FMI a petición del Director de la CIA Alan Hunley (Alec Baldwin) en el peor momento posible. Ethan Hunt (Tom Cruise) ha descubierto que El Sindicato, una organización criminal secreta formada por espías de varias nacionales dados por muertos, existe realmente y lleva años realizando actos de terrorismo a escala global que amenazan el actual orden mundial. Evitar a la CIA dé con él y detener al Sindicato sin los recursos del FMI va a ser una misión mucho más imposible que de costumbre, y más enfrentado a la agente británica renegada Ilsa Faust (Rebecca Ferguson), que está por ver si es una aliada frente al Sindicato, o solo les utiliza para sus propios fines.

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La película está excelentemente dirigida por Christopher McQuarrie, que también escribió el guión, cumpliendo totalmente con lo que se espera de este tipo de cine. La tensión y el peligro se respiran en todas las escenas, y en especial en la de la Ópera de Viena o las rodadas en Marruecos, sin duda estos los dos momentos álgidos de la película.

McQuarrie, ganador de un Oscar en 1996 por su guión de “Sospechosos Habituales”, se ha convertido en uno de los colaboradores habituales de Tom Cruise en los últimos años. Tras escribir el guión de Valkyria, dirigida por Brian Singer, director con el que McQuarrie ha colaborado también en varias ocasiones, Tom Cruise confío en él para escribir y dirigir Jack Reacher, una excelente película de acción con un feeling a cine de los 80 que aunque no consiguió ser un super éxito de taquilla si dejó a los aficionados con un buen sabor de boca. Tras esta película, escribió también el guión de “Al filo del Mañana”, una de las mejores películas de ciencia ficción del año pasado, tras la cual Cruise le escogió para dirigir esta película.

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En el capítulo de los actores secundarios, destaca sobre todo el carismático Simon Pegg, de nuevo en el papel del genio informático Benji Dunn, que consigue robar las escenas al resto de reparto y demuestra que puede dar mucho juego en próximas entregas de la franquicia. Y Rebeca Fersuson (Ilsa Faust) se convierte por méritos propios en la versión femenina de Ethan Hunt.  Esto va en detrimento de otros personajes que huelen a carne de recambio: Jeremy Renner (William Brandt) no pasa de ser un correcto secundario sin más y a Ving Rhames (Luther Stickell) se le ve ya muy mayor y con ganas de una merecida jubilación.

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Quizá el aspecto más flojo de la película sea el villano de la función, el enigmático y peligroso Solomon Lane (Sean Harris), líder del Sindicato. Aunque en el fondo, las películas de Misión Imposible siempre se han preocupado más de mostrar como Ethan Hunt y su equipo llevan a cabo sus misiones imposibles, que en desarrollar un contrincante de verdadera entidad y carisma que pudiera hacer sombra a Cruise. Y esta 5ª entrega no es una excepción, siendo el villano un vehículo meramente utilitario y necesario para poner en marcha la acción.

Además, como los dos grandes momentos de la película son la escena en la Opera de Viena y la infiltración a la instalación marroquí, el último tercio de la película no llega a sorprender y da cierta sensación de perder el ritmo que hasta ese momento habiamos visto.

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Con todo, es una película sumamente entretenida, que hace que las 2 horas de proyección pasen volando y que confirman que vamos a tener a Tom Cruise durante muchos años. En mi caso, mientras mantenga el nivel exhibido aquí o en Jack Reacher, yo seguiré pagando por ver en cine las nuevas películas de Tom Cruise, lo que creo que hoy en día es el mayor halago que le puedes dar a un actor.

Como siempre, os paso el primer trailer de la película.

Misión:Imposible – Nación Secreta es una dignísima incorporación a la franquicia y una película que asegura su continuación. ¡Te la recomiendo!

Crítica: 7.5/10