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Critica de Galeria Disney: Star Wars The Mandalorian (Disney Plus)

Me encanta el cine, y parte de ese amor me lleva a querer conocer los detalles de cómo se crea la Magia del Cine. Es por esto que hoy quiero recomendaros la serie documental Galeria Disney: Star Wars The Mandalorian estrenado en Disney+, en el que Jon Favreau nos hace de maestro de ceremonias mientras nos cuenta todos los detalles de cómo The Mandalorian pasó de una idea en su cabeza a la serie más importante del año.

PUNTUACIÓN: 8/10

Tras la enorme decepción de Star Wars IX: El ascenso de Skywalker, la serie The Mandalorian me encantó y consiguió devolverme la fe en la franquicia galáctica creada por George Lucas propiedad de Disney. Y dado el enorme éxito creativo de Jon Favreau como Showrunner de la serie, ver este documental de 8 episodios en el que abarcan la producción de la serie desde todos los puntos de vista me ha parecido una maravilla y ha hecho que el disfrute con este serie se alargara durante varias semanas más.

En mi crítica de The Mandalorian ya expliqué en detalle por qué esta serie me encantó. Así que esta serie documental es un estupendo making-of que nos muestra la importancia del trabajo en equipo y crear un ambiente de trabajo que fomente la creatividad. Esta serie se compone de 8 episodios de 20 minutos de duración, en la que cada capítulo se centra en una faceta de la producción.

El episodio 1: Dirección, muestra una mesa redonda con Jon Favreau, el creador y showrunner de la serie, Dave Filoni, productor ejecutivo y director de un episodio, junto a los directores Rick Famuyima, Deborah Chow, Bryce Dallas Howard y Taika Waititi.

El episodio 2: El legado examina el profundo impacto que George Lucas creó en toda una generación de espectadores gracias a Star Wars, muchos de los cuales son ahora los profesionales que ahora han ayudado a crear The Mandalorian.

El episodio 3: El reparto, se centra en los actores protagonistas, Carl Weathers, Gina Carano y sobre todo Pedro Pascal como el Mandaloriano protagonista, que se enfrentó a un desafío actoral increíble al no mostrar su cara en ningún momento.

El episodio 4: La tecnología. Favreau y su equipo revelan la nueva tecnología que Lucasfilm ha creado para The Mandalorian que va a cambiar la forma en que se producen y realizan las películas de gran presupuesto. Un salto cualitativo impresionante que surge a partir de querer crear algo novedoso y no conformarse con los medios disponibles hasta ese momento.

El episodio 5: Efectos prácticos, nos muestra al equipo de producción comentando sobre las maquetas, las criaturas animatrónicas y el resto de efectos prácticos utilizados en The Mandalorian que ayudaron a crear el feeling perfecto que toda historia de Star Wars debería tener.

El episodio 6: El proceso, explica el proceso creativo para crear los diferentes episodios.

El episodio 7: La banda sonora, nos muestra cómo Ludwig Göransson compuso la música de The Mandalorian.

Por último, El episodio 8: Vínculos , sirve par recalcar los easter-eggs, sorpresas y curiosidades del rodaje, como son diversos elementos de atrezzo utilizados durante el rodaje de la serie, o la participación de la 501st Legion en el rodaje del último episodio.

Si algo queda claro tras ver estos documentales es que trabajar en Lucasfilm o en la ILM probablemente sean los mejores trabajos del mundo y un sueño hecho realidad para estos profesionales. Porque se nota en todas las declaraciones que sobre todo son fans de corazón de Star Wars, empezando por Dave Filloni, productor ejecutivo y mano derecha de Jon Favreau, que es una enciclopedia andante de todo lo relacionado con Star Wars.

Otro elemento fundamental que se resalta es que fruto de la colaboración y el trabajo en equipo se consigue que una buena idea mejore, y el equipo de Lucasfilm dirigido por Favreau y Filloni creó un ambiente de creatividad que fomentaba la tormenta de ideas entre todo el equipo con el objetivo que el producto final fuera el mejor posible. The Mandalorian en 100% Star Wars desde el primer al ultimo fotograma, pero a la vez consigue ofrecer una historia fresca y original que consiguió volarnos la cabeza a los fans de la franquicia galáctica.

Además, frente al mito de que da igual lo que se ruede porque “si está mal ya lo arreglaremos es post-producción”, Favreau nos indica todo lo contrario, que un plano perfecto hace que la inserción posterior de efectos visuales sea más sencillo y el resultado final sea sobresaliente. Viendo The Mandalorian, incluso sabiendo cómo habían rodado la serie yo como espectador no sabía diferenciar donde acababa el set y donde empezaba la enorme pantalla led. De hecho, la perfección visual realmente me engañó siempre y me hizo creer que se fueron a rodar a un desierto, no que todo fue rodado en un set en California.

Además, la filosofía de trabajo de Favreau está centrada en planificar todo lo posible en preproducción, sobre todo teniendo en cuenta el complejo trabajo de efectos visuales digitales para el rodaje de los episodios. De esta forma todo el trabajo previo extra que realizaron facilitó muchísimo el rodaje físico, ya que todos los profesionales, los actores, el director de fotografía, etc… tienen claro a qué atenerse y cómo llevar a cabo lo que se espera de ellos. Viendo el resultad final, esta filosofía de trabajo no puede ser más acertado y satisfactorio.

Una corriente de pensamiento indica que el único buen cine que existe es el realizado por un AUTOR que tiene una visión propia sobre un tema y todo se plantea para llevar esa idea personal a la pantalla. Esta es  por supuesto una opción válida para hacer cine, teatro o televisión, pero The Mandalorian nos muestra que existe una alternativa igualmente válida: la de unos profesionales que creen en el trabajo en equipo y que saben que una idea ampliada por diferentes profesionales que aportan su creatividad sin luchas de egos siempre será mejor que la idea inicial.

Esto lo explican perfectamente Favreau y Filloni cuando explican que según su opinión, lo más divertido de crear The Mandalorian fue cuando tenían una idea, la comentaban con el equipo y a partir de ahí el departamento de arte empezaba a dibujar cosas guays y el equipo de ILM a pensar en técnicas para llevarlo a cabo, sugiriendo ideas y estilos que a su vez generan nuevas ideas. “La energía creativa se retroalimenta una vez aceptas que cada paso va a hacer la idea original mejor de lo que era en un principio. Alguna gente se agarra a su idea original pensando que nada será mejor que esa idea, pero lo cierto es que eso ahoga y limita la creatividad. En el cine, todo tiene que progresar, y eso es lo que creo que esta serie ha hecho realmente bien.”

Si te gustó The Mandalorian esta serie documental es un must-see absoluto. E incluso si no eres fan de Star Wars pero te interesa saber cómo se crea la magia del cine, no te puedes perder estea serie documental Galería Star Wars: The Mandalorian.

PUNTUACIÓN: 8/10

 

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¡Saludos a todos!

Crítica de Iron Man 3 de Shane Black (Marvel Cinematic Universe 7)

Tras la primera aventura de los Héroes Más Poderosos de la Tierra, Marvel Studios tenía una complicada cuestión: ¿Cómo superas algo casi insuperable? La respuesta fue muy sencilla, ni siquiera lo intentas, mejor plantear algo totalmente diferente. Esa es la explicación de la creación de Iron Man 3, escrita y dirigida por el personalísimo Shane Black, firmando una de las películas más sorprendentes, divertidas e interesantes del Marvel Cinematic Universe.

PUNTUACIÓN: 8/10

El descarado y brillante empresario Tony Stark/Iron Man se enfrentará a un enemigo cuyo poder no conoce límites. Cuando Stark comprende que su enemigo ha destruido su universo personal, se embarca en una angustiosa búsqueda para encontrar a los responsables. Este viaje pondrá a prueba su entereza una y otra vez. Acorralado, Stark tendrá que sobrevivir por sus propios medios, confiando en su ingenio y su instinto para proteger a las personas que quiere. (FILMAFFINITY)

Shane Black es uno de los escritores básicos de Hollywood de los años 80. Fue guionista de Arma Letal 1 y 2, The Last Action Hero y Memoria Letal. El género de las buddy-movies con altas dosis de humor y violencia no se explica sin Black. En 2005 dirigió su primera película, Kiss kiss, bang bang, una notable mezcla de género negro con unas dosis de humor irónico. Esta película tiene una gran importancia, ya que estuvo protagonizada por un Robert Downey Jr. recién salido de la clínica de desintoxicación tras luchar contra su adicción a las dorgas y el alcohol. Black dió la primera oportunidad a un Downey Jr. que hasta ese momento era un apestado en Hollywood tras protagonizar numerosos escándalos. Además de ser una estupenda película, Kiss kiss, bang bang creó una amistad entre el actor y el director, y en cuanto pudo un agradecido Downey Jr. quiso agradecerle el favor al sugerir a Marvel que le contratara para la tercera película de Iron Man.

Black dirigió Iron Man 3 y escribió el guión junto a Drew Pierce, que mantiene muchas de las señas de identidad que le convirtieron en uno de los escritores estrellas de Hollywood: diálogos excelentes, buenas dotes de humor irónico, giros sorprendentes y mucha acción. Los elementos centrales de la película que la separaría de las anteriores es que claramente buscan centrarse en Tony Stark antes que en su alter-ego, creando un tecno-thriller anclado en el mundo real con temas como el terrorismo y la experimentación genética, que se separara de los grandes espectáculos de efectos especiales previos. Desde luego, Black quería alejarse de una película centrada en luchas de personajes con armaduras a cual más grande, como vimos en Iron man 1 y 2.

Brian Tyler escribió la música de una película que tuvo a John Toll como director de fotografía. Kevin Feige se mantiene como productor de la película, en la que Paramount aparece acreditada como productora debido a los acuerdos previos, a pesar de ser Marvel propiedad de Disney desde hacía varios años.

La película está protagonizada por Robert Downey Jr. como Tony Stark / Iron Man, junto a los habituales Gwyneth Paltrow (Pepper Potts), Jon Favreau (Happy Hogan) y Don Cheadle (James Rhodes / Iron Patriot). A ellos se les unen los nuevos personajes Aldritch Killian, interpretado por Guy Pearce, fundador de Advanced Idea Mechanics (AIM), Maya Hansen (Rebecca Hall) una genetista que conoció a Tony en el pasado y que creó Extremi, el misteriosos lider terrorista conocido como Mandarín (Ben Kingsley) y Savin (James Badge Dale), secuaz de Killian que posee Extremis en su cuerpo.

El guión de Iron Man 3 está ligeramente inspirado en Extremis de Warren Ellis y Adi Granov. Si ya en mi crítica de Iron Man 1 comenté que los diseños de Granov para esta miniserie publicada por Marvel Comics en 2005-06 sirvieron de inspiración para la creación de la armadura, en esta película utilizan levemente el argumento de Ellis de una investigadora que crea Extremis mediante investigación genética, creando humanos mejorados más poderosos que el humano Tony Stark protegido por una armadura de metal.

Otro guiño a los comics es el cambio de War Machine a Iron Patriot, un detalle de la etapa “Dark Reign” de Vengadores de Brian Michael Bendis en la que el villano Norman Osborn se apropiaba de una armadura y la pintaba con la bandera americana para engañar a la opinión pública. Este detalle del comic ya sugería que durante la película se podría utilizar la armadura de Rhodes con malas intenciones, como así acabó sucediendo.

Iron Man 3 sigue siendo cojonuda. En concreto, me gusta por lo bien pensada que está la historia centrándola en Tony sin armadura, y lo bien ejecutado que está todo, conectándolo a las consecuencias del final de Vengadores con sus ataques de ansiedad.

La película comienza como un tiro, con una escena impactante como es ver explotar las armaduras, para a continuación ver la típica escena de un error del pasado que tendrá consecuencias en el presente, que además resalta lo mucho que ha cambiado Tony desde su primera película. Pero no hay tregua, porque inmediatamente descubriremos la amenaza del Mandarín, e intuimos su conexión con el extrañamente recuperado Aldritch Killian, que ha pasado en unos años de ser un discapacitado a ser un atractivo ejecutivo.

El giro del Mandarín sigue siendo glorioso, lo que unido al ritmo frenético y unos diálogos divertidos e imaginativos hacen que pasen muchas cosas y la experiencia sea super entretenida. Me parece brillante que en una película comercial americana se cuele una crítica tan poco sutil a la política militarista de los Estados Unidos y como las grandes empresas armamentísticas pueden estar creando enemigos ficticios que justifiquen que se compren sus productos.

Entiendo que algunos fans “hardcore” se sintieran dolidos por el uso que hacen del Mandarín, uno de los villanos clásicos de Iron Man que bajo el prisma actual queda un pelín racista, pero estamos ante uno de esos casos de cambio respecto al original que en este caso mejora lo ya existente. El toque freak de Ben Kingsley es genial, el giro crea un momento super divertido y el mensaje que los villanos en el mundo real operan desde el anonimato me resulta mucho más interesante que otros elementos vistos en películas supuestamente serias (alguien ha dicho Martha?)

Y no solo es que el guión sea bueno y la película super divertida, es que visualmente Iron Man 3 se sale. La pesadilla de Tony, la primera explosión en el Teatro Chino, el ataque a la casa de Tony  que derrumba el complejo por el acantilado, la incursión de Tony en la mansión de Killian como si fuera Ethan Hunt o el rescate aéreo son unos momentazos super chulos.

De hecho, hay que reconocer que lo menos bueno de la película es el clímax con la llegada de todas las armaduras, puro fan-service que pierde sin embargo el encanto visto hasta ese momento. Y es que la película había intentado alejarse de los blockbusters tradicionales que esta gran explosión de fuegos artificiales final queda forzado.

Con todo, el mensaje final de que Tony ES Iron Man independientemente de que lleve puesta la armadura o no me parece un final super satisfactorio para la trilogía cinematográfica, que consigue dar un buena sensación de cierre.

Iron Man 3 fue un enorme éxito de taquilla. A partir de un presupuesto de 200 millones recaudó 1200 millones en todo el mundo, casi 600 millones más que Iron Man 2, demostrando que el público ansiaba seguir disfrutando de nuevas películas del Marvel Studios. De hecho, a día de hoy Iron Man 3 ocupa el 6º puesto de las películas más taquilleras de Marvel sólo por debajo de las 4 películas de Los Vengadores y de Black Panther, lo que atestigua el enorme éxito de esta última película de la trilogía de Iron Man.

Comparto el trailer de la película:

Iron Man 3 sigue siendo un espectacular entretenimiento que funciona como un tiro y que entiendo que gustara sobre todo a público no necesariamente comiquero.

PUNTUACIÓN: 8/10

 

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¡Saludos a todos!

Crítica de Iron Man 2 de Jon Favreau (Marvel Cinematic Universe 3)

Continúo con mi revisionado de las películas clásicas del Universo Marvel Cinematográfico con Iron Man 2 (2010), de nuevo dirigida por Jon Favreau, a la que siempre he considerado la película más floja del MCU. ¿Qué tal ha estado el revisionado?

PUNTUACIÓN: 6.5/10

El mundo ya sabe que el multimillonario Tony Stark (Robert Downey Jr.) es Iron Man, el superhéroe enmascarado. A pesar de las presiones del gobierno, la prensa y la opinión pública para que comparta su tecnología con el ejército, Tony es reacio a desvelar los secretos de la armadura de Iron Man, porque teme que esa información caiga en en manos de irresponsables. Con Pepper Potts (Gwyneth Paltrow) y James “Rhodey” Rhodes (Don Cheadle) a su lado, Tony forja alianzas nuevas y se enfrenta a nuevas y poderosas fuerzas. (FILMAFFINITY)

El monumental éxito comercial de Iron Man dos años antes, recaudó casi 600 millones en todo el mundo a partir de un presupuesto de 140, aceleró la producción de esta continuación, sobre todo teniendo en cuenta que The Incredible Hulk fue una película deficitaria. Para Marvel, poner en marcha su Universo cinematrográfico era prioritario y para ello tenía que asegurarse la rentabilidad de sus películas, por lo que era lógico poner en marcha esta película antes incluso que el resto de películas de otros miembros de los Vengadores como Thor o Capitán América, que se estrenaron un año más tarde, en 2011.

Fruto de esta política de no cambiar lo que no estaba roto, Jon Favreau en seguida fue confirmado para dirigir la película. Además, la jerarquía de Robert Downey Jr. provocó que Marvel contratara al actor y guionista Justin Theroux para que escribiera el guión. Theroux coincidió con Downey Jr. en Tropic Thunder, y la experiencia fue tan positiva que apostó por él para Iron Man 2 y Marvel no tuvo problema en satisfacer a su gran estrella.

Lo que sí fue polémico fue la sustitución de Terrence Howard en el papel del Coronel James “Rhodey” Rhodes, que fue interpretado a partir de ahora por Don Cheadle. Los motivos nunca estuvieron del todo claros, aunque se comentó que un factor fundamental vino provocado por el elevado sueldo que tenía firmado al ser uno de los primeros actores contratado por Marvel. Teniendo en cuenta la conocida tacañería de Isaac Pellmutter, el dueño de Marvel de esa época y la menor importancia que se estimaba que iba a tener el personaje, se optó por sustituirle por otro actor más barato. Howard se lo tomó como una traición por parte de Downey Jr, teniendo en cuenta que aseguraba que consiguió el papel de Tony Stark gracias a él.

Aunque Disney compró Marvel en agosto de 2009, Iron Man siguió teniendo a Paramount Pictures como coproductora debido a los acuerdos previos firmados por ambas empresas, en las que Marvel realizaba la película y Paramount se encargaba de la distribución.

Para esta segunda película, Matthew Libatique fue el director de fotografía, mientras que John Debney también sustituyó a Ramin Djawadi en la banda sonora, que volvió a contar con canciones de AC/DC.

Si repitieron Gwyneth Paltrow como Pepper Potts, Samuel L. Jackson como Nick Fury y Clark Gregg como el agente de SHIELD Phil Coulson, añadiéndose en esta película a dos nuevos villanos: Sam Rockwell como Justin Hammer, un empresario del sector armamentístico rival de Tony; y Mickey Rourke como Ivan Vanko / Whiplash, un físico ruso hijo de un antiguo socio de Howard Stark que odia a Tony y quiere verle muerto.

Iron Man 2 supuso la presentación en el MCU de Scarlet Johansson como Natasha Romanoff (Viuda Negra), el tercer miembro de los Vengadores en ser mostrado en pantalla tras Iron Man y Hulk. En esta película Natasha se centrará en su figura de espía, aunque tiene una excelente escena de acción para su lucimiento que nos dejó con ganas de más.

Adi Granov, creador del diseño de Iron Man en los comics, también volvió a colaborar en esta segunda película en la que la ILM volvió a realizar la mayoría de efectos especiales. Debido a las peticiones de Jon Favreau, la construcción digital de la armadura de Iron Man fue más compleja que en la primera película. Durante el rodaje, Robert Downey Jr. o Don Cheadle llevaban una especie de traje de football americano que les cubría el pecho y una parte de los brazos, a lo que se añadía un casco en la cabeza. El resto de elementos hasta completar las armaduras que se ven en pantalla eran añadidas digitalmente en post-producción. Y por supuesto, las escenas con Máquina de Guerra y los drones fueron mucho más espectaculares.

Cubriendo el tópico de todas las secuelas, esta segunda parte fue mucho más espectacular y contó con mucha más acción que en la primera parte. Sin embargo, no logró ser un Spiderman 2 o X-Men 2 que mejoraban sus notables primeras partes, quedándose como una película entretenida sin más. En todo caso, las escenas en Mónaco durante el gran premio y todo el climax final incluido la batalla final en el jardín japonés son brutales y siguen siendo los momentos cumbre de la película.

Igual que pasó en Iron Man, el guión de Theroux toma varios elementos de los comics pero no realiza una traslación directa de ninguna historia concreta. En mi opinión mantiene perfectamente el espíritu correcto de lo que se espera de una película de Iron Man, pero está claramente planteada para colocar un nuevo ladrillo para la construcción del universo cinematográfico compartido que nos llevara hasta los Vengadores (2012).

La primera sorpresa al comienzo de esta Iron Man es que conocemos que Tony Stark está muriendo envenenado por el paladio que lleva en su núcleo del reactor de pecho, creándose la ironía que le está matando lo que le salvó meses atrás en Afganistán. Este envenenamiento provoca que estemos ante un Tony más desequilibrado de lo habitual, y se convierte en muchas partes de la película en un patán que toma siempre las peores decisiones. En todo caso, la película explica literalmente que el paladio también le provoca un desequilibrio mental, además del propio desequilibrio que le provocaría a cualquiera saber que va a morir, por lo que esta parte del arco está justificado. Sin embargo, el conocimiento que adquiere en la segunda mitad sobre su padre Howard y como esto le permite salvar la vida, es lo más destacado en su evolución como personaje.

Comentaba al principio que siempre he considerado Irom Man 2 como la peor película del MCU. Siendo cierto, debo también comentar que el nuevo visionado me he gustado más de lo que esperaba, y me ha parecido un más que buen entretenimiento. Dicho esto, me siguen chirriando el papel de la Viuda Negra en Stark International y, sobre todo, todo lo relacionado con Justin Hammer, cuyo personaje es todo una locura que no se sostiene en un análisis serio. Que un empresario sea expuesto como un traidor que trabaja con Corea del Norte y, sin embargo, siga trabajando con el Ejército como uno de sus principales contratistas en lugar de haber sido detenido es una auténtica locura. Dicho esto, entiendo que es la locura necesaria para que haya película, motivo por el que en parte no se lo tengo demasiado en cuenta.

Comentaba en mi crítica de Iron Man que uno de los muchos elementos que me gustó de la película la construcción de la armadura y su aspecto compacto y mecánico, creada mediante el ensamblado de muchos elementos complejos. Esta sensación se pierde en esta segunda película, pero tiene otro elemento muy chulo, la armadura de viaje que Tony usa en Mónaco que nos da uno de los momentazos de la película. El elemento de una armadura guardada en el maletín es uno de los elementos comiqueros más icónicos del personaje durante los años 70 y 80, y mola mucho verlo trasladado a la gran pantalla, con el detalle de que esta armadura es una versión inferior con menos funciones, algo lógico en el mundo real.

Frente al carisma, personalidad y humor de Tony en la anterior película, esta película en parte desaprovecha estas señas de identidad durante el arco del envenenamiento, en el que además de emborracharse se comporta como un estúpido aún mayor de lo habitual. Además, los intentos de humor están construidos sobre la relación de Hammer y Vanko, y globalmente diría que no funcionan demasiado bien. Y es este sentido, hay que reconocer que ambos personajes cumplen decentemente su función villanesca pero quedan como dos de los peores villanos de todo el MCU.

En todo caso, me parece que me está quedando una crítica muy negativa, y no cierto es que el visionado se me hizo super entretenido, la película tiene un ritmo frenético y sus múltiples sorpresas y momentazos no te dejan un segundo de respiro. Además, el climax de Iron Man y Máquina de Guerra contra los drones y Whiplash me parece excelente y nos deja con ganas de más.

Ah! Y además, se me había olvidado completamente la escena post-créditos, que enlaza con la siguiente película: Thor (2011), Escena que fue rodada por su director Kanneth Branagh y que me voló la cabeza en su momento y que nos vendió perfectamente a los fans la siguiente película del estudio.

Iron Man 2 recaudó 620 millones en todo el mundo, lo que significó un nuevo éxito de taquilla para Marvel que le permitió afrontar sus siguientes películas con mucha tranquilidad, al conseguir la estabilidad financiera. Además, las críticas mayoritariamente positivas y la buena reacción del público hizo que la anticipación ante la posibilidad de ver en imagen real a los Vengadores aumentó exponencialmente. Dicho esto, dado que su presupuesto creció hasta los 200 millones, algo que se transmite en pantalla, la película realmente fue menos rentable para Marvel que la primera Iron Man.

Comparto el trailer de la película:

Iron Man sigue estando dentro de mis 3 película que menos me gustan del MCU, siendo las otras dos Black Panther y Capitán Marvel. En todo caso, ofrece un buen entretenimiento y siguió preparando el camino para llegar hasta la histórica Vengadores dos años más tarde.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de The Mandalorian temporada 1 (Disney+)

The Mandalorian, serie ambientada en el Universo Star Wars creada por Jon Favreau y estrenada en el nuevo canal Disney+, me ha devuelto la fe en la franquicia galáctica tras las decepciones de los episodios VIII y IX. Hoy comparto mis impresiones de la primera temporada recién finalizada.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Ambientada tras la caída del Imperio y antes de la aparición de la Primera Orden, la serie sigue los pasos de Mando, un cazarecompensas perteneciente a la legendaria tribu de los Mandalorian, un pistolero solitario que trabaja en los confines de la galaxia, donde no alcanza la autoridad de la Nueva República. (FILMAFFINITY)

Antes incluso de la compra de Lucasfilm por parte de Disney, George Lucas ya expresó su deseo de poder estrenar una imagen en imagen real ambientada en el universo Star Wars. Sin embargo, además que nunca hubo un guión cerrado, la serie nunca fue más allá al considerarse que el precio de producirla sería exageradamente alto para los estándares televisivos de hace una década.

Con la compra de Lucasfilm a manos de Disney en 2013 aumentó el interés en crear contenidos originales en múltiples plataformas que amortizaran el alto precio pagado por la compañía del ratón. Sin embargo, no fue hasta noviembre de 2017, el mes antes de Star Wars VIII The Last Jedi y con la serie de animación Star Wars Rebels empezando su cuarta temporada en pantalla, cuando Bob Iger anunció en una reunión de accionistas que habían comenzado el desarrollo de más de una serie en imagen real.

En marzo de 2018 se anunció la contratación de Jon Favreau como creador y Showrunner y se supo que esta primera temporada iba a contar con un presupuesto de más de 100 millones de dólares, demostrando que Disney iba a tirar la casa por la ventana para la que sería serie estrella de su nueva plataforma online Disney Plus. Junto a Favreau, Dave Filloni (creador de Star Wars Rebels), Kathleen Kennedy (la presidente de Disney) y Colin Wilson tendrían funciones de productores.

Para el rodaje de los ocho episodios de esta primera temporada, que empezaron a rodarse en octubre de 2018, Disney ha contado con Filoni, Taika Waititi, Bryce Dallas Howard, Rick Famuyiwa y Deborah Chow como directores. Todos los episodios fueron escritos por Favreau excepto el quinto, El pistolero escrito por Filoni, y el sexto, El prisionero, escrito por Christopher Yost.

Ludwig Göransson se encargó de componer la música para la serie, que contó además con Greig Frasaer como director de fotografía. The Mandalorian cuenta con una calidad cinematográfica en todos sus elementos que hace que destaque sobre la mayoría de producciones actuales. Además, Disney ha empleado una revolucionaria tecnología creada por Epic Games para la creación de videojuegos, Unreal Engine 4, para la creación de fondos digitales de altísima definición que además pueden vincularse a los movimientos de la cámara, de forma que pueden rodarse escenas con movimientos hasta ahora muy difíciles de realizar en televisión. Esta tecnología va a convertirse si no lo ha hecho ya, en un verdadero “game-changer” para la industria televisiva. De esta forma, aunque se enviaron equipos de cámaras a rodar exteriores en Chile o Islandia, la totalidad de la serie fue rodada en un enorme estudio en California con una enorme pantalla verde, a la que se incorporaban las imágenes grabadas u otras creadas completamente por ordenador, de forma que ya no hay que llevar a los actores a las localizaciones para el rodaje, ya que son las localizaciones las que se trasladan al set de rodaje.

Para que lo podáis ver mejor, comparto este video explicativo de este desarrollo tecnológico:

Lo cierto es que el apartado técnico de The Mandalorian es de diez, pero la serie triunfa gracias a los personajes, y hay que destacar el estupendísimo reparto de esta serie. Empezando por Pedro Pascal como El mandaloriano, un cazarecompensas que siempre lleva su rostro tapado. La actuación de Pascal es alucinante teniendo en cuenta que NO se le ve la cara nunca, consiguiendo transmitir un montón con la entonación de su voz y con su expresión corporal. Mando es frío y de pocas palabras, pero el conflicto entre su trabajo y lo que es correcto dentro de sentido de la moralidad es palpable en varios momentos, y sin verse nunca su cara, su interpretación es excelente.

Junto a Mando, el gran protagonista de The Mandalorian es “Baby-Yoda”, la gran sorpresa de la serie y ya se ha convertido en un maravilloso icono pop. Ver a un ser de la raza de Yoda que a pesar de tener 50 años sigue siendo un bebe, y verle actuar como un bebe es una ricura que te deja con la sonrisa en la cara siempre que aparece en escena. Favreau no ha tenido reparo en comentar que una clara fuente de inspiración fue el maravilloso manga “Lone Wolf and Cub” de Kazuo Koike y Goseki Kojima, que narraba las aventuras de un ronin en el japón feudal que actuaba como casarecompensas por todo el país acompañado por su hijo pequeño. Y a pesar de ser evidente la inspiración, The Mandalorian funciona de maravilla y consigue crear su propia personalidad y mitología.

Junto a Pascal tenemos a un grupo de buenos actores como secundarios: Carl Weathers (Apollo Creed) como Greef Karga, un líder del gremio de cazarrecompensas que contrata al Mandaloriano para rastrear un activo valioso en el primer episodio, Taika Waititi como la voz del droide cazarecompensas IG-11 que busca el mismo activo que Mando, Werner Herzog como el Imperial sin nombre que realiza el encargo, Nick Nolte como la voz de Kuiil, un ugnaught granjero de que compró su libertad después de ser esclavizado por el Imperio que ayudará a Mando y Gina Carano como Carasynthia “Cara” Dune, una ex-soldado convertida en mercenaria.

Aunque estos personajes no tiene una gran aparición en esta primera temporada, todo el reparto consigue aportar su carisma y te dejan con ganas de más de cara a la segunda temporada.

Entrando en la valoración de esta primera temporada, directamente debo decir que me ha flipado de forma increíble y me ha devuelto mi fe en Star Wars tras las terribles decepciones de los Episodios VIII Los últimos Jedi y IX El Ascenso de Skywalker. Creativamente, creo que Jon Favreau triunfa de forma espectacular en todo lo que propone, empezando por su ambientación como un western fronterizo en el que un vaquero (en este caso un cazarrecompensas) vive aventuras de pueblo en pueblo. Esto ayuda a crear un tono que para mi es perfecto y que es 100% Star Wars.

En este sentido, frente a algunas series de ciencia ficción confinadas en unos pocos sets por motivos presupuestarios, The Mandalorian ofrece unos maravillosos mundos con grandes espacios abiertos que nos devuelven el feeling de los grandes westerns clásicos a la vez que crean mundos alienígenas que se sientan plenamente reales.

Pero es que además, en este mundo actual en el que parece que sólo triunfan las películas y series que consiguen parecer “importantes” y que más que entretenimiento son EVENTOS que hay que ver sí o sí, The Mandalorian se recrea y se muestra orgullosa de ser única y exclusivamente entretenimiento. Uno muy bien hecho, claro, y sin ningún complejo al respecto. Las misiones de Mando no son historias con el destino de la galaxia en juego, sino pequeñas escaramuzas entre criminales. Y sin embargo, los episodios rebosan personalidad y te atrapan desde el minuto uno.

La cultura de los Mandalorianos es otro de los elementos más interesantes de esta serie. Aunque esta primera temporada solo presenta algunos elementos aislados, Favreau juega con un suspense que te deja con ganas de conocer más. Empezando por tratarse de una cultura que fuerza a su gente a nunca quitarse sus cascos delante de otras personas y para los que su posesión más preciosa es su armadura forjada con acero de Beskar.

Las películas de Rogue One y Han Solo ya dejaron detalles de los bajos fondos existentes en la galaxia, con diferentes mafias y gremios criminales. Este The Mandalorian confirma que hay mucha tela que cortar y que hay un montón de estupendas historias por contar en el mundo de Star Wars.

Si tengo que ponerle un pero a esta primera temporada de The Mandalorian, es que estos 8 episodios de 30-35 minutos de duración se me han hecho muy muy cortos y me han dejado con muchísimas ganas de más, casi como si me hubieran quitado la miel de los labios. Dicho esto Favreau da una master-class narrativa a lo largo de estos episodios, mostrando el mundo de The Mandalorian de forma muy inteligente y construyendo una tensión que explotará en los dos episodios finales de temporada.

En todos los episodios hay pequeños tesoros, como en el segundo episodio en el que los 10 primeros minutos son contados sin necesidad de ningún diálogo o la presentación de los diferentes aliados o antagonistas de Mando en cada episodio. Incluso episodios como el quinto y el sexto que en perspectiva parecen los más autónomos, dejan elementos abiertos que apuesto que serán retomados en la segunda temporada. Favreau se había labrado una merecida fama como director con Iron Man o El Libro de la Selva, pero me ha sorprendido muy positivamente su faceta de escritor.

Comparto el trailer de esta primera temporada:

Tha Mandalorian es el Star Wars que nos merecemos los fans y que ninguno de los nuevos Episodios VII, VIII y IX supieron ofrecer. Las aventuras en una galaxia lejana, muy lejana vuelven a ser novedosas, interesantes y llenas de posibilidades, y su visionado es obligado para todos los fans de la ciencia ficción, seáis o no fans de Star Wars.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

 

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¡Saludos a todos!

Crítica de Iron Man de Jon Favreau (Marvel Cinematic Universe 1)

Comienzo el mes de mayo reparando un debe histórico, ya que en los próximos días voy a escribir reseñas de todas las películas del Universo Marvel cinematográfico (MCU) que se estrenaron antes de empezar este blog, empezando por la película que lo inició todo, Iron Man (Jon Favreau, 2008), la película que estableció a Robert Downey Jr. y a Tony Stark como iconos del siglo XXI.

Empecé a escribir este blog en 2013 como parte de un curso de redes sociales, y poco a poco le fui cogiendo el gusto a escribir de las cosas frikis que me apasionan. Al centrarme siempre en comics o películas que veía como novedad en cada momento, no tuve ocasión o ganas de reseñar obras “clásicas”. Siempre había un estreno, una noticia, que parecían más importantes, por lo que si algo bueno está teniendo este confinamiento, por decir algo, es que la falta de novedades me ha animado a escribir de algunas de mis obras favoritas, empezando con la maravillosa Scalped de Jason Aaron y R.M. Guéra, y ahora de las películas del MCU que me faltan en el blog.

El multimillonario fabricante de armas Tony Stark (Robert Downey Jr.) debe enfrentarse a su turbio pasado después de sufrir un accidente con una de sus armas. Equipado con una armadura de última generación tecnológica, se convierte en “El hombre de hierro”, un héroe que se dedica a combatir el mal en todo el mundo. (FILMAFFINITY)

Ahora parece todo muy sencillo, pero la apuesta de Marvel Comics de producir sus propias películas en lugar de vender los derechos de sus personajes a estudios como Sony (Spiderman) o 20th Century Fox (X-Men, 4 Fantásticos) como era la norma hasta ese momento, tenía todas las opciones de terminar en desastre.

Dentro del mundo del comic Marvel era y es la editorial número uno, pero eso no significaba nada en el mundo audiovisual, en el que una DC Comics como fuente de contenidos de la todopoderosa Warner le llevaba años de ventaja con Batman y, en menor medida con Superman. Es por esto que aunque Iron Man fue la primera película autofinanciada de Marvel Studios, contó con Paramount Pictures como su distribuidora.

Otro hecho a destacar es que AHORA Iron Man es uno de los iconos de Marvel, pero en aquel momento no era para nada uno de sus personajes más populares de la editorial. De hecho, la sensación que existía era que Marvel había vendido las joyas de la corona (Spiderman, los X-Men o los 4 Fantásticos), y Los Vengadores parecían los “hermanos pobres” a los que nadie veía viabilidad comercial.

La propia  elección de Jon Favreau como director en su día resultó un tanto extraña. Actor y director, había aparecido en Daredevil (Mark Steven Johnson, 2003, producida por Fox) interpretando a Foggy Nelson, el amigo de Matt, y conoció allí a Avi Arad, el productor de Marvel. Su película previa como director fue Zathura (2006, secuela de la icónica Jumanji) que fue un fracaso monumental de taquilla. Sin embargo, el uso de efectos especiales en dicha película y su entusiasmo ante la posibilidad de dirigir a un personaje de los comics Marvel fue lo que convenció a Marvel, ya con Kevin Feige como productor junto a vi Arad, que su fichaje era el correcto.

Favreau planteaba Iron Man como la historia de un hombre adulto que literalmente se reinventa a sí mismo después de descubrir que el mundo es en realidad más complejo de lo que creía. El guión viene firmado por Mark Fergus, Hawk Ostby, Arthur Marcum y Matthew Hollaway, y resulta interesante comentar que en esos días en que Marvel no era nadie (cinematográficamente hablando), recibieron un montón de rechazos, ya que nadie quería trabajar con ellos y con sus personajes de comic.

Además, aunque ahora el término “comité asesor de Marvel” está denostado, es reseñable también que autores y editores de Marvel Comics como  Mark Millar, Brian Michael Bendis, Joe Quesada, Tom Brevoort, Axel Alonso y Ralph Macchio ayudaran a los guionistas en esta que era la primera película de la casa, haciendo que todo fuera fiel al espíritu de los comics aunque no adaptaran ninguna historia concreta, actualizando el origen situándolo en la guerra de Afganistán y no en el Vietnam original de los comics.

En todo caso, aunque el guión básico de lo que pasaba y cuales iban a ser las escenas de acción estaban marcadas, especialmente debido a los complejos efectos especiales que requerían, gran parte del guión estaba inacabado al comenzar el rodaje, dejando gran parte de los diálogos a la improvisación de Robert Downey Jr., lo que quizá explica lo fresco y carismático que resulta su visionado.

La armadura de Iron Man era otro de los elementos fundamentales que tenía que funcionar o la película se iría al traste. La imagen final del film está inspirada en los diseños de Adi Granov, que junto al escritor Warren Ellis redefinió al personaje en Extremis, miniserie de seis número publicada en 2005-06.

El mítico Stan Winston y la ILM realizaron la construcción de la armadura, que se combinaría con una armadura digital CGI en la mayoría de escenas. Pero, inspirado en el diseño de Granov, la construcción de la armadura durante la película resalta la complejidad de su ensamblado y como es un trabajo increíblemente complejo que sólo un genio como Stark podría llevar a cabo.

Hablemos de Tony Stark. Lo cierto es que visto de forma objetiva, el guión de Iron Man es super correcto pero no deja de ser una historia típica de origen del héroe. La alucinante interpretación de Robert Downey Jr es lo que consiguió elevar la película convirtiéndole a él y a su personaje en iconos del entretenimiento. Su Tony Stark es un chulo que piensa más en irse de fiesta que en los problemas de la gente normal, y que verá como su mundo salta por los aires cuando es secuestrado por terroristas afganos usando el propio armamento que fabrica su empresa. Dentro que Stark aprende y mejora como persona e intenta ayudar a la gente en problemas, sigue siendo un pomposo y engreído millonario al que le falta mucho que aprender. Por suerte, veremos su evolución en las siguientes películas.

Robert Downwy Jr. convirtió a un personaje de segunda dentro de los comics Marvel en un icono conocido en el mundo entero. Eso es éxito por supuesto suyo y de su calidad actoral y su desbordante personalidad, pero también de Marvel y sus directores de casting que apostaron por un actor “apestado” durante años por los grandes estudios debido a sus problemas con el alcohol y las drogas.

Para Iron Man, Marvel contrató a unos secundarios de lujo entre los que tenemos a Jeff Bridges como Obadiah Stane, el amigo de Howard Stark que es quien realmente dirige Stark International debido a la irresponsabilidad de Tony. Stane es el villano de la película y quizá el elemento más endeble de la historia, aunque la interpretación de Bridges es genial y sabe dotar al personaje de los matices justos en cada momento.

Gwyneth Paltrow como Virginia «Pepper» Potts, la ayudante y chica para todo de Tony. Paltrow, aunque no lo parezca, era otro nombre de prestigio al ser ganadora del Oscar por Shakespeare in love, y aporta la perfecta dosis de humanidad al mundo de Tony además de ser la persona con las necesarias dosis de lógica en el caótico mundo de Tony,

Por último Terrence Howard interpreta al Teniente Coronel James «Rhodey» Rhodes, amigo de Tony y su enlace con la Fuerza Aérea. Rhodes es un personaje de toda la vida de los comics y en las siguientes películas le veremos enfundarse la armadura de Máquina de Guerra. Esta es laprimera y única película de Howard en el MCU, siendo sustituido por Don Cheadle en las siguientes novelas, algo que Howard consideró una traición por parte de Downey Jr.

La película cuenta además con música de Ramin Djawadi, además de unas icónicas canciones de AC/DC que aportan la dosis justa de potencia y rock´n´roll. También merece la pena destacar la fotografía de Matthew Libatique, que hace que momentos como las escenas aéreas o la construcción de las diferentes armaduras luzcan siempre reales, y el estupendo montaje de Dan Lebental y Glen Scantlebury que no da un segundo de respiro y nos transporta como un tiro por los 126 minutos de metraje.

Y es que la película triunfa en todo lo que plantea, desde la escena inicial en Afganistán con acordes de AC/DC con la enboscada que nos atrapa y nos mete de golpe en la película, o el flashback que nos presenta a Stark como un estúpido snob y egoista que va a aprender por las malas una dura lección. La construcción en la cueva de la primera armadura que nos recuerda a su primera versión comiquera y su huida está llena de personalidad y, por qué no, de un sentido del humor irónico que funciona siempre.

Inspirado en el comic Ultimates de Mark Millar y Brian Hitch, me gusta muchísimo que las armaduras MARK II y III que Tony construye en su mansión sean armaduras super complejas que deben ser construidas por cadenas de montaje robotizadas, creando momentos divertidos mientras Tony va probando los diferentes elementos.

Este entrenamiento y la complejidad de su utilización hacen que su primera salida aérea sea increíble. Cuando por fin llega el combate en Afganistán primero contra los terroristas y luego contra la fuerza aérea, está llena de fuerza e incertidumbre ante el resultado, siendo unas escenas brillantemente resueltas.

Lo primero que hicieron en posteriores películas fue simplificar la armadura hasta hacerla de nanitos desplegados desde su pecho en Infinity War y Endgame. Sin embargo, echo de menos la sensación de ensamblado super complejo que tenía en esta primera película.

Como comentaba antes, la película está tan concentrada en construirnos a un maravilloso Tony Stark que el villano Obadiah Stane queda como lo más flojo, aunque correcto de la película. En parte por el propio misterio de su identidad, ya que durante la primera mitad realiza la función “paterna” para Tony, de forma sea sorprendente cuando se confirma que él es el villano en la sombra. Forzar la construcción de la armadura Iron Monger para combatir a Iron man queda un pelín forzado, aunque entra en los convencionalismos del género, de forma que este climax queda quizá como la parte más floja de toda la película.

Por suerte, el ya mítico “YO SOY IRON MAN” al final de la película, y la no menos mítica escena al final de los títulos de crédito en el que un Nick Fury interpretado por Samuel L. Jackson (como en los Ultimates de Millar y Hitch) le habla a un sorprendido Tony Stark sobre la “iniciativa Vengadores” que nos anunciaba una próxima película de Vengadores, consiguió dejarnos a los espectadores y fans de los comics en todo lo alto.

Y con la sensación, luego confirmada, que lo mejor estaba aún por venir.

Comparto el trailer de la película:

Iron Man es una más que notable película de origen que triunfa gracias al carisma de Robert Downey Jr. y a una historia super fiel al espíritu del personaje. Hoy en día poca gente (por no decir nadie) puede secir que no conoce a Iron Man o a los Vengadores, y todo comenzó aquí.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

 

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