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Wonder Woman de John Byrne

Entre 1995 y 1998 el mítico autor John Byrne (Cuatro Fantásticos, X-Men, Alpha Flight, Superman, Legend, OMAC) volvió a DC Comics para realizar la que posiblemente sea uno de sus últimos grandes comics: Wonder Woman. Una etapa de 3 años que ECC Ediciones ha publicado en España en tres tomos “Grandes Formatos”.

PUNTUACIÓN: 7/10

La princesa Diana vuelve a ser Wonder Woman en “Segunda Génesis“, y necesita empezar de cero. Así pues, se muda a su nuevo hogar, Gateway City… pero los problemas no tardarán en encontrarla. Desde Darkseid hasta Morgana Le Fay, pasando por Sinestro y Juicio Final, la amazona más poderosa de Themyscira se enfrentará a numerosos adversarios sola o acompañada por viejos conocidos… y también nuevos, como la joven Cassandra Sandsmark, que tendrá un gran peso en el futuro próximo de nuestra heroína.

Este primer tomo recopila los números 101 al 112 de la edición americana.

La joven Cassie Sandsmark no está dispuesta a renunciar a su nueva identidad de Wonder Girl en un momento en que los problemas de Diana empiezan a acumularse. No en vano, nuestra protagonista va a recibir a una de sus peores enemigas y a una mujer llamada Réquiem, un fantasma de su pasado reciente… y todo mientras afronta una extraña enfermedad e intenta desentrañar el misterio que supone el héroe llamado Campeón.

El juicio de los dioses, segundo volumen, incluye los números del 113 al 124 de la serie original así como Wonder Woman Annual núm. 6 y material extraído de Wonder Woman Secret Files and Origins núm. 1.

Wonder Woman ha muerto… ¡Larga vida a Wonder Woman! La batalla contra el demonio Nerón ha terminado de la peor manera posible, pero el legado de la Mujer Maravilla debe continuar. ¿Quién será la elegida para sustituir a Diana? Por su parte, Donna Troy vive sumida en el desconcierto, pero no tardará en descubrir sus auténticos orígenes de una vez por todas.

En 1998, el guionista y dibujante John Byrne puso fin a una etapa de tres años en la serie original Wonder Woman con dos grandes sagas que hicieron hincapié en el rico reparto de secundarias de la colección. “Pasado imperfecto” contiene los números del 125 al 136 de Wonder Womany relatos breves extraídos de Speed Force núm. 1 y Adventure Comics 80-Page Giant núm. 1.

Esta etapa de John Byrne me han parecido unos cómics super entretenidos que merecen mucho la pena y que resumen a la perfección la forma en que los comics se realizaban hasta hace unos años. Para lo bueno y hay que reconocerlo, también para lo menos bueno.

Entrando el los elementos que más me han gustado, globalmente estos tres tomos se notan como una historia completa, contada a través de arcos que inicialmente eran siempre de 4 números. En ellos, además de la historia principal se plantaban las semillas de las amenazas a las que tendría que enfrentarse Diana en las siguientes historias, un método de escritura muy habitual en el mundo del comic durante muchísimos años. Desde el primer número hay una verdadera sensación de amenaza para Wonder Woman, y los villanos están siempre a la altura de la Amazona: Darkseid, Morgan le Day, Doomsday, Nerón, Cheetah. Estamos hablando de un All-Star de villanos de DC Comics, y el personaje sin duda no merece menos.

Además, John Byrne crea un nuevo grupo de secundarios muy chulos, incluida la nueva Wonder Girl Cassie Sandmark, además de aprovechar personajes creados por Jack Kirby como Demon.

John Byrne aprovecha la segunda parte de esta historia para arreglar problemas de continuidad, no solo de Wonder Woman, sino también de Donna Troy, personaje vinculado a Diana pero sobre todo a los Jóvenes Titantes. Esto no es una novedad, ya que unos años antes aprovechó su paso por la serie de Namor en Marvel para devolver a la vida a Danny Rand (Puño de Hierro).

Crear un comic de cero sin tener en cuenta nada de lo publicado hasta la fecha es muy fácil, es muchísimo más difícil respetar el legado del personaje y construir sobre lo ya existente como hace Byrne en estas páginas. Esto es algo sobre lo que volveré más adelante, pero en general le estoy agradecido por intentar arreglar situaciones previas contradictorias o que directamente no tenían sentido.

En cuanto al apartado artístico, he leído que varios críticos opinan que estamos ante un Byrne en las puertas de su declive. Es cierto que algunas viñetas pueden tener falta de fondos y se note cierta standarización en alguna cara y expresión de los protagonistas, pero creo sin duda que un John Byrne en horas bajas sigue siendo mucho mejor que el 90% de los artistas actuales.

Si tengo que ponerle algún pero a estos tomos, el primero sería la propia narración comiquera de la época. Estas historias estaban pensadas para leerse mes a mes y casi en cada número te hacían un pequeño resumen de lo que había pasado en los números anteriores, por si un lector ocasional compraba la grapa de ese mes. En aquella época los tomos no estaban demasiado extendidos, y los autores y editoriales pensaban siempre en las grapas. Gracias a este tipo de narración, creo que estos tomos son 100% accesibles para cualquier lector que nunca haya leído nada de Wonder Woman, pero realmente se hace un poco pesado que te hagan cada pocas páginas un resumen de algo que acabas de leer.

Otro tema es que en el último tomo, Wonde Woman parece secundaria en su propia serie, ya que Byrne está arreglando los desaguisados creados por autores anteriores, de forma que estas historias se centran en Hipólita, Donna Troya y los demás personajes. John Byrne convierte la serie en un ALL STARS más que una serie de única protagonista, y aunque lo que cuenta me interesa, al ser un lector veterano, casi parece que la historia de Diana no era prioritaria para Byrne, más preocupado con labores de “fontanería” de la continuidad de DC Comics.

Comparto varias páginas del primer tomo, para que podáis ver el estilo y la narración de Byrne en Wonder Woman:

En resumen, Wonder Woman, de John Byrne es un gran comic que merece mucho la pena, y la edición en tres tomos de ECC Ediciones está va la altura de la calidad de esta etapa.

PUNTUACIÓN: 7/10

 

 

Iron Fist de Netflix – Cuando correcto no es suficiente

Tras la decepción provocada por Luke Cage, serie de Netflix estrenada el año pasado que no pude terminar de ver de lo mala que era, habían dudas sobre qué esperar de Iron Fist, la última serie inspirada en los héroes urbanos de los comics Marvel antes de la serie / evento The Defenders, que unirá a Daredevil, Jessica Jones, Luke Cage y Iron Fist. ¿Será un fail como Luke Cage o nos sorprenderá positivamente? Lo cierto es que las críticas han sido mayoritariamente negativas, lo que hace que la cosa no pinte bien, pero a pesar de todo empecé a verla con una mentalidad abierta y dispuesto como siempre a intentar pasar un buen rato.

El argumento de Iron Fist gira en torno al retorno de Danny Rand (Finn Jones) a Nueva York tras haber sido dado por muerto hace 15 años tras sufrir un accidente de avión en el Himalaya con su familia. El padre de Danny, Wendell Rand, fundó Rand Industries junto a su amigo Harold Meachum (David Wenham), que también falleció hace años a causa de un cancer. La empresa está ahora dirigida por los hijos de Harold, Ward (Tom Pelphrey) y Joy (Jessica Stroup), que inicialmente no creerán a Danny y pensarán que están siendo objeto de un intento de estafa a costa de su amigo muerto. Obligado a vivir como un mendigo, Danny solo recibirá un poco de compasión por parte de Colleen Wing (Jessica Henwick), una profesora de artes marciales cuyo dojo sufre problemas económicos.

Además, Danny no solo ha vuelto a Nueva York para reconectar con su vida anterior, sino que durante estos años se ha convertido en el Puño de Hierro (Iron Fist), un maestro en las artes marciales que es el defensor de la ciudad mística de K´un-Lun frente a la amenaza de La Mano, que está muy presente en Nueva York, como pudimos ver en la segunda temporada de Daredevil.

Iron Fist cuenta como showrunner a Scott Buck, veterano escritor y productor de series como A dos metros bajo tierra o Roma, y que también dirigió las peores temporadas de Dexter. No estamos por tanto con un director de garantías, aunque quería pensar que Jeph Loeb, la cabeza visible de Marvel Television, podría mantener la serie fiel a los tebeos.

El personaje de Iron Fist fue creado en los años 70 por Roy Thomas y Gil Kane, dos míticos autores de Marvel Comics, debido a la enorme popularidad de las películas de Kung-Fu y buscando repetir el éxito de Shang-Chi, personaje creado por Steve Englehart y Jim Starlin. Además de sumarse a la moda de las artes marciales, el personaje representaba el eterno outsider que no encaja en ningún sitio. Danny sufrió en K´un-Lun el rechazo y el racismo por parte de unos monjes que no le consideraban digno de aprender artes marciales. E incluso tras convertirse en Iron Fist, seguirá visto como un extranjero. Y al volver al mundo occidental, sus conocimientos y modo de vida oriental también le situarán al margen de la sociedad tradicional.

Tras varios años compartiendo serie junto a Luke Cage, con etapas tan recordadas como la de Chris Claremont y John Byrne, el personaje cayó en el olvido comiquero hasta que en 2006 Ed Brubaker, Matt fraction y David Aja firmaron una de las mejores etapas del personaje, resaltando el papel místico del personaje y su conexión con el mundo de K´un-Lun.

Esta serie de Televisión producida por Marvel y Netflix estuvo rodeada de una tramposa polémica durante la producción y rodaje que sinceramente creo que la ha perjudicado bastante, independientemente de la calidad de esta propuesta. Y es que un ruidoso (aunque confío que reducido) número de personas exigieron inicialmente que el protagonista debería ser un actor asiático, y criticaron duramente el casting de Finn Jones (Juego de Tronos) como Danny Rand. Opino que la polémica es tramposa porque el personaje de los comics es un blanco rubio de ojos azules, y el casting de Marvel solo buscaba ofrecer la máxima fidelidad con el personaje de unos comics que estas voces críticas claramente no han leído ni les importa lo más mínimo. Solo buscaban forzar un mal entendido concepto de corrección política y variedad étnica en una serie donde no correspondía. Y es que esas mismas voces que demandan ese cambio de raza no entienden que con su propuesta solo perpetúan el cliché de que los asiáticos sólo sirven como actores de películas de artes marciales.

A pesar de mi comentario anterior, siendo sincero hay que partir de la base que Iron Fist no es una serie demasiado buena y tiene numerosos defectos. Pero creo que globalmente ha sido lo suficientemente entretenida como para haber visto los 13 episodios de esta primera temporada, lo que ya es más de lo que hice con Luke Cage.

Si empiezo por el lado positivo, creo que Finn Jones clava a Danny Rand y sabe trasmitir todo su carisma, que es en parte lo que salva la serie. Danny es una persona perdida que no encaja en ningún sitio y que su misión es demasiado increíble que puede hacer que sea tomado por loco. A pesar lo lo cual, no dudará en hacer lo correcto en todo momento, ya sea en un combate o en el complicado mundo empresarial.

La serie también acierta en centrar la trama en un núcleo reducido de personajes: Danny, Colleen Wing, y los hermanos Ward y Joy Meachum. Colleen es quizá la más floja de los cuatro porque no llegas a creerte que esta menuda actriz pueda patear traseros como lo hace en la serie, y su giro de personaje es un WTF increible. Pero Tom Pelphrey (Ward ) y Jessica Stroup (Joy) realizan unas convincentes actuaciones como hermanos ejecutivos de una gran empresa, el primero atormentado por la enorme sombra de su padre (genialmente interpretado por David Wenham) y la segunda enfrentada a la dicotomía de ser la fría ejecutiva que la empresa necesita y a la vez intenta ser una buena persona. El problema, de nuevo, es un guión que les hace hacer una cosa y casi la contraria en el mismo episodio.

Me gustó y me sorprendió también que Iron Fist huya de la narración mediante flashbacks de la infancia de Danny en K´un-Lun, un recurso narrativo que Arrow ha utilizado hasta la extenuación. La acción transcurre casi por completo en Nueva York en la actualidad, aunque Danny nos cuenta durante los 13 episodios numerosos detalles de su vida anterior. Y aunque no es el tipo de historia que esperaba a priori, si consiguió que me interesara. Además, pasan un montón de cosas en esta temporada que consiguen que no sintiera como en Jessica Jones y Luke Cage que habían episodios enteros de relleno sin interés para la trama principal. En este aspecto, la serie acierta donde Jones y Cage fracasaron estrepitosamente.

La serie además conecta con las otras series del Universo con varios cameos entre los que destaca el de Claire Temple (Rosario Dawson), que nos recuerda que en pocos meses veremos la unión de los cuatro héroes urbanos en Los Defensores.

Y prácticamente aquí termina lo bueno que puedo decir de esta serie.

Y es que Iron Fist tiene unas notables carencias y locuras  que voy a comentaros a continuación y que hacen que la serie no sea lo buena que me hubiera gustado.

El principal defecto de Iron Fist son sus mediocres escenas de acción con una horrenda realización, que suponen una enorme decepción. Tras Daredevil, con sus excelentes y brutales coreografías, Iron Fist tenía que aspirar a superar lo visto, y claramente la serie dirigida por Scott Buck naufraga en este aspecto. Leí que Finn Jones solo entrenó artes marciales de forma intensiva tres semanas antes del inicio del rodaje, debido al apretado planning de rodaje televisivo, lo que claramente no es tiempo suficiente para adquirir la fluidez requerida para el papel. No se si para maquillar las carencias de los protagonistas o directamente por una mala dirección y montaje, nunca vemos una buena escena de acción que no se vea lastrada por demasiados cortes. Además, Iron Fist dice ser el guerrero definitivo, pero en la realidad cualquier esbirro del tres al cuarto consigue golpearle, lo que demuestra una evidente contradicción entre lo que nos cuentan y lo que nos muestran. Iron Fist debería ser intocable por su fluidez y habilidad, y es algo que nunca llegamos a ver.

Por otro lado, antes comentaba como positivo que pasan muchas cosas durante la serie que evita que te aburras. Lástima que haya unos saltos de lógica brutales que hacen que piense que los escritores piensan que todo vale para que la trama avance. Además de algunos giros que son completas locuras. Algunos personajes cambian de opinión sin suficiente justificación y cometen errores de principiante que lastran nuestra empatía hacia ellos, o los guionistas les colocan en situaciones lamentables.

Las numerosas ridiculeces y locuras de varios giros del guión sitúan a Iron Fist al mismo nivel que otros productos de entretenimiento de perfil bajo como Arrow o Flash, cuando Daredevil miraba de tu a tu a las mejores series de la parrilla televisiva “seria”. Y eso para Netflix  no es suficiente. Si Daredevil marcó el standard televisivo para producciones de superhéroes para la pequeña pantalla, sus series son las primeras que deberían intentar mantener el nivel y este Iron Fist no lo consigue, como tampoco lo consiguió Luke Cage.

Además, me sorprendió que la trama se centrara en Nueva York y evitaran claramente mostrar K´un-Lun, cuando es una parte tan importante en la historia de Danny Rand / Iron Fist. Esto mirado por el lado positivo significa que los escritores consiguen hacen interesante a Danny Rand sin mostrar esa parte esencial de su vida. Y abre la posibilidad de una impresionante segunda temporada, que de momento no está confirmada, inspirada en la historia de Brubaker / Fraction que mostró las Ciudades Celestiales y el gran torneo de las artes marciales.

Pero si lo miramos con el vaso medio vacío, se nota que esta elección viene marcada de inicio por restricciones presupuestarias que marcaron el tipo de historia que se podía contar. Y hace que recuerde cuando escuchaba los comentarios de la sobresaliente The Shield creada por Shawn Ryan, en la que comentaban como el motivo del éxito de la serie es que siempre ofrecían la mejor historia posible sin guardarse nada en la recámara. De esta forma, si se les ocurría una historia brutal para el final de temporada, se las apañaban siempre para introducir y adelantar ese argumento a la mitad, lo que les obligaba a esforzarse en todo momento y evitaba que se acomodaran. En este aspecto, sí creo que Iron Fist ha jugado demasiado sobre seguro y se ha quedado en tierra de nadie, no consiguiendo contar la mejor historia posible con el personaje.

La realización es además demasiado televisiva y en lugar de potenciar la historia, la baja el nivel al de cualquier serie del montón, le quita todo elemento que convirtió a Daredevil en especial. Me queda la duda de si el ser la última serie antes de The Defenders, que empezó a rodarse justo a continuación de Iron Fist, haya podido hacer que Marvel Televisión se acomodara pensando que la serie verdaderamente importante a la que asignar la mayoría de recursos era esta última en detrimento de Iron Fist. No hay casi nada destacable en la producción, solo detalles inconexos entre episodios que muestran lo que podría haber sido y no fue.

En resumen, una serie que mejora a Luke Cage, algo que no era tan difícil para empezar, pero que no pasa de un aprobado muy justito que no es suficiente y deja poso de decepción. Comparto a continuación el trailer de la serie, que ha resultado ser mucho mejor que el producto final.

Iron Fist es entretenida pero montonera. Muestra cierta mejora si la compramos con Luke Cage pero no lo suficiente, y deja a las claras que la magia de Netflix se ha desvanecido. ¿Podrán Los Defensores recuperar el prestigio perdido por el canal online? En unos meses saldremos de dudas.

PUNTUACIÓN: 5/10

Día de estreno: X-Men Días de Futuro Pasado

hoy se estrena otra de esas películas que servidor lleva tiempo esperando:

X-MEN: DÍAS DE FUTURO PASADOXmen-Character-Mashup Secuela de X-Men: First Class, y de todas las películas anteriores, promete un gran espectáculo con la mayor (aunque breve) reunión de mutantes jamás vista en pantalla de cine.

Basada en la clásica historia del Comic Uncanny X-Men, publicada en 1981 en los números 141 y 142, obra de Chris Claremont al guión y John Byrne y Terry Austin al dibujo, que ya comenté en uno de mis primeros artículos de este blog.

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En esta historia, una adulta Katherine Pryde manda su mente atrás en el tiempo para evitar el holocausto mutante que la muerte del Senador Robert Kelly provocó en su línea temporal. En ese momento Kitty Pryde es una adolescente de 13 años que acaba de unirse al grupo de mutantes.

En la versión cinematográfica, el protagonismo cambia, siendo el superpopular Lobezno (Hugh Jackman), el que realiza el viaje temporal. Mística, (la fan-favourite Jennifer Lawrence), que en el comic original era la villana que provocaba el desastre mutante, también tendrá un papel destacado en la película, pero ¿será como héroe o villano?

Xmen-Mystique-Wolverine Una de las principales virtudes de X-Men: First Class fue la pareja protagonista de Charles Xavier (James McAvoy) y Magneto / Erik Lensser (Michael Fassbender). La pareja de actores mostraron una gran química en pantalla y una gran personalidad, sobre todo teniendo en cuenta el gran carisma de sus versiones adultas, Patrick Stewart e Ian McKellenXmen-Xavier-Past-Future Y el final de First Class les dejó en una en una de las encrucijadas más importantes de su vida: Xavier, lisiado tras evitar la crisis de los misiles cubana provocada por Sebastian Shaw, líder del Club Fuego Infernal, y Magneto, responsable sin quererlo del accidente, viajando hacia su destino de gran villano de la humanidad.

¿Podrán volver a trabajar juntos o están destinados a enfrentarse, lo que abocaría a los mutantes a su extinción?Xmen-Magneto-Past-Future

Todo ello, dirigido por Brian Singer, el director de X-Men y X-Men 2, y productor de X-Men: First Class, que vuelve por la puerta grande a la dirección de la franquicia mutante, en esta película que promete abrir una nueva gran etapa para los mutantes en la pantalla.

Y el trailer mola mucho:

Hay que verla!!! La semana que viene comentaremos si mereció la pena!! Saludos!

Viajes en el tiempo: del cómic al celuloide.

Dentro de la Ciencia-Ficción, los viajes en el tiempo han tenido una gran difusión sobre todo en literatura, aunque su influencia se dejó notar en la década de los 80 en diversos medios, como son el cine y los cómics.

Durante muchos años, los aficionados tuvimos que conformarnos con clásicos como La Máquina del Tiempo de H.G. Wells o Un Yankee en la Corte del Rey Arturo de Mark Twain.

Pero en la década de los 80, tuvo lugar un boom creativo de esta temática, con la publicación de novelas como las Puertas de Anubis de Tim Powers (1983) y películas como Terminator (1984) o Regreso al futuro (1985).

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Pero una historia publicada en los cómics de los X-Men, en los números 141 y 142, titulada  Días de Futuro Pasado, escrita por Chris Claremont y dibujada por John Byrne con tintas de Terry Austin vio la luz antes incluso (1981), y se convirtió en un clásico instantáneo para todos los aficionados.

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En esta historia, una adulta Kate Pryde (hasta ese momento solo conociamos a la adolescente Kitty Pryde) viaja al presente desde un futuro apocalíptico donde la mayoría de mutantes han sido asesinados por los Centinelas, robots asesinos creados por el gobierno de los EE.UU. En este futuro, los pocos mutantes que sobreviven viven esclavizados en campos de concentración. Solo unos poquísimos mutantes, liderados por Lobezno siguen en libertad.

Kate Pryde viaja al presente para intentar evitar el suceso que desencadenó todo, el asesinato del Senador Robert Kelly a manos de la recién formada Hermandad de Mutantes Diabólicos liderada por Mística. Ese asesinato acrecentó el odio hacia los mutantes y provocó la creación del Acta de Control Mutante, por la cual todos los mutantes tenían que inscribirse en un registro, para luego ser encerrados, acabando con todos los que se opusieran… En este contexto, la mayoría de X-men fueron asesinados…

Esta historia tiene muchos puntos destacables, empezando por su gran final, en el que a pesar de que los X-Men SI evitan la muerte del senador, no consiguen que este futuro desaparezca, siendo el propio Kelly el que, ante el intento de asesinato sufrido, inicia la creación de los Centinelas, lo que dirige a los mutantes en la senda del exterminio…

O ver la muerte de Lobezno en el futuro a manos de los Centinelas, un shock para los aficionados al carasmático héroe canadiense.

Y es curioso como éste argumento pudo servir de inspiración para The Terminator, película de James Cameron estrenada 3 años más tarde…