Archivo de la etiqueta: Iron Man

Crítica de Iron Man 2020 1, de Dan Slott, Christos Gage y Pete Woods (Marvel Comics – Panini)

Dan Slott y Christos Gage continúan con su homenaje al clásico Hombre Máquina de los año 80 con el inicio de su nuevo comic Iron Man 2020, que nos mete de lleno en un nuevo status-quo para el personaje que nos asegura una montaña rusa de emociones para los próximos meses.

PUNTUACIÓN: 7/10

¡El futuro es ahora! Los robots suponen un peligro real para la humanidad y deben ser puestos de rodillas, mientras luchan por alcanzar unos derechos que siempre se les han negado. Todo eso… mientras Arno Stark se ha convertido en el nuevo Iron Man.

Me declaro muy fan de lo que Dan Slott y Christos Gage están construyendo en Iron Man. Y aunque este arco con Arno Stark de protagonista tiene claramente fecha de caducidad, en el mundo del comic de superhéroes el viaje es casi tan importante como la conclusión a la que lleguemos al final.

Que en 2020 Marvel Comics, y en concreto Dan Slott, se acordaran de la clásica miniserie Hombre Máquina de Tom de Falco, Herb Trimpe y Barry Windsord-Smith que estaba ambientada en el lejano (en ese momento) 2020 me parece un puntazo. Y por lo visto en este arranque, este Iron Man 2020 va a tener un protagonismo coral que me parece perfecto.

Y si la historia me parece buena, Pete Woods en el dibujo me parece otro acierto total, ya que asegura un nivel de consistencia y calidad que van a hacer de la lectura de este comic una delicia.

Quizá el único pero de este comic es que aunque intenta ser lo más “reader-friendly” posible explicando lo que ha pasado previamente y quien es quién, veo muy difícil que este comic pueda captar nuevos lectores que no hayan comprado antes Tony Stark: Iron Man, a pesar de ser este nuevo número 1 un perfecto punto de entrada. De hecho, a mi como lector veterano la conexión con Hombre Máquina me encanta, pero diría que al 95% de los lectores actuales esta conexión no les supone nada ya que difícilmente han leído ese comic, por lo que no existe ningúntipo de conexión emocional.

Iron Man 2020 es quizá un placer “culpable” para lectores cuarentones como yo. Lo cual, bien mirado, no tiene nada malo, ya que ¿no estamos diciendo siempre que los comics tienen que tener mayor variedad y apelar a todo tipo de lectores? Pues me gusta que esta serie me busque precisamente a mi, que compré, leí y disfruté el comic de los 80, publicado en España por Forum en el mítico Extra de Superhéroes.

Gracias, Marvel, por pensar en mi. Espero que consigáis crear una historia que 20 años sigamos recordando como el Hombre Máquina, os deseo suerte, aquí estaré para contarlo.

PUNTUACIÓN: 7/10

 

Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que sigas mi blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de Tony Stark: Iron Man 14, de Christos Gage, Dan Slott y Francesco Manna (Marvel Comics – Panini)

El actual volumen Tony Stark: Iron Man concluye por todo lo alto en su decimo cuarto número, quedando como una etapa más que maja que nos prepara para el alucinante Iron Man 2020.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

¿Qué pasaría si Tony Stark no existiera? ¿Y si sólo existiera Iron Man? Los límites entre el hombre y la máquina se han roto, y el Universo Marvel va a ser muy distinto como consecuencia de ello. Un nuevo Iron Man está a punto de nacer.

A veces sucede en los cómics o en el mundo del cine (¿he oído Amazing Spiderman 2?), que los productores están tan emocionados con lo que va a venir que se olvidan de hacer un comic o película buena AHORA. De forma que al fracasar, esos planes tan cuidadosamente creados se derrumban con estrépito.

NO es el caso de este cómic. Tony Stark: Iron Man ha sido una serie super entretenida de leer mes a mes que ha creado unos cambios seísmicos en Tony Stark y su mundo. Las reflexiones de Dan Slott y Christos Gage sobre el mundo de las Inteligencias Artificiales y su similitud a los humanos y el actual arco contra Ultron han sido estupendos y son perfectamente reivindicables por sí mismos.

Y además, tenemos un comic (y a Slott, por supuesto) que busca homenajear a la clásica miniserie del Hombre Máquina de 1985 de Tom Desfalco y Barry Windsor-Smith en la que presentaba a Arno Stark, el Iron Man 2020. Que Slott haya planteado su arco para quitar de enmedio a Tony y poner a Arno de titular, actualizando la historia clásica, me parece una idea estupenda y me deja super ilusionado ante el nuevo volumen que se estrenará el próximo mes.

En el apartado artístico, tenemos a Francesco Manna en el dibujo y Edgar Delgado en el color, que ofrecen unas páginas que narran perfectamente la historia y que al menos a mí me transmitieron el feeling de un joven Pepe Larraz o de Stuart Immonem, lo cual no puede ser mayor halago. El dibujo cumple de sobra su cometido, y me deja con la sensación de que Maneja tiene aún amplio margen de mejora, lo cual me parece genial.

Aprovecho para destacar también las super bestiales portadas de Alexander Lozano y Romulo Fajardo Jr., que nos han mostrado imágenes de gran potencia visual que sin duda han ayudado a vender este comic.

Tony Stark: Iron Man ha sido un comic genial que va a dar paso a la que espero sea una de las grandes historias de 2020. Si el objetivo de todo cómic es dejarte con ganas de volver el mes que viene a por más, el éxito no puede ser más evidente.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

 

Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que sigas mi blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de Iron Man 3 de Shane Black (Marvel Cinematic Universe 7)

Tras la primera aventura de los Héroes Más Poderosos de la Tierra, Marvel Studios tenía una complicada cuestión: ¿Cómo superas algo casi insuperable? La respuesta fue muy sencilla, ni siquiera lo intentas, mejor plantear algo totalmente diferente. Esa es la explicación de la creación de Iron Man 3, escrita y dirigida por el personalísimo Shane Black, firmando una de las películas más sorprendentes, divertidas e interesantes del Marvel Cinematic Universe.

PUNTUACIÓN: 8/10

El descarado y brillante empresario Tony Stark/Iron Man se enfrentará a un enemigo cuyo poder no conoce límites. Cuando Stark comprende que su enemigo ha destruido su universo personal, se embarca en una angustiosa búsqueda para encontrar a los responsables. Este viaje pondrá a prueba su entereza una y otra vez. Acorralado, Stark tendrá que sobrevivir por sus propios medios, confiando en su ingenio y su instinto para proteger a las personas que quiere. (FILMAFFINITY)

Shane Black es uno de los escritores básicos de Hollywood de los años 80. Fue guionista de Arma Letal 1 y 2, The Last Action Hero y Memoria Letal. El género de las buddy-movies con altas dosis de humor y violencia no se explica sin Black. En 2005 dirigió su primera película, Kiss kiss, bang bang, una notable mezcla de género negro con unas dosis de humor irónico. Esta película tiene una gran importancia, ya que estuvo protagonizada por un Robert Downey Jr. recién salido de la clínica de desintoxicación tras luchar contra su adicción a las dorgas y el alcohol. Black dió la primera oportunidad a un Downey Jr. que hasta ese momento era un apestado en Hollywood tras protagonizar numerosos escándalos. Además de ser una estupenda película, Kiss kiss, bang bang creó una amistad entre el actor y el director, y en cuanto pudo un agradecido Downey Jr. quiso agradecerle el favor al sugerir a Marvel que le contratara para la tercera película de Iron Man.

Black dirigió Iron Man 3 y escribió el guión junto a Drew Pierce, que mantiene muchas de las señas de identidad que le convirtieron en uno de los escritores estrellas de Hollywood: diálogos excelentes, buenas dotes de humor irónico, giros sorprendentes y mucha acción. Los elementos centrales de la película que la separaría de las anteriores es que claramente buscan centrarse en Tony Stark antes que en su alter-ego, creando un tecno-thriller anclado en el mundo real con temas como el terrorismo y la experimentación genética, que se separara de los grandes espectáculos de efectos especiales previos. Desde luego, Black quería alejarse de una película centrada en luchas de personajes con armaduras a cual más grande, como vimos en Iron man 1 y 2.

Brian Tyler escribió la música de una película que tuvo a John Toll como director de fotografía. Kevin Feige se mantiene como productor de la película, en la que Paramount aparece acreditada como productora debido a los acuerdos previos, a pesar de ser Marvel propiedad de Disney desde hacía varios años.

La película está protagonizada por Robert Downey Jr. como Tony Stark / Iron Man, junto a los habituales Gwyneth Paltrow (Pepper Potts), Jon Favreau (Happy Hogan) y Don Cheadle (James Rhodes / Iron Patriot). A ellos se les unen los nuevos personajes Aldritch Killian, interpretado por Guy Pearce, fundador de Advanced Idea Mechanics (AIM), Maya Hansen (Rebecca Hall) una genetista que conoció a Tony en el pasado y que creó Extremi, el misteriosos lider terrorista conocido como Mandarín (Ben Kingsley) y Savin (James Badge Dale), secuaz de Killian que posee Extremis en su cuerpo.

El guión de Iron Man 3 está ligeramente inspirado en Extremis de Warren Ellis y Adi Granov. Si ya en mi crítica de Iron Man 1 comenté que los diseños de Granov para esta miniserie publicada por Marvel Comics en 2005-06 sirvieron de inspiración para la creación de la armadura, en esta película utilizan levemente el argumento de Ellis de una investigadora que crea Extremis mediante investigación genética, creando humanos mejorados más poderosos que el humano Tony Stark protegido por una armadura de metal.

Otro guiño a los comics es el cambio de War Machine a Iron Patriot, un detalle de la etapa “Dark Reign” de Vengadores de Brian Michael Bendis en la que el villano Norman Osborn se apropiaba de una armadura y la pintaba con la bandera americana para engañar a la opinión pública. Este detalle del comic ya sugería que durante la película se podría utilizar la armadura de Rhodes con malas intenciones, como así acabó sucediendo.

Iron Man 3 sigue siendo cojonuda. En concreto, me gusta por lo bien pensada que está la historia centrándola en Tony sin armadura, y lo bien ejecutado que está todo, conectándolo a las consecuencias del final de Vengadores con sus ataques de ansiedad.

La película comienza como un tiro, con una escena impactante como es ver explotar las armaduras, para a continuación ver la típica escena de un error del pasado que tendrá consecuencias en el presente, que además resalta lo mucho que ha cambiado Tony desde su primera película. Pero no hay tregua, porque inmediatamente descubriremos la amenaza del Mandarín, e intuimos su conexión con el extrañamente recuperado Aldritch Killian, que ha pasado en unos años de ser un discapacitado a ser un atractivo ejecutivo.

El giro del Mandarín sigue siendo glorioso, lo que unido al ritmo frenético y unos diálogos divertidos e imaginativos hacen que pasen muchas cosas y la experiencia sea super entretenida. Me parece brillante que en una película comercial americana se cuele una crítica tan poco sutil a la política militarista de los Estados Unidos y como las grandes empresas armamentísticas pueden estar creando enemigos ficticios que justifiquen que se compren sus productos.

Entiendo que algunos fans “hardcore” se sintieran dolidos por el uso que hacen del Mandarín, uno de los villanos clásicos de Iron Man que bajo el prisma actual queda un pelín racista, pero estamos ante uno de esos casos de cambio respecto al original que en este caso mejora lo ya existente. El toque freak de Ben Kingsley es genial, el giro crea un momento super divertido y el mensaje que los villanos en el mundo real operan desde el anonimato me resulta mucho más interesante que otros elementos vistos en películas supuestamente serias (alguien ha dicho Martha?)

Y no solo es que el guión sea bueno y la película super divertida, es que visualmente Iron Man 3 se sale. La pesadilla de Tony, la primera explosión en el Teatro Chino, el ataque a la casa de Tony  que derrumba el complejo por el acantilado, la incursión de Tony en la mansión de Killian como si fuera Ethan Hunt o el rescate aéreo son unos momentazos super chulos.

De hecho, hay que reconocer que lo menos bueno de la película es el clímax con la llegada de todas las armaduras, puro fan-service que pierde sin embargo el encanto visto hasta ese momento. Y es que la película había intentado alejarse de los blockbusters tradicionales que esta gran explosión de fuegos artificiales final queda forzado.

Con todo, el mensaje final de que Tony ES Iron Man independientemente de que lleve puesta la armadura o no me parece un final super satisfactorio para la trilogía cinematográfica, que consigue dar un buena sensación de cierre.

Iron Man 3 fue un enorme éxito de taquilla. A partir de un presupuesto de 200 millones recaudó 1200 millones en todo el mundo, casi 600 millones más que Iron Man 2, demostrando que el público ansiaba seguir disfrutando de nuevas películas del Marvel Studios. De hecho, a día de hoy Iron Man 3 ocupa el 6º puesto de las películas más taquilleras de Marvel sólo por debajo de las 4 películas de Los Vengadores y de Black Panther, lo que atestigua el enorme éxito de esta última película de la trilogía de Iron Man.

Comparto el trailer de la película:

Iron Man 3 sigue siendo un espectacular entretenimiento que funciona como un tiro y que entiendo que gustara sobre todo a público no necesariamente comiquero.

PUNTUACIÓN: 8/10

 

Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que sigas mi blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de Los Vengadores de Joss Whedon (Marvel Cinematic Universe 6)

2012 fue un gran año para los fans del cine de superhéroes, al estrenarse Los Vengadores, la unión de los héroes más poderosos del Marvel Cinematic Universe. Joss Whedon creó un espectáculo increíble que hizo que nuestra cabeza saltara por los aires y que se convirtió en historia del cine.

PUNTUACIÓN: 9/10

Cuando un enemigo inesperado surge como una gran amenaza para la seguridad mundial, Nick Fury, director de la Agencia SHIELD, decide reclutar a un equipo para salvar al mundo de un desastre casi seguro. Adaptación del cómic de Marvel “Los Vengadores”, el legendario grupo de superhéroes formado por Iron Man, Hulk, Thor,Capitán América, Viuda Negra y Ojo de Halcón. (FILMAFFINITY)

Tras cinco películas previas y cuatro años desde el estreno de Iron Man en 2008, llegó el momento que todos los fans soñábamos, ¡ver juntos a los Vengadores! Ahora parece un encargo fácil, pero Joss Whedon tenía sobre sus hombros una enorme responsabilidad, y el resultado fue muy superior a los sueños más locos de los lectores de los cómics Marvel.

A partir de una historia suya y de Zack Penn, que aparece acreditado aunque Whedon afirma que no tuvo en cuenta su guión para escribir la historia que finalmente se estrenó, Whedon escribió un guión centrado en la caracterización y en las relaciones de los personajes, construyendo una tensión que explotaría en una última hora glosiosa. Aunque al final la historia podría ser la típica de personas muy diferentes que deben aprender a trabajar en equipo por el bien común, Whedon consigue atraparnos gracias a unos diálogos maravillosos, una perfecta caracterización de los héroes y un estupendo sentido del humor.

Whedon ahora parece que era un seguro de éxito, pero en 2010 cuando fue contratado la cosa no estaba ni mucho menos clara. Guionista y productor de series de televisión con un éxito clamoroso, Buffy Cazavampiros (1997-2003), pero también un sonado fracaso como fue la cancelación de Firefly tras solo 1 temporada en 2003, serie por otro lado incomprendida y que ha alcanzado la categoría de culto, nunca había realizado una película de gran presupuesto, y de hecho Vengadores fue su segunda película como director tras Serenity (2005).

En el lado de los comics, su excelente etapa en Astonishing X-Men de 25 números junto a John Cassaday entre 2004-2008 confirmaba que era un gran fan de los comics Marvel y de todos sus personajes. Este amor a los comics sí llamó la atención de Marvel y de Kevin Feige, que apostaron desde el principio por él. Marvel quería hacer películas que transmitieran la esencia de sus personajes sin ser necesariamente una traslación de una historia concreta de los comics, y parecía que en Whedon habían encontrado un alma gemela. Aunque esto en si mismo no garantizaba el éxito en el cine, al tratarse de medios completamente diferentes.

Para Vengadores, Feige contó con Jon Favreau (Iron Man 1 y 2) para conseguir que todo pareciera una continuación fluida sin diferencian visibles, además de tener como consultores a algunos de los jefazos de Marvel Comics como Joe Quesada o Brian Michael Bendis para que la película mantuviera el feeling correcto. Además, aunque Disney había comprado Marvel en 2009, en la película sigue apareciendo Paramount como co-productora debido a los acuerdos previos, aunque no realizó ninguna labor en la película.

Otro hecho que merece la pena ser destacado es que la película comenzó su preproducción mucho antes de que Thor y Capitán América: El Primer Vengador se estrenaran en 2011, y durante todo ese tiempo cabía la posibilidad de estar haciendo una película protagonizada por personajes cuyas películas hubieron fracasado en taquilla y no fueran populares. Por suerte, eso no llegó a suceder, aunque hay que reconocer que tampoco fueron taquillazos, pero sí demuestra la fe que Marvel Studios tenía en su plan para Los Vengadores y en estos personajes.

Tras películas como Vengadores Infinity War o Vengadores Endgame, parece que nos hemos acostumbrado a ver en pantalla a un casting masivo de estrellas. Pero en 2012 fue un verdadero sueño hecho realidad poder disfrutar de una película con un casting tan enorme. Protagonizada por  Robert Downey Jr., Chris Evans, Mark Ruffalo, Chris Hemsworth, Scarlett Johansson y Jeremy Renner como los Vengadores Tony Stark (Iron Man), Steve Rogers (Capitán América), Bruce Banner (Hulk), Thor, Natasha Romanoff (Viuda Negra) y Clint Burton (Ojo de Halcón), a los que había que añadir a Tom Hiddleston (Loki), Clark Gregg (Agente Coulson), Cobie Smulders (Agente Maria Hill), Stellan Skarsgård (Doctor Selvig), and Samuel L. Jackson (Nick Fury). El hecho de haber disfrutado de 5 películas previas que habían presentado a los personajes y mostrado toda su fuerza y personalidad es un hayazgo nunca antes visto cinematográficamente.

La gran sorpresa de Los Vengadores fue la contratación de Mark Ruffalo como el nuevo Bruce Banner, tras no renovar a Edward Norton tras El Increíble Hulk. Para mi Norton fue un Banner increíble, el mejor que he visto en imagen real, pero Ruffalo consiguió hacer suyo a un personaje complejo que se sabe que es una bomba de relojería a punto de estallar. Jeremy Renner tuvo un pequeño cameo en Thor y fue el Vengador con menor papel en la película, aunque sabe sacar todo el partido posible a las escenas en las que aparece. Y a pesar de ser la única mujer y no contar con superpoderes, Scarlett Johansson muestra una personalidad brutal al mismo nivel que l trinidad formada por Tony Stark, Steve Rogers y Thor , que tuvieron sus propias películas para llamar la atención del gran público.

Whedon contó con la colaboración del director de fotografía Seamus McGarvey para crear un montón de momentazos más grandes que la vida que fueron como si las páginas de los comics cobraran vida como nunca antes lo habiamos visto. Junto a McGarvey, el veterano Alan Silvestry que ya había escrito la banda sonora de Capitán América: El Primer Vengador, creó la música que ya forma parte de nuestras vidas.

El diseño de producción de la película es otro elemento super destacado, y sabe transmitir la escala de amenaza que se le suponen a Los Vengadores, con momentos super chulos como el primer vuelo del Helicarrier de Shield, las batallas entre personajes que son 100% comiqueras y la batalla en Nueva York que marcó un standard cinematográfico para la época. Los Vengadores cuanta con unos efectos especiales de ultimísima generación que nos dejó a los espectadores con la boca abierta.

Entrando ya en la valoración de la película en si tras el último visionado, lo primero que sorprende es lo bien que Whedon enlaza las primeras escenas, saltando de un personaje a otro de forma super fluida, gracias sin duda por un perfecto montaje, obra de Jeffrey Ford y Lisa Lassek. Y el caso es que el comienzo con Loki destruyendo una instalación subterránea de SHIELD realmente daba más sensación de un episodio de Buffy con algo más de presupuesto que una película de gran presupuesto. Y desde luego, nada que ver con el alucinante climax final en Nueva York.

Whedon construye toda la película mostrando las diferentes personalidades de los protagonistas y como el inevitable choque de egos muestre que la posibilidad de que estas personas llegaran a trabajar juntas pareciera una quimera. La primera pelea de Iron Man y Thor, con el Capitán América llegando para detenerla, es puro comic y es uno de los momentazos de la película. Si hasta ese momento podían haber dudas sobre si la película iba a estar bien, esta escena ya nos confirmó que esta película iba a ser una pasada.

Además de las personalidades contrapuestas gracias a los brillantes diálogos de Whedon, otro elemento muy interesante es la forma en que Whedon juega con nuestras expectativas y va creando una tensión creciente. Esto explica que Hulk no aparezca hasta pasada una hora y media de película, protagonizando una chulísima pelea con Thor primero y una aparición estelar en Nueva York. O la imagen de los 6 héroes juntos, algo que llevábamos esperando desde la primera escena y que se hizo de rogar hasta casi dos horas de película. Las grandes escenas tienen que sentirse merecidas, y Whedon construyó todo el guión para que cuando estos momentos llegaran, consiguieran un impacto increíble en el espectador.

Aunque la popularidad de Tony Stark (Robert Downey Jr.) hizo que Whedon le guardara las mejores frases y algunos momentos de humor que funcionan super bien, Whedon tiene tiempo de asegurarse que todos los personajes tengan su momento de gloria. No solo los seis Vengadores, sino que incluso Nick Fury o Coulson tienen momentos super potentes durante la película.

El carisma de Loki (Tom Hiddleston) fue una de las principales sorpresas de Thor (2011), por lo que no sorprende que él sea el gran villano de esta película, lo que además servía para homanajear los comics clásicos de Stan Lee y Jack Kirby, dado que Loki fue también el primer villano en el comic. Loki aportaba el carisma, y su recién adquirido ejército de Chitauris ofrecía la amenaza planetaria digna de estos héroes. Además, proporcionan un enemigo no humano que no ofreciera ningún dilema moral cuando los héroes acabaran con ellos, algo que veremos también en la continuación Vengadores: La era de Ultron (Joss Whedon, 2015).

Tras una épica batalla en Nueva York con una escala como nunca habiamos visto en una película de superhéroes, 2012 se convirtió en el año en que las películas superaron a los comics en acción increíble, algo que hasta ese momento había sido uno de los grandes valores de los comics. Y encima, la esperada escena post-créditos hizo que nuestra cabeza explotara por los aires al mostrar la primera aparición de Thanos, que adelantan que las amenazas que tendrían que enfrentarse iban a ser aún más grandes de lo esperado.

Los Vengadores me sigue pareciendo una película casi perfecta. De hecho, el único elemento menos bueno sigue siendo para mi el casco del Capitán América, que intentaron hacerlo demasiado fiel a los comics y en mi opinión no funciona en imagen real. Ya os imagináis que si este es todo el problema que le veo, es que la película me gusta. Y me gusta mucho.

Con acción más  grande que la vida, personajes fieles a su espíritu comiquero que tuvieron momentazos increíbles y una tensión con creciente con un climax espectacular, Los Vengadores sigue siendo una de las mejores películas del género superheroico y del cine de entretetenimiento en general.

Con un masivo presupuesto de 220 millones de dólares, la película se convirtió en un fenómeno cultural en todo el mundo, recaudando 650 millones en USA y más de 1500 millones globalmente, siendo durante varios años la tercera película más taquillera de la historia por detrás de Avatar y Titanic. Vengadores además batió records de taquilla como el de superar en los USA los 200 millones de recaudación en su primer fin de semana.

Este éxito masivo convirtió a Marvel Studios en uno de los grandes estudios de Hollywood y aseguró una independencia económica para seguir haciendo las películas que quisiera basadas en los personajes de los comics de siempre. Pero esa… es otro historia.

Comparto el trailer de la película:

Los Vengadores hizo historia y convirtió a los personajes de Marvel en iconos conocidos en todo el mundo. La película 8 años después continúa siendo modélica, ofreciendo un estupendo entretenimiento a todo tipo de espectadores, sean fans o no de los comics.

PUNTUACIÓN: 9/10

 

Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que sigas mi blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

 

Crítica de Iron Man de Jon Favreau (Marvel Cinematic Universe 1)

Comienzo el mes de mayo reparando un debe histórico, ya que en los próximos días voy a escribir reseñas de todas las películas del Universo Marvel cinematográfico (MCU) que se estrenaron antes de empezar este blog, empezando por la película que lo inició todo, Iron Man (Jon Favreau, 2008), la película que estableció a Robert Downey Jr. y a Tony Stark como iconos del siglo XXI.

Empecé a escribir este blog en 2013 como parte de un curso de redes sociales, y poco a poco le fui cogiendo el gusto a escribir de las cosas frikis que me apasionan. Al centrarme siempre en comics o películas que veía como novedad en cada momento, no tuve ocasión o ganas de reseñar obras “clásicas”. Siempre había un estreno, una noticia, que parecían más importantes, por lo que si algo bueno está teniendo este confinamiento, por decir algo, es que la falta de novedades me ha animado a escribir de algunas de mis obras favoritas, empezando con la maravillosa Scalped de Jason Aaron y R.M. Guéra, y ahora de las películas del MCU que me faltan en el blog.

El multimillonario fabricante de armas Tony Stark (Robert Downey Jr.) debe enfrentarse a su turbio pasado después de sufrir un accidente con una de sus armas. Equipado con una armadura de última generación tecnológica, se convierte en “El hombre de hierro”, un héroe que se dedica a combatir el mal en todo el mundo. (FILMAFFINITY)

Ahora parece todo muy sencillo, pero la apuesta de Marvel Comics de producir sus propias películas en lugar de vender los derechos de sus personajes a estudios como Sony (Spiderman) o 20th Century Fox (X-Men, 4 Fantásticos) como era la norma hasta ese momento, tenía todas las opciones de terminar en desastre.

Dentro del mundo del comic Marvel era y es la editorial número uno, pero eso no significaba nada en el mundo audiovisual, en el que una DC Comics como fuente de contenidos de la todopoderosa Warner le llevaba años de ventaja con Batman y, en menor medida con Superman. Es por esto que aunque Iron Man fue la primera película autofinanciada de Marvel Studios, contó con Paramount Pictures como su distribuidora.

Otro hecho a destacar es que AHORA Iron Man es uno de los iconos de Marvel, pero en aquel momento no era para nada uno de sus personajes más populares de la editorial. De hecho, la sensación que existía era que Marvel había vendido las joyas de la corona (Spiderman, los X-Men o los 4 Fantásticos), y Los Vengadores parecían los “hermanos pobres” a los que nadie veía viabilidad comercial.

La propia  elección de Jon Favreau como director en su día resultó un tanto extraña. Actor y director, había aparecido en Daredevil (Mark Steven Johnson, 2003, producida por Fox) interpretando a Foggy Nelson, el amigo de Matt, y conoció allí a Avi Arad, el productor de Marvel. Su película previa como director fue Zathura (2006, secuela de la icónica Jumanji) que fue un fracaso monumental de taquilla. Sin embargo, el uso de efectos especiales en dicha película y su entusiasmo ante la posibilidad de dirigir a un personaje de los comics Marvel fue lo que convenció a Marvel, ya con Kevin Feige como productor junto a vi Arad, que su fichaje era el correcto.

Favreau planteaba Iron Man como la historia de un hombre adulto que literalmente se reinventa a sí mismo después de descubrir que el mundo es en realidad más complejo de lo que creía. El guión viene firmado por Mark Fergus, Hawk Ostby, Arthur Marcum y Matthew Hollaway, y resulta interesante comentar que en esos días en que Marvel no era nadie (cinematográficamente hablando), recibieron un montón de rechazos, ya que nadie quería trabajar con ellos y con sus personajes de comic.

Además, aunque ahora el término “comité asesor de Marvel” está denostado, es reseñable también que autores y editores de Marvel Comics como  Mark Millar, Brian Michael Bendis, Joe Quesada, Tom Brevoort, Axel Alonso y Ralph Macchio ayudaran a los guionistas en esta que era la primera película de la casa, haciendo que todo fuera fiel al espíritu de los comics aunque no adaptaran ninguna historia concreta, actualizando el origen situándolo en la guerra de Afganistán y no en el Vietnam original de los comics.

En todo caso, aunque el guión básico de lo que pasaba y cuales iban a ser las escenas de acción estaban marcadas, especialmente debido a los complejos efectos especiales que requerían, gran parte del guión estaba inacabado al comenzar el rodaje, dejando gran parte de los diálogos a la improvisación de Robert Downey Jr., lo que quizá explica lo fresco y carismático que resulta su visionado.

La armadura de Iron Man era otro de los elementos fundamentales que tenía que funcionar o la película se iría al traste. La imagen final del film está inspirada en los diseños de Adi Granov, que junto al escritor Warren Ellis redefinió al personaje en Extremis, miniserie de seis número publicada en 2005-06.

El mítico Stan Winston y la ILM realizaron la construcción de la armadura, que se combinaría con una armadura digital CGI en la mayoría de escenas. Pero, inspirado en el diseño de Granov, la construcción de la armadura durante la película resalta la complejidad de su ensamblado y como es un trabajo increíblemente complejo que sólo un genio como Stark podría llevar a cabo.

Hablemos de Tony Stark. Lo cierto es que visto de forma objetiva, el guión de Iron Man es super correcto pero no deja de ser una historia típica de origen del héroe. La alucinante interpretación de Robert Downey Jr es lo que consiguió elevar la película convirtiéndole a él y a su personaje en iconos del entretenimiento. Su Tony Stark es un chulo que piensa más en irse de fiesta que en los problemas de la gente normal, y que verá como su mundo salta por los aires cuando es secuestrado por terroristas afganos usando el propio armamento que fabrica su empresa. Dentro que Stark aprende y mejora como persona e intenta ayudar a la gente en problemas, sigue siendo un pomposo y engreído millonario al que le falta mucho que aprender. Por suerte, veremos su evolución en las siguientes películas.

Robert Downwy Jr. convirtió a un personaje de segunda dentro de los comics Marvel en un icono conocido en el mundo entero. Eso es éxito por supuesto suyo y de su calidad actoral y su desbordante personalidad, pero también de Marvel y sus directores de casting que apostaron por un actor “apestado” durante años por los grandes estudios debido a sus problemas con el alcohol y las drogas.

Para Iron Man, Marvel contrató a unos secundarios de lujo entre los que tenemos a Jeff Bridges como Obadiah Stane, el amigo de Howard Stark que es quien realmente dirige Stark International debido a la irresponsabilidad de Tony. Stane es el villano de la película y quizá el elemento más endeble de la historia, aunque la interpretación de Bridges es genial y sabe dotar al personaje de los matices justos en cada momento.

Gwyneth Paltrow como Virginia «Pepper» Potts, la ayudante y chica para todo de Tony. Paltrow, aunque no lo parezca, era otro nombre de prestigio al ser ganadora del Oscar por Shakespeare in love, y aporta la perfecta dosis de humanidad al mundo de Tony además de ser la persona con las necesarias dosis de lógica en el caótico mundo de Tony,

Por último Terrence Howard interpreta al Teniente Coronel James «Rhodey» Rhodes, amigo de Tony y su enlace con la Fuerza Aérea. Rhodes es un personaje de toda la vida de los comics y en las siguientes películas le veremos enfundarse la armadura de Máquina de Guerra. Esta es laprimera y única película de Howard en el MCU, siendo sustituido por Don Cheadle en las siguientes novelas, algo que Howard consideró una traición por parte de Downey Jr.

La película cuenta además con música de Ramin Djawadi, además de unas icónicas canciones de AC/DC que aportan la dosis justa de potencia y rock´n´roll. También merece la pena destacar la fotografía de Matthew Libatique, que hace que momentos como las escenas aéreas o la construcción de las diferentes armaduras luzcan siempre reales, y el estupendo montaje de Dan Lebental y Glen Scantlebury que no da un segundo de respiro y nos transporta como un tiro por los 126 minutos de metraje.

Y es que la película triunfa en todo lo que plantea, desde la escena inicial en Afganistán con acordes de AC/DC con la enboscada que nos atrapa y nos mete de golpe en la película, o el flashback que nos presenta a Stark como un estúpido snob y egoista que va a aprender por las malas una dura lección. La construcción en la cueva de la primera armadura que nos recuerda a su primera versión comiquera y su huida está llena de personalidad y, por qué no, de un sentido del humor irónico que funciona siempre.

Inspirado en el comic Ultimates de Mark Millar y Brian Hitch, me gusta muchísimo que las armaduras MARK II y III que Tony construye en su mansión sean armaduras super complejas que deben ser construidas por cadenas de montaje robotizadas, creando momentos divertidos mientras Tony va probando los diferentes elementos.

Este entrenamiento y la complejidad de su utilización hacen que su primera salida aérea sea increíble. Cuando por fin llega el combate en Afganistán primero contra los terroristas y luego contra la fuerza aérea, está llena de fuerza e incertidumbre ante el resultado, siendo unas escenas brillantemente resueltas.

Lo primero que hicieron en posteriores películas fue simplificar la armadura hasta hacerla de nanitos desplegados desde su pecho en Infinity War y Endgame. Sin embargo, echo de menos la sensación de ensamblado super complejo que tenía en esta primera película.

Como comentaba antes, la película está tan concentrada en construirnos a un maravilloso Tony Stark que el villano Obadiah Stane queda como lo más flojo, aunque correcto de la película. En parte por el propio misterio de su identidad, ya que durante la primera mitad realiza la función “paterna” para Tony, de forma sea sorprendente cuando se confirma que él es el villano en la sombra. Forzar la construcción de la armadura Iron Monger para combatir a Iron man queda un pelín forzado, aunque entra en los convencionalismos del género, de forma que este climax queda quizá como la parte más floja de toda la película.

Por suerte, el ya mítico “YO SOY IRON MAN” al final de la película, y la no menos mítica escena al final de los títulos de crédito en el que un Nick Fury interpretado por Samuel L. Jackson (como en los Ultimates de Millar y Hitch) le habla a un sorprendido Tony Stark sobre la “iniciativa Vengadores” que nos anunciaba una próxima película de Vengadores, consiguió dejarnos a los espectadores y fans de los comics en todo lo alto.

Y con la sensación, luego confirmada, que lo mejor estaba aún por venir.

Comparto el trailer de la película:

Iron Man es una más que notable película de origen que triunfa gracias al carisma de Robert Downey Jr. y a una historia super fiel al espíritu del personaje. Hoy en día poca gente (por no decir nadie) puede secir que no conoce a Iron Man o a los Vengadores, y todo comenzó aquí.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

 

Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que sigas mi blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!