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Reseñas Express Image: Gideon Falls vol. 1, My heroes have always been junkies GN y Black Science vol. 8

Vuelvo al formato de reseñas express para recomendar tres de los últimos comics de la editorial independiente Image Comics, muy diferentes entres si y que me han encantado por diferentes motivos.

 

GIDEON FALLS volume 1, de Jeff Lemire, Andres Sorrentino y Dave Stewart

¿De qué va? El equipo creativo detrás de Old Man Logan y Green Arrow nos ofrece una historia centrada en personajes rotos en lo que es una retrato de obsesion, la enfermedad mental y la fe. La leyenda de Black Barn, un edificio de otro mundo que supuestamente apareció y reapareció a lo largo de la historia, trayendo la muerte y la locura a su paso, engaña y entrelaza las vidas de dos hombres muy diferentes. Este primer tomo recoge los números 1 a 6 de la serie regular.

Valoración: Jeff Lemire es uno de los escritores mas interesantes del panorama americano cuando se sale de los cánones tradicionales. Es por esto que en Marvel solo pudo triunfar en Moon Knight, un personaje caracterizado por su enfermedad mental, mientras que en la franquicia mutante su trabajo fue mediocre. Sin embargo, en Image Comics la cosa cambia, y nos ha regalado dos de las mejores obras del año, Descender junto a Dustin Nguyen, una historia de ciencia ficción espacial, y este Gideon Falls con Andrea Sorrentino, obra que calificaría como de terror psicológco y en la que volvemos a encontrar a un enfermo mental.

Andrea Sorrentino es un gran artista cuando se trata de crear espacios opresivos y se nota que esta obra le interesa y conecta con la tecla creativa correcta. Sus páginas tienen un gran despliegue visual, algo habitual por otro lado, pero también en los pequeños detalles brilla a gran nivel. A Sorrentino le acompaña Dave Stewart con los colores, aplicando una paleta de colores apagada que aumenta la sensación de opresión que sienten los protagonistas.

Como lector se nota cuando un comic es solo correcto y los autores cumplen con profesionalidad pero sin corazón. Gideon Falls es todo lo contrario, este primer tomo indica que podemos estar ante una de las grandes series de la editorial Image en los próximos años. Si te gusta el terror psicológico, no te puedes perder Gideon Falls.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

MY HEROES HAVE ALWAYS BEEN JUNKIES GN, de Ed Brubaker y Sean Phillips

¿De qué va? La adolescente Ellie siempre ha tenido ideas románticas sobre los drogadictos. Las almas artísticas y trágicas atraídas por las agujas y las píldoras han sido una obsesión desde la muerte de su madre drogadicta hace diez años. Pero cuando Ellie aterriza en una clínica de rehabilitación de lujo donde nada es lo que parece ser, encontrará otro romance más peligroso … y descubrirá con qué facilidad van de la mano las drogas y el asesinato.

MIS HÉROES SIEMPRE HAN SIDO JUNKIES es una seductora historia sobre el paso de la adolescencia al mundo adulto, una historia pop alimentada por la cultura de las drogas de una joven que busca la oscuridad, y lo que encuentra allí. Este precioso y imprescindible tapa dura es la primera novela gráfica original de Ed Brubaker y Sean Phillips, los creadores best-sellers de Criminal, Kill or be killed, Fade-Out, Fatale o Incognito.

Valoración: Ed Brubaker y Sean Phillips se han convertido en un género en ni mismos dentro del mundo del comic americano. Centrados habitualmente en el noir, en esta ocasión nos presentan su primer Novela Gráfica original. Entiendo que esta decisión es fruto de su gran complicidad y sus ganas de no estancarse o repetirse, de forma que consigan mantener la frescura y la creatividad.

El formato de novela gráfica tiene un ritmo diferente, no está limitado por tener que crear un cliffhanger cada 20 páginas al final de cada grapa, y puedes permitirte desarrollar la historia con el ritmo que consideres más adecuado. Hay mucha gente que llama novelas gráficas a colecciones de comics, y con esta obra, Brubaker y Phillips muestran que estas obras pueden ser muy diferentes.

Brubaker presenta una historia de una adolescente obsesionada con los famosos drogadictos que entra en una clínica de desintoxicación. La verdad es que el principio parece un poco chorra, pero a medida que la trama avanza y nos vamos sorprendiendo con las sorpresas, la lectura se va volviendo más y más interesante. Hasta el punto que una segunda relectura te permite ver la obra con unos ojos totalmente diferentes.

En el apartado artístico, Sean Phillips está como siempre perfecto, si bien en esta obra se ha decidido por una paleta de color diferente que ha sido realizada por su hijo Jacob. Los tonos pasteles planos dominan las páginas, y aunque al principio cuesta un poco acostumbrarse a ellos, creo que realmente funcionan y ayudan a crear un feeling atemporal que le viene bien a la historia. En este aspecto, se nota que Phillips no quiere acomodarse y sigue buscando nuevas herramientas narrativas.

Globalmente, My heroes have always been junkies me ha parecido una buena obra que mejora con las siguientes lecturas. Si te gusta el noir, esta es tu obra.

PUNTUACIÓN: 8/10

BLACK SCIENCE volume 8, de Rick Remender, Matteo Scalera y Moreno Dinisio

¿De qué va? La Liga de Científicos Anarquistas está dispersa por el cosmos. El abuso del poder del Pilar ha roído el fundamento mismo de la realidad, y está derrumbando todo lo que es, lo que fue y y lo que será. Le corresponde a un golpeado Grant McKay y a los pocos aliados que le quedan iniciar una misión imposible en el centro de la Cebolla para buscar allí la mínima posibilidad de salvación. Rick Remender y Matteo Scalera fijan su vista en el Final del Multiverso, mientras los Dimensionautas comienzan su búsqueda final para arreglar todo lo que alguna vez salió mal, o condenarlo todo al vacío. Este penúltimo tomo recoge los números 35 a 38 de la serie regular.

Valoración: Black Science se acerca a su final, y Remender pone las piezas en el tablero para el jaque mate. Como siempre, antes de perdonar a sus seres queridos, los protagonistas deben aprender a perdonarse a si mismos. No puedes intentar salvar el Universo sin haberte salvado a ti mismo antes, y ese es el tronco central de este arco, un climax emocional para Grant McKay y su mujer, en el que vuelven a descubrir que incluso en el peor momento y cuando parece que ya no queda esperanza, la familia es algo por lo que merece la pena luchar.

En el apartado artístico, Matteo Scalero y Moreno Dinisio mantienen su excelente nivel de calidad y aciertan sobre todo en los momentos emotivos que son el eje central de este arco.

Tengo muchas ganas de conocer como termina la historia, y sobre todo si la familia volverá a reunirse antes del final de todo. Black Science es una obra muy personal para Remender, y estoy listo para llegar al final del camino.

PUNTUACIÓN: 7/10

 

En la próximas semana continuaré recomendando más comics independientes, saludos a todos y ¡nos seguimos leyendo por aquí!

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Resumen del 2018: Lo mejor en comic

¡FELIZ AÑO 2019!!

2018 ya se acabó y llega el momento de hacer balance de lo mejor que nos ha traído el año en el mundo del comic, que me alegra decir que ha sido mucho y bueno.

En lo referido al blog, este 2018 he realizado 33 reseñas de comics, lo que son casi 3 artículos cada mes. De hecho, he tenido que utilizar el formato de reseñas express para poder hablar de más comic que me gustan y que no tenía momento de hablar sobre ellos.

En ese sentido, me he propuesto como propósito para 2019 mantener la publicación de un artículo cada mes sobre lo mejor de los comics Marvel de cada mes, algo que empecé este pasado verano y que he conseguido mantener hasta las navidades.

Y en general, me alegra que 2018 haya vuelto a ofrecer una estupenda variedad de comics de todos los géneros y estilos posibles. Hay tal cantidad de buen ocio para todos los gustos y edades que el lector medio no nos acabamos todo el material interesantes que se publica en España (y en los Estado Unidos para las ediciones de tomos). Aunque hay un montón de editoriales interesantes, en la actualidad es Image Comics mi principal proveedor de comics.

Destacar también que hay también un montón de nuevos comics que espero con ganas este 2019, como es el relanzamiento de Conan en Marvel, obra de Jason aaron y Mahmud Asrar, o la nueva serie Gideon Falls de Jeff Lemire y Andrea Sorrentino, que apunta a que puede ser la próxima gran serie de Image y que recomendaré en mi próximo artículo.

Quiero aprovechar este post para resaltar algunos de los principales comics de este año, en mi humilde opinión. Por supuesto, voy a hablar sobre los comics que he leído y reseñé en el blog, obviamente si no hablo de tal o cual series es porque o no la he leído, o habiéndolo hecho no me ha interesado lo suficiente.

 

Final de Invencible de Robert Kirkman 

Robert Kirkman finalizó su serie Invencible con un final perfecto que confirmó su lema de “el mejor comic de la galaxia”. Sin embargo, la maquinaria no para, ya que estrenó Oblivion Song junto a Lorenzo de Felice, nueva historia ambientada en un mundo desolado con un giro más que interesante.

Y por si fuera poco, The Walking Dead continua siendo una de las grandes lecturas mes a mes, y en 2019 llegará el final de sus series Outcast y Thief of thieves, que lleva parada varios años. Me encanta Robert Kirkman, y si mantiene este nivel le seguiré comprando muchos años más.

 

Final de Letter 44 de Charles Soule y Alberto Alburquerque

Letter 44 ha sido una gran lectura. Esta serie de ciencia ficción espacial con tintes políticos está ambientada en un mundo actual que se se prepara para el primer contacto con una raza alienígena, y ha sido una de las lecturas mas redondas de Charles Soule de los últimos años.

Final de Descender Volumen 1 de Jeff Lemire y Dustin Nguyen

Jeff Lemire y Dustin Nguyen terminaron el primer volumen de Descender con La guerra de la máquinas, lo que ha supuesto un gran cliffhanger, y el perfecto cambio que prepara el camino para su nueva serie, Ascender, que comenzará a publicarse en 2019.

Enrico Marini nos deslumbró con su Batman: El príncipe Oscuro

El autor italiano Enrico Marini nos ha regalado este 2018 una de las historias mejor dibujadas del Hombre Murciélago, que hará las delicias de sus fans entre los que me encuentro. Esta obra se publicó en dos tomos, el primero a principios de año y el segundo hace apenas unos meses, y podéis pinchar en los links para leerlas.

 

Tom King sigue creando una etapa para el recuerdo en Batman

Tom King está escribiendo una larga etapa de 100 números de Batman que parece está destinada a contar grandes cosas. Antes de leer la boda de Bruce Wayne y Selina Kyle, reseñé del número 9 al 22 de la edición española publicada por ECC.

Action Comics celebró su número 1000

El Action Comics 1000 fue un número muy especial que no quise perderme, y que recomendé este pasado verano.

El año de la consagración de Donny Cates

Donny Cates es el gran nombre de Marvel. Aunque su corta etapa en Doctor Extraño pasó más desapercibida, ha sido con Thanos Vence y con Venom que se ha convertido en uno de los escritores estrella de la editorial.

Pero antes de eso, ya se había labrado un nombre como un autor interesante gracias a obras como God Country, publicada por Image Comics, y que también me gustó bastante.

 

El Immortal Hulk sorprende como el mejor arranque de la nueva Marvel

Al Ewing demuestra que no hay mal personaje sino autores que no saben sacarle partidos. Su relanzamiento de Hulk bajo el título Inmortal Hulk y englobado dentro del terror junto al artista Joe Bennet es uno de los más celebrados de los últimos tiempos con todo merecimiento.

La etapa de Thor / Jane Foster llegó a su brillante final

Todo inicio tiene un final, y el de Jane Foster como Thor ya es leyenda dentro dentro de los Comics Marvel. Una historia emocionante y épica hasta decir basta que demuestra por qué amamos el Universo Marvel y nos enganchamos a él hace ya tantos años. Imprescindible.

Kill or be killed, la obra más redonda de 2018

El equipo creativo de Ed Brubaker y Sean Phillips, unidos a la colorista Elizabeth Breitweiser, ha cerrado de forma sorprendente y magistral su última serie en Image Comics, Kill or Be Killed, en su número 20, creando un nuevo clásico del comic americano.

 

¿Qué os ha parecido esta lista? seguro que la vuestra es diferente. Y esto no para, porque en breve publicará una nueva edición de las reseñas express con los últimos tomos comprados de la editorial Image.

¡Saludos a todos!!

Kill or be killed, la nueva gran obra de Ed Brubaker y Sean Phillips

El equipo creativo de Ed Brubaker y Sean Phillips, unidos a la colorista Elizabeth Breitweiser, ha cerrado de forma sorprendente y magistral su última serie en Image Comics, Kill or Be Killed, en su número 20, creando un nuevo clásico del comic americano.

PUNTUACIÓN: 9/10

Kill or be killed es la historia de Dylan, un joven estudiante que de la noche a la mañana se ve forzado a asesinar a gente malvada, lo que le llevará a una espiral de violencia mientras se adentra en el mundo criminal de Nueva York. Dylan tendrá que ocultar su doble vida a sus seres queridos mientras intenta escapar de la policía, la mafia rusa y sus propios demonios internos.

El año pasado aproveché el final del segundo arco para recomendar esta serie. Por aquel entonces, no tenía ni idea que Brubaker y Phillips tenían planeado el cierre tan sólo 10 números más tarde. Una vez cerrada la historia, puedo decir que el final me ha parecido perfecto. Un final que no deja títere con cabeza y que es una crítica en toda regla al personaje del Vigilante justiciero que se toma la justicia por su mano y que hemos visto explotado hasta la saciedad en cine, televisión, novelas o comics como Punisher.

Otro hecho que quiero destacar de Kill or be killed es que Brubaker crea una historia super chula que incluso mejora con la lectura mensual de sus episodios. El comic, a diferencia de la novela gráfica, implica contar una historia construida a partir de la evolución de los personajes y el conflicto al que se enfrentan, pero también con sorpresas y cliffhangers que obligan al lector a esperar un mes para conocer lo que le va a pasar al protagonista. Brubaker demuestra de nuevo ser un maestro con los tiempos, los giros y las revelaciones que nos ha ido ofreciendo, de forma que nunca pudimos anticipar lo que iba a pasar a continuación, la lectura era siempre super satisfactoria y nos dejaba siempre en vilo.

Kill or be killed transita entre la típica historia de vigilantes justicieros, un retrato de un joven con problemas que busca su lugar en el mundo y el cuento sobrenatural. Pero aunque toca muchos palos diferentes y en muchos momentos empieza a sugerirnos alguna obra previa, siempre consigue salir a flote como una lectura original que te absorbe. Además, aunque hay varias críticas muy evidentes, el final permite varias interpretaciones, lo que añade un plus a la historia y me dejó muy satisfecho.

La narración en primera persona de de Brubaker y Phillips consigue que nos metamos en la mente de Dylan, pero además, Brubaker aprovecha Kill or be killed para subvertir muchos de los clichés del género negro en general y de este tipo de narración en primera persona. Así, Dylan empieza la historia con un inicio impactante para enganchar al lector, algo muy visto en cine y televisión, para luego contar su historia y como llegó hasta ese momento a modo de flashback. Solo que el comic no consigue llevarnos hasta ese momento y Dylan reconoce ser el peor narrador de la historia, rompiendo la cuarta pared y comentando la jugada con los lectores en varias ocasiones. Y cuando por fin llegamos, resulta que no es el climax que esperábamos que fuera, ya que la historia gira hacia otros derroteros totalmente inesperados. Y por si fuera poco, dado que hay dudas sobre su salud mental, acaban existiendo muchas dudas de si todo lo que estamos viendo es real o una alucinación.

Otro recurso literario muy bien utilizado es el uso de páginas con una única viñeta a modo de splash page y un denso texto lateral para conseguir dar mucha información sobre cómo piensa Dylan y, por extensión, algunos temas que supongo preocupan a Brubaker. Por estas páginas hemos leído sobre cómo la lucha entre republicanos y demócratas esconde que el debate debería ser entre el pueblo normal y los ricos que reescriben las leyes para beneficiarse. También ha hablado sobre los efectos del calentamiento global que parecen no importar a nadie. O como todos sabemos lo que está bien o mal, pero con el paso de los años nuestra mente se nubla ante la evidencia de que “la vida es así y no hay nada que podamos hacer para cambiarla”. Aunque Dylan a lo mejor está loco, en el fondo muestra con una claridad que asusta ante algunos de los males que acosan a la sociedad americana, que no tienen una solución mágica y que seguirán existiendo cuando nosotros ya no estemos.

Globalmente, Kill or be killed me ha parecido una crítica muy clara al concepto mismo del comic de superhéroes o del justiciero vengativo tipo Punisher. En estas historias, seguimos a un protagonista que nos cuenta su punto de vista, de forma que el lector toma sus acciones como lógicas y coherentes, compartiendo su punto de vista. Sin embargo, por muy mal que esté nuestra sociedad, si de verdad pensamos que la única solución que nos queda es asesinar a sangre fría, eso sólo demuestra que igual no estamos muy bien de la cabeza. Me encanta leer los comics de Punisher, pero en el mundo real no hay duda que sería un peligroso sociópata al que encerrar y tirar la llave, y este comic lo ilustra de forma clara y directa.

En general, Brubaker siempre ha mostrado en muchas de sus obras un punto de vista un poco cínico y negativo hacia el mundo en que vivimos, mezclado con cierta melancolía hacia el pasado y la niñez, y tristeza al no poder entender cuando se torció todo. Esta obra no es una excepción. Puede que este tono sea en parte repetitivo viendo el global de su obra, pero dado que sólo se lo leo a él, no me importa tener una lectura así todos los años. De hecho, agradezco que haya sabido crear esta voz suya tan característica, unido a Sea Phillips.

En el apartado artístico, Sean Phillips se encuentra en un momento de madurez creativa encomiable. Junto a la colorista Elizabeth Breitweiser crea páginas que cuentan la historia sin necesidad de bocadillos que son un ejemplo de fluidez narrativa. Además, fruto de sus ganas de experimentar, aprovecha las obras de arte creadas por el padre de Dylan, que se suicidó cuando él era un crío, para regalarnos unas excelente páginas pintadas a modo de homenage a las portadas de los magazines de los años 50/60, con pin-ups de damas en peligro.

Se nota que Phillips no quieren aburrirse en el trabajo y sigue con ganas de experimentar narrativamente con elementos diferentes, y destacaría entre otros momentazos el uso que hace de la nieve que cae en el último número de la serie, que actúa de perfecta metáfora del final de la historia de Dylan y del punto de vista que ha compartido con los lectores durante estos 20 números.

Comparto algunas páginas del número 11, el primer episodio del tercer arco, que se parecen mucho al inicio de la serie y que refuerzan el carácter circular de la historia.

Kill or be killed es otra gran obra del tándem creativo formado por Ed brubaker y Sean Phillips. Mientras mantengan este nivel, que cuenten conmigo para seguir comprando todo lo que publiquen.

PUNTUACIÓN: 9/10

 

 

 

Feliz 4º Cumpleaños, Starsmydestination

Hoy se cumple el cuarto cumpleaños de mi blog Starsmydestination. Cuando lo empecé en 2013 como parte de un curso online de Community Manager nunca me plantee que pudiera llegar tan lejos, ni que escribir para hablar y recomendar el ocio que me gusta tuviera un carácter tan adictivo.

Hoy que estoy de celebración, aprovecho para echar la vista atrás. Si tuviera que destacar algo por encima de lo demás de estos años, sería el aumento de mi ritmo de publicación. No solo he conseguido mantener las dos entradas semanales el martes y viernes que inicié en 2016, sino que durante estos meses de verano de Julio y Agosto he ampliado una tercera entrada los domingos. Esto es una buena noticia por partida doble, ya que significa que hay mucho y bueno para recomendar, y que tengo tiempo para escribir sobre ello, aunque sea a costa de dormir cada vez menos horas.

Las tres entradas semanales son imposibles de mantener fuera del periodo veraniego, por lo que ya os adelanto que en Septiembre volveremos a la normalidad de 2 posts semanales. Por ello, 2017 será el primer año que supere los 100 artículos publicados.

  • En 2013 de estreno publiqué 15 artículos en los poco más de 4 meses de vida del blog.
  • En 2014, 58, ya con un ritmo semanal.
  • En 2015, 75.
  • En 2016 publiqué 95, acercándome al ritmo de 2 posts semanales.
  • Y a día de hoy llevo publicados 73 artículos en 2017, por lo que si no pasa nada raro, durante Noviembre habré superado la cifra mágica de 100 artículos.

Ya pensando en lo más destacado de 2017, habreis visto que han vuelto las recomendación de libros. Estuve una larga temporada sin que el cuerpo me pidiera novelas, pero gracias a Brandon Sanderson y su saga de los Nacidos de la Bruma (Mistborn) he vuelto a alternar libros y comics. Mi intención es recomendar al menos 1 libro cada mes, y de momento gracias a Sanderson, Jim Butcher, con las Crónicas de Dresden y Codex Alera,  Neil Gaiman con American Gods y Los hijos de Anansi, y Cixin Liu con El problema de los tres cuerpos, ya he publicado 9 artículos en 2017.

Ya estoy con el 2º volumen de Codex Alera y el 4º de Mistborn, por lo que ya os adelanto que sus reseñas no tardarán. Y tengo ya en casa la nueva serie de novelas de Jim Butcher, The Cinder Spires, que el autor sitúa en el género de fantasía Steampunk.

 

En lo referido a televisión, aunque hubieron decepciones como Luke Cage (que no pude acabar de ver), Iron Fist o la 2ª temporada de The Get Down, también sorpresas positivas como Por 13 razones y Legion. En lo referido a animación, me gustaron las primeras temporadas de Trollhunters o Castlevania, la primera para todas las edades y la segunda solo para adultos. House of Cards muestra síntomas claros de agotamiento, mientras que la 4ª temporada de Sherlock o la 3ª de Fargo han sido sobresalientes.

Y en breve comentaré también la séptima temporada de Juego de Tronos, que pinta a cliffhanger brutal, o la serie Defenders de Marvel que se acaba de estrenar en Netflix este fin de semana.

 

Hablando de comics, este año sigue trayendo mucho y bueno que recomendar. Desde la confirmación de Tom King como un escritor superstar gracias a Vision, Sheriff of Babylon, y más recientemente Batman, a los trabajos más actuales de Rick Remender, Seven to Eternity con Jerome Opena o los nuevos volumenes de Black Science con Matteo ScaleraDeadly Class con Wes Graig. Pasando por Mark Millar con su Empress junto a Stuart Immonem, Crononautas con Sean MurphyStarlight con Goran Parlov. O Simon Spurrier con Cry Havoc junto a Ryan Kelly y The Spire con Jeff Stokely.

Dentro del género noir estoy disfrutando varias series que son muy diferentes entre si, como son Kill or be killed de Ed Brubaker y Sean Phillips, The Fix de Nick Spencer y Steve Lieber, y Briggs Land de Brian Wood y Mack Chater. En lo referido a la ciencia-ficción, me han gustado los estrenos de Letter 44 e Invisible Republic. Y si hablamos de terror, tenemos el retorno de Alan Moore a los mitos lovecraftianos con Providence con Jace Burrows, o el segundo volumen de Harrow County de Cullen Bunn y Tyler Crook.

Por último, en lo referido a Marvel, aunque las aguas están bajando revueltas en la Casa de las Ideas, pude recomendar los primeros volúmenes de Black Widow de Mark Waid y Chris Samne; y Moon Knight de Jeff Lemire con varios autores. En el lado negativo, me decepcionó mucho Civil War II de Brian Michael Bendis y David Márquez. Y ya estoy comenzando Imperio Secreto, la culminación de la historia de Nick Spencer del Capitán América agente de Hydra.

 

En lo referido a cine, he recomendado mucho y muy variado cine de todos los géneros en estos ocho meses. Empezaba Enero con Dos buenos tipos, La La Land, Silencio o The Witch. En Febrero llegó Múltiple o Lego Batman, seguido por T2 – Trainspotting , Kong: Skull Island , y el horror de Logan en Marzo. Con Abril la polémica acompañó a Ghost in the Shell, mientras que los primeros síntomas de agotamiento llegaron a la franquicia de Fast & Furious. En Mayo disfruté de las excelentes Guardianes de la Galaxia Vol. 2 y The Handmaiden, y la correcta John Wick 2. Aproveché Junio para ponerme al día de películas atrasadas con Captain Fantastic y Thirst, y en Julio llegó mucho y bueno, con Okja, Baby driver, War for the planet of the apes y Dunquerke, con la única decepción de Wonder Woman. Y por último Agosto, la diversión volvió a Marvel con Spiderman: Homecoming.

Además, tras un horrible Agosto cinematográfico, el final de año llega con muchos estrenos super apetecibles, como Detroit de Kathryn Bigelow, Kingsman 2, Blade Runner 2 de Dennis Velleneuve, Mother de Darren Aronosky, Thor; Ragnarok, o el Episodio VIII de Star Wars.

Por último, quiero aprovechar también para daros las gracias a vosotros, los lectores. Las redes sociales han traído cosas malas, pero sin duda lo mejor es la capacidad de conectar a personas de diferentes lugares del mundo, y poder hablar de lo que nos gusta.  Espero que mis comentarios sean entretenidos y que sigas teniendo motivos para volver a este blog semana tras semana.

¡Saludos!!

Kill or be killed, de Ed Brubaker y Sean Phillips

El final del segundo arco de Kill or be killed me ha parecido el momento perfecto para recomendar esta interesante obra de Ed Brubaker y Sean Phillips, con colores de Elizabeth Breitweiser, editada en los USA por la editorial Image.

PUNTUACIÓN: 8/10

Kill or be killed es la historia de Dylan, un joven estudiante que de la noche a la mañana se ve forzado a asesinar a gente malvada, lo que le llevará a una espiral de violencia mientras se adentra en el mundo criminal de Nueva York. Dylan tendrá que ocultar su doble vida a sus seres queridos mientras intenta escapar de la policía, la mafia rusa y sus propios demonios internos.

A priori, esta sinopsis libre de spoilers no difiere demasiado de muchas historias que hemos visto en cine o en los comics. Pero la historia de Ed Brubaker nos presenta una interesante premisa con un giro totalmente inesperado que hace que esto no sea una mala copia de Punisher.

Brubaker hace una interesante crónica de lo que significaría que un vigilante existiera en la vida real, pero además, al ser el propio Dylan el narrador de su historia a modo de flashback, consigue sorprendernos constantemente. Y es que a medida que leemos nos va asaltando una duda fundamental para entender la profundidad de la historia. ¿Todo lo que nos cuenta Dylan es real, o su mente desequilibrada se lo está inventando?

Lo mejor de este comic es el giro de la historia y la capacidad de Brubaker de sorprendernos número a número. Aunque la voz en off del narrador y la calidad artística del dibujante Sean Phillips y la colorista Elizabeth Breitweiser ya son sobradamente conocidos, la historia engancha porque no parece un refrito de algo leído mil veces antes. Brubaker sale llevarnos por el límite entre lo conocido y lo novedoso con la pericia de un maestro.

Quizá lo único malo que se me ocurre es que tras 10 números publicados, que forman los dos primeros arcos, siguen habiendo más preguntas que respuestas. Aunque por el tipo de narración, estoy tranquilo sabiendo que Brubaker sabrá llevar esta historia a buen puerto, con un final más que satisfactorio. Que probablemente no sea feliz para el protagonista.

Comparto las primeras páginas del primer número, donde podemos disfrutar del excelente duo artístico formado por Sean Phillips y Elizabeth Breitweiser.

Aunque Kill or be killed podría parecer otra historia típica del género noir, Brubaker, Phillips y Breitweiser la están llevando por caminos novedosos que exploran las obsesiones de un vigilante urbano y las líneas que separar realidad y ficción. Una obra super recomendable.

PUNTUACIÓN: 8/10

Fuente previews: CBR

 

Iron Fist de Netflix – Cuando correcto no es suficiente

Tras la decepción provocada por Luke Cage, serie de Netflix estrenada el año pasado que no pude terminar de ver de lo mala que era, habían dudas sobre qué esperar de Iron Fist, la última serie inspirada en los héroes urbanos de los comics Marvel antes de la serie / evento The Defenders, que unirá a Daredevil, Jessica Jones, Luke Cage y Iron Fist. ¿Será un fail como Luke Cage o nos sorprenderá positivamente? Lo cierto es que las críticas han sido mayoritariamente negativas, lo que hace que la cosa no pinte bien, pero a pesar de todo empecé a verla con una mentalidad abierta y dispuesto como siempre a intentar pasar un buen rato.

El argumento de Iron Fist gira en torno al retorno de Danny Rand (Finn Jones) a Nueva York tras haber sido dado por muerto hace 15 años tras sufrir un accidente de avión en el Himalaya con su familia. El padre de Danny, Wendell Rand, fundó Rand Industries junto a su amigo Harold Meachum (David Wenham), que también falleció hace años a causa de un cancer. La empresa está ahora dirigida por los hijos de Harold, Ward (Tom Pelphrey) y Joy (Jessica Stroup), que inicialmente no creerán a Danny y pensarán que están siendo objeto de un intento de estafa a costa de su amigo muerto. Obligado a vivir como un mendigo, Danny solo recibirá un poco de compasión por parte de Colleen Wing (Jessica Henwick), una profesora de artes marciales cuyo dojo sufre problemas económicos.

Además, Danny no solo ha vuelto a Nueva York para reconectar con su vida anterior, sino que durante estos años se ha convertido en el Puño de Hierro (Iron Fist), un maestro en las artes marciales que es el defensor de la ciudad mística de K´un-Lun frente a la amenaza de La Mano, que está muy presente en Nueva York, como pudimos ver en la segunda temporada de Daredevil.

Iron Fist cuenta como showrunner a Scott Buck, veterano escritor y productor de series como A dos metros bajo tierra o Roma, y que también dirigió las peores temporadas de Dexter. No estamos por tanto con un director de garantías, aunque quería pensar que Jeph Loeb, la cabeza visible de Marvel Television, podría mantener la serie fiel a los tebeos.

El personaje de Iron Fist fue creado en los años 70 por Roy Thomas y Gil Kane, dos míticos autores de Marvel Comics, debido a la enorme popularidad de las películas de Kung-Fu y buscando repetir el éxito de Shang-Chi, personaje creado por Steve Englehart y Jim Starlin. Además de sumarse a la moda de las artes marciales, el personaje representaba el eterno outsider que no encaja en ningún sitio. Danny sufrió en K´un-Lun el rechazo y el racismo por parte de unos monjes que no le consideraban digno de aprender artes marciales. E incluso tras convertirse en Iron Fist, seguirá visto como un extranjero. Y al volver al mundo occidental, sus conocimientos y modo de vida oriental también le situarán al margen de la sociedad tradicional.

Tras varios años compartiendo serie junto a Luke Cage, con etapas tan recordadas como la de Chris Claremont y John Byrne, el personaje cayó en el olvido comiquero hasta que en 2006 Ed Brubaker, Matt fraction y David Aja firmaron una de las mejores etapas del personaje, resaltando el papel místico del personaje y su conexión con el mundo de K´un-Lun.

Esta serie de Televisión producida por Marvel y Netflix estuvo rodeada de una tramposa polémica durante la producción y rodaje que sinceramente creo que la ha perjudicado bastante, independientemente de la calidad de esta propuesta. Y es que un ruidoso (aunque confío que reducido) número de personas exigieron inicialmente que el protagonista debería ser un actor asiático, y criticaron duramente el casting de Finn Jones (Juego de Tronos) como Danny Rand. Opino que la polémica es tramposa porque el personaje de los comics es un blanco rubio de ojos azules, y el casting de Marvel solo buscaba ofrecer la máxima fidelidad con el personaje de unos comics que estas voces críticas claramente no han leído ni les importa lo más mínimo. Solo buscaban forzar un mal entendido concepto de corrección política y variedad étnica en una serie donde no correspondía. Y es que esas mismas voces que demandan ese cambio de raza no entienden que con su propuesta solo perpetúan el cliché de que los asiáticos sólo sirven como actores de películas de artes marciales.

A pesar de mi comentario anterior, siendo sincero hay que partir de la base que Iron Fist no es una serie demasiado buena y tiene numerosos defectos. Pero creo que globalmente ha sido lo suficientemente entretenida como para haber visto los 13 episodios de esta primera temporada, lo que ya es más de lo que hice con Luke Cage.

Si empiezo por el lado positivo, creo que Finn Jones clava a Danny Rand y sabe trasmitir todo su carisma, que es en parte lo que salva la serie. Danny es una persona perdida que no encaja en ningún sitio y que su misión es demasiado increíble que puede hacer que sea tomado por loco. A pesar lo lo cual, no dudará en hacer lo correcto en todo momento, ya sea en un combate o en el complicado mundo empresarial.

La serie también acierta en centrar la trama en un núcleo reducido de personajes: Danny, Colleen Wing, y los hermanos Ward y Joy Meachum. Colleen es quizá la más floja de los cuatro porque no llegas a creerte que esta menuda actriz pueda patear traseros como lo hace en la serie, y su giro de personaje es un WTF increible. Pero Tom Pelphrey (Ward ) y Jessica Stroup (Joy) realizan unas convincentes actuaciones como hermanos ejecutivos de una gran empresa, el primero atormentado por la enorme sombra de su padre (genialmente interpretado por David Wenham) y la segunda enfrentada a la dicotomía de ser la fría ejecutiva que la empresa necesita y a la vez intenta ser una buena persona. El problema, de nuevo, es un guión que les hace hacer una cosa y casi la contraria en el mismo episodio.

Me gustó y me sorprendió también que Iron Fist huya de la narración mediante flashbacks de la infancia de Danny en K´un-Lun, un recurso narrativo que Arrow ha utilizado hasta la extenuación. La acción transcurre casi por completo en Nueva York en la actualidad, aunque Danny nos cuenta durante los 13 episodios numerosos detalles de su vida anterior. Y aunque no es el tipo de historia que esperaba a priori, si consiguió que me interesara. Además, pasan un montón de cosas en esta temporada que consiguen que no sintiera como en Jessica Jones y Luke Cage que habían episodios enteros de relleno sin interés para la trama principal. En este aspecto, la serie acierta donde Jones y Cage fracasaron estrepitosamente.

La serie además conecta con las otras series del Universo con varios cameos entre los que destaca el de Claire Temple (Rosario Dawson), que nos recuerda que en pocos meses veremos la unión de los cuatro héroes urbanos en Los Defensores.

Y prácticamente aquí termina lo bueno que puedo decir de esta serie.

Y es que Iron Fist tiene unas notables carencias y locuras  que voy a comentaros a continuación y que hacen que la serie no sea lo buena que me hubiera gustado.

El principal defecto de Iron Fist son sus mediocres escenas de acción con una horrenda realización, que suponen una enorme decepción. Tras Daredevil, con sus excelentes y brutales coreografías, Iron Fist tenía que aspirar a superar lo visto, y claramente la serie dirigida por Scott Buck naufraga en este aspecto. Leí que Finn Jones solo entrenó artes marciales de forma intensiva tres semanas antes del inicio del rodaje, debido al apretado planning de rodaje televisivo, lo que claramente no es tiempo suficiente para adquirir la fluidez requerida para el papel. No se si para maquillar las carencias de los protagonistas o directamente por una mala dirección y montaje, nunca vemos una buena escena de acción que no se vea lastrada por demasiados cortes. Además, Iron Fist dice ser el guerrero definitivo, pero en la realidad cualquier esbirro del tres al cuarto consigue golpearle, lo que demuestra una evidente contradicción entre lo que nos cuentan y lo que nos muestran. Iron Fist debería ser intocable por su fluidez y habilidad, y es algo que nunca llegamos a ver.

Por otro lado, antes comentaba como positivo que pasan muchas cosas durante la serie que evita que te aburras. Lástima que haya unos saltos de lógica brutales que hacen que piense que los escritores piensan que todo vale para que la trama avance. Además de algunos giros que son completas locuras. Algunos personajes cambian de opinión sin suficiente justificación y cometen errores de principiante que lastran nuestra empatía hacia ellos, o los guionistas les colocan en situaciones lamentables.

Las numerosas ridiculeces y locuras de varios giros del guión sitúan a Iron Fist al mismo nivel que otros productos de entretenimiento de perfil bajo como Arrow o Flash, cuando Daredevil miraba de tu a tu a las mejores series de la parrilla televisiva “seria”. Y eso para Netflix  no es suficiente. Si Daredevil marcó el standard televisivo para producciones de superhéroes para la pequeña pantalla, sus series son las primeras que deberían intentar mantener el nivel y este Iron Fist no lo consigue, como tampoco lo consiguió Luke Cage.

Además, me sorprendió que la trama se centrara en Nueva York y evitaran claramente mostrar K´un-Lun, cuando es una parte tan importante en la historia de Danny Rand / Iron Fist. Esto mirado por el lado positivo significa que los escritores consiguen hacen interesante a Danny Rand sin mostrar esa parte esencial de su vida. Y abre la posibilidad de una impresionante segunda temporada, que de momento no está confirmada, inspirada en la historia de Brubaker / Fraction que mostró las Ciudades Celestiales y el gran torneo de las artes marciales.

Pero si lo miramos con el vaso medio vacío, se nota que esta elección viene marcada de inicio por restricciones presupuestarias que marcaron el tipo de historia que se podía contar. Y hace que recuerde cuando escuchaba los comentarios de la sobresaliente The Shield creada por Shawn Ryan, en la que comentaban como el motivo del éxito de la serie es que siempre ofrecían la mejor historia posible sin guardarse nada en la recámara. De esta forma, si se les ocurría una historia brutal para el final de temporada, se las apañaban siempre para introducir y adelantar ese argumento a la mitad, lo que les obligaba a esforzarse en todo momento y evitaba que se acomodaran. En este aspecto, sí creo que Iron Fist ha jugado demasiado sobre seguro y se ha quedado en tierra de nadie, no consiguiendo contar la mejor historia posible con el personaje.

La realización es además demasiado televisiva y en lugar de potenciar la historia, la baja el nivel al de cualquier serie del montón, le quita todo elemento que convirtió a Daredevil en especial. Me queda la duda de si el ser la última serie antes de The Defenders, que empezó a rodarse justo a continuación de Iron Fist, haya podido hacer que Marvel Televisión se acomodara pensando que la serie verdaderamente importante a la que asignar la mayoría de recursos era esta última en detrimento de Iron Fist. No hay casi nada destacable en la producción, solo detalles inconexos entre episodios que muestran lo que podría haber sido y no fue.

En resumen, una serie que mejora a Luke Cage, algo que no era tan difícil para empezar, pero que no pasa de un aprobado muy justito que no es suficiente y deja poso de decepción. Comparto a continuación el trailer de la serie, que ha resultado ser mucho mejor que el producto final.

Iron Fist es entretenida pero montonera. Muestra cierta mejora si la compramos con Luke Cage pero no lo suficiente, y deja a las claras que la magia de Netflix se ha desvanecido. ¿Podrán Los Defensores recuperar el prestigio perdido por el canal online? En unos meses saldremos de dudas.

PUNTUACIÓN: 5/10

Westworld, la rebelión de las máquinas

La primera temporada de Westworld ha sembrado las semillas de lo que puede convertirse en una de las mejores series de la televisión de los últimos años. Westworld es una serie de ciencia ficción de la HBO basada en la película de Michael Crichton de 1973 y que ha sido creada por Jonathan Nolan y Lisa Joy.

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La cadena HBO siempre ha sido sinónimo de calidad. Pero ante el próximo final de Juego de Tronos y tras sufrir algunos reveses en algunas series estrenadas este año, empezaba a cundir la sensación de que la cadena estaba perdiendo empuje ante el auge de Netflix y otras cadenas. Gracias a Westworld, los fans de la HBO pueden estar tranquilos.

La serie cuenta como productores ejecutivos, además de los mencionados Jonathan Nolan y Lisa Joy, con J.J. Abrams y Bryan Burk. Y mi lado comiquero no puede evitar destacar el hecho que Ed Brubaker, el excelente creador de series como The Fade Out, Velvet o Criminal en Image Comics, ha formado parte del equipo de escritores de esta serie.

Westworld es el nombre de un parque temático ambientado en el Far-West creado en un futuro indeterminado al que va la gente para vivir experiencias únicas y sin limitaciones. En Westworld no hay nada prohibido para los visitantes en lo relativo al sexo o la violencia, y las únicas limitaciones las marca su imaginación.

El parque emplea robots con una increíble programación que hace que sea muy difícil distinguirlos de los seres humanos, a los que se les dota de personalidades a modo de personajes de una película, para que los visitantes humanos puedan embarcarse en diferentes aventuras. Estos robots tienen una directriz principal, no pueden dañar a ninguna persona, y son controlados por un equipo humano dirigido por el creador del parque, el doctor Robert Frost (el gran Anthony Hopkins), que se encargan de reparar a los robots dañados y a retirar a los que funcionen defectuosamente.

El conflicto surgirá cuando el ayudante del doctor Ford, el doctor Bernard Lowe (Jeffrey Wright), jefe de la División de Programación de Westworld, empiece a detectar que algunos robots están mostrando signos de una consciencia superior a la marcada por su programación. ¿Es un mal funcionamiento o el comienzo de algo mayor?

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El gran acierto de esta serie respecto a la película original es la forma en que le dan la vuelta completamente al concepto creado por Michael Crichton.

En la película de los años setenta los visitantes del parque (que por cierto tenía 3 zonas, Roma clásica, Edad Media y Far-West),  tienen que sufrir a unos robots asesinos descontrolados encarnados por Yul Brynner, que hace una perfecta interpretación de un Terminator una década antes de que se estrenara el clásico de James Cameron. Por tanto, los buenos son los humanos que intentan escapar del parque y los malos son los robots, no hay matices ni dudas a este respecto.

En la serie de televisión nada es tan sencillo. De hecho, hay un intento muy claro de situar a los robots como los “buenos” que son explotados, masacrados y violados continuamente por los visitantes humanos, y tienen que repetir esta tortura una y otra vez debido a la programación del doctor Ford. Aunque quizá las cosas no sean tan claras como podriamos pensar en un primer momento.

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La serie triunfa gracias al excelente reparto, que hacen creíbles a todos los personajes, en especial a los robots, y que consiguen que te preocupen más por ellos que por los “malvados” humanos.

Evan Rachel Wood es Dolores Abernathy, la típica hija del granjero que empieza a recordar elementos de una vida que no entiende.

James Marsden es Teddy Flood, un pistolero de oscuro pasado que está enamorado de Dolores, pero que nunca consigue acabar con ella porque tiene una misión que cumplir.

Thandie Newton es Maeve Millay, la inteligente señora del burdel del pueblo, que empezará a sentir que algo no va bien en su mundo.

Rodrigo Santoro como Héctor Escato, un forajido líder de una banda que planea robar la caja fuerte del burdel del pueblo.

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Por el lado de los humanos, Anthony Hopkins lo borda como el doctor Ford. Cada frase suya, cada mirada y movimiento corporal te hipnotiza, incluso cuando tiene que recitar numerosos diálogos expositivos que nos permitan conocer los detalles del parque. Y sus misterios y sus planes ocultos son solo suyos.

Muy buena también la actuación de Jeffey Wright como el doctor Bernard Lowe, la mano derecha de Ford. Aunque lleva años trabajando con él, está empezando a ver situaciones que no comprende y que le hacen cuestionarse su lealtad.

Sidse Babett Knudsen es Theresa Cullen, la jefa de operaciones de Westworld que intenta que los intereses de los dueños y accionistas del parque estén seguros y no sean amenazados por las locas ideas de Ford. Un papel muy interesante, ya que pone de relieve la existencia de una lucha de poder y por el control del parque.

Luke Hemsworth es Ashley Stubbs, el jefe de la seguridad de Westworld, encargado de controlar que las interacciones entre los humanos y los robots sea totalmente segura,  y encargado de retirar los robots defectuosos.

En la parte de los visitantes al parque, tenemos a Ben Barnes como Logan, un huésped veterano que es un mujeriego y hedonista y que vuelve al parque a acompañar a su futuro cuñado William (Jimmi Simpson) en su primera visita al parque. William caerá prendado de la belleza de Dolores y la acompañará en una búsqueda sin un objetivo claro.

Y por supuesto, el gran Ed Harris interpreta al misterioso Hombre de Negro, un sádico huesped que ha visitado el parque en innumerables ocasiones y que busca el Laberinto, el corazón del parque, para descubrir los misterios que allí se ocultan.

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Westworld es una serie compleja que hace preguntas que hemos visto recientemente en películas como Ex Machina. ¿Qué es lo que nos convierte en seres humanos? Si los humanos aprendemos de nuestras vivencias y estas marcan nuestra personalidad, ¿no podría ser igual para los seres mecánicos?

Además, la forma como los visitantes tratan (y maltratan) a los robots sirve también de metáfora del estado actual de nuestra sociedad, obsesionada por el sexo y la violencia, con unos ciudadanos cada vez más alejados unos de otros, marcados por un individualismo que solo piensa en si mismo y en sus deseos.

Además, hay muchos misterios que irán saliendo a la luz a medida que avance la serie que nos harán replantearnos todo lo que hasta ese momento nos habían contado. En ese aspecto, esta primera temporada está planteada como una serie de misterio que hay que descubrir. Y aunque muchas tramas si quedan abiertas al final de la temporada, sí hay una correcta sensación de cierre de un capítulo de la historia.

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Técnicamente, la serie es impecable. La fotografía, efectos especiales, edición, etc… están perfectamente integrados y son un elemento más al servicio de la historia. Se nota que la HBO ha puesto toda la carne en el asador para que Westworld se convierta en la serie franquicia de la cadena, porque el feeling es 100% cinematográfico.

Destaco también el tema principal de la serie compuesto por Ramin Djawadi, que creo que se convertirá en un himno televisivo como el de Juego de Tronos. Una canción pegadiza pero que trasmite un feeling desasosegador y casi perturbado, como de que algo no funciona bien a pesar de su perfección técnica, que es como quizá deben sentirse los seres robóticos dentro del parque.

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Quizá el mayor problema de la serie es que requiere del espectador de cierta paciencia en los primeros episodios. Además de presentar el mundo de Westworld y sus personajes, humanos y robots, deja intuir que hay varios misterios ocultos, pero sin llegar a centrarse en ninguno de ellos en concreto. Por eso, tras ver los primeros 4-5 episodios puede crearse cierta sensación para el espectador de no tener muy claro qué nos están contando o hacia donde se dirige la serie. Aunque esto se remedia sin duda en la segunda mitad de la serie.

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Otra gran duda es el propio concepto de la serie. Los múltiples personajes y tramas hacen que la narración sea muy compleja y exigente para el espectador, con misterios dentro de enigmas y personajes a los que conocemos en diferentes momentos temporales. Esto hizo que el estreno de la serie se retrasó en varias ocasiones para ajustar y rehacer todo el storyline, de forma que todas las piezas encajaran satisfactoriamente.

La segunda temporada no se estrenará hasta 2018 para que Nolan y Joy tengan tiempo suficiente para escribir todos los episodios antes del inicio de la fase de rodaje. Esto contrasta con el sistema habitual de escritura para televisión, mediante el cual el Showrunner tiene la idea completa de la serie, lo que pasa en cada capítulo y hacia donde dirige, pero cada episodio se va escribiendo y rodando sobre la marcha, lo que permite que la historia pueda moverse a terrenos que a lo mejor no estaban inicialmente previstos. Esto no es posible en Westworld por motivos obvios.

Además, previo al estreno de la serie, leí una entrevista a Nolan en la que decía que la historia estaba planteada para que abarcara 4 ó 5 temporadas. Hay muchas opciones de expandir el mundo de Westorld, sin ir más lejos con la posibilidad de otros parques como en la película de Crichton, pero ¿el despertar de la consciencia robótica no podría contarse en menos episodios? ¿Sabrán mantener nuestra atención durante tanto tiempo? O tal vez la caída por el agujero de conejo abrirá paso a un nuevo statu-quo que ni imaginamos a estas alturas de la historia.

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Comparto a continuación el trailer de esta serie, aunque, como siempre, casi te sugeriría que no lo vieras para que la serie te sorprenda.

La primera temporada de Westworld ha terminado con un cliffhanger monumental que nos ha dejado con muchas ganas de más. La serie es perfecta para los amantes a la ciencia-ficción y a las historias de intriga y misterios ocultos, pero también para todos aquellos que sigan una serie de televisión por los personajes y su evolución. Sin duda, una serie totalmente recomendable.

PUNTUACIÓN: 8.5/10