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Batman 1-8 de Tom King (Rebirth)

El periodo vacacional ha servido para ponerme al día con el Batman de Tom King, serie nacida a partir del Rebirth de DC Comics. Y si bien su arranque no fue todo lo bueno que se esperaba, su siguiente arco “Yo soy suicida” apunta que la etapa del guionista de Vision o Sheriff de Babylon puede ser memorable. Reseña de los números 1-8 de la edición española de EEC Ediciones, que agrupan los números 1-15 de la serie americana, menos los números 7 y 8 USA, publicados por separado en España en el tomo unitario “La noche de los Hombres-Bestias” que agrupa todo este crossover que no forma parte del arco principal de King.

PUNTUACIÓN: 8/10

Tom King se ha convertido en uno de los escritores imprescindibles del panorama comiquero USA. Las expectativas estaban por todo lo alto cuando se anunció que iba a tomar las riendas de la serie emblema de DC Comics, BATMAN, tras la larga etapa de Scott Snyder y Greg Capullo. Snyder y Capullo en sus 5 años en la serie consiguieron un gran éxito de ventas que convirtió a Batman en la serie más vendida de la editorial, pero también fueron muy polémicos por la resolución de las historias de Snyder, que casi siempre decepcionaban. Y lo cierto es que el primer primer arco de King en la serie, “Yo soy Gotham”, fue también una pequeña decepción y un jarro de agua fría para los lectores.

En este primer arco dibujado por Dave Finch, conoceremos a la nueva pareja de héroes de la ciudad, Gotham y Gotham Girl, unos jóvenes superpoderosos con la mejor de las intenciones pero quizá con un corazón demasiado inocente para soportar los horrores de Gotham.

El hecho de comenzar un nuevo volumen de Batman creando la que claramente era una mala copia de Superman lo cierto es que rompió todas las expectativas de los lectores. Aunque la etapa también tenia elementos para la esperanza, como por ejemplo el primer número de la serie, en la que King muestra que Batman está dispuesto a morir sin pensárselo dos veces con tal proteger a los habitantes de su ciudad.

Otro de los problemas de “Yo soy Gotham” fue sin duda el dibujo de Dave Finch. Finch es un dibujante resultón perfecto para portadas de gente posando, pero que es un narrador bastante limitado. No acabo de entender los motivos de su innegable popularidad en los USA, ya que sus dibujos trasmiten una rigidez y una sensación tremenda de que siempre dibuja los mismos planos y caras debido a su limitado registro narrativo, que no ayudó a disfrutar este arco, y posiblemente hiciera que la historia de King pareciera peor de lo que realmente era.

Globalmente “Yo soy Gotham” fue un arco correcto que aunque decepcionó sí evidenciaba que Tom King tenía un ámplio margen de mejora en cuanto encontrara su propia voz para el Caballero Oscuro de Gotham.

Sin embargo, el segundo arco “Yo soy suicida” muestra una mejora exponencial, no solo en la narración de King sino también en el dibujo del excelente dibujante español Mikel Janin. Continuando la historia iniciada en “Yo soy Gotham”, Batman debe viajar a Santa Prisca, isla del Caribe controlada por Bane, para recuperar algo que necesita que aliviar las consecuencias de arco previo. Claramente superado por Bane, Batman juntará un improbable equipo de villanos y antihéroes para que le ayuden en su misión.

Yo soy suicida muestra a un King en plena forma que alterna una narración en off en paralelo a la acción mostrada en las viñetas, que sirve para dar mayor profundidad a varios personajes y que muestran como Batman no es tan diferente a varios personajes de su mundo. Este recurso no es nuevo, ya que lo ha utilizado en Omega Men, Vision y El Sheriff de Babylon, pero en este segundo arco es cuando encaja por fín, hasta el punto que la historia en Santa Prisca se convierte casi en secundaria ante el estudio de los personajes que nos propone King.

Eso no quiere decir que esta historia sea “paja” sin interés, ya que el dibujo de Mikel Janin es sobresaliente y eleva el nivel del arco anterior. Janin es todo lo contrario que Finch, un gran narrador que busca siempre la mejor forma de contar una historia, consiguiendo que todo fluya a la perfección con ángulos de cámara atractivos y novedosos. En lo referido a storytelling, Janin le pega mil vueltas al estilo “hot” de Finch, por lo que leer esta historia con muchas similitudes a Ocean´s Eleven o Misión: Imposible haya sido un placer.

La guinda del pastel ha sido “Azoteas”, publicado en el número 8 de la edición española que agrupa los números 14 y 15 americanos. Estos 2 números están dibujados por Mitch Gerads y sirven de epílogo de “Yo soy suicida”, en lo relativo a la relación de Batman y Catwoman. Siempre se ha dicho que Batman y el Joker son dos caras de la misma moneda, pero el arco de King sirve para poner de relevancia las similitudes y diferencias entre ambos, conociendo que tienen más puntos en común de los que inicialmente habiamos pensado.

La historia de King consigue emocionar en muchos momentos, y el dibujo de Gerads resulta perfecto para ello. Aunque es peor narrador que Janin, Gerads consigue transmitir un montón de sentimientos con las miradas de los protagonistas, y esta noche supone una pausa en la ajetreada vida de Selina y Bruce, y significa un gran momento en la historia de ambos personajes.

En muchos momentos he pensado que tras casi ochenta años de existencia ya lo hemos visto todo sobre Batman, y que los comics actuales solo reciclan conceptos conocidos con más o menos acierto. La historia de King, como antes me pasó con Grant Morrison, me está pareciendo sorprendente con el añadido que no rompe la baraja del juego, sino que construye sobre la historia del personaje. Es muy fácil romper con todo lo anterior y empezar de cero sin tener en cuenta lo ya publicado, pero este arco está firmemente conectado con el universo DC y continúa las historias que le precedieron, mostrando un gran respeto por las historias y autores que han formado parte la franquicia del murciélago.

Y por si fuera poco, aunque cada arco puede ser leído y disfrutado por separado, estamos leyendo una gran historia-río que conecta todos los argumentos presentados hasta la fecha, lo que me invita a pensar que la conclusión puede ser brutal. Tom King está demostrando mes a mes que es un gran escritor con una buena historia que contar de Batman. ¡Vamos a disfrutarla!

PUNTUACIÓN: 8/10

El problema de los tres cuerpos, de Cixin Liu

Gracias a mi hermano Fernando he podido leer esta novela de ciencia-ficción ganadora del Premio Hugo 2015, escrita por el autor chino Cixin Liu. El problema de los tres cuerpos es una novela muy interesante que funciona a varios niveles, no solo como ciencia-ficción sino como narración de algunos pasajes oscuros de la historia reciente China.

PUNTUACIÓN: 7/10

Algo está provocando que científicos en todo el mundo estén suicidándose al comenzar a fallar las leyes de la física que se creían inmutables. Ante estos sucesos, las autoridades chinas buscarán la ayuda de Wang Miao. Wang es investigador de nanomateriales y no tiene relación con los estudios teóricos de sus colegas muertos, lo que permitirá un punto de vista diferente. Wang conocerá a Ye Wenjie, una astrofísica represaliada durante la Primavera Cultural de 1967 en la que murió su padre, que parece tener la clave de los extraños sucesos.

Cixin Liu es uno de los más conocidos escritores chinos de ciencia-ficción, y su obra ha ganado 8 veces el Galaxy Award (equivalente chino del Hugo) y el Nebula chinos. Ingeniero de profesión, trabajó en una central eléctrica antes de poder dedicarse profesionalmente a la escritura. Aunque de enorme popularidad en China, era un completo desconocido internacionalmente hasta 2015, fecha en la que ganó el Hugo, que ha permitido que se obra llegue a España, editada por el sello Nova especializado en ciencia-ficción de Ediciones B del Grupo Z.

La novela me ha gustado y me ha sorprendido mucho. De hecho, os recomiendo que cuanto menos sepais de ella, mejor. Lo primero destacable es que una historia de ciencia ficción basada en contarnos multitud de elementos científicos y técnicos que no se hace pesada de leer. Esto ya de por si ya es destacable.

Pero aún lo es más la forma en que Liu nos da la clave de la historia, y es la importancia de la ciencia y los investigadores para conseguir que la raza humana sobreviva. En estos momentos de cinismo extremo en el que grupos ultras rechazan que exista el cambio climático y que esté afectando al planeta, o grupos ultrareligiosos rechazan la teoría de la evolución de Einstein, es importante resaltar que solo la ciencia puede salvarnos. No la religión, ni desde luego la regresión que gente como Trump parece proponer. Pero tampoco el extremismo de grupos científicos extremistas como naturistas que piensan que el planeta estaría mejor sin la raza humana.

Además, gracias al personaje de Ye Wenjie conoceremos de primera mano los efectos que la Primavera Cultural provocó en la sociedad China y como miles (o millones) de personas sufrieron esta deriva del régimen comunista en la que se llegaban a negar leyes científicas si se consideraba que contravenían algún precepto comunista. Una autentica locura. De esta forma, la novela funciona también como una pintura que retrata la China de hace solo 50 años.

Acabo de leer que Nova va a editar este próximo mes de Septiembre “El bosque oscuro”, la siguiente novela de esta serie. Así que esta lectura ha llegado en el momento justo, ¡mola!

PUNTUACIÓN: 7/10

Reseñas Express: Letter 44, Invisible Republic y Descender Vol. 4

Hoy vuelvo al formato a reseñas express de comics porque se me están acumulando demasiado material que recomendar, y veo que no tengo tiempo para todo. En este artículo voy a hablar de tres obras englobadas en la ciencia-ficción, una que ya sigo habitualmente y dos nuevas series que me han resultado muy interesantes.

 

LETTER 44 Vol. 1, de Charles Soule y Alberto Alburquerque.

¿De qué va? El nuevo presidente electo de los EE.UU, Stephen Blades llega a la Casa Blanca con una prioridad, arreglar todos los problemas provocados por el presidente saliente Carroll, entre los que se encuentran la ruina económica y haber metido a los USA en 2 guerras. Sin embargo, una carta manuscrita del ex-presidente le contará la explicación de sus actos durante sus 2 mandatos: Hace 7 años la NASA descubrió pruebas de la existencia de aliens en un cinturón de asteroides relativamente cercano a la tierra. Tras enviar una expedición de astronautas al espacio, tras 7 años de viaje, están a punto de alcanzar su objetivo y contactar por primera vez con unos seres extraterrestres.

Valoración: Llevaba tiempo con ganas de leer esta serie de Oni Press de ciencia ficción. Y lo cierto es que ha merecido la pena. El concepto mola, no solo la parte espacial, que parece el principal atractivo de la serie, sino también las intrigas políticas en la Tierra. Y es que el Presidente Blades va a descubrir que hay un gobierno operando en la sombra desde hace años que se han hecho con el control de increíbles cantidades de dinero, y que no parece que vayan a someterse tan fácilmente a los dictados del nuevo Presidente.

La duda sobre los aliens y sus motivos de construir un aparato tan cercano a la Tierra está muy presentes en todo momento, lo que unido al equipo de 7 astronautas que se dirigen a su encuentro hace que inmediatamente me preocupe por ellos.

Lo más flojo de Letter 44 es para mi el dibujo del madrileño Alberto Alburquerque, poco fluido y que hace que en ocasiones no esté claro qué personaje estemos viendo. Sin embargo, esto es un pero pequeño, y entiendo que hay mucho margen de mejora en los próximos números.

PUNTUACIÓN: 7/10 Para amantes de historias ciencia ficción espacial con un giro.

 

INVISIBLE REPUBLIC Vol.1, de Gabriel Hardman y Corinna Sara Bechko

¿De qué va? El régimen dictatorial de Arthur McBride sobre su planeta ha caido, dejando el caos más absoluto. Su vida estuvo siempre envuelta en misterio, hasta que el reportero Croger Babb encuentra el diario de la prima de Arthur, Maia. De esta forma conoceremos la historia secreta del levantamiento y toma de control por parte del grupo rebelde de McBride. Y por medio de una narración en paralelo, veremos que quedan aún muchos misterios que desentrañar en el presente también.

Valoración: ¡Qué sorpresa más positiva! La ciencia-ficción que construye mundos y que toma elementos de varias fuentes es uno de mis géneros favoritos, e Invisible Republic me funciona no solo a este nivel, sino en lo relativo a los personajes y el misterio que están construyendo alrededor de la figura de McBride.

Gabriel Hardman me ha encantado. Su estilo de dibujo detallado y realista funciona perfectamente y marca un tono cercano al noir que se siente como el más adecuado. En cuanto al guión, entiendo que aunque estamos contando una historia cuyo final conocemos, McBride tuvo éxito en su revuelta pero ya ha sido depuesto, las sorpresas y los giros argumentales van a ser continuos durante toda la serie.

El único pero que se me ocurre de este primer tomo es que mientras lo leía me estaba pareciendo una buena historia, pero que le faltaba algo de punch para que fuera brillante de verdad. Este es un pero muy pequeñito, porque este primer arco es muy interesante y termina con un buen cliffhanger que te deja con ganas de comprar el siguiente tomo inmediatamente.

PUNTUACIÓN: 7.5/10 Buen arranque de serie que te deja con ganas de más.

 

DESCENDER Vol. 4, de Jeff Lemire y Dustin Nguyen

¿De qué va? Tim-21, Telsa y Quon consiguen escapar de Luna Máquina y comienzan una búsqueda de un Robot ancestral que puede tener la clave de los Recolectores. Y tras ellos, el grupo de Tim se les acerca…

Valoración: Tras un tercer tomo en que nos contaron historias autoconclusivas de algunos de los personajes, en este tomo volvemos a la historia central con la sensación, esta vez si, que la trama avanza a buen ritmo. Además destacar que el formato tomo es el perfecto para leer este tipo de obra en la que los autores se toman su tiempo para el desarrollo de los personajes.

El dibujo pintado de Nguyen se mantiene excelente como en tomos anteriores.

PUNTUACIÓN: 7.5/10 En curso de colisión, la historia se anima.

Tres buenas series que me han dejado con ganas de seguir leyendo. Lo mejor de todo es que de Letter 44 e Invisible Republic tengo 3 y 2 más disponibles para continuar la lectura.

¿Y tú? ¿Lees alguna de estas series, qué te han parecido? Ya lo comentamos, ¡Saludos!

Crítica de Spider-Man: Homecoming

Spider-Man: Homecoming es la película que necesitábamos del personaje en estos momentos. Una película que asienta al personaje dentro del Universo Marvel Cinematográfico, a la vez que nos muestra sus años de instituto, una etapa que Sam Raimi decidió no utilizar, consiguiendo una historia fresca, divertida y completamente fiel a la esencia del personaje.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

En Homecoming veremos cómo Peter Parker (Tom Holland) comienza a experimentar su recién descubierta identidad de super-héroe. Después de la experiencia vivida con los Vengadores en Civil War, Peter regresa a casa, donde vive con su tía (Marisa Tomei). Bajo la atenta mirada de su mentor Tony Stark (Robert Downey Jr.), Peter intenta mantener una vida normal como cualquier joven de su edad, pero interrumpe en su rutina diaria el nuevo villano Vulture (Michael Keaton) y, con él, lo más importante de la vida de Peter comenzará a verse amenazado.

Jon Watts es el director de Homecoming y también escribió el guión, en colaboración de un equipo de 5 personas. Watts consiguió cierta fama en el mundillo gracias a Cop Car (2015), película en la que unos niños jugando cogen el coche de un policía que irá a por ellos. La película tenía una interesante mezcla de suspense y comedia negra protagonizada por adolescentes que llamó la atención de Marvel y le hizo la elección perfecta para este trabajo.

Globalmente Homecoming me ha encantado, aunque debo decir que me parece inferior a las películas de Sam Raimi. Raimi no solo clavó al Peter Parker universitario de John Romita, sino que visual y dramáticamente es impresionante. Todo ello con el humor justo y unas escenas de acción brutales que 15 años después de estrenarse siguen estando totalmente vigentes.

En este sentido, Marvel demuestra ser, una vez más, muy lista y tener las ideas muy claras sobre lo que funciona y lo que no funciona con el lanzarredes. ¿Como superas lo insuperable? Fácil, ni siquiera lo intentas, llevas al personaje en otra dirección. Y es que Raimi clavó al personaje en su versión universitaria, pasando de puntillas por el adolescente de 15 años de instituto. Quizá porque no creía que el público aceptara que un niño diera caña a adultos.  O simplemente porque su Spider-Man favorito es el de Romita. Aprovecho para recordar que en 2002 el cine de super-héroes no estaba asentado como ahora y fue Raimi y antes Brian Singer con sus X-Men (2000) los que rompieron muchos tabús y demostraron que las películas de superhéroes pueden ser muy rentables en taquilla.

Jon Watts y Marvel hacen por tanto una decisión creativa que les funciona a la perfección. No solo porque nos muestran al Peter Parker adolescente, impresionantemente interpretado por Tom Holland, que puede llegar a ser EL Peter Parker definitivo. Sino además porque deciden centrar la historia en sus peripericas de instituto junto a sus amigos, evitando elementos ya mostrados por Raimi en sus películas: El tío Ben o en general la picadura y todo lo relativo al origen del personaje, el Daily Bugle y Jonah Jameson, o incluso la propia isla de Manhattan y sus rascacielos. Ya habrá tiempo de mostrar esa parte de la historia de Peter, lo que ahora necesitaba el personaje y nosotros los fans era conocer a Peter Parker. Y en ese aspecto, el éxito es monumental.

Tom Holland lo borda. El humor de Spider-Man funciona, y su Peter es perfecto, con todos sus conflictos de adolescente y la forma que tiene de afrontarlos. Estamos ante un héroe que aún está aprendiendo el oficio y que se equivoca más que acierta. Pero lo importante es que aún fallando, actúa por los motivos correctos. Y hacer lo correcto como Spider-Man meterá a Peter en muchos problemas, pero hace lo que hay que hacer. Además, el final de la película supone un buen final del arco iniciático de nuestro héroe y le prepara para nuevos desafíos. Y es que en 2018 volveremos a verle en Avengers: Infinity War, y en 2019 en Homecoming 2, película que hay que rodar rápido antes que los actores se hagan demasiado mayores.

En el bando de los villanos, Michael Keaton construye mucho con muy poco. Todo el carisma de Vulture / Adrian Toomes es gracias a Keaton, que demuestra ser, de nuevo, un acierto de casting brutal de Marvel. Además, el giro que hace que el conflicto de Peter con Vulture sea personal no lo vi venir, y me dejó flipadísimo en el cine. Otros villanos como Shocker, el Chapucero o Mac Gargan (alter-ego del Escorpión), tienen una presencia meramente testimonial.

Me gustó también que Tony Stark (Robert Downey Jr) tenga un papel muy muy secundario. Sus escenas molan mucho, pero esta es una película de Spider-Man, y no llega a robársela como algunos temían.

Marisa Tomei como Tía May está bien, pero tiene una presencia muy inferior a la que yo esperaba. Pero globalmente cumple. Igual que Happy Hogan (Jon Favreau, director de Iron Man 1 y 2), que sirve de nexo de conexión entre Peter y Tony y tiene varios momentos muy divertidos.

Lo menos bueno de la película gira en tormo a todas las escenas de acción. Están correctamente ejecutadas, entenderme lo que quiero decir. Pero no tienen las espectacularidad o el dramatismo que Raimi sí conseguía imprimir a cada uno de sus fotogramas. Con todo, dado que estamos ante una presentación de personaje, no tengo duda que en Homecoming 2 el nivel de espectáculo aumentará y mejorará.

Por otro lado, me gustaron bastante las relaciones de Peter en instituto, y los personajes molan.  Sí me genera cierta extrañeza el mejor amigo de Peter Ned Leeds (interpretado por Jacob Batalon), más que nada porque este personaje no tiene nada que ver con su versión comiquera, sino que está claramente inspirado en Ganke, el mejor amigo del Ultimate Spider-Man Miles Morales. Está claro que buscaban trasladar la pandilla original de los comics de Stan Lee y Steve Ditko formada por Ned, Liz y Flash, pero si el personaje que usas en Ganke, ¿por qué no llamarlo por su nombre?

De la misma manera, la elección de Tony Revolori como Flash tampoco encaja del todo. No es por el hecho de ser hindú, sino porque Flash es el típico matón de instituto jugador de futbol que amenaza a Peter físicamente, y ¡este Flash es aún más pequeño que Peter! Los personajes de Liz (Laura Harrier) y Michelle (Zendalla), interpretados por actrices racialmente diversas sí me gustaron, aunque quizá el personaje de Liz no acaba de tener toda la química posible, a lo mejor porque todo el mundo sabemos que no va a ser el gran amor de Peter. Sin embargo, las frikadas de Michelle molan mucho y me hicieron sonreir en todo momento.

Comparto el trailer de la película:

Spider-Man Homecoming es un nuevo triunfo de Marvel, que basa su principal atractivo en ser fiel a la rica historia de Peter Parker. Nada más y nada menos. Algo tan sencillo en apariencia y que sin embargo otros estudios no acaban de realizar satisfactoriamente. Divertida y llena de corazón, es para mi la película del verano.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Ghost Story – una historia de la crónicas de Dresden, de Jim Butcher.

Ghost Story es la 13ª novela de las Crónicas de Dresden, obra de Jim Butcher, y además de ser una entretenida historia consigue dar una vuelta de tuerca más al mundo sobrenatural de Chicago.

PUNTUACIÓN: 8/10

Alguien ha disparado a Harry Dresden. Pero la muerte no significa que pueda descansar, ya que aún tiene un último trabajo que realizar. Atrapado entre la vida y muerte, descubre que sus amigos corren un grave peligro y solo descubriendo a su asesino podrá salvarles y pasar a la siguiente etapa de su camino.

Jim Butcher consigue rizar el rizo con Ghost Story y ofrecer un nuevo giro para que la historia de Harry Dresden siga siendo sorprendente y los lectores no podamos dejar de leer. No se trata solo de conocer al asesino, sino más importante, una lección sobre las consecuencias de nuestros actos. Harry provocó con sus acciones en Changes, la anterior novela, un verdadero terremoto en el mundo sobrenatural cuyas repercusiones están pagando sus amigos. El viejo dicho de “el camino al infierno está plagado de buenas intenciones” sería perfecto para esta situación.

Además, me ha resultado super interesante ver Chicago desde el punto de vista del mundo espiritual, de forma que Harry descubre un mundo que no podía ni imaginarse.

Además de Ghost story, he leído en las últimas semanas Side job, libro que recoge varias historias cortas escritas por Jim Butcher, y que habían sido escritas para varias antologías  o que se publicaron online. El principal interés reside en “Aftermath”, historia protagonizada por Karrin Murphy que tiene lugar justo al final de Changes y que serviría de prólogo de Ghost Story. El resto de historias sirven para pasar un reto entretenido descubriendo pequeñas aventuras de Harry en diferentes momentos de su vida. De hecho, las historias están colocadas cronológicamente, y te indican antes de empezar entre qué novelas estaría situada cada historia. En todo caso, Side Jobs es una antología destinada claramente a los que ya somos fans de este personaje, entretenida pero menor.

Changes parecía ser LA novela de la saga de Harry Dresden. Ghost Story consigue que no solo sigamos interesados y entretenidos, sino que además parezca que lo mejor aún está por llegar. Jim Butcher se mantiene como uno de los mejores escritores de género fantástico de la actualidad. Y ahora, ¡¡vamos a por Cold Days, la 14ª novela de la serie!!

PUNTUACIÓN: 8/10

Providence, de Alan Moore y Jacen Burrows

Providence es la nueva serie de Alan Moore editada por el sello Avatar, que supone un interesante y complejo acercamiento a la vida y obra de H.P. Lovecraft, y al verdadero significado de las historias imaginarias y como éstas definen nuestra realidad.

PUNTUACIÓN: 8/10

Providence es una serie de 12 números ambientada en 1919 en la que seguiremos los pasos de Robert Black, un joven periodista gay de Nueva York que trabaja en el N.Y. Herald (periódico que realmente existió), y que abandonará su trabajo para escribir la Gran Novela Americana. Para ello, emprenderá un viaje por Nueva Inglaterra para conocer más detalles de la América sobrenatural oculta de la sociedad tradicional. Este viaje le llevará por una senda entre la realidad y la ficción, el mundo físico y el de los sueños, que significan un completo recorrido por la obra del escritor H.P. Lovecraft.

Providence es una obra de ficción, un recorrido por la vida y obra de H.P. Lovecraft, y a la vez es un detallado estudio de la sociedad americana de la época. Y es que 1919 es un momento convulso en la sociedad americana, justo antes de que la Prohibición entrara en vigor, con la primera huelga policial o el gran desasosiego que provocó el Tratado de Versalles que dió fin a la 1ª Guerra Mundial y que ya presagiaba un futuro conflicto.

Este contexto histórico convulso de 1919 en el que parecía que el viejo mundo se derrumbaba ante la llegada de un nuevo mundo más moderno es el que vivió realmente el propio H.P. Lovecraft, que por cierto, aprovecho para comentar aparece en el comic. ¿A que no os imaginabais? De este modo, parece que las barreras que separan la realidad y la ficción ficción eran más frágiles y podrían ser atravesadas.

La serie está dibujada por Jacen Burrows, con un estilo limpio, que contrasta con los horrores que nos van a mostrar y que la mente humana no está preparada para entender o procesar. Burrows siempre ha sido un dibujante correcto con un estilo que invita a leer un comic. En Providence, su atención al detalle y a la realidad histórica convierten esta obra probablemente en uno de sus trabajos más destacados de toda su carrera.

Como no podía ser de otra manera, Alan Moore no se conforma con escribir una historia y ya. Su estudio de la Nueva Inglaterra de la época y de la obra de Lovecraft es asombroso, al nivel de From Hell. Cada nombre de calle o suceso que va a vivir Robert Black sucedió realmente en 1919, o forma parte de la obra de Lovecraft. Esto es bueno y malo. Bueno porque sientes cómo te sumerge en su mundo Lovecraftiano desde la primera página, malo porque aunque la lectura se puede disfrutar pese a no saber casi nada del mundo en cuestión, como es mi caso, lo cierto es que a lo largo de toda la lectura sientes que te estas perdiendo algo, ya que tal o cual personaje aparece en un relato de Lovecraft y si lo conocieras o hubieras leído, la lectura te aportaría una mayor profundidad. Aunque tengo que reconocer que esta misma sensación la tengo con los últimos tomos de La Liga de los Caballeros Extraordinarios, o su continuación Nemo.

Además, cada número de 32 páginas cuenta con diez o doce páginas del diario de Robert Black. Un diario que supone una autentica pesadilla de leer. El diario sirve para que sepamos lo que siente Robert a lo largo de la historia, y en algunos casos amplía las escenas vistas en el comic previo. Pero está impreso como si fuera un diario manuscrito escrito a mano y supuso una pequeña tortura. Al menos, aunque los primeros números son más “chorras”, en los últimos números su lectura sí resulta imprescindible y clarificadora.

Providence significa además una metáfora de como por mucho que intentes vivir tu vida a tu manera, en muchas ocasiones la sociedad o la familia pueden llegar a imponer su idea del mundo sobre la tuya, transformando tu existencia. Y más si eres un gay en una época super conservadora, parecida en muchos elementos a nuestra propia sociedad, que es la época que vivió Robert Black y H.P. Lovecraft. Por cierto, me sorprendió conocer que Lovecraft era una persona que odiaba a los gays y en general a todo aquel que era diferente. No se qué esperaba, pero es curioso que un autor que ha llegado a ser leyenda por sus historias de mundos alternativos superiores al nuestro podía ser en su día a día cotidiano un conservador nacionalista.

El poder de la sociedad y en general de las historias como concepto superior para crear realidades alternativas a la nuestra, y cómo pueden llegar a imponerse sobre nosotros, está muy presente a lo largo de esta obra de Moore. Providence nos muestra a personas que tienen un papel que jugar, pero que son solo peones sin poder de decisión real sobre sus acciones. Una idea que también estaba muy presente en la obra de Lovecraft.

Providence es una lectura muy compleja y árida, que sin embargo acaba de forma satisfactoria, demostrando que Alan Moore sigue estando en plena lucidez creativa. Sin embargo, la complejidad del texto de Moore en el que reflexiona sobre el universo creado por H.P. Lovecraft,  sobre el que he leído pero que no conozco demasiado, hace que esta historia no sea para todos los públicos.

PUNTUACIÓN: 8/10

Crítica de Dunkerque, de Christopher Nolan

Christopher Nolan, el afamado director de The Dark Knight, The prestige o Memento, aborda en Dunquerke uno de los momentos claves de la 2ª Guerra Mundial para el Reino Unido, la evacuación de sus soldados de las costas francesas ante el avance alemán, en la que significa su primera aproximación al género bélico.

PUNTUACIÓN: 7/10

Nolan produce, escribe y dirige esta película con la intención de trasladar a la pantalla del cine unos hechos reales acaecidos en la 2ª Guerra Mundial, sin que el espectador piense que está viendo una película bélica tradicional. Unos sucesos de gran transcendencia histórica, como dice el cartel para España de forma un tanto exagerada: “El acontecimiento que marcó nuestro mundo”. Me gusta más otro de los slogans, utilizado para los países de habla inglesa, que creo es más apropiado: “Cuando 400.000 hombres no podían llegar a casa, su hogar fue a buscarles”. Este último creo que refleja mejor los hechos que vemos en la película.

Dunquerke destaca principalmente por su apartado visual. Rodada con cámaras IMAX de 65mm, significa la segunda colaboración de Nolan con el director de fotografía Hoyte van Hoytema, con el que ya colaboró en Interestellar. Nolan planteó la película para ser vista en pantalla grande y lo cierto es que merece la pena. La película fue rodada en los escenarios reales de las playas francesas, utilizando aviones y barcos reales de la época y empleando a multitudes de extras que evitaran al máximo el uso de efectos visuales generados por ordenador. Y la verdad es que consigue algunas imágenes de gran belleza, unidos con interesantes escenas contadas mediante planos con perspectivas alejadas de los habitual, como por ejemplo la escena nocturna del hundimiento de un barco.

Nolan cuenta la historia con las imágenes y la dramática (y excelente) música de Hans Zimmer, que incluye un machacón tick-tack de un reloj que consigue crear en el espectador una creciente sensación de angustia ante la sensación de que el tiempo se les acaba a los soldados británicos. Por cierto, leí que la idea de insertar el reloj en la música fue también idea de Nolan, lo cual no me extraña en absoluto. Esta tensión se ve incrementada además por la narración fragmentada de Nolan, que salta de una situación a otra durante toda la película.

Y es que Dunquerke está contada desde tres puntos de vista, tierra, mar y aire, para ver este momento histórico desde las máximas perspectivas. Nolan forma un tapiz con acciones entrelazadas situadas en momentos temporales diferentes, que cobrarán un significado pleno cuando se conecten al final. Esta obsesión por crear una estructura narrativa compleja y contar la historia a través de los hechos, las imágenes y la música más que por los personajes son elementos característicos de la filmografía de Nolan, y en Dunquerke se elevan a la décima potencia.

En tierra, seguiremos durante una semana a Tommy (Fionn Whitehead), un joven soldado británico que intenta escapar de la playa, intentando cualquier estratagema a su alcance. Mientras, el Comandante Bolton (Kenneth Branagh) supervisa la evacuación desde el único malecón aún operativo para el atraque de barcos, aunque sabe que con los ataques de la aviación alemana y solo un muelle disponible, la evacuación es prácticamente imposible.

En el Mar, seguiremos el viaje de un día del barco del Sr. Dawson (Mark Rylance) hacia Dunquerke. Ante la imposibilidad de realizar una evacuación convencional, la Royal Navy movilizó a cientos (si no miles) de barcos de recreo para que ayudaran, dado que su poco calado les permitía a ellos sí acercarse hasta la costa. El viaje será corto pero muy duro, al ver de primera mano los efectos de los ataques de los submarinos y la aviación alemana a los indefensos barcos.

En el aire, Farrier (Tom Hardy) es uno de los pilotos de una escuadrilla de tres spitfires que intentan proteger a los convoyes de barcos del ataque de los aviones alemanes. No solo tiene que luchar contra fuerzas que les superan en número, sino también contra sus limitadas reservas de gasolina. La historia de Farrier transcurre en tan solo una hora.

Como es habitual en la filmografía de Nolan, los personajes son solo piezas que ayudan a formar el puzzle creado por su guión, pero en Dunkerque esto es llevado al extremo. Nolan no quiere que conozcamos quienes son los personajes ni qué sienten, solo que veamos las situaciones que tienen que sufrir. Por este motivo, los diálogos son mínimos ya que en palabras de Nolan, “…la empatía por los personajes no tiene nada que ver con su historia, por lo que no quería utilizar diálogo para contarla. El problema no está en quienes son, de donde vienes o qué sienten. La única pregunta que me interesaba de ellos era ¿van a sobrevivir? ¿o la próxima bomba les matará?…”.

Otro hecho unido a los personajes que demuestra como Nolan subvierte las estructuras del género bélico es que la película no muestra a ningún héroe, solo a personas anónimas que intentan sobrevivir frente a una situación límite sobre la que no tienen ningún control. De hecho, el único personaje cuyos actos le calificarían de héroe es el piloto interpretado por Tom Hardy, y no se le ve prácticamente la cara en toda la película. Los personaje por tanto no son personas, sino arquetipos. Y por si fuera poco, no es que no hayan héroes, es que tampoco vemos a los “villanos”, ya que en ningún momento se nos muestra a las tropas alemanas. Como mucho algún avión, pero sin verse su bandera. Una película bélica sin buenos ni malos y con personas que solo buscan sobrevirir. ¡Menudo cambio!

En este sentido, entendiendo las motivaciones de Nolan en lo relativo a historia y personajes solo puedo decir: ¡OBJETIVO CUMPLIDO!

Lo malo es que ahí radica el gran problema para mi de la película. Al no presentar personas sino engranajes de la historia, Nolan rompe mi conexión emocional hacia la historia. Dado que los personajes son intecambiables, me da igual lo que les pase, su vida o su muerte no tienen ningún impacto para mi, lo que convierte el drama en una sucesión de imágenes frías y sin alma. Unas imágenes muy bellas en muchos momentos, pero frías como el hielo. Más si cabe ante un hecho histórico conocido, que es que la evacuación tuvo éxito. Muchos murieron, si, pero más de 400,000 soldados británicos y franceses fueron salvados.

Lo cual me provoca la reflexión que el cine cerebral de Nolan cada vez encaja menos con mis gustos. No es un tema de si la película tiene errores de guión, que no los tiene, sino de las decisiones creativas que toma. Solo el personaje de Mark Rylance, el patrón del barco que acude al rescate me genera algún sentimiento, principalmente por la calidad interpretativa de Rylance, que saca oro de donde no lo había. En el lado opuesto, no es que Nolan tape la cara de Tom Hardy (el piloto), es que ¡en numerosas ocasiones no nos deja ver ni siquiera su mirada! Que es lo único con lo que Hardy cuenta para construir una personaje que se debate entre retornar a casa para repostar, abandonando a su suerte a sus compañeros, o quedarse a sabiendas que eso le condena a muerte.

Por otro lado, Nolan intenta realizar las imágenes de la forma más realista posible, lo que provoca que en la mayoría de situaciones, como por ejemplo los combates aéreos, rodadas en 70mm panorámico deberían ser la bomba y dejarnos a los espectadores sin habla. Cosa que no consigue. Esto ya le pasó a Nolan en Interstellar y en general en toda su filmografía, y reafirma una vez más su punto flaco como director son las escenas de acción.

Además, me llama la atención como algunos críticos que alaban como obra maestra a Dunkerque destacan el tono documental de Dunquerke y como Nolan evita conscientemente el crear sensaciones en el espectador mediante trucos “tramposos” como la conexión emocional con los personajes y una música sensiblera, poniendo el ejemplo de Spielberg con John Williams. Y lo cierto es que me parece que estas opiniones caen en la “trampa” tejida por Nolan, ya que el director británico SI busca provocar sensaciones en el espectador, solo que no con las herramientas de Spielberg. Las suyas son la música apabullante, la narración no lineal fragmentada o la tensión in-crescendo. Todo eso sí busca provocar una reacción de desasosiego y angustia en el espectador, no es para nada una fría narración documental.

Un hecho histórico que la película cuenta al final es que ante el hecho indudable de la humillante derrota que le supuso al ejército británico la retirada de tierras franceses, la sociedad inglesa supo convertir este suceso en una victoria, al entender que en esa situación, sobrevivir era ya un gran logro. Y como esta “victoria” de traer a los soldados a casa sirvió para que Churchill escribiera su histórico discurso de “lucharemos en las calles, lucharemos en las playas,…” que motivó a todo un pais. Pero Nolan no muestra ni a Churchill ni a ningún alto mando, ya que no quiere quitar el foco de las personas anónimas y lo que vivieron.

Comparto a continuación el trailer de la película:

Dunquerke es una buena película que merece ser vista en la pantalla más grande posible. Pero no es ni mucho menos la obra maestra que muchos dices que es, e incluso creo que puede decepcionar a los espectadores que vayan buscando una película bélica convencional. En mi caso, lo mejor que puedo decir de Chistopher Nolan es que se ha convertido en un género en si mismo, y que volveré al cine a ver su próxima película. No se me ocurre mejor elogio hoy en día.

PUNTUACIÓN: 7/10