Archivo de la etiqueta: asesino en serie

Crítica de Mindhunter, de David Fincher

Los fans de David Fincher estamos de enhorabuena gracias a Mindhunter, su nueva serie de televisión estrenada recientemente en Netflix y que ha supuesto la vuelta del director de Sev7n al mundo de los serial-killers tras su excelente Zodiac.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Mindhunter se basa en el libro “Mind Hunter: Inside the FBI´s Elite Serial Crime Unit”, escrito por los ex-agentes del FBI John E. Douglas y Mark Olshaker, que narra los inicios de cómo la agencia comenzó en 1977 a entrevistar a asesinos encerrados en prisión para entender cómo piensan y poder crear diferentes perfiles de personalidad de los diferentes tipos de asesinos, que ayudaran a resolver casos abiertos.

La serie ha sido creada por Joe Penhall, que escribe y produce la serie. Junto a él, encontramos a otros productores conocidos como el propio David Fincher, que dirige 4 de los 10 episodios, o la actriz Charlize Theron.

En la serie, conoceremos al joven agente del FBI de la Unidad de Ciencias del Comportamiento Holden Ford (Jonathan Groff), experto en negociación con rehenes, que ve como su trabajo es cada vez más difícil al no conocer lo que mueve a estas personas. Su mente inquieta consigue que le permitan volver a la universidad para conocer cuales son las últimas teorías en psicología y sociología, lo que hace que vea que hay un enorme campo de conocimiento que nadie ha intentado estudiar. Para ello, se unirá al veterano agente Bill Trench (Holt McCallany),  que viaja por todo el pais realizando jornadas de formación a miembros de las policías locales, aprovechando estos viajes para visitar también varias prisiones de alta seguridad para entrevistar a asesinos en serie encarcelados.

Lo primero que me inquieta de una serie como Mindhunter, que está basada en hechos reales, es conocer como hasta hace 40 años escasos ni siquiera existía un término para definir a los serial-killers. Y ya de estudiar exhaustivamente los motivos que impulsaban a estos asesinos mejor ni hablamos. Un tema importante que siempre me ha interesado de este tema es conocer las razones -sociales, culturales, psicológicas, etc- que hacen que la mayoría de serial-killers sean americanos. Por un lado entiendo que la facilidad de acceso a armas de fuego ayuda y la falta de una red familiar ayuda a que personas desequilibradas acaben cruzando todos los límites. Pero ¿por qué son la mayoría hombres blancos? Ojo, que estos son temas que a mi siempre me han interesado, pero que Mindhunter no responde, dado que no creo que exista una respuesta sencilla o única a la que aferrarse.

En lo referido a Mindhunter, la serie me ha encantado. Sobre todo por su ritmo lento y por alejarse de golpes de efecto televisivos habituales de este tipo de series. Los agentes del FBI no tienen todas las respuestas, de hecho, al comenzar el camino ni siquiera saben cuales son las preguntas, más allá de darse cuenta que algo oscuro se les escapa, y que es clave para resolver crímenes violentos.

Las entrevistas que van realizando a los criminales encerrados son terribles por la frialdad y sencillez para narrar las muertes que han provocado. Y fruto de estas entrevistas, los agentes del FBI aprenderán que bajo la superficie hay una historia que deben conocer, por muy terrible que esta sea. Unas historias y una verdad que tendrán un impacto sobre ellos.

El casting es todo un acierto. Jonathan Groff es toda una sorpresa con su interpretación del agente Holden Ford. Inocente, abierto de mente, positivo y con ganas de aprender y ayudar, entrará en contacto con una realidad que jamás hubiera podido imaginar. Ford sufre una evolución muy interesante durante esa serie, y me quedo con muchísimas ganas de saber cómo terminará su historia.

Holt McCallany es el veterano Bill Trench, que sabe que todo tiene un precio y que no entiende la obsesión de Ford por intentar entender y empatizar con los asesinos. Y que sin duda tendrá que luchar contra sus propios prejuicios si quiere hacer bien su trabajo.

Junto a ellos encontramos a la doctora Wendy Carr, interpretada por Anna Torv, una psicóloga de la Universidad de Boston a la que pedirán ayuda los agentes.

Junto a ellos, los actores que interpretan a los asesinos encerrados me han helado la sangre. Su sola presencia transmite como si una mecha estuviera a punto a estallar. Así conoceremos a homicidas como Edmund Kemper (Cameron Britton), Jerry Brudos (Happy Anderson), Richard Speck (Jack Erdie) o Monte Rissell (Sam Strike), homicidas con perfiles muy diferentes entre si. Son todas actuaciones frías y contenidas que me han parecido excelentes, y que dejan el listón muy alto para los asesinos en serie que conoceremos en la próxima temporada.

Pero además, he descubierto que los casos que vemos en la serie están basados en hechos reales. Gracias a la maestría de Fincher y el resto de directores, consiguen que los espectadores sintamos que lo que estamos viendo parezca real. Se siente real porque de mucho de lo que vemos lo es, transcribiendo diálogos completos en la serie. Aterrador.

Mindhunter es además una minuciosa reconstrucción de una época, no solo en lo referido al vestuario y la ambientación, que son de 10, sino en lo referido a una sociedad que rechazaba el establishment que el FBI representaba, y que veía como tras el desastre de Vietnam, los EE.UU. ya no eran el mundo feliz de postal de los años 50 y 60.

Pero Mindhunter no es solo una reconstrucción histórica, es un ejercicio narrativo de primer orden y una de las mejores series del año. Fincher y Penhall demuestran una perfecta conexión para presentar una serie que huye de los clichés de las historias de asesinos en serie para contarnos una serie centrada en los personajes, y como las situaciones que viven les afectan a la vez que aprenden de ellas.

En Mindhunter los silencios cuentan mucho de los personajes, y los diálogos son perfectos y no sobra ni una coma, huyendo eso sí de la sobreexposición que sufrimos en otras series televisivas de episodio por caso, en los que nos tenemos que tragar una explicación del plan del malo o de su psicopatía. Nada es tan sencillo en Mindhunter.

La puesta en escena de Fincher es increíble, contenida y clasicista y recuerda a Zodiac, en el sentido de que lo importante en ambas obras es la creación de la atmósfera que rodea a los personajes mas que la identidad del asesino. Los cuatro episodios que rueda, los dos primeros y los dos últimos, son los que transmiten la personalidad a la serie y cuentan con algunas de las imágenes más impactantes.

Si tuviera que comentar algo no tan bueno, la verdad es que estaba tan metido en la historia que me ha fastidiado el cliffhanger del final de temporada, que lo ha dejado todo colgado. Saber que ahora tendré que esperar al menos un año para ver la continuación ha sido un bajón. Ya veis que si este es todo el problema que le veo a Mindhunter, poco problema es. Y tendreis razón.

Comparto el trailer de esta excelente serie:

Mindhunter se atreve a mirar hacia espacios incómodos, no siempre para dar respuestas, pero sí para que los espectadores entendamos que esa oscuridad existe y está más cerca de nosotros de lo que queremos admitir. Una serie super entretenida que os recomiendo sin duda.

PUNTUACIÓN: 8.5/10