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Crítica de Punisher de Netflix

Tras las decepciones de Luke Cage, Iron Fist e incluso Defenders, habían muchas dudas de la solvencia de las series de Netflix y Marvel. Me alegra poder decir que Punisher ha renovado mi fe en las posibilidades de los personajes Marvel en la pequeña pantalla.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Una de las sorpresas más positivas de la segunda temporada de Daredevil fue la presentación en sociedad de Punisher -Castigador- interpretado por Jon Bernthal.

El famoso antihéroe Marvel, fue creado en 1974 por Jerry Conway y los artistas John Romita Sr. y Ross Andru, debutando como villano de Spider-Man. Frank Castle, es un veterano de Vietnam cuya familia es asesinada por el fuego cruzado de un enfrentamiento entre grupos mafiosos mientras celebraban un picnic familiar en Central Park.

Tras años como secundario, obtuvo su serie regular y alcanzó una enorme popularidad en la segunda mitad de los años 80 y principios de los 90, llegando a publicarse tres series mensuales y actuando de secundario en muchñisimos comics Marvel de la época. Sin embargo, su popularidad fue perdiendo fuelle hasta el punto que en 1995 Marvel había cancelado todas sus colecciones.

Es bien sabido que algunas de las mejores etapas de Marvel han surgido en series al borde de la cancelación, o canceladas, cuando los editores decidían arriesgar con autores que consiguieron sacar oro de estos personajes. Ejemplos de esto los tenemos en el Darevil de Frank Miller, el Thor de Walter Simonson o incluso los X-Men de Chris Claremont y John Byrne.

El trauma de la cancelación de las series regulares de Punisher sirvió para unir al personaje al escritor que ha creado la que muchos opinamos que es la versión definitiva del personaje: Garth Ennis. Su etapa para el sello MAX de comics para adultos de Marvel no creo que pueda superarse, y ha servido en parte de inspiración de esta serie de televisión.

Gracias a esta serie de televisión recién estrenada en Netflix se ha roto con la mala racha del personaje con sus apariciones en la gran pantalla.  Y es que pocos personajes pueden presumir de haber estrenado 3 películas, que a decir verdad no dejaron satisfecho a casi nadie, interpretadas por Dolph Lundgren (1989), Thomas Jane (2004) y Ray Stevenson (2008).

El Punisher presentado en Daredevil es ante todo un personaje complejo. Un soldado que sufre por la pérdida de su familia y que no dudará en tomarse la venganza de la forma más brutal posible. Frank Castle comparte con el Punisher de Ennis sus fuertes valores que defenderá cueste lo que cueste, pero no es la fuerza de la naturaleza su versión MAX, y es herido de gravedad en varias ocasiones. Castle es el compañero de armas, amigo y hermano que todos querríamos tener a nuestro lado cuando hay un problema grave, y protagonizaba algunos de los momentos más gores de Daredevil, haciéndose merecedor de una serie en solitario. Pero la violencia extrema queda en segundo plano ante el drama que sufre con la pérdida de su familia.

Marvel eligió como showrunner a Steve Lightfoot, un veterano de series como Fargo y Hannibal que no había leído ningún comic Marvel pero al que le encantó el personaje interpretado por Jon Bernthal y su química con Karen Page (Deborah Ann Woll), que le hizo pensar que existían los mimbres para una gran serie.

Personalmente, creo que el principal éxito de Punisher es consecuencia de su separación respecto al personaje que conocemos en los comics. Y es que Lightfoot, que también es el escritor de la serie, plantea la serie como un alegato sobre la situación de los veteranos de guerra que sufren Síndrome de Stress Post-Traumático (PTSS). Aunque físicamente han retornado a sus casas, mentalmente su guerra nunca termina, y en su mayoría han sido abandonados por su gobierno.

Este planteamiento me sorprendió e hizo que empatizara con todos los veteranos que vamos viendo en la serie, que sufren cada uno de forma diferente. Y Frank Castle no es menos, sufriendo en todo momento el dolor por la pérdida de su familia, que vimos en Daredevil y cuyas repercusiones se siguen sintiendo en esta temporada.

El PTSS no solo lo sufren los veteranos, sino que este dolor es compartido por sus familias y amigos, encarnados en la familia de Micro (Ebon Moss-Bachrach), un analista de la NSA que tuvo que fingir su muerte tras encontrar una información que no debería conocer. O la agente Dinah Madani (Amber Rose Revah), que perdió a su compañero en Afganistán y vive para detener a los responsables, a pesar de que sus superiores intentan enterrar el asunto.

John Bernthal ES Frank Castle. Reconozco que físicamente no era mi elección a priori, pero me ha ganado con su enorme interpretación llena de matices. Castle es brutal y salvaje, pero también es alguien que se preocupa y busca ayudar poniendo la seguridad de los demás por encima de la suya.

Desde Daredevil, es la primera vez en una serie Netflix que no me ha parecido que 13 episodios alargaban artificialmente una historia que no daba para tanto. Punisher construye una historia a fuego lento, pero todos sus caminos son satisfactorios y las historias de los secundarios nos aportan algo importante que nos ayuda a rellenar una parte de un puzzle que merece la pena descubrir.

Los niveles de violencia posiblemente no sean para todos los estómagos, pero está muy bien dosificada, y cuando llega, está plenamente justificada y nos impacta. Globalmente, la serie consigue que suframos con el calvario por el que pasará Frank durante estos episodios.

Y encima, el final es enormemente satisfactorio y sirve de cierre para el personaje en caso de que la historia de Frank Castle finalizara aquí. A la vez que abre un buen montón de posibilidades de cara a una eventual continuación, que realmente espero que se produzca.

Si hubiera que poner un pero a Punisher, podría decir dos cosas que para mi no suponen ningún problema pero podría serlo para otros espectadores y sobre todo, para fans de los comics.

Por un lado, la historia es muy muy diferente de la de los comics, decidiendo tomar otro camino. A mi me ha sorprendido y me ha encantado, pero puedo entender que plantear una serie de Punisher centrada en el PTSS y el drama de los veteranos no es lo que se esperaba y haya gente que lo rechace.

Por otro, el trailer con su banda sonora de Metallica invitaba a pensar en una orgía de sangre y muerte parecido a lo que Ennis planteaba en sus historias. Sin embargo, como comentaba antes, la acción está muy dosificada hasta el punto que en episodio 6 no se dispara ni un solo tiro. Pero es que lo importante es el drama psicológico de los personajes más que las brutales escenas de acción. Esto entiendo que también puede ser un problema, pero para mi es un ejemplo de gran calidad narrativa que construye una tensión que cuando estalla, lo hace de forma brutal.

Además, la serie triunfa gracias a todas las interpretaciones, en especial la de los veteranos. Ben Barnes es Billy Russo, compañero de armas de Frank en Afganistán, que es como un hermano para él. Un veterano que supo salirse a tiempo y que ha triunfado profesionalmente con una empresa que ofrece contratos militares a las fuerzas de seguridad. Jason R. Moore es Curtis Hoyle, compañero de Frank y Billy que perdió una pierna y que dirige un grupo de terapia de ayuda a los veteranos. El reverso de la historia lo protagoniza Lewis Walcott (Daniel Webber), un joven que está perdiendo la cabeza debido al trauma sufrido en combate. Son solo tres ejemplos de un reparto bastante acertado que sabe sacar oro del guión que se les ofrece.

Guión que globalmente me pareció bastante bueno, llevando la acción por sendas lógicas que evita los giros sin sentido. Por esto, aunque en el tramo final hay alguna locura, se perdona y no le doy demasiado importancia.

Comparto el trailer de esta serie, que quizá no refleja la verdad de lo que vamos a ver:

Punisher ha sido una sorprendente experiencia, que aunque no me ha ofrecido lo que esperaba, ha resultado ser tremendamente satisfactoria. Ojalá Netflix confirme en breve una segunda temporada de esta serie, que os recomiendo sin duda.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Ozark de Netflix

La primera temporada de Ozark se estrenó en Netflix hace unos meses. Y aunque no ha provocado ningún revuelo mediático como otras series de la cadena tipo Strangers things, Narcos o House of Cards, ahora que acabé de verla puedo decir que ha resultado un buen entretenimiento.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Marty Byrde (Jason Bateman) es un asesor finaciero con una aparente vida normal en familia. Casado con Wendy (Laura Linney) y con dos hijos, Charlotte (Sofia Hublitz) y Jonah (Skylar Gaertner), todos llevan una vida apacible y ordinaria. Pero bajo esa apariencia la vida de Marty esconde un gran secreto: es el encargado de blanquear el dinero de uno de los cárteles de droga más importantes de México. Todo parece ir bien hasta que Marty debe llevarse a su familia desde Chicago a Ozark, en Missouri.

Bill Dubuque  y Mark Williams (El contable de Ben Affleck) han creado la serie, y han escrito los guiones junto a Paul Kolsby. Han dirigido también varios episodios, labor compartida con varios directores entre los que se encuentra el propio protagonista, Jason Bateman.

Lo mejor de Ozark es sin duda su pareja protagonista, Jason Bateman y Laura Linney. Bateman interpreta a un frío esposo y padre que piensa que lo tiene todo controlado hasta que su vida salta en pedazos. Esa frialdad provoca su alejamiento de su familia, trasmitiendo una falta de empatía hacia todo el mundo durante la serie que roza la sociopatía.

Linney es su esposa Wendy, una profesional de éxito hasta que nacieron sus hijos y que siente que a su vida le falta algo. Sobre todo al sentir que Marty pone primero a su profesión antes que su familia y les tiene abandonados afectivamente. Su interpretación tiene muchos más matices que la de Bateman, pero creo que la historia la da a ella más posibilidades para lucirse. Cosa que aprovecha, todo hay que decirlo.

Me ha gustado también el guión y su premisa de un profesional de Chicago que debe mudarse a una zona rural para salvar su vida y la de su familia ante la amenaza del cartel, mientras lava su dinero en los negocios locales.

No es solo que la familia esté a punto de romperse, es que además, tendrán que enfrentarse a los vecinos, a la población criminal de la zona e incluso al FBI que les siguen el rastro buscando pruebas que les incriminen con el cártel.

La serie comienza con un tono muy realista y pausado, y va de menos a más, aumentando la tensión a medida que avanzan los episodios. Debo decir que cada sorpresa y cada giro acercan peligrosamente el guión al nivel de locura en la que todo vale. Por suerte, aunque algunos giros son muy, muy locos, globalmente diría que se mantiene en el terreno aceptable y acaba siendo bastante entretenida y consigue que empatices con toda la familia y con el resto de personajes secundarios que viven en esta zona rural.

Aunque Ozark pasó basante desapercibida durante su estreno, se ha confirmado una segunda temporada que se estrenará el año que viene. Eso significa que la audiencia ha sido bastante buena, supongo. Y por supuesto que no será excesivamente cara de rodar, al estar ambientada en parajes rurales reales.

Comparto a continuación el trailer de la película:

Ozark me ha parecido una historia original que ha conseguido dar un giro a las típicas historias de contables de la mafia. Puedo decir que veré la segunda temporada, lo que ya es todo un éxito, teniendo en cuenta lo concurrida que está la parrilla televisiva. Si teneis oportunidad, tal vez querais darle una oportunidad a esta serie.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Crítica de Stranger Things Temporada 2

Stranger things fue una de las grandes sorpresas de la pasada temporada televisiva por méritos propios. Y con esta segunda temporada habían unas grandes expectativas, que me alegra poder decir que se han visto superadas.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

El argumento según Filmaffinity nos cuenta como la segunda temporada de ‘Stranger Things’ arranca un año después de la primera, durante Halloween, en Hawkins (Indiana). El joven Will Byers está otra vez con sus amigos tras lo sucedido un año atrás y su abducción por la dimensión paralela, pero en el colegio las cosas no le van del todo bien, y sigue teniendo pesadillas. Por su parte no se sabe nada de Once, aunque Mike intenta contactar con ella por radio todos los días. Extraños fenómenos además indican que algo tenebroso sigue acechando a Hawkins.

Las segundas temporadas suelen ser complicadas y peliagudas. Ya no existe la sorpresa inicial que llamó la atención a los espectadores, ni el misterio de la desaparición de Will y la dimensión oscura. Y el elemento nostálgico ochentero tampoco es especialmente novedoso, ya que lo vemos y sufrimos en innumerables películas y series.

En el caso de Stranger things, la verdad es que no solo me ha gustado mucho, es que esta segunda temporada creo que consigue superar en muchos sentidos a la temporada inicial. La temporada no se construye desde el misterio, sino sobre los personajes y las consecuencias de los sucesos previos, lo que por supuesto provoca nuevas aventuras.

Will (Noah Schnapp) escapó de la dimensión oscura, pero no salió indemne, sufre pesadillas y siente que algo no va bien. Las pruebas a las que le someten dicen que todo está en su cabeza, pero el cree que hay algo más, y su madre Joyce (Winone Rider) no sabe como ayudarle.

Mike (Finn Wolfhard) quedó destrozado por la desaparición de Eleven (Millie Bobby Brown), y la sigue llamando todos los días con su walkie-talkie. Por supuesto, Eleven está viva y en seguida conoceremos donde ha estado este tiempo. No vamos a renunciar a lo mejor de la temporada pasada. Pero es que, de nuevo, la historia no va del misterio, sino de como los personajes afrontan lo que les va pasando.

Además, el grupo de amigos compuesto por Mike, Will, Dustin (Gaten Matarazzo) y Lucas (Caleb McLaughlin) va a crecer con la incorporación de Max (Sadie Sink), una recién llegada al pueblo que sufre un hemanastro posesivo y violento.

Pero no son solo los niños los que se salen. Los adultos lo hacen genial, y destacaría especialmente a David Harbour, el policía Jim Harbour. Aunque parece enfadado y sufre ataques casi de ira, su mirada dice mucho y en realidad trasmite que todo nace fruto de su preocupación por la otra persona y por intentar protegerla y que no sufra más daño.

Si pensabas que el portal a la dimensión oscura quedó cerrada, obviamente no es el caso, y la tensión va creciendo a medida que avanza la serie, que diría que va de menos a más. Aunque ya en el primer episodio y en el trailer descubrimos a un gigante Demogorgon de clara inspiración Lovecraftiana, que marca que las apuestan van a ser más peligrosas que en la temporada inicial.

Hay quien dice que Stranger things es solo nostalgia y fanservice. Y hay miles de artículos sobre los innumerables homenajes que salpican casi todas las escenas. Yo reconozco que la mayoría no los pillé, porque no estaba pendiente de encontrarlos, sino en ver lo que les pasaba a los personajes. Dicho lo cual, ver a los chicos vestidos de Cazafantasmas o a un chaval disfrazado en una fiesta de los Kobra Kai de Karate Kid por supuesto me sacó una sonrisa.

Otra cosa que me gustó mucho de Stranger things fue su duración, 9 episodios, para mi algo perfecto. No 13 como hemos visto en las series de Marvel, que excepto Daredevil se las nota que han estirado el chicle en exceso, ni 8 de la primera temporada. 9 es la duración perfecta que permite a la historia fluir e irse construyendo al ritmo perfecto. Un ritmo que permite unos excelentes cliffhanger entre episodios y una tensión que te atrapa y no te deja hasta el final.

Si la primera temporada era una mezcla de Stand by me con las películas de Spielberg y En los límites de la realidad, con algunas escenas casi idénticas, en esta segunda temporada hay elementos de El Exorcista, Aliens o incluso los X-Men, lo que amplía el rango de homenajes y hace que la serie sea más interesante y sorprendente.

Me ha sorprendido ver que Andrew Stanton, director de Buscando a Nemo, Wall-e o John Carter, ha dirigido varios episodios, además de los hermanos Duffer. Este hecho es uno más que demuestra que estamos ante una producción de primer orden en los que todos los detalles están cuidados al máximo.

Sobre el final, creo también que es perfecto. De clara influencia de las películas de John Hughes, da un perfecto epílogo a todos los personajes y un merecido final feliz. Aunque por supuesto, hay suficientes elementos que permiten pensar que sus creadores, los hermanos Duffer van a continuarla.

Comparto el trailer de esta temporada:

Stranger things no es solo nostalgia de los años 80, es una serie carismática centrada con grandes personajes que se han convertido en parte de la familia. Una serie totalmente recomendable que tenga continuación lo antes posible.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Crítica de Mindhunter, de David Fincher

Los fans de David Fincher estamos de enhorabuena gracias a Mindhunter, su nueva serie de televisión estrenada recientemente en Netflix y que ha supuesto la vuelta del director de Sev7n al mundo de los serial-killers tras su excelente Zodiac.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Mindhunter se basa en el libro “Mind Hunter: Inside the FBI´s Elite Serial Crime Unit”, escrito por los ex-agentes del FBI John E. Douglas y Mark Olshaker, que narra los inicios de cómo la agencia comenzó en 1977 a entrevistar a asesinos encerrados en prisión para entender cómo piensan y poder crear diferentes perfiles de personalidad de los diferentes tipos de asesinos, que ayudaran a resolver casos abiertos.

La serie ha sido creada por Joe Penhall, que escribe y produce la serie. Junto a él, encontramos a otros productores conocidos como el propio David Fincher, que dirige 4 de los 10 episodios, o la actriz Charlize Theron.

En la serie, conoceremos al joven agente del FBI de la Unidad de Ciencias del Comportamiento Holden Ford (Jonathan Groff), experto en negociación con rehenes, que ve como su trabajo es cada vez más difícil al no conocer lo que mueve a estas personas. Su mente inquieta consigue que le permitan volver a la universidad para conocer cuales son las últimas teorías en psicología y sociología, lo que hace que vea que hay un enorme campo de conocimiento que nadie ha intentado estudiar. Para ello, se unirá al veterano agente Bill Trench (Holt McCallany),  que viaja por todo el pais realizando jornadas de formación a miembros de las policías locales, aprovechando estos viajes para visitar también varias prisiones de alta seguridad para entrevistar a asesinos en serie encarcelados.

Lo primero que me inquieta de una serie como Mindhunter, que está basada en hechos reales, es conocer como hasta hace 40 años escasos ni siquiera existía un término para definir a los serial-killers. Y ya de estudiar exhaustivamente los motivos que impulsaban a estos asesinos mejor ni hablamos. Un tema importante que siempre me ha interesado de este tema es conocer las razones -sociales, culturales, psicológicas, etc- que hacen que la mayoría de serial-killers sean americanos. Por un lado entiendo que la facilidad de acceso a armas de fuego ayuda y la falta de una red familiar ayuda a que personas desequilibradas acaben cruzando todos los límites. Pero ¿por qué son la mayoría hombres blancos? Ojo, que estos son temas que a mi siempre me han interesado, pero que Mindhunter no responde, dado que no creo que exista una respuesta sencilla o única a la que aferrarse.

En lo referido a Mindhunter, la serie me ha encantado. Sobre todo por su ritmo lento y por alejarse de golpes de efecto televisivos habituales de este tipo de series. Los agentes del FBI no tienen todas las respuestas, de hecho, al comenzar el camino ni siquiera saben cuales son las preguntas, más allá de darse cuenta que algo oscuro se les escapa, y que es clave para resolver crímenes violentos.

Las entrevistas que van realizando a los criminales encerrados son terribles por la frialdad y sencillez para narrar las muertes que han provocado. Y fruto de estas entrevistas, los agentes del FBI aprenderán que bajo la superficie hay una historia que deben conocer, por muy terrible que esta sea. Unas historias y una verdad que tendrán un impacto sobre ellos.

El casting es todo un acierto. Jonathan Groff es toda una sorpresa con su interpretación del agente Holden Ford. Inocente, abierto de mente, positivo y con ganas de aprender y ayudar, entrará en contacto con una realidad que jamás hubiera podido imaginar. Ford sufre una evolución muy interesante durante esa serie, y me quedo con muchísimas ganas de saber cómo terminará su historia.

Holt McCallany es el veterano Bill Trench, que sabe que todo tiene un precio y que no entiende la obsesión de Ford por intentar entender y empatizar con los asesinos. Y que sin duda tendrá que luchar contra sus propios prejuicios si quiere hacer bien su trabajo.

Junto a ellos encontramos a la doctora Wendy Carr, interpretada por Anna Torv, una psicóloga de la Universidad de Boston a la que pedirán ayuda los agentes.

Junto a ellos, los actores que interpretan a los asesinos encerrados me han helado la sangre. Su sola presencia transmite como si una mecha estuviera a punto a estallar. Así conoceremos a homicidas como Edmund Kemper (Cameron Britton), Jerry Brudos (Happy Anderson), Richard Speck (Jack Erdie) o Monte Rissell (Sam Strike), homicidas con perfiles muy diferentes entre si. Son todas actuaciones frías y contenidas que me han parecido excelentes, y que dejan el listón muy alto para los asesinos en serie que conoceremos en la próxima temporada.

Pero además, he descubierto que los casos que vemos en la serie están basados en hechos reales. Gracias a la maestría de Fincher y el resto de directores, consiguen que los espectadores sintamos que lo que estamos viendo parezca real. Se siente real porque de mucho de lo que vemos lo es, transcribiendo diálogos completos en la serie. Aterrador.

Mindhunter es además una minuciosa reconstrucción de una época, no solo en lo referido al vestuario y la ambientación, que son de 10, sino en lo referido a una sociedad que rechazaba el establishment que el FBI representaba, y que veía como tras el desastre de Vietnam, los EE.UU. ya no eran el mundo feliz de postal de los años 50 y 60.

Pero Mindhunter no es solo una reconstrucción histórica, es un ejercicio narrativo de primer orden y una de las mejores series del año. Fincher y Penhall demuestran una perfecta conexión para presentar una serie que huye de los clichés de las historias de asesinos en serie para contarnos una serie centrada en los personajes, y como las situaciones que viven les afectan a la vez que aprenden de ellas.

En Mindhunter los silencios cuentan mucho de los personajes, y los diálogos son perfectos y no sobra ni una coma, huyendo eso sí de la sobreexposición que sufrimos en otras series televisivas de episodio por caso, en los que nos tenemos que tragar una explicación del plan del malo o de su psicopatía. Nada es tan sencillo en Mindhunter.

La puesta en escena de Fincher es increíble, contenida y clasicista y recuerda a Zodiac, en el sentido de que lo importante en ambas obras es la creación de la atmósfera que rodea a los personajes mas que la identidad del asesino. Los cuatro episodios que rueda, los dos primeros y los dos últimos, son los que transmiten la personalidad a la serie y cuentan con algunas de las imágenes más impactantes.

Si tuviera que comentar algo no tan bueno, la verdad es que estaba tan metido en la historia que me ha fastidiado el cliffhanger del final de temporada, que lo ha dejado todo colgado. Saber que ahora tendré que esperar al menos un año para ver la continuación ha sido un bajón. Ya veis que si este es todo el problema que le veo a Mindhunter, poco problema es. Y tendreis razón.

Comparto el trailer de esta excelente serie:

Mindhunter se atreve a mirar hacia espacios incómodos, no siempre para dar respuestas, pero sí para que los espectadores entendamos que esa oscuridad existe y está más cerca de nosotros de lo que queremos admitir. Una serie super entretenida que os recomiendo sin duda.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

 

 

 

Crítica de Narcos Temporada 3 de Netflix

La tercera temporada de Narcos, estrenada por Netflix este pasado mes de Septiembre, ya no cuenta con el carismático Pablo Escobar pero sigue siendo una serie notable que sirve para recordar los horribles sucesos reales que tuvieron lugar no hace tanto tiempo en Colombia.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Tras la muerte de Pablo Escobar, la DEA y el resto de fuerzas de seguridad colombianas centraron su mirada en el siguiente enemigo: El cartel de Cali, liderado por los hermanos Rodriguez, a los que conocimos en la segunda temporada. Pero en Cali las cosas se hacen de forma muy diferente a como Escobar actuaba en Medellín. Centrados en evitar las masacres en las calles y en establecer vínculos con los poderes económicos y políticos del pais, el cartel de Cali era un cáncer que dominaba el país desde las sombras.

El protagonismo de esta temporada recae en Pedro Pascal, que repite su papel del agente Peña. Junto a él tenemos la sorpresa de Matías Varela, que interpreta a Jorge Salcedo, el jefe de seguridad de los Rodriguez y que será nuestros ojos en gran parte de la temporada.

Globalmente, diría que la serie va de menos a más. Los primeros episodios son quizá los más flojos ya que su visionado sufre al no tener un protagonista carismático como lo era Escobar. Pero en cuanto los espectadores asumimos esto y nos metemos en la historia, los 10 episodios se van superando y cada uno es mejor que el anterior. Los personajes aún sin carisma la verdad es que interesan, e incluso te preocupas por el destino de los miembros del cartel, de forma que los sucesivos cliffhangers funcionan y nos van dejando con ganas de más.

El cartel estaba dirigido por cuatro personas, los hermanos Gilberto y Miguel Rodriguez (Damián Alcázar y Francisco Denis respectivamente), “Pacho” Herrera (el español Alberto Amman), que coordinaba el transporte, y “Chepe” Santacruz (Pepe Rapazote), encargado de las operaciones en Nueva York. Junto a ellos, todas las finanzas del cartel estaban controladas por Guillermo Pallomari, interpretado por Javier Cámara, que tendrá una importancia decisiva en el final del cartel. Destacar al también español Miguel Ángel Silvestre como Franklin Jurado, el encargado de lavar el dinero del cartel en paraísos fiscales, aunque este últimos con un papel pequeño.

Aunque Narcos está inspirado en hechos reales, está claro que realizan una dramatización de los hechos para hacerlos más interesantes. Desde el punto de vista dramático y televisivo, Narcos consigue en algunos momentos momentos de gran tensión que la ponen al mismo nivel que las temporadas anteriores. Cuando entramos en la segunda mitad, cada episodio es casi un capítulo independiente en el que hay un misterio, una tensión creciente y un desenlace que nos lleva al siguiente capítulo. ¿Encontrará a DEA a los narcos? ¿Descubrirán los narcos al topo? ¿escaparán o serán detenidos? ¿Quién va a morir? Los episodios de ven en un suspiro y son super entretenidos.

Entiendo que esto crea un buen espectáculo televisivo a costa de la realidad, empezando por la propia presencia del Agente Peña como el catalizador de todas las investigaciones. Pero globalmente, diría que además de ser buena televisión, la serie cumple sobradamente su otra función, mostrar al mundo unos hechos horribles que tuvieron lugar en Colombia no hace tantos años.

Comparto a continuación el trailer de este tercera temporada de Narcos:

Narcos sigue ofreciendo un excelente espectáculo televisivo que sirve además para recordar un pasado muy reciente. Dado que ya se ha anunciado una cuarta temporada, centrada en México, aún queda cuerda para rato.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Crítica de The Expanse temporada 2

La segunda temporada de The Expanse del canal americano Sci-Fi y que Netflix ha estrenado en España ha superado el buen arranque de la primera temporada y muestra que la ciencia ficción de calidad tiene también un hueco en la parrilla televisiva.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

The Expanse es una serie de ciencia ficción futurista en la que la humanidad se ha expandido por el Sistema Solar, colonizando Marte y creando numerosas colonias mineras en los cinturones de asteroides. En una galaxia al borde de la guerra debido al enfrentamiento entre la Tierra y Marte, la aparición de una protomolécula de origen desconocido en la primera temporada sirvió para aumentar la tensión hasta convertir la situación en casi insostenible.

The Expanse adapta la serie de novelas escrita por Daniel Abraham y Ty Franck (con el pseudónimo de James S. A. Corey), de la que se han publicado seis novelas hasta la fecha. La serie de televisión ha sido desarrollada por Mark Fergus y Hawk Ostby, guionistas de Hijos de los hombres de Alfonso Cuarón y Cowboys & Aliens de Jon Favreau.

En esta segunda temporada, los tripulantes del Rocinante siguen buscando a los responsables de liberar la protomolécula en la colonia de Eros. Mientras, las intrigas políticas entre los gobiernos de Marte y la Tierra alcanzarán un máximo nivel de tensión tras un combate en la luna de Ganimedes. En esta segunda temporada conoceremos con más detalle a la armada marciana, y en especial a la soldado Bobbie Draper (Framkie Adams), que odia a los humanos y solo está deseando en entrar en acción contra la Tierra.

Cuando comenté mi opinión sobre la primera temporada el año pasado, me pareció una serie con una historia y un misterio que me engancharon protagonizado por personajes muy poco interesantes. Me alegra poder decir que lo bueno se mantiene y que lo personajes muestran muchos más matices que los convierten en más tridimensionales. Ninguno es 100% bueno ni malo, y las decisiones, incluso las malas, se explican y casi hasta se entienden.

A la tripulación del Rocinante formada por el capitán de la Tierra Jim Holden (Steven Strait), el piloto marciano Alex Kamal (Cas Anvar), la cinturoniana Naomi Nagata (Dominique Tipper) y el mecánico y guardaespaldas Amos Burton (Wes Chatham) se les une el agente de la ley Joseph Miller (Thomas Jane) en su investigación sobre la protomolécula. Y aunque se mantienen juntos, cada uno tiene sus propios demonios a los que tendrá que enfrentarse.  Y mientras, en la Tierra, la secretaria de la ONU Chrisjen Avasarala  (Shohreh Aghdashloo) intenta evitar una guerra con Marte mientras lucha con enemigos dentro de su propia organización.

En todo caso, el visionado en V.O. hace que las actuaciones me hayan gustado más que en la primera temporada, pero siguen siendo interpretaciones de nivel televisivo, muy alejado del nivel cinematográfico.

Otro elemento que me ha gustado mucho es la forma en la que vemos como este conflicto al final lo sufren los ciudadanos normales, sobre todo los cinturonianos. Hubieron varias escenas muy crueles que me impactaron por lo frío que es el espacio, lo frágiles que somos los seres humanos en este territorio hostil y como la vida en el espacio vale menos que nada.

Comparto el trailer de la segunda temporada:

The Expanse ha mejorado en todos los aspectos y se ha convertido en una serie super interesante para todos los amantes a la ciencia ficción. Me alegra saber que la tercera temporada ya está en marcha, y espero que no tarde demasiado en entrenarse.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Juego de Tronos Temporada 7 – Ha llegado el invierno

La séptima temporada de Juego de Tronos ha terminado en un suspiro con un excelente cliffhanger que llevamos esperando desde el principio de la serie. Globalmente esta temporada ha sido super entretenida y ha servido para unir antes de la batalla final a personajes que llevaban años separados, lo que nos ha dejado un montón de momentazos a recordar.

PUNTUACIÓN: 8/10

Si, esta temporada de Juego de Tronos me ha gustado mucho. Aunque hay que reconocer que ahora que el final de la historia está más cerca que nunca y ya hemos superado totalmente los libros de George R.R. Martin, los guionistas y creadores David Benioff y D.B. Weiss han cambiado el foco de la serie para convertirlo en un blockbuster palomitero en el que pasan muchas cosas muy rápidamente, a costa de perder algo de caracterización y profundidad narrativa.

Fruto de esta velocidad hemos visto como Poniente se convertía en un barrio de Madrid que permitía a los personajes ir y venir de un extremo a otro del reino en un suspiro, como si de un viaje en metro se tratara. Viajes que antes duraban temporadas enteras se solucionan ahora con un chasquido de dedos, poniendo a prueba la suspensión de credibilidad que una serie fantástica como esta exige a sus espectadores. Este es para mi el mayor pero que le pongo a esta temporada, aunque para ser sincero es un pero pequeñito que perdono con tal que la trama avance. Dicho esto, y aún entendiendo que estos viajes era imprescindibles, creo que los guionistas hubieran debido planificar mejor los episodios quinto (en el que Tyrion viaja a Desembarco del Rey a reunirse con su hermano Jamie), y sobre todo en el sexto episodio, cuyos viajes provocaron algunos de los WTF! más criticados hasta la fecha.

Una vez comentados los aspectos para mi más flojos de la temporada, la verdad es que hubo mucho y bueno que destacar en estos 7 episodios. Lo primero que agradezco es que la mayoría de argumentos hayan continuado por sendas lógicas y casi esperables, evitando caer en giros imposibles buscando lo que hubieran sido sorpresas artificiales. Prefiero un buen storytelling aunque sea previsible antes que cometer locuras que maten el final. ¿He oído Lost?

A PARTIR DE AHORA HAY SPOILERS

La reunión de Jon Snow y Sansa Stark con su hermano Bran fue emocionante, al igual que la llegada de Arya a Invernalia tras años de luchas y sufrimiento. Ha molado también ver las enormes diferencias de Sansa y Arya tras todos estos años, aunque al final son antes que nada unas Stark, que se unen ante los enemigos.

Igual de satisfactorio ha sido el ver cómo se ha construido la relación de Jon Snow con Daenerys Targaryen. Una vez vista la temporada parece mentira recordar que no se conocieron hasta el tercer episodio, comenzando una relación que en ese momento estaba dominada por la desconfianza. ¡Como han cambiado las cosas 5 episodios después! Además, la confirmación de la identidad de Jon Snow, hijo legítimo de Rhaegar Targaryen (hermano mayor de Daenerys) y Lyanna Stark (hermana de Eddard), le convierte en heredero legítimo al Trono de Hierro por delante de su tía Daenerys, lo que puede provocar unas consecuencias insospechadas en la temporada 8.

Pero, por encima de todos, se alza Cersei Lannister. Ella es EL personaje de Juego de Tronos. Su fuerza y determinación para destruir a sus enemigos sea como sea nos ha brindado también varios momentazos a lo largo de esta temporada. Si tuviera que apostar por cual será el final de Juego de Tronos, creo que los productores se inclinarán por un final “feliz” en el que o bien un Stark o un Targaryen se sienten en el trono. Sin embargo, la potente interpretación de Lena Headey casi hace que crea que realmente ella puede alzarse con la victoria final. Ya veremos.

Otro elemento importante de esta temporada además de las reuniones familiares ha sido la eliminación de más personajes secundarios para cerrar tramas que aún quedaban abiertas. En este sentido hemos visto como Arya Stark consuma por fin su venganza contra la casa Frey, asesinos de su madre Catelyn y su hermano Robb, antes de reunirse con sus hermanos en Invernalia.

Por otro lado, Jamie Lannister conquistó Altojardín, acabando con Olenna Tyrell y su rebelión contra su hermana Cersei, descubriendo por fin que fue ella y no Tyrion la causante de la muerte de su sobrino el rey Joffrey. También encontraron su final las guerreras Martell de Dorne, capturadas por Euron Greyjoy y llevadas hasta Desembarco del Rey para que sufrieran la venganza de Cersei por matar a su hija Myrcella. La muerte de los Tarly a manos de Daenerys, quemados por uno de los dragones tras derrotarles en la primera batalla de los Dragones en Poniente, no es en sí demasiado importante, pero abre la posibilidad de que Tarly, si sobrevive a la octava temporada, se convierta en el Señor de esta familia, al ser el único heredero.

El último capítulo nos trajo otro de los momentazos con la muerte de Meñique a manos de Sansa y Arya, uno de los principales causantes de la muerte de Eddard Stark en la primera temporada.

De esta manera, ya nos hemos quedado solo con 3 tramas abiertas: La principal en el norte, con la batalla contra el Rey de la Noche, que estará liderada por Daenerys Targaryen y Jon Snow. Mientras, Cersey Lannister continúa con sus planes en Desembarco del Rey, mientras que Theon Greyjoy viaja por mar para enfrentarse a su tío Euron, que tiene prisionera a su hermana Yara y se dirige hacia Braavos para recoger a la Compañía Dorada, una tropa de 20,000 mercenarios que Cersei empleará para aniquilar a sus enemigos, si es que el Rey de la Noche no acaba antes con ellos.

En este sentido, aunque seguiremos viendo a Cersei y Theon, con la marcha de Jamie Lannister al norte a combatir, prácticamente todos los personajes importantes están allí. Esto asegura que no serán todo batallas, ya que falta por ver qué papel van a jugar personajes importantes como Tyrion Lannister, tras su enigmática mirada final, o Bran Stark, el Cuervo de los tres ojos, que creo que tiene aún un papel muy importante que jugar en el final de la guerra.

En lo referido al excelente aspecto técnico y las numerosas batallas que hemos visto, se nota como el presupuesto de Juego de Tronos aumenta año a año, porque se luce claramente en pantalla. En siete episodios hemos visto una batalla naval (Ep. 2), las conquistas de Casterly Rock y Altojardín (Ep. 3), el ataque de Daenerys con los Dothrakis, los Inmaculados y uno de sus Dragones a las tropas de Jamie (Ep. 4), y la espectacular batalla más allá del muro del episodio 6 (dirigida por el especialista Alan Taylor), en la que la muerte de Viserion, uno de los dragones de Daenerys, y su posterior resurrección a manos del Rey de la Noche lo ha cambiado todo y precipitó la caída del Muro al final de la temporada y la invasión de Poniente de los Caminantes Blancos. Cuatro grandes batallas que han ido in-crescendo en intensidad a medida que avanzaba la serie. Y ya nos anuncian que la octava y última temporada va a ser aún más espectacular.

Comparto el trailer de esta temporada, por si acaso queda algún insensato que no ha visto todavía esta séptima temporada.

Juego de Tronos continúa siendo un excelente entretenimiento que enfila ya su recta final con una octava y última temporada de tan solo seis episodios, que no podremos ver hasta final de 2018 o principio de 2019. La espera se nos va a hacer muy larga…

PUNTUACIÓN: 8/10