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Crítica de Blade Runner 2049, de Denis Villeneuve

Denis Villeneuve tenía con Blade Runner 2049 un gran problema que tenía que convertir en una gran oportunidad. ¿Cómo continúas uno de los grandes clásicos de la ciencia-ficción? Obligatoriamente vas a salir mal parado, ¿no? Esto podía presagiar un Epic Fail que sin embargo me alegra poder decir que no se ha producido, estando en mi opinión ante una obra notable que consigue mirar de tú a tú al original.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Treinta años después de los eventos del primer film, un nuevo Blade Runner, K (Ryan Gosling) descubre un secreto oculto que podría salvar a la humanidad o destruirla. El descubrimiento de K le lleva a iniciar la búsqueda de Rick Deckard (Harrison Ford), un blade runner al que se le perdió la pista hace 30 años.

Tengo que confesar que la Blade Runner original no me alucina, ni se encuentra entre mis películas favoritas. No se puede negar su importancia e influencia para la ciencia ficción de los últimos 30 años, ganándose el derecho de ser una película de culto. Pero sin embargo, la historia me parece floja y lenta, y hasta el monólogo final de Rutger Hauger, me es imposible empatizar con ningún personaje. Por favor, no me pegueis, no quiero que nadie se ofenda.

El guión de Blade Runner 2049 está escrito por Hampton Fancher (autor del guión de la original) y  Michael Green. La implicación de Fancher iba en la buena dirección e invitaba a pensar que esta continuación no iba a ser solo un ejercicio de nostalgia mal entendida, tal y como estamos viendo en la mayoría de remakes, adaptaciones y secuelas de películas clásicas que estamos sufriendo en los últimos años. Porque más que una “secuela”, para mi 2049 es una continuación del original que vuelve a mostrarnos este mundo distópico desde un nuevo punto de vista, el del Blade Runner K, excelentemente interpretado por Ryan Gosling.

Otra fuente de rechazo que podría tener el espectador es pensar que esta película es “innecesaria”, ya que siempre va a ser peor que el original, y pudiera empañar su recuerdo. Para evitarlo, los productores, entre los que se encuentra Ridley Scott, optaron por la decisión clave que explica el enorme éxito creativo de Blade Runner 2049, que ha sido la elección de su director, Denis Villeneuve. El excelente director canadiense dudó a la hora de aceptar el trabajo precisamente por lo indicado antes. Afortunadamente, gracias al buen guión creyó que sí había una historia que contar.

Si la primera Blade Runner es icónica, con sus espectaculares imágenes de Los Angeles bajo la lluvia y la música de Vangelis, en 2049 la brillantez visual no le va a la zaga. Villeneuve colabora de nuevo con el director de fotografía Roger Deakins, con el que ya había colaborado en Sicario y Prisoners, para crear una película en el que cada uno de los fotogramas de sus 160 minutos son una obra de arte.

Si, la película dura más de dos horas y media, pero la belleza de sus imágenes hizo que aunque el ritmo de la narración es lento, no me hubiera importado que la película hubiera durado una hora más. Además, la música de Hans Zimmer y Banjamin Wallfisch consiguen casi que olvidemos a la clásica banda sonora, ofreciendo algunos elementos familiares en un mundo nuevo.

La historia es sencilla, pero acierta manteniendo todo dentro de la lógica y evitando locuras y giros sin sentido. Yo no sabía nada de la película y había evitado ver trailers y críticas, por lo que todas las sorpresas y giros me gustaron mucho y me parecieron que estaban muy bien construidos a partir de la investigación que tiene que realizar K, que es lo que pone en marcha toda la acción.

El casting creo que es un gran acierto. Brian Gosling es perfecto como K, un Blade Runner de pocas palabras pero cuya mirada y sus silencios nos cuentan muchísimo sobre él.

Ver de nuevo a Harrison Ford como Dekard es otro acierto. Personalmente no soy muy fan de las dotes interpretativas de Ford, pero en este caso su actuación trasmite la  debilidad y dudas de una persona que sabe que el mundo ha continuado girando sin él. Otro acierto del guión es que 2049 mantiene la ambigüedad sobre si Deckard es o no un replicante. Es de sobras conocido que para Scott sí lo es, mientras que Ford y Fancher siempre negaron esta posibilidad. De manera que una ambigüedad controlada consigue dejarnos a todos contentos.

La gran sorpresa de la película es la actuación de la cubana Ana de Armas como Joi, la Inteligencia Artificial de la casa de K. Joi es bella, frágil e inocente, a pesar de ser una I.A. ¿Pero es solo parte de su programación o hay algo más? Lo cierto, es que la actuación y el carisma de Ana de Armas en esta película es de las que lanzan al estrellato a una actriz.

El resto de secundarios están correctos, aunque quizá no tengan demasiadas oportunidades para lucirse.  Dave Bautista as Sapper Morton, un replicante antiguo que hay que retirar,  Robin Wright es la teniente Joshi, la jefa de K, e incluso Edward James Olmos repite su papel como Gaff, el compañero de Deckard que ahora está ya retirado. Este cameo y otros que voy a evitar comentar, en ningún momento los vi con un “fanservice” vacío, sino que creo que eran necesarios para que la historia transcurriera por los caminos que necesitaba transitar, siempre rozando terrenos conocidos, pero manteniéndose un paso por delante.

Una pena es el personaje de Niander Wallace, interpretado por Jared Leto. Wallace es el creador de la nueva generación de replicantes, que en apariencia son más obedientes que los modelos previos. Y no es que Leto lo haga mal, más bien al contrario, estando ante una de las actuaciones más contenidas del Joker de Escuadrón Suicida. El problema es que se prometía como el “villano” de la historia, si ese término es aplicable aquí, y en la realidad solo cuenta con dos escenas en toda la película que saben a muy poco.

Quizá el único pero de la película es su final. NO quiero hacer ningún spoiler, pero tras 160 minutos yo esperaba un final cerrado y no uno abierto. No puedo decir más. En todo caso, no es un gran problema, aunque sí una pequeña decepción.

Lo que sí quiero decir es que tras ver la película hay algunos comentarios de críticos que comentan que la película pierde ante la original al no ser novedosa, ya que muestra muchos lugares comunes y la historia vuelve a girar en lo que nos hace humanos, ya sea biológicos o sintéticos, entre otras cosas. Obviamente una continuación no puede romper con el pasado y en ese sentido no puede ser original. Pero sí nos cuenta una historia con un misterio que nos engancha protagonizada por un personaje, K, con el que empatizamos desde el minuto uno. Lo cual es mucho más de lo que se puede decir de la película original. En estos dos aspectos, el lado noir de una investigación llevada hasta sus últimas consecuencias y el carisma de los actores, creo que 2049 es superior a la original.

Comparto el primer teaser de Blade Runner 2049, para que no os chafe ningún elemento importante de la película.

Blade Runner 2049 me ha parecido una sorprendente película de ciencia ficción que no desaparecerá como las lágrimas en la lluvia, y de la que seguiremos hablando en los próximos años. Te recomiendo que la veas en pantalla grande, ya que la belleza y la espectacularidad de sus imágenes nunca serán lo mismo en la pantalla de casa.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

 

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Crítica de Madre! de Darren Aronofsky

Cuando hablamos de la magia del cine normalmente lo aplicamos a la capacidad del séptimo arte de trasladarnos durante dos horas a un mundo diferente y contarnos una historia que nos divierta, nos apasione, nos enamore… O en el caso de Madre! la nueva película de Darren Aronofsky, que nos pegue un puñetazo que nos despierte de nuestra apatía frente lo que está sucediendo a nuestro alrededor.

PUNTUACIÓN: 9/10

Jennifer Lawrence es la MADRE, la joven esposa de Javier Bardem, al que solo conocemos como ÉL. Madre reconstruye la casa en el campo de Él que ardió en un incendio tiempo atrás, viviendo una pacífica vida alejados de todo. Él es un poeta que intenta superar un bloqueo que le impide escribir su siguiente gran obra. Su plácida existencia se verá alterada por la llegada de una extraña pareja, interpretados por Ed Harris y Michelle Pfeiffer. A partir de este momento, la tranquila vida de Madre se convertirá en una espiral de locura y violencia.

Doy gracias a que existan creadores como Darren Aronofsky que busquen expandir las posibilidades narrativas del cine, que normalmente los espectadores entendemos como fuente de entretenimiento. Sin duda esto es una parte de lo que es el cine y tampoco debe avergonzarse una película que “solo” busque entretener. Pero en las manos adecuadas, el cine puede convertirse en mucho más, una obra de arte expresiva, que nos provoque una cascada de sentimientos viscerales y que genere una reflexión sobre nosotros mismos. Y si duda, todo eso lo consigue Madre!

Igual que digo que la película me ha encantado, también entiendo que esta película NO es para todos los públicos y de hecho evitaría recomendarla a la mayoría de gente. Las imágenes del último tercio crean una tensión y una violencia in-crescendo que no son fácilmente digeribles, sobre todo si el público fue esperando una típica película comercial.

Esto lo viví en carne propia cuando fuimos a verla a una sala de Versión Original. Al terminar la película, mientras empezábamos a comentarla, vi que una chica me miraba con cara aturdida y de no haber entendido nada. Esta chica estaba sentada con otras dos mujeres que por su acento me parecieron americanas y efectivamente, ninguna se había enterado de nada y estaban todas muy impactadas por la violencia de las imágenes que acabábamos de ver. Fue cuando mi hermano y yo les contamos lo que pensábamos que significaba la película y cuales eran las metáforas que habíamos entendido durante el visionado cuando sus ojos se abrieron y fliparon muchísimo, entendiendo lo que se habían perdido.

En Madre!, Aronosfky crea una obra deliberadamente compleja y ambigua que busca impactarnos en cada fotograma, transmitiendo una atmósfera malsana que nos inquieta, nos asquea y hace que queramos dejar de mirar en numerosos momentos. No quiere darnos respuestas, sino solo enseñarnos su visión para que cada uno la interiorice y saque sus propias conclusiones. En este aspecto, objetivo más que cumplido.

Jennifer Lawrence creo que hace la mejor interpretación de su carrera, en un espacio nada cómodo. Está en pantalla el 95% del tiempo, y la cámara la acompaña en todo momento por la casa, ya sea con los incesantes primeros planos, o utilizando largos travellings en los que  parece que los espectadores estamos situados justo detrás de su hombro. De esta forma somos testigos en primera persona de la confusión de Madre ante lo que está pasando, y cómo su vida pacífica se va al infierno, y no hablo metafóricamente. Javier Bardem también está genial como Él, el marido que desconcierta a Madre! al preocuparse más por los desconocidos que van llegando a su casa antes que por su propia esposa. Su mirada es fría y transmite superioridad, violencia y también amor, una paradoja que se entiende al final.

Llegados a este punto, tengo que entrar en terreno de spoilers, así que si te gustó Pi, Requiem por un Sueño o Cisne Negro, te invito a que dejes de lees y vayas a verla antes de que nadie, incluido yo, te chafemos las numerosas sorpresas de la película. Si no te importa que te destripe la trama o ya la has visto, quédate y continúa leyendo.

Darren Aronosfky reconoce que escribió el primer borrador del guión de Madre! en una semana, asqueado y sobrecogido por la situación actual de nuestro mundo y nuestra sociedad “civilizada”. El caso es que los espectadores sufrimos acompañando a Madre! durante su martirio, pero al final son solo dos horas de gran intensidad. Aronofsky ha vivido con este drama en su cabeza durante ¡más de dos años! ¡Oh, boy!! Si que debe estar jodido el mundo…

¡SPOILERS!

Increíble poster obra de James Jean

Madre! es en su totalidad una gran metáfora en la que descubrimos el paso de la humanidad sobre el planeta Tierra siguiendo los acontecimientos contados en la Biblia cronológicamente hasta nuestros días, mostrándonos sin tapujos cómo la raza humana estamos destruyendo el planeta y nos vemos abocados a la aniquilación. Que vendrá provocada por nuestros actos violentos e indignos, en muchas ocasiones realizados bajo la coartada de la religión. No es broma, la película va de esto. Es lógico que todos los que esperaran ver una historia sencilla pudieran salir espantados.

Madre! (Jennifer Lawrence) es el planeta Tierra y la Madre Naturaleza, con unas pinceladas de Virgen María en el sentido bíblico de ser la madre del Hijo de Dios. Un ser de paz y amor que verá como su existencia será puesta a prueba por la voracidad y la violencia del hombre, y el egoismo de ÉL.

ÉL (Javier Bardem) es Dios, creador de vida y la humanidad. Inicialmente es feliz con la Naturaleza e incluso en el momento de la creación casi se encuentran al mismo nivel, aunque siempre él un poco por encima. Su existencia se define por la creación, por lo que enseguida se ve que el amor de la Naturaleza no es suficiente para contentarle, necesita algo más. Bardem es también otro de los aciertos de la película, solo él tiene una presencia en pantalla tan enorme, y puede proyectar amenaza y amor con la misma mirada.

Increíble poster obra de James Jean

En este momento llega el Hombre (Ed Harris), la primera creación de Dios. En esencia, estamos hablando de Adán. A continuación, la Mujer (Michelle Pfeiffer) simboliza a Eva. A pesar de la amabilidad de Dios y la Naturaleza, son exiliados del Paraíso que simboliza el estudio del artista cuando rompen la más preciada posesión de Él, lo que sería equivalente al acto de comer la manzana del paraíso.

El momento clave de la película para mi fue la llegada a la casa del Hijo Mayor y el Hijo Menor. Este último mata a su hermano por celos, lo que hizo que todo encajara y que por fin entendiera lo que estaba viendo. En ese momento me di cuenta que Aronofsky estaba mostrando el asesinato de Abel a manos de Caín, y por tanto entendí el significado de las imágenes. A partir de ese momento, las analogías entre lo que veía y los pasajes bíblicos fueron evidentes, y el visionado mejoró exponencialmente.

Tras la muerte de Abel, vemos como su funeral degenera en una orgía de sexo y violencia (Sodoma y Gomorra) que culmina con un accidente en la casa que provoca que Madre eche a la gente de su casa (el diluvio universal de Noé). La Naturaleza se revela contra Dios, lo que culmina con relaciones sexuales entre ambos. Al quedar embarazada, volveremos a ver un breve momento de paz en la casa libres de los hombres, en el que Dios tendrá un nuevo momento de creatividad y alumbrará su nueva obra, lo que podría ser la redacción de los Diez Mandamientos. Los hombres vuelven a la casa y Dios reconoce que prefiere la adoración de sus fieles “fans” antes que el amor de su esposa, lo que marca el comienzo de la espiral hacia el infierno.

Aunque el mensaje de Dios es de amor y paz, e inicialmente así lo entienden los hombres, enseguida esto degenera en odio, esclavitud, guerra, muerte y destrucción, que sería la historia de la humanidad desde la Edad Media hasta la actualidad. Guerras y muertes provocadas en gran parte por la intolerancia religiosa y en general por el odio y la envidia innatas que habitan en el corazón de los hombres.

La tensión crece hasta uno de los momentos más fuertes de la película, cuando la Madre da a luz a su hijo, y Él lo entrega a sus fieles intentando aplacar su violencia. Pero nada puede parar la voracidad y egoismo del ser humano, y el destino del bebe (Jesús) es inevitable. Aronosfky se recrea con una violencia extrema que llega a su paroxismo con unas terribles escenas de canibalismo. Un horror, que precisamente es lo que quiere Aronosky que sintamos.

Ante esto, el único final posible es el contraataque de la Naturaleza, que se revela hasta acabar con nosotros. Un acto de destrucción al que sigue otro de creación en el que la Madre ofrece a Dios lo único que le queda, su corazón, dando inicio de nuevo al ciclo de la vida.

Buff! Escribo estas líneas y alucino aún más con el desafío que Aronofsky propone a la audiencia. Y más si tenemos en cuenta que esta es solo mi opinión. Hay quien opina que hay una clara crítica al machismo de nuestra sociedad, en el que la mujer es sometida por el hombre, que la ningunea y la empequeñece en casa escena. También se comenta que Aronofsky hace una crítica feroz a los artistas que nutren su arte del amor de otros, a los que necesitan para el proceso de la creación, a los que acaba despreciando cuando les han sorbido toda su energía.

Y aunque mirándolo desde esos puntos de vista quizá algo de razón no les falta, para mi la crítica contra el daño que las religiones han provocado en la humanidad, unido a una feroz defensa de la Naturaleza y el Medio ambiente frente a la acción tóxica de la humanidad se encuentran muy por encima de estas consideraciones, que solo se quedan en una parte del todo.

Comparto el teaser de la película, entendiendo que no se acerca ni por asomo a la locura que vamos a ver.

Darren Aronofsky se encuentra en un momento excelente creativamente hablando. Y espero que el fracaso en taquilla, que no creativo, no le impida seguir expresándose con esta libertad, señalando crudamente los cánceres que amenazan con acabar con nosotros, si no le podemos remedio. Madre! es una película que creo que dentro de 10 años seguirá provocando encendidos debates sobre sus múltiples y posibles significados. Una película que va a pasar a la categoría de obra de culto, y que os recomiendo esta semana.

PUNTUACIÓN: 9/10

Crítica de Kingsman: El círculo dorado de Matthew Vaughn

Mi comentario sobre Kingsman: El círculo dorado de Matthew Vaughn va a ser muy sencillo y rápido. ¿Te gustó Kingsman: Servicio Secreto? Entonces disfrutarás un montón esta continuación. Por el contrario, si la adaptación del comic de Mark Millar y Dave Gibbons te pareció soez y over-the-top, entonces mejor que te ahorres esta nueva película. Por suerte, yo me encuentro dentro del primer grupo, así que para mi han sido 140 minutos de diversión políticamente incorrecta protagonizada por personajes carismáticos y con unas escenas de acción espectaculares e imaginativas.

PUNTUACIÓN: 8/10

Kingsman: El círculo dorado es una historia completamente original que no adapta ningún comic de Mark Millar. Está escrita por Matthew Vaugh en colaboración con Jane Goldman, colaboradora habitual del director y productor inglés.

Cuando el cuartel general de los Kingsman es destruido  por un misterioso cártel de la droga liderado por la sociópata Poppy Adams (Julianne Moore), Eggsy (Taron Egerton) tendrá que viajar junto a Merlin (Mark Strong) a los Estados Unidos para pedir ayuda a sus primos lejanos, los Statesmen. Ambas organizaciones secretas de élite tendrán que unir sus recursos para intentar derrotar a su enemigo común y salvar al mundo…

Kingsman: Servicio Secreto (2015) me pareció una película increíblemente divertida y carismática que mejoraba considerablemente el correcto tebeo de Mark Millar y Dave Gibbons. El éxito de esta película en un año en el que se estrenaron infinidad de películas de espías fue todo una sorpresa y un soplo de aire fresco a un género que parecía que ya no tenía nada interesante que contar tras las películas de Jason Bourne.

Fox dió luz verde a la continuación, pero a la vez ponía el listón muy alto y podía provocar unas expectativas imposibles de superar. En este sentido me alegra comprobar que Kingsman: El circulo dorado “sólo” ofrece más de lo mismo. Hablo,  claro, de acción super espectacular con grandes dosis de inventiva e imaginación, multitud de personajes carismáticos en cada fotograma y situaciones irreverentes, over-the-top y políticamente incorrectas que me sacaban la sonrisa constantemente.

No diría que Kingsman: El círculo dorado es mejor que su antecesora, pero seguro que no es peor. Cumple sobradamente con nuestras expectativas y es una película palomitera en el mejor sentido que ofrece lo que se espera de ella sin reirse del espectador.

Técnicamente, la película se sale. Ya no es una sorpresa comprobar como Matthew Vaughn nos ofrece unas imágenes espectaculares y unos planos perfectos en cada escena. Lo increíble es que Vaughn haya realizado esta película con “sólo” 100 millones de presupuesto, una minucia si lo comparamos con otras películas recientes como Batman v. Superman, X-Men: Apocalypse o Transformers 5.

Ayudado por el director de fotografia George Richmond, que ya trabajó en Kingsman: Servicio Secreto, la acción está siempre clara y nítida. Vaughn mete al espectador en medio del meollo y siempre tenemos clara la situación de cada personaje  en la escena, entendiéndose lo que está pasando. Además, los planos generales son espectaculares y en las escenas de diálogos la cámara está en el sitio justo para enfatizar los sentimientos de los personajes.

Otra cosa a destacar es que cuando vi que la película duraba 140 minutos, temí que se me hiciera demasiado larga. Nada más lejos de la realidad, la película pasa en un suspiro gracias al gran sentido del ritmo de Vauhgn, alternando los momentazos para que en ningún momento sientas que una escena o personaje sobran o están para hacer bulto y rellenar minutos. Al final, fueron casi dos horas y media de pura diversión.

Pero es que además el casting es un acierto brutal y se nota que todo el mundo se lo está pasando en grande. Vaughn consigue que conectemos con todos los personajes, independientemente de sus minutos en pantalla, y nos dejan con ganas de más. Para los que sobrevivan, claro.

Julianne Moore lo borda como una maruja psicópata obsesionada con la estética de los 50 que domina el mayor cartel de la droga a nivel mundial y cuyo plan maléfico es casi tan estúpido como el de Samuel L. Jackson en la primera película. La villana es quizá el eslabón más débil de la cadena, pero es la protagonista de algunos de los gags más bestias de la película y su actitud “happy” contrasta con sus acciones brutales.

En el lado de los americanos, tenemos a Jeff Bridges como Campagne, el director de los Statesmen, con pocos minutos pero bien aprovechados. Channing Tatum es Tequila, el agente más duro del cuerpo, Pedro Pascal es Whiskey, maestro en el uso del látigo y Halle Berry es Ginger, la oficial de inteligencia que solo desea un puesto como agente de campo pero que es rechazada una y otra vez sólo por ser mujer. Y por si fuera poco, tenemos al Presidente de los Estados Unidos interpretado por Bruce Greenwood, que dará un nuevo significado a la expresión “ganar la guerra contra la droga”.

Por el lado británico, además de Eggsy (Taron Egerton) y Merlin (Mark Strong), descubriremos cómo pudo sobrevivir Galahad (Colin Firth) al final de la anterior película, y volveremos a ver a Roxy (Sophie Cookson), la Kingsman compañera de Eggsy.

Además, comprobaremos cómo la Princesa heredera Tilde de Suecia (Hanna Alström), protagonista de la criticada broma del final de la primera Kingsman ha encontrado con Eggsy al amor de su vida, lo que demuestra que algo bueno salió después de todo y siempre hay luz al final del túnel. Ya lo se, es una broma de mal gusto, pero no pude evitarla…  y encaja perfectamente con el tono irónico y desmitificador de la película.

Y destacar también la impresionante aparición de Elton John interpretándose a si mismo, que protagoniza uno de los numerosos momentazos de la película. Viéndole en pantalla no me cabe duda que todo el reparto de lo ha pasado de p#$@ madre rodando esta película.

Vi la película en versión original, y me encantó el exagerado y divertido contraste entre el perfecto acepto British de los Kingsman y el cerrado acento tejano de los Statesmen yankis. Pero es que Eggsy cambia mucho cuando está en misión oficial, compórtandose como un perfecto gentleman, a cuando está con sus colegas del barrio y su acento es el un pandillero más. Habla y se comporta completamente diferente. Estos los pequeños gustazos que solo se disfrutan con la V.O. y que seguro se pierden con la traducción.

Esto me lleva a las escenas de acción. Como en todo en Kingsman: El círculo dorado, la acción no sorprende como lo hizo en la primera película. Pero ya le gustaría al 99% de los directores de acción actuales tener el sentido del ritmo y la continuidad que tiene Vaughn. Las persecuciones son increíbles y las peleas y tiroteos cuentan con unas coreografías fluidas y espectaculares. Aún sin elemento sorpresa, diría que el climax final está a la misma altura que el ya clásico tiroteo en la iglesia protagonizado por Colin Firth en la primera parte.

Si, Kingsman 2 es más de lo mismo. Pero si es un producto de esta calidad, ya pueden empezar a rodar la tercera parte, que yo pagaré encantado por verla en el cine. Como dirían en los USA, “Shut up, bitch, and take my money!” Vaya, Matthew Vaughn me está convirtiendo en un mal hablado…

Esto me lleva al tema de las críticas de los medios “serios”. La verdad es que las críticas a Kingsman 2 no están siendo demasiado buenas, y en muchos artículos se comenta como negativo que la película no sorprende porque es igual a la primera. Aunque esto es un hecho objetivo, me sorprende como esto se expresa masivamente con una connotación super negativa que pesa más que todo lo bueno que la película ofrece, que es mucho. ¿Por qué no leí esos mismos comentarios de “más de lo mismo” con Fast 8, cualquier película de James Bond, Jurassic World o Star Wars VII? Pongo estos ejemplos, pero eso mismo podría decirse del 75% del cine comercial americano.

Compruebo además que la broma sexual del final de Kingsman 1 no le gustó nada a algunos críticos. En especial a las de sexo femenino, pero no exclusivamente. Y no han perdido tiempo en recordarlo cuando comprobamos que Kingsman 2 tiene este mismo tipo de gags sexuales. Pero ¿tan difícil es de ver que esas bromas buscan exponer de forma irónica (y un poco burra, por qué no decirlo) el machismo de las películas de James Bond en las que en cada película tiene una nueva novia de la que está enamoradísimo de una forma pura, para luego tirarla a la basura? El final de Kingsman 1 en ese sentido era muy bestia, pero más honesto. “Si salvas el mundo te daré tu premio”, dijo la princesa. Y cumplió. No había amor, solo cumplía el acuerdo con Eggsy.

Entiendo que es mucho más machista una película al azar de James Bond que las de Kingsman, que reconociendo el machismo implícito en este tipo de cine, subvierten las reglas tradicionales y crean escenas super divertidas y over-the-top para poner encima de la mesa todos estos clichés y reirse de ellos. No se, a lo mejor el raro soy yo…

Como comentaba, viendo la calidad de Vaughn, ojala hubiera dirigido él películas decepcionantes como Logan o X-Men: Apocalypse, también producidas por Fox. Otro gallo hubiera cantado. Además, lleva tiempo comentándose que Vaughn sería el director perfecto para dirigir una hipotética Man of Steel 2, que devolviera al personaje al tono correcto que Snyder nunca entendió. No puedo estar más de acuerdo, con Vaughn a los mandos, la película sería increible. Dicho lo cual, lamentablemente no creo que lleguemos a ver nunca estrenada esta película. Aunque Vaughn ha trabajado para Fox en X-Men: First Class, tuvo muchísima libertad porque prometió una película barata y rápida de rodar y los ejecutivos no sabían muy bien qué hacer con la franquicia tras X-Men 3. En el caso de Warner, no tengo duda que sus ejecutivos intentarían controlar y cambiar los planes de Vaughn. Aunque ojala me equivoque.

Comparto el primer trailer de la película:

Como ya he comentado, Kingsman: El círculo dorado es una excelente película de entretenimiento que tiene claro que quiere ofrecer a los espectadores y triunfa al cumplir con nuestras expectativas, algo que no puede decirse de la mayoría de películas palomiteras actuales.

PUNTUACIÓN: 8/10

Crítica de Detroit, de Kathryn Bigelow

Detroit es la nueva película de Kathryn Bigelow (Point Break, Strange days, En tierra hostil, Zero Dark Thirty), en la que realiza una dramática reconstrucción de los disturbios de agosto de 1967 provocados por los excesos y racismo de la policía, trazando unos claros paralelismos con la actual situación social de los Estados Unidos.

PUNTUACIÓN: 8/10

El guión está escrito por Mark Boal, colaborador habitual de Bigelow, y que fue quien contó la historia real a la directora californiana e hizo que se interesara en ella. La película fue rodada en escenarios reales y tiene un marcado tono documental en la que alterna imágenes reales de época con una cuidada reconstrucción de los hechos gracias a las numerosas entrevistas que el equipo realizó a algunas de las personas que vivieron los horribles hechos que Bigelow nos muestra con frialdad y asepsia. El éxito narrativo de Detroit hay que buscarlo no solo en la directora, sino también en los excelentes trabajos del director de fotografía Barry Ackroyd, y el montaje de William Goldenberg.

Kathryn Bigelow es una extraordinaria directora que crea imágenes impactantes y escenas que rozan el terror mientras mantiene un tono frío y neutral. Ella no cuenta al espectador quién son los buenos y los malos, simplemente muestra unos hechos brutales de forma que cualquier espectador con dos dedos de frente entienda sin duda lo asqueroso que es el racismo. Este es  para mi uno de los mayores aciertos de la película. La película es brutal y aterradora porque los sucesos que nos cuenta se sienten terriblemente reales. Han pasado 50 años desde que estos hechos sucedieron, pero la sensación que te deja Detroit es que hoy en día esto mismo podría pasar casi en cualquier ciudad de los Estados Unidos, ya que el racismo y la violencia siguen muy presentes en su sociedad.

En este sentido, aunque los disturbios de 1967 tuvieron como chispa que prendió la mecha unos actos racistas de la policía blanca de Detroit, Bigelow no elude tocar temas peliagudos que le han valido críticas desde ámbitos de la sociedad afroamericana. Y es que la policía era racista y machacaba a los afroamericanos. Pero cuando los disturbios empezaron, fueron esos mismos afroamericanos los que quemaron edificios y saquearon negocios propiedad de sus propios vecinos. Por tanto, mucha parte de culpa sin duda recae también en los agitadores y en los violentos que se esconden en la masa para actuar con impunidad. Por supuesto que la mayoría de habitantes de Detroit no eran así, pero lo mismo podría decirse de la policía, que aunque tenía muchas manzanas podridas, también tenían entre sus filas a personas decentes. Esto también pone de relieve la complejidad social y como no podemos aplicar los estereotipos de buenos y malos.

Tras disfrutar de la película busqué algunas críticas negativas para ver qué decían, aunque lo cierto es que mayoritariamente los comentarios son positivos. Una de las cosas que se critica de la película de Bigelow es que no llegamos a conocer quienes son personajes afroamericanos por una casi nula caracterización. Esta apreciación es altamente discutible, ya que sí nos cuentan de manera básica quienes son los personajes y cómo llegan al Hotel Algiers que es el corazón de la película. Pero lo importante de la película no es quien son los personajes, sino lo que les sucede. El racismo es ciego y no discrimina entre buenas o malas personas, machaca a todo el que es diferente. Por tanto, es importante que Bigelow muestre que puede sufrirlo cualquiera, simplemente estando en el lugar equivocado.

En este sentido, la película de Kathryn Bigelow me ha parecido que está en las antípodas de otra cinta basada en hechos reales como es Dunquerke de Christopher Nolan, acertando donde Nolan falló. Aunque ambas películas están centradas en el hecho histórico que nos cuentan y esto tiene más peso que los personajes que lo viven, en Detroit Bigelow hace que suframos con los personajes y nos preocupemos por su supervivencia, mientras que Nolan provocó intencionadamente que nos diera igual si los soldados aliados vivían o morían, porque de hecho eran casi intercambiables e impersonales. Este éxito de Detroit es sin duda gracias a la habilidad como narradora de Bigelow, que hace que nos sintamos dentro de la acción y junto a las víctimas.

Me ha gustado mucho el casting de la película, creo que todos realizan un trabajo excelente. Pero es Will Pouter como el policía racista Philip Krauss el que ha conseguido helarme la sangre, por la normalidad de sus actos, la forma en que parece que lo que está haciendo es el pan de cada día, nada raro de lo que extrañarse. Dentro de los personajes afroamericanos, mencionar a John Boyega (Melvin Dismukes) como un guardia de seguridad que acude al hotel cuando surge la alarma, Anthony Mackie (Greene) un soldado veterano que se aloja en el hotel y sobre todo, Algee Smith (Larry Reed), un cantante de un grupo de soul que se refugia en el hotel buscando escapar de los disturbios para encontrarse un horror aún mayor. Estos son los principales actores que quiero resaltar, aunque lo cierto es que estamos ante una película coral en la que todos realizan un gran trabajo.

Si tuviera que comentar algo negativo de Detroit es su duración. La película dura 140 minutos, y creo que con 10 minutos menos el resultado final hubiera sido mejor. Los sucesos del hotel Algiers son el centro de la película, en lo emocional y en lo intenso. Así que todo lo que sucede a continuación se siente como el final, final que no acaba de producirse y que tarda en llegar. En todo caso, desde un punto de vista narrativo, entiendo que algunos de los supervivientes merecían una conclusión a su historia y al drama que vivieron.

La película triunfa totalmente en lo que nos propone, que es mostrar lo horrible que es el racismo y que pensemos en lo que está pasando en la actualidad. Sinceramente, creo que Kathryn Bigelow merecería ser nominada al Oscar como mejor director este año. Creo que la película lo merece sin duda. Lamentablemente, mi lado cínico me dice que Hollywood va a nominar a Patty Jenkins por Wonder Woman, película que no me gustó nada pero que ha sido un enorme éxito comercial, y eso la va a cerrar la puerta, ya que con una mujer los académicos van a pensar que ya han cubierto el cupo femenino.

Además, aluciné al saber que hubieron críticas minoritarias sobre que una directora blanca no debería rodar una película sobre racismo que sufrieron los afroamericanos de Detroit, continuando la peor tradición de cuando Spike Lee atacó a Tarantino por hacer Django Desencadenado. Por supuesto son comentarios ridículos y minoritarios, pero refleja un sentimiento tóxico cada vez más extendido en redes sociales que me repugna, que es el hecho que solo un gay puede escribir sobre personajes gays, o lo mismo sobre las mujeres, minorías raciales, etc.  Estos comentarios son lamentables, pero Hollywood no es tampoco muy partidario de polémicas si pueden evitarlo, lo que lamentablemente creo que también juega en contra de la película de cara a la temporada de premios. De hecho, a pesar de ser una película notable sobre un tema polémico y de actualidad en los Estados Unidos, la película ha sido un fracaso de taquilla, recaudando solo la mitad de su presupuesto de 35 millones.

Comparto a continuación el trailer de la película.

Detroit es una película honesta y muy necesaria en este momento, que creo que merece ser vista por todo el mundo. Una película que nos muestra como la sociedad americana no ha evolucionado demasiado en estos 50 años. Pero también resalta que la única manera de no repetir los errores del pasado es conocerlos. Y en este aspecto, la película es un éxito sin paliativos. Este es el único mensaje positivo e importante que podemos sacar de su visionado.

PUNTUACIÓN: 8/10

 

 

Cine de verano: Death Note de Adam Wingard – Netflix

Voy a ir al grano. No, no he leído el aclamado manga Death Note de Tsugumi Ōba y Takeshi Obata . Tampoco vi el anime dirigido por Tetsurō Araki. Y es justo por eso que la adaptación americana de Death Note estrenada recientemente en Netflix, que ha sido dirigida por Adam Wingard, me ha parecido super entretenida y repleta de giros brutales.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

El argumento libre de spoilers de Death Note nos presenta a Light Turner (horriblemente interpretado por Nat Wolf, un error de casting brutal y uno de los principales problemas de la película), un inteligente joven de Seattle al que le cae del cielo -literalmente- un cuaderno sobrenatural, “Death Note”, que permite matar a cualquier persona si el portador del cuaderno escribe su nombre y la forma en que quiere que muera.

Adam Wingard es un veterano director de películas de terror como Tu eres el siguiente (2011), la antología V+H+S (2012 y 2013) o el remake de La bruja de Blair (2016). Visualmente me parece un buen narrador y la película cuenta con varias escenas super potentes que me han gustado, lo que hace que globalmente crea que hace un buen trabajo.

Aunque igual que digo esto, tengo que indicar que algunas decisiones creativas de Wingard creo que no son las más adecuadas, empezando por la la extraña elección de canciones de rock de los 80 insertadas en momentos claves que no pegan ni con cola, o la duración de la película, unos justísimos 100 minutos que se quedan muy cortos.

Realmente esto último no se si es cosa suya o de los productores, o quien sabe si es Netflix la que impone la duración de sus películas. Pero la realidad es que con 10 minutos más las caracterizaciones hubieran estado mejor definidas, y los numerosos giros del guión hubieran fluido mejor. Al final, Death Note se queda como la típica serie B que va directo al grano, cuando hubiera podido quedar una película mucho mejor. Unido a esto, la película tiene un final abierto que deja a las claras que la idea de los productores es rodar una o varias secuelas, lo que seguro ha influido también en la duración de esta primera parte de Death Note. Ya veremos si acaba confirmándose.

El guión de Death Note es de los hermanos Charley y Vlas Parlapanides y de Jeremy Slater, cuyas películas previas no invitaban demasiado al optimismo: Inmortales (2011) o Los 4 Fantásticos (2015). Sin embargo, una vez me he informado un poco sobre el manga, diría que han sido bastante respetuosos con la historia original y han trasladado acertadamente la acción de Japón a los Estados Unidos.

Dado que no sabía nada de la historia, me ha sorprendido mucho el primer giro marcado por la decisión de Light de cómo usar el libro. Viendo el inicio de la película, Death Note parecía que podía ser un típico slasher en la que vemos numerosas muertas filmadas de la forma más creativa y gore posible. Sin embargo, la película toma otro camino que lo convierte en algo mucho más interesante. Posteriormente hay aún otro giro que lanza la película hacia un final brillante, aunque en este caso dicho giro sí se ve venir.

Los principales personajes de Death Note son Light Turner (Nat Wolff), su padre el inspector de policía James Turner (Shea Whigham), su novia Mia (Margaret Qualley) y el misterioso L (Keith Stanfield) que ayuda a la policía con la investigación de los asesinatos. Tengo que decir que a pesar de mi comentario sobre la duración de la película, lo cierto es que creo que todos los personajes están suficientemente caracterizados. No increíblemente bien caracterizados, pero sí cuentan con lo justo para que entendamos su evolución y el porqué hacen lo que hacen.

Mención aparte merece Ryuk (con la voz de Willen Dafoe), el demonio que explica a Light las normas y limitaciones del Death Note, que ofrece algunas de las mejores escenas de la película y que hace que sea un pena que no haya tenido una mayor presencia, algo que supongo se remediará en la secuela.

 Creo que el guión mediante explica suficientemente las motivaciones de los personajes. Otra cosa es la interpretación de los actores. Nat Wolff es un lamentable error de casting. No trasmite casi nada y aunque se supone que el típico chaval listo que intenta pasar desapercibido, su aspecto muestra todo lo contrario. Margaret Qualley es Mia, a priori la típica animadora guapa de instituto pero cuya evolución la convertirá en un personaje clave. Creo que su interpretación es solo correcta, pero al lado de Wolff casi parece que la van a nominar para el Oscar.

Otro tema importante a la hora de valorar Death Note es que la película la vi tranquilamente en casa gracias a mi suscripción a Netflix. Si la hubiera visto en el cine a lo mejor me hubieran dolido los 8 €uros de la entrada, pero valorada como entretenimiento casero de un lunes por la noche, la película cumple sobradamente mis expectativas. Y más teniendo en cuenta el horrible mes de Agosto cinematográfico que estamos sufriendo.

Comparto este teaser trailer que creo marca el feeling de la película sin chafar nada importante.

Death Note me ha parecido un entretenimiento más que digno. No es para tirar cohetes, pero tampoco creo que lo pretenda. Y verla ha hecho que me pique la curiosidad por las fuentes originales (manga / anime) , hasta el punto que es posible que incluso acabe viéndolas. Para que luego digan que de esta película no ha salido nada bueno.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Cine de Verano: La autopsia de Jane Doe, de André Øvredal

He aprovechado el flojo mes de Agosto cinematográfico para recuperar algunas películas que no pude ver en su día. Y tenía muchas ganas de ver La autopsia de Jane Doe, realizada por el director noruego André Øvredal y que ganó el Premio Especial del Jurado del pasado Festival de Sitges 2016. Y me ha parecido que el hype estaba plenamente justificado.

PUNTUACIÓN: 8/10

El dueño de una funeraria de una pequeña localidad, el forense Tommy Hilden (Brian Cox), y su hijo Austin (Emile Hirsch), que trabaja con él, reciben un día el cadáver de la víctima de un misterioso crimen: una bella joven que no tiene ninguna causa aparente de muerte. Ambos intentarán desvelar los intrigantes motivos del fallecimiento de la joven.

Además del premio de Sitges, La autopsia de Jane Doe ganó el año pasado el Premio de Mejor película en el Fantastic Fest y el 2º Premio (Premio del Público – Midnight Madness) en el Festival de Toronto. Lo curioso es que hasta que llamó la atención del director noruego André Øvredal, el guión de esta película, obra de Ian Goldberg y Richard Naing, estaba en la lista negra de guiones imposibles de vender comercialmente. El motivo era muy obvio, como su nombre indica, estamos ante una película de 86 minutos en la que asistimos en directo a la autopsia del cadáver de una joven. Un tema escabroso y complicado que Øvredal consigue que funcione gracias a unas grandes dosis de tensión fruto de los numerosos elementos sorprendentes y aterradores que los forenses van aprendiendo durante la autopsia.

Aunque supongo que lo sabeis, Jane Doe es el nombre que se les da en los Estados Unidos a las mujeres cuya identidad es desconocida, vivas o muertes, cuando son encontradas por la policía o las autoridades sanitarias. Esto hace que el propio título de la película destaque las dos preguntas fundamentales de la película: ¿Quién es Jane Doe? y ¿cómo murió? Otro dato interesantes es que aunque estamos ante un cadáver, que obviamente ni habla ni se mueve, está interpretada por la actriz Olwen Kelly. Øvredal comenta que quería que el público sintiéramos pena por esta chica y empatizáramos con ella, a la vez que nos transmitiera el mal rollo que los descubrimientos iban provocando en los protagonistas. Esto no se hubiera podido conseguir con un muñeco o un efecto digital, por lo que la muerta permanece en la camilla durante casi toda la película, mientras a su alrededor van pasando un montón de cosas. También es de agradecer que Øvredal ruede con buen gusto y mucho tacto, huyendo de cualquier connotación escabrosa y sexual que pudiera perjudicar el visionado de la película.

La asepsia de la morgue y el comportamiento frío y profesional de los Hilden durante la autopsia está perfectamente conseguido. No estamos ante un estudio de personajes, pero el guión consigue con dos pinceladas darnos los detalles justos para que podamos empatizar con padre e hijo. Brian Cox es un perfecto forense cansado tras una larga vida profesional, que intenta enseñarle el negocio a su hijo para que continúe la tradición familiar. Mientras, Emile Hirsch es su hijo Austin, que se debate entre su deber con su padre y el amor hacia su novia Emma (Ophelia Lovibond) y sus ganas de disfrutar una vida “normal”.

Quizá el único pero de la película es que tras una hora brillante, el guión cae en una serie de sustos de manual de película de terror que desmerecen algo la originalidad vista hasta el momento. Pero en mi opinión, la película sigue siendo de notable, como indica mi nota. Además, la película tiene la duración perfecta para lo que nos están contando. Sus 86 minutos están casi en el límite de lo admitido en el cine comercial actual, pero condensa a la perfección la trama y su resolución, y entiendo que todo lo que hubieran alargado hubiera sido “paja” sin interés que no mejoraría el producto tal y como fue estrenado.

Comparto el trailer de la película, pero te recomiendo que NO LO VEAS, y que veas esta original película ante de que alguien te spoilee más de la cuenta.

La autopsia de Jane Doe es una refrescante muestra de buen cine de terror que demuestra que el género sigue reinventándose año a año, y que todo fan a las películas de género debería ver.

PUNTUACIÓN: 8/10

Feliz 4º Cumpleaños, Starsmydestination

Hoy se cumple el cuarto cumpleaños de mi blog Starsmydestination. Cuando lo empecé en 2013 como parte de un curso online de Community Manager nunca me plantee que pudiera llegar tan lejos, ni que escribir para hablar y recomendar el ocio que me gusta tuviera un carácter tan adictivo.

Hoy que estoy de celebración, aprovecho para echar la vista atrás. Si tuviera que destacar algo por encima de lo demás de estos años, sería el aumento de mi ritmo de publicación. No solo he conseguido mantener las dos entradas semanales el martes y viernes que inicié en 2016, sino que durante estos meses de verano de Julio y Agosto he ampliado una tercera entrada los domingos. Esto es una buena noticia por partida doble, ya que significa que hay mucho y bueno para recomendar, y que tengo tiempo para escribir sobre ello, aunque sea a costa de dormir cada vez menos horas.

Las tres entradas semanales son imposibles de mantener fuera del periodo veraniego, por lo que ya os adelanto que en Septiembre volveremos a la normalidad de 2 posts semanales. Por ello, 2017 será el primer año que supere los 100 artículos publicados.

  • En 2013 de estreno publiqué 15 artículos en los poco más de 4 meses de vida del blog.
  • En 2014, 58, ya con un ritmo semanal.
  • En 2015, 75.
  • En 2016 publiqué 95, acercándome al ritmo de 2 posts semanales.
  • Y a día de hoy llevo publicados 73 artículos en 2017, por lo que si no pasa nada raro, durante Noviembre habré superado la cifra mágica de 100 artículos.

Ya pensando en lo más destacado de 2017, habreis visto que han vuelto las recomendación de libros. Estuve una larga temporada sin que el cuerpo me pidiera novelas, pero gracias a Brandon Sanderson y su saga de los Nacidos de la Bruma (Mistborn) he vuelto a alternar libros y comics. Mi intención es recomendar al menos 1 libro cada mes, y de momento gracias a Sanderson, Jim Butcher, con las Crónicas de Dresden y Codex Alera,  Neil Gaiman con American Gods y Los hijos de Anansi, y Cixin Liu con El problema de los tres cuerpos, ya he publicado 9 artículos en 2017.

Ya estoy con el 2º volumen de Codex Alera y el 4º de Mistborn, por lo que ya os adelanto que sus reseñas no tardarán. Y tengo ya en casa la nueva serie de novelas de Jim Butcher, The Cinder Spires, que el autor sitúa en el género de fantasía Steampunk.

 

En lo referido a televisión, aunque hubieron decepciones como Luke Cage (que no pude acabar de ver), Iron Fist o la 2ª temporada de The Get Down, también sorpresas positivas como Por 13 razones y Legion. En lo referido a animación, me gustaron las primeras temporadas de Trollhunters o Castlevania, la primera para todas las edades y la segunda solo para adultos. House of Cards muestra síntomas claros de agotamiento, mientras que la 4ª temporada de Sherlock o la 3ª de Fargo han sido sobresalientes.

Y en breve comentaré también la séptima temporada de Juego de Tronos, que pinta a cliffhanger brutal, o la serie Defenders de Marvel que se acaba de estrenar en Netflix este fin de semana.

 

Hablando de comics, este año sigue trayendo mucho y bueno que recomendar. Desde la confirmación de Tom King como un escritor superstar gracias a Vision, Sheriff of Babylon, y más recientemente Batman, a los trabajos más actuales de Rick Remender, Seven to Eternity con Jerome Opena o los nuevos volumenes de Black Science con Matteo ScaleraDeadly Class con Wes Graig. Pasando por Mark Millar con su Empress junto a Stuart Immonem, Crononautas con Sean MurphyStarlight con Goran Parlov. O Simon Spurrier con Cry Havoc junto a Ryan Kelly y The Spire con Jeff Stokely.

Dentro del género noir estoy disfrutando varias series que son muy diferentes entre si, como son Kill or be killed de Ed Brubaker y Sean Phillips, The Fix de Nick Spencer y Steve Lieber, y Briggs Land de Brian Wood y Mack Chater. En lo referido a la ciencia-ficción, me han gustado los estrenos de Letter 44 e Invisible Republic. Y si hablamos de terror, tenemos el retorno de Alan Moore a los mitos lovecraftianos con Providence con Jace Burrows, o el segundo volumen de Harrow County de Cullen Bunn y Tyler Crook.

Por último, en lo referido a Marvel, aunque las aguas están bajando revueltas en la Casa de las Ideas, pude recomendar los primeros volúmenes de Black Widow de Mark Waid y Chris Samne; y Moon Knight de Jeff Lemire con varios autores. En el lado negativo, me decepcionó mucho Civil War II de Brian Michael Bendis y David Márquez. Y ya estoy comenzando Imperio Secreto, la culminación de la historia de Nick Spencer del Capitán América agente de Hydra.

 

En lo referido a cine, he recomendado mucho y muy variado cine de todos los géneros en estos ocho meses. Empezaba Enero con Dos buenos tipos, La La Land, Silencio o The Witch. En Febrero llegó Múltiple o Lego Batman, seguido por T2 – Trainspotting , Kong: Skull Island , y el horror de Logan en Marzo. Con Abril la polémica acompañó a Ghost in the Shell, mientras que los primeros síntomas de agotamiento llegaron a la franquicia de Fast & Furious. En Mayo disfruté de las excelentes Guardianes de la Galaxia Vol. 2 y The Handmaiden, y la correcta John Wick 2. Aproveché Junio para ponerme al día de películas atrasadas con Captain Fantastic y Thirst, y en Julio llegó mucho y bueno, con Okja, Baby driver, War for the planet of the apes y Dunquerke, con la única decepción de Wonder Woman. Y por último Agosto, la diversión volvió a Marvel con Spiderman: Homecoming.

Además, tras un horrible Agosto cinematográfico, el final de año llega con muchos estrenos super apetecibles, como Detroit de Kathryn Bigelow, Kingsman 2, Blade Runner 2 de Dennis Velleneuve, Mother de Darren Aronosky, Thor; Ragnarok, o el Episodio VIII de Star Wars.

Por último, quiero aprovechar también para daros las gracias a vosotros, los lectores. Las redes sociales han traído cosas malas, pero sin duda lo mejor es la capacidad de conectar a personas de diferentes lugares del mundo, y poder hablar de lo que nos gusta.  Espero que mis comentarios sean entretenidos y que sigas teniendo motivos para volver a este blog semana tras semana.

¡Saludos!!