Las estrellas, mi destino, de Alfred Bester

Gracias a la Editorial Gigamesh, he podido comprar y volver a leer una de las novelas de ciencia ficción más importantes e influyentes de la historia: Las estrellas, mi destino, de Alfred Bester.

PUNTUACIÓN: 9/10

Leyendo el argumento publicado en la web de Gigamesh, descubrimos cómo en el siglo xxv, las técnicas de teleportación han cambiado de forma radical la sociedad de la Tierra. Un hombre motivado por pasiones extremas emprende un carrera desesperada por cambiarse a sí mismo. Gully Foyle fue abandonado a su suerte y logró sobrevivir milagrosamente a una situación sin esperanzas; desde entonces ha venido acumulando riquezas y poder con un único objetivo: vengarse.

Las estrellas mi destino es uno de los eternos favoritos de la ciencia ficción, una novela de cabecera para cada generación de lectores que ha existido desde su publicación original en los años cincuenta. Un libro pirotécnico, intenso y rebosante de ideas al que se vuelve, una y otra vez, con placer renovado.

Un clásico irrepetible de la ciencia ficción. Una historia de pasiones interplanetarias narrada con una convicción singular.

Una de las cosas que siempre me ha parecido más curiosa de esta novela es que originalmente se publicó serializada en la revista Galaxy Science Fiction Magazine entre 1956 y 1957, un ejemplo claro del auge y popularidad de estas revistas en la década de los 40, 50 y 60. Su autor, Alfred Bester, a pesar de ser considerado uno de los autores más influyentes de la ciencia ficción, realizó muy pocas obras, al trabajar en sectores más rentables económicamente hablando. Bester trabajó como editor de una revista tradicional, y fue productor de televisión, entre otros trabajos.

Entrando a mi valoración de la novela, me ha encantado Gully Foyle,  un ejemplo de anti-héroe llevado al extremo. Y sobre todo me ha gustado su evolución, que me ha sugerido la evolución de la raza humana. Foyle es un bruto sin inteligencia, al que su ánsia de venganza le obliga a aprender y evolucionar para sobrevivir. Me ha sorprendido como en tres cuartas parte de la novela, Foyle es un ser despreciable que no duda en asesinar, coaccionar y traicionar a todo aquel que le ayuda de buena fe, con tal de seguir adelante con su misión. Su evolución posterior, provocada por el conocimiento y la inteligencia, me ha perecido extraordinaria.

Por otra lado, aunque estamos ante una novela escrita hace 60 años, sigue totalmente vigente. De hecho, es asombroso como adelantó elementos como la corrupción de los gobiernos y la importancia de las grandes empresas, que hoy en día son una constante en la ciencia ficción. O cómo la expansión de la raza humana desembocaría obligatoriamente en una guerra entre la Tierra y las colonia. Y a pesar de todo, Bester cree en la capacidad de la Humanidad para sobreponerse a sus propios defectos y conseguir elevarse y convertirse en una sociedad más justa y mejor.

La novela es super entretenida, repleta de acción y humor negro, algo muy de moda en su momento y que sigue funcionando para los lectores de 2018. El hecho de haber sido serializada en su origen se nota en el salto temporal que vemos entre capítulos, de forma que la historia avanza de forma frenética. Estamos ante una novela de menos de 240 páginas que se leen en un instante y te invita a releer y volver a disfrutar de los grandes momentos,

Las estrellas, mi destino es una novela imprescindible para todo amante a la ciencia ficción. Gigamesh lo sabe y ha editado una edición perfecta super económica, que hace que ya no hayan excusas para poseer esta novela, que sigue de máxima vigencia 60 años después de haber sido escrita.

Os dejo con las últimas palabras de nuestro protagonista, sin duda un extraordinario canto humanista y de esperanza ante el futuro.

Gully Foyle es mi nombre,
y la Tierra, mi nación.
El espacio profundo es mi hogar,
y las estrellas, mi destino.

PUNTUACIÓN: 9/10

Crítica de Wormwood, de Netflix

Wormwood, estrenada en España por Netflix, es una interesante mezcla de documental y película de ficción que ha sido realizada por el director Errol Morris y que nos cuenta la búsqueda durante varias décadas de un hijo por conseguir respuestas sobre la muerte de su padre.

PUNTUACIÓN 7/10 

Wormwood es una serie de seis episodios que explora los límites del conocimiento sobre el pasado y los caminos que recorremos en busca de la verdad. Está contada a través de entrevistas con  Eric Olson, hijo de Frank Olson, un científico estadounidense de guerra biológica y empleado de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), quien murió en circunstancias misteriosas en 1953.

Murió al arrojarse desde la ventana de una habitación de hotel en la ciudad de Nueva York, nueve días después de que Olson recibiera una dosis de LSD por parte de su supervisor de la CIA, como parte de un proyecto de investigación para analizar las consecuencias del uso de drogas, conocido como Proyecto MKUltra. Su muerte fue inicialmente considerada como accidental, pero las investigaciones posteriores han planteado dudas sobre la versión oficial y llegó a plantearse si incluso el gobierno americano pudo encubrir un presunto asesinato.

Errol Morris ha dirigido esta mezcla de documental y drama, a partir de un guión de Steven Hathaway y Molly Rokosz, inspirado en los hechos reales que sufrió la familia Olson, una muerte que seis décadas después aún persigue a su hijo hasta el punto de no haberle permitido tener una vida normal.

Morris es conocido por su documental de 1988 The Thin Blue Line, uno de los más influyentes documentales jamás realizados, que contó la historia de Randall Dale Adams, un hombre condenado y sentenciado a muerte por un asesinato que no cometió. El caso de Adams fue revisado y fue liberado de prisión después del estreno del documental. En 2003, su película documental The Fog of War: Eleven Lessons from the Life of Robert S. McNamara ganó el Oscar a la Mejor Película Documental. Esta obra se centró en la figura del exsecretario de Defensa de los Estados Unidos, Robert S. McNamara, y sus observaciones sobre la naturaleza de la guerra moderna y la dificultad de tomar decisiones en medio del conflicto. Algo que vimos, de forma lateral, en la notable película “Los papeles del Pentágono” de Steven Spielberg estrenada hace unos pocos meses. 

El título Wormwood (ajenjo) es una alusión a un versículo de la Biblia sobre una estrella que hace que todo se vuelva amargo, una alusión a las armas biológicas, y el efecto de la búsqueda de una resolución de Eric Olson sobre la muerte de su padre durante 60 años.  Según el director de este ¿docudrama? Errol Morris, “lo que Wormwood intenta hacer es contar una historia sobre cómo sabemos lo que sabemos y cuán confiable es ese conocimiento.”

Dos cosas me han interesado de Wormwood durante su visionado. En primer lugar, su propia estructura, basada en una larga entrevista a Eric Olson, que nos cuenta su historia de forma cronológica. Desde los días previos a la muerte de su padre, cómo reaccionaron ante su “accidente”, así como sus gestiones para intentar averiguar la verdad ante unos hechos que no cuadraban, que llegaron hasta el Congreso de los Estados Unidos. Y todo lo que vino después, todo ello contado con imágenes de archivo reales de la época. De esta forma, los espectadores vamos conociendo los cambios en la versión oficial de la forma en que Eric y su familia fueron conociéndola con el paso de los años.

Pero además, Morris realiza una recreación de los hechos a modo de historia dramática. Para esta dramatización de los hechos probados y de las especulaciones posteriores, el actor Peter Sarsgaard interpreta al padre de Eric, Frank Olson. La hábil mezcla entre la entrevista y la recreación consigue amplificar la sensación de incertidumbre y el drama que sin duda vivió la familia. Wormwood es un documental seriado de 6 episodios, y emplea técnicas cinematográficas para mantener la atención del espectador, como el empleo de cliffhangers al final de cada episodio.

La evolución de la familia Olson sirve de metáfora de la evolución de la mentalidad de la sociedad americana. Si en los años 50 creyeron completamente la versión que SU gobierno les dio de la muerte de su padre, esto cambió en los 70 y 80 cuando entendieron que ese gobierno no era de fiar, y que en nombre de la democracia y de la lucha contra el comunismo, se justificaron acciones inmorales y delictivas. Y a medida que se fueron desclasificando más documentos, conocemos en la actualidad que la inmundicia moral de la administración americana era más profunda de lo que nadie pudo imaginar.

El visionado de Wormwood me ha resultado muy interesante, aunque tengo que reconocer que en algunos momentos de 2-3 episodios me ha costado mantener los ojos abiertos, dado que vi la serie en horario de madrugada. En todo caso, aunque al final del capítulo tres me preguntaba qué más podrían contar, ya que parecía que ya habían mostrado todos los detalles, lo cierto es que sólo estábamos empezando a caer en el agujero de conejo.

Comparto el trailer de esta serie:

No soy un gran espectador de documentales, pero Wormwood me ha interesado. Hasta el punto de que intentaré recuperar los anteriores trabajos del director Errol Morris.

PUNTUACIÓN 7/10 

 

Reseñas Express: God Country, Descender vol. 5 y Letter 44 vol 4

Bienvenidos a una nueva edición de las reseñas express, que aprovecho para destacar los últimos tebeos que pude leer en las últimas semanas.

 

GOD COUNTRY, de Donny Cates y Geoff Shaw

¿De qué va? God Country cuenta una historia completa en este tomo. En él, conoceremos a Emmet Quinlan, un anciano viudo y que sufre episodios de demencia senil que es un problema para su familia y en general para sus vecinos. Todo cambiará cuando su mente y cuerpo sean restaurados por una espada mágica que llega dentro de un tornado que destruye su hogar en Texas. Sin embargo, este regalo tiene un precio, ya que Quinlan tendrá que enfrentarse a una raza de dioses que viven en el límite de la realidad y que buscan recuperar su creación.

Valoración: Donny Cates se está labrando un nombre en el mundillo comiquero  gracias a sus series de Marvel Doctor Extraño y Thanos, entre otras. Esto hizo que me animara a buscar alguno de sus trabajos previos editados por Image Comics, y la verdad es que ha merecido la pena. Su guión está repleto de acción, y aunque hay momentazos “widescreen”, en el fondo es una historia de una pequeña familia, y de cómo queremos ser recordados. Esta idea del legado que todos buscamos, da igual si somos insignificantes mortales o dioses casi inmortales, está muy bien hilada, y crea un final perfecto que me ha gustado bastante. Sin duda, seguiré leyendo otros trabajos de Cates.

Geoff Shaw, el dibujante de la serie, cuenta con un estilo “sucio” que hizo que me costara un poco entrar en la historia. Sin embargo, una vez mi ojo entró en su juego, me ha sorprendido al conseguir transmitir perfectamente el sentimiento de la historia de Cates. Aunque le calificaría de un profesional que está buscando crearse un nombre en la indusria, su evolución en los 6 números de este serie me indican que estamos ante un artista con muchísimo margen de mejora.

Puntuación:  7.5/10

 

DESCENDER Vol. 5, de Jeff Lemire y Dustin Nguyen

¿De qué va? Este quinto tomo reúne los números 22 al 26 de la serie regular de Image Comics. El levantamiento de los robots es la culminación de lo que se ha estrado construyendo todo desde el inicio de la serie. ¡La Resistencia del Robot se eleva y aprieta su agarre de hierro en el universo cuando finalmente se revelan los orígenes de los Cosechadores y la galaxia se lanza a una guerra total!

Valoración: Me parece mentira que Descender se esté ya acabando. Y es que estamos ante el penúltimo volumen de este carismático tebeo creado por Jeff Lemire y Dustin Nguyen. Por otro lado, creo que han construidocon acierto una historia con su propio ritmo, que  en ningún momento nos deja la sensación de estar leyendo historias de relleno. En este tomo veremos el enfrentamiento final de Tim-21 y Tim-22, así como el inicio de una guerra que sin duda era inevitable.

En lo positivo, se nota que Lemire tiene la historia perfectamente planificada, y el dibujo de Nguyen sigue siendo una pasada, consiguiendo páginas que son auténticas obras de arte. Lo único menos bueno es que este tomo se lee en un suspiro, y cuando pienso un poco en la historia, me queda la sensación de que me han contado muy pocas cosas, aunque tengan una importancia crucial para el desenlace de la serie.

En todo caso, me deja con muchas ganas de conocer el final de esta historia. ¿Será destruida la raza humana, o sucumbirán los robots? ¿s imposible la convivencia pacífica? Espero que estas preguntas tengan respuesta en el próximo tomo.

Puntuación:  7/10

 

LETTER 44 Vol. 4, de Charles Soule y Alberto Alburquerque

¿De qué va? El comandante Gabriel Drum ha regresado a la Tierra, trayendo noticias apocalípticas desde el espacio que auguran la destrucción de la Tierra. Mientras tanto, los Constructores teletransportan a toda la tripulación del Clarke, excepto a Astra, fuera del cinturón de asteroides. La tripulación se enfrenta a una elección difícil, ¿intenta llegar a casa con el combustible en disminución o utilizarlo en un último esfuerzo para salvar a Astra?

Valoración: Letter 44, en contraste con Descender, nos cuenta un montón de cosas en este tomo y nos sorprende constantemente con giros y sorpresas en cada número. Charles Soule, al igual que Lemire, mantiene el ritmo y la personalidad de esta serie, y se nota que estñá construyendo un climax que explotará en los próximos tomos.

En el apartado artístico, el dibujo de Alberto Alburquerque me ha parecido más apresurado que en tomos anteriores, flojeando algo en las expresiones faciales y corporales. A pesar de este pequeño pero, Letter 44 me sigue pareciendo una serie super original cuyo final quiero conocer, y que compraré encantado.

Puntuación:  7/10

 

¿Conoceis estas series? Espero vuestros comentarios.

Crítica de Vengadores: Infinity War CON SPOILERS

Vengadores: Infinity War de Marvel Studios me ha impactado de forma increíble. Es por esto que por primera vez en mi blog, voy a realizar un segundo artículo sobre una película, para daros mis comentarios CON SPOILERS de la película. Si aún no la has visto, te recomiendo que leas antes mi crítica SIN spoilers y que vayas corriendo al cine a verla.

PUNTUACIÓN: 10/10.

Surgió una idea.

Reunir a un grupo de personas excepcionales,

para ver si podiamos convertirnos en algo más.

Y cuando nos necesitaran, poder librar las batallas,

que ellos jamás podrían.

Los Vengadores y Marvel Studios están haciendo historia del cine comercial de entretenimiento. Infinity War se ha convertido en la película más taquillera de la historia en su primer fin de semana de estreno, recaudando más de 250 millones de dólares en los Estados Unidos y 630 millones en todo el mundo. Cifras descomunales que reconocen el enorme cariño que estos personajes han conseguido durante los 10 años de vida de este estudio, inspirado en unos personajes cuyos comics han marcado a varias generaciones.

Pero más allá de las cifras de taquilla, lo importante es que Vengadores Infinity War es un espectáculo monumental que rompe todos los esquemas de lo que se supone que es un blockbuster palomitero, y que redefine el concepto de ÉPICA en el cine. Un éxito sin paliativos que hay que atribuir a los hermanos Russo, directores de la película, a los guionistas de Marvel Christopher Markus y Stephen McFeeley, y en general a la producción de Kevin Feige y todo su equipo.

En el apartado técnico, destacar también el enorme trabajo del director de fotografía, Trent Opaloch, y la edición de Jeffrey Ford y Matt Schmidt, así como un increible trabajo de efectos especiales y diseño de producción. Además, la épica música de Alan Silvestri, creador de la banda sonora original, transmite la épica que esta historia necesitaba.

Y ¿qué se puede decir de un casting como el de Infinity War? Demasiados personajes para nombrarlos a todos: Iron Man (Robert Downey Jr.), Capitán América (Chris Evans), Thor (Chris Hemsworth), Hulk (Mark Ruffalo), Viuda Negra (Scarlett Johansson), Doctor Strange (Benedict Cumberbatch), Spider-Man (Tom Holland), Black Panther (Chadwick Boseman), Wanda Maximoff (Elizabeth Olsen), Vision (Paul Bettany), Starlord (Chris Pratt), Máquina de Guerra (Don Cheadle), Halcón (Anthony Mackie), Winter Soldier (Sebastian Stan), Gamora (Zoe Saldana), Rocket (Bradley Cooper), Drax (Dave Bautista), Groot (Vin Diesel), Mantis (Pom Klementieff), Nebula (Karen Gillan),…

¡ÚLTIMA OPORTUNIDAD, LOS SPOILERS EMPIEZAN AQUÍ!!

Avengers: Infinity War prometía ser la típica película en la que unos héroes debían superar sus diferencias para unirse y vencer al villano de turno, en este caso THANOS (excepcionalmente interpretado por Josh Brolin). Sin embargo, los hermanos Russo han provocado un shock en el fandom de todo el mundo, al crear una película que nos cuenta el triunfo de Thanos, que derrota a los Vengadores y ejecuta sus planes de acabar con la mitad de la población de la galaxia. Es la traslación a imágenes de la clásica historia de Jim Starlin “La búsqueda de Thanos”, en la que Thanos viaja por toda la galaxia para conseguir las 6 Gemas del Infinito, y la primera parte de Infinity Gaunlet.

Thanos sorprende por su complejidad psicológica, a la vez de ser una fuerza de la naturaleza que transmite que nadie está a salvo en todas las escenas. Esto es un éxito que se explica a partir de una excepcional interpretación de Josh Brolin y una tecnología de captura de movimientos sobresaliente que consiguen crear un antagonista que en ningún momento parece un personaje digital “falso”. En el segundo visionado de la película se me hizo más evidente la sutileza del personaje y sus motivaciones. Aunque obviamente son las ideas de un loco, el éxito de los hermanos Russo es que consiguen que le entiendas. Thanos es sin duda el mejor villano de todas de películas Marvel, y de hecho, es el protagonista principal de Infinity War. No sólo es el mejor villano de Marvel Studios, sino de todas las películas hechas con personajes Marvel por otros estudios.

Cuando en 2014 Marvel anunció todas las películas de su Fase 3, destacó el anuncio de Vengadores: Infinity War, épica historia que sería dividida en 2 películas, que se estrenarían con 1 año de diferencia, en 2018 y 2019.

Sin embargo, con el paso de los meses, Marvel cambió estos planes, informando que Infinity War sería sólo una película y que Vengadores 4 sería una película totalmente diferente. Los hechos han demostrado que esto no era toda la verdad, pero era una mentira necesaria por dos motivos. Por un lado, porque si hubieran continuado con la idea de que esta era una primera parte de dos, cabía la posibilidad muy real de que muchos espectadores no fueran a ver esta película en el cine pensando que si la importante era la parte dos, no había necesidad de ver ahora la uno. Y por otro lado, al vender que Infinity War es una única película, el shock de ver ganar a Thanos es total, ya que todos esperamos que los buenos siempre ganan al final. De hecho, tengo que reconocer que aunque soy un lector de comics veterano que he leído multitud de sagas, eventos y crossovers, y que creía que ya estaba curtido en este mundo, jamás se me pasó por la cabeza que pudieran atreverse a realizar un final de este calibre.

En todo caso, si pensamos en las enseñanzas de Obi Wan Kenobi, Marvel no nos ha engañado y lo que nos dijeron es verdad, desde cierto punto de vista. Y es que si esta Infinity War en realidad ha sido “La búsqueda de Thanos”, no hay duda que Vengadores 4 va a ser el reagrupamiento y contraataque de los héroes, y desde ese punto de vista, sí van a ser dos películas muy diferentes entre si.

Otro elemento que quiero destacar es la sobresaliente campaña de Marketing que ha utilizado Marvel para vender la película, que ha conseguido crear un hype brutal sin destripar elementos importantes de la historia. La publicidad ha destacado de forma sobresaliente el hecho de que Infinity War es la culminación de 10 años de historias de los personajes Marvel, a la vez que ha conseguido desinformar al público sobre elementos clave de la película, de forma que las sucesivas sorpresas consiguen impactarnos totalmante. Al vender tan acertadamente la idea de culminación de 10 años de historias, consiguieron que nos olvidáramos que existía una Vengadores 4, y por supuesto, que el arco de Thanos iba necesariamente a continuar en 2019.

Si entramos ya en materia sobre la película en sí, el guión es una obra de precisión al que no le sobra ni una coma. Christopher Markus y Stephen McFeeley realizan un guión que evita la típica estructura en tres actos para mostrarnos una historia episódica en la que por un lado Thanos va consiguiendo las Joyas del Infinito, y por otro, los héroes viajan por la galaxia intentando impedirlo. Tenemos tres líneas argumentales principales, cuatro si contamos la de Thanos, aunque los personajes se van encontrando y separando en función de sus propias misiones.

Por un lado tenemos a THOR, que tras ser derrotado por Thanos al principio de la película y ver morir a su hermano Loki y a todo su pueblo, se encontrará con los Guardianes de la Galaxia y viajará a Nidavellir, la gran forja de los enanos, para conseguir un arma que pueda matar a Thanos. Rocket y Groot le acompañarán en este viaje y a su posterior llegada a la Tierra, donde Thor protagonizará uno de los momentazos de la película durante la batalla de Wakanda, que puso en pie a la audiencia del cine. THOR es sin duda uno de los grandes personajes de Infinity War y los hermanos Russo por fin consiguen transmitir que es probablemente el héroe más poderoso del Universo Marvel, y el vértice de la Trinidad marvelita, junto a Iron Man y el Capi.

Por otro lado, tenemos al equipo de Tony Stark. Tras ser convocado por Doctor Strange a su Sancta Sanctorum, conocerá de boca de Bruce Banner la inminente llegada de Thanos a la Tierra. Hulk fue derrotado por Thanos de forma brutal en la nave Asgardiana y fue transportado a la Tierra por Heimdall para dar la voz de alarma. Sin embargo, la llegada a Nueva York de una mitad de la Orden Negra, formada por Ebony Maw y Cull Obsidian, frustará cualquier intento de defensa coordinada, ya que Tony, Doctor Strange y Spider-Man viajarán hasta TITAN en la nave de Ebony Maw. Titan, antaño planeta próspero, es ahora una ruina sin vida debido a una guerra civil causada por la falta de recursos provocada por la sobre-población, que acabó con la vida en el planeta. Allí se encontrarán con los Guardianes de la Galaxia Star-Lord, Drax y Mantis, que han fracasado en su intento de impedir que Thanos se hiciera con la Gema del Poder, que estaba en Sapiencial custodiada por el Coleccionista. Y para empeorar las cosas, Thanos hizo prisionera a Gamora. Tras limar asperezas, prepararán juntos una defensa desesperada contra la inminente llegada del Titán Loco, que cuenta con 4 Gemas y busca la Gema del Tiempo en posesión de Doctor Strange.

El equipo de Steve Rogers es quizá el que menos importancia tenga en Infinity War, pero tiene también un papel fundamental en la historia. Tras el primer ataque de la Guardia Negra a Nueva York, Bruce Banner llamará a Steve Rogers para avisarle de la amenaza de Thanos. El Capi, junto a Viuda Negra y Halcón, llegará justo a tiempo para impedir que Proxima Midnight y Corvus Glaive, los otros dos miembros de la Orden Negra, maten a Wanda Maximoff y a Visión y se hagan con el control de la Joya de la Mente. Ante la posibilidad de destruir la Gema sin matar a Vision, viajarán a Wakanda para pedir ayuda y protección a Black Panther ante el inevitable contraataque de las fuerzas de Thanos, lo que llevará al épico enfrentamiento final.

El camino de Thanos comienza en Xandar, donde consigue hacerse con la Gema del Poder diezmando el planeta. Esto es contado por Thor y ni siquiera se muestra en pantalla para no alargar más de la cuenta una película ya de por sí larga. Después, consigue de Loki la Gema del Espacio, la Gema de la Realidad del Coleccionista en Sapiencial, y la Gema del Alma en Vormir, donde veremos el precio que tiene que pagar Thanos para conseguirla: La vida de su hija Gamora, lo único que ha amado en su vida, y uno de los momentos más impactantes de toda la película. Con cuatro joyas en su poder, sólo le faltan las Gemas del Tiempo de Doctor Strange en Titan y la Gema de la Mente de Vision en Wakanda, y es sólo cuestión de tiempo que las consiga.

La única esperanza para nuestros héroes es que Doctor Strange ha visto de entre los 14 millones de posibles futuro, la única forma de detener a Thanos. Y aunque desaparece al final de la película, su plan se ha puesto en marcha. Aunque no sabremos cual es hasta la próxima película, es el único rayo de esperanza al que agarrarse tras un final demoledor que nos dejó el alma rota, tras ver la desaparición de héroes tan queridos como Spider-Man, Black Panther, Doctor Strange o Star Lord, a los que se unen Halcón, Wanda, Bucky Barnes, Mantis, Groot o Drax. Una masacre en toda regla, lo nunca visto en un blockbuster palomitero americano.

El guión de Markus y McFeeley me ha parecido maravilloso. Es increíble que en una película de 150 minutos consigan unir todos estos arcos de forma que cada uno se construye a partir del anterior y sirven para ir creando una tensión in-crescendo que tiene su culminación en las batallas de Titan y Wakanda y en el brutal e impactante final. Además, excepto quizá un poco menos el Team-Cap, todos los personajes tienen su momento de lucimiento, destacando las relaciones entre Thanos-Gamora, Gamora-Starlord y Wanda-Vision, y lo duro de las decisiones que tienen que tomar Starlord y Wanda sobre sus seres queridos. Infinity War es visualmente espectacular, pero incluso mejor es toda la parte emocional que todos los personajes transmiten. Y además, los hermanos Russo consiguen la cuadratura del círculo al combinar perfectamente escenas de gran tensión con momentos super divertidos marca de la casa Marvel, fruto de la interacción de los diferentes personajes. En Doctor Strange o Thor: Ragnarok creo que se excedieron con los momentos de humor, pero en Infinity War el equilibrio es perfecto, y todas las bromas funcionaron a la perfección.

Además, Marvel no dudó en pedir la colaboración de James Gunn para que los diálogos de los Guardianes fueran perfectos. También han colaborado Scott Derrickson (Doctor Strange), Ryan Coogler (Black Panther) y Taika Waititi (Thor: Ragnarok), estos últimos debido a que rodaron sus películas a la vez que Infinity War, y era fundamental una comunicación total para que no hubieran problemas de continuidad entre estas películas. Esto sirve para resaltar uno de los motivos del éxito de Marvel Studios, que es el trabajo en equipo y el saber que los personajes son lo más importante.

Los personajes que más brillan en Infinity War son Thanos, Thor, Tony Stark y Doctor Strange, a los que uniría Gamora y Wanda por el durísimo componente emocional de sus arcos. Pero todo el mundo tiene su momento en mayor o menor medida. No quiero dejar de destacar también a la Orden Negra de Thanos. Aunque tienen una participación limitada, sí consiguen transmitir una gran sensación de peligro y que pueden derrotar ellos solos a los Vengadores, cosa que de hecho casi sucede en los primeros enfrentamientos en Nueva York y Glasglow.

El final me ha parecido perfecto, impactante e inesperado. Y a la vez totalmente lógico y casi el único final posible teniendo en cuenta el material de base del comic. Pero había que atreverse a dejar un final abierto tras el triunfo de Thanos y la muerte de la mitad de nuestro héroes favoritos. Marvel puso toda la carne en el asador y le ha salido bien, consiguiendo un éxito creativo que es ya historia del cine. Aunque debo decir que yo no estaba preparado emocionalmente para este final, y que ver la muerte de Spider-Man ha impactado muchísimo a mi hijo de 10 años, que no podía comprender cómo los héroes no habían ganado al final de la película. Hemos disfrutado de un momento que sin duda es histórico para el cine comercial americano, de la misma forma que lo fue el final de El Imperio contraataca para toda una generación de espectadores entre los que me incluyo.

Y encima, la escena post-créditos sirve para lanzar la próxima película de Captain Marvel, que se estrenará en febrero de 2019 y que servirá de presentación del personaje. La película estará ambientada en los años 90 y servirá para que conozcamos su origen y primera misión, de forma que no haya que explicar quien es cuando aparezca en Vengadores 4. No tengo duda que esta película, la primera de Marvel protagonizada en solitario por una mujer, lo va a petar a nivel máximo. Incluso tengo claro que la escena post-créditos de Captain Marvel será en el presente, cuando reciba el aviso de Nick Fury y tenga que ponerse en acción una vez más. Qué forma de flipar sobre algo que no veremos hasta dentro de 9 meses… ¿No es esto mismo la MAGIA el cine? Ante esto, solo puedo decir, ¡Gracias, Marvel!!

Si tengo que decir alguna cosa menos buena de la película, diría en primer lugar que si alguien ve Infinity War sin haber visto las anteriores puede sentirse completamente perdido al no conocer a los personajes o donde se encontraban al comienzo de la película. Aunque en todo caso, tengo que decir que Infínity War SI da la suficiente información para saber quien es quién y por qué están donde están comienzo de la película. En segundo lugar, me ha decepcionado el papel de Steve Rogers en esta Infinity War. Todo lo que hace es super carismático, como su entrada en Glasglow para rescatar a Vision y Wanda o cómo se enfrenta al General Ross, pero globalmente su papel en el climax final es menor. Un climax que si solo tenemos en cuenta el aspecto visual, me ha parecido que está más en la batalla de Titan que en Wakanda, que se me queda algo por debajo. Aunque claro, la importancia de Wakanda no es la batalla en sí, sino el componente emocional y la tensión brutal que causa la llegada de Thanos.

Comentando la película, sentimos que en algunos momentos los Guardianes robaban la película a los Vengadores. Esto es así sin duda gracias al carisma de todos ellos, pero también debido al propio desarrollo del guión. Dado que excepto Rocket, todos los Guardianes mueren al final de Infinity War, es normal que se les quisiera dar importancia ahora, ya que casi no van a a salir en Vengadores 4. Entiendo que todos los héroes revivirán, como pasó en el comic Infinity Gaunlet de Jim Starlin y George Perez, pero no creo que lo hagan hasta casi el final.

Por esto mismo, entiendo que aunque Steve Rogers no ha tenido la importancia que todos esperábamos en Infinity War es porque va a ser uno de los pilares principales de Vengadores 4. Esto me lleva a comentar que aunque Infinity War está lleno de momentos emocionantes e impactantes, ha evitado mostrarnos los que espero sean los momentazos de la siguiente película: El reencuentro cara a cara de Tony Stark y Steve Rogers tras su enfrentamiento en Civil War, que Tony le devuelva el escudo y que Steve vuelva a portar los colores de CAPITÁN AMÉRICA para el contraataque. Y el grito de “Vengadores reunidos” que llevamos 6 años esperando oir. Cuando todo esto pase en Vengadores 4, cosa que sin duda pasará, creo que el cine va a venirse abajo. Y por supuesto, un posible climax final en el que TODOS los héroes se enfrenten a Thanos, en la que puede ser la batalla más grande jamás filmada. En este sentido, creo que no es casualidad comprobar que TODOS los Vengadores originales han sobrevivido: Iron-Man, Capitán América, Thor, Hulk, Viuda Negra y el ausente Ojo de Halcón, tendrán que reunirse una última vez para salvar a la galaxia, con la ayuda de Rocket, Máquina de Guerra y Nebula.

Aunque ya lo comenté en mi crítica sin spoilers de la película, no puedo dejar de destacar de nuevo la experiencia que viví viendo Infinity War por primera vez en el pre-estreno del jueves noche en Kinepolis Valencia. Infinity War me dejó exhausto y hecho polvo ante el destino de nuestros queridos personajes, un shock en toda regla que solo de pensarlo hace que se me vuelva a poner la piel de gallina. Pero esta experiencia fue increíble e hizo que mis expectativas saltaran por los aires en todos los sentidos y siempre a mejor. Ha sido como la magia de la primera Vengadores, que no se puede explicar si no la viviste, pero multiplicada por 100. Además, recordaré toda la vida los momentos en que todo el cine, TODO EL CINE, vitoreamos de forma espontánea la primera aparición de Steve Rogers en la película, pasada la primera media hora de película, y la llegada de Thor a Wakanda, que inclinó la balanza de la batalla a favor de nuestros héroes. Decir que fue ÉPICO no alcanza a definir este momento para el público. Igual que el apabuyante silencio del cine tras terminar la película, mientras esperábamos la escena post-créditos, mientras intentábamos asimilar el torbellino de emociones que acabábamos de experimentar. Jamás viví nada parecido en una sala de cine en toda mi vida, y ójala Vengadores 4 consiga reproducir este sentimiento el año que viene.

Creo que se me quedan cosas por decir de Vengadores Infinity War, pero lo mejor es la sensación que si Infinity War estuvo bien, Vengadores 4 puede ser aún mejor. Increíble pero cierto.

PUNTUACIÓN: 10/10